Dentro de la Mafia Rusa, existen pactos, lealdades y acuerdos, es por eso que las hijas son monedas de cambios para el ascenso de los jefes de las familia, es un modo facil modo de obtener más poder..
La familia Lombardi resultado de la unión del hijo de un capo de la Cosa znostra Italiana con la unica hija del lugarteniente y mano derecha de la Mafia Rusa. Su decendencua fue su primogeniro Alexander y kas gemelas Laura y Lorena.
El hijo y futuro jefe de la mafia rusa elvfrio y cruel Dimitri Volkov, siente una pasión descontrolada por una de las gemelas, mientras es el mejor amigo de sus hermanos, es que Lorena es un espiritu libre que odia la vida de la mafia y sueña con escapar de eze mundo, no quiere ser como.su madre, una mujer triste que se refugia en frivolidades y alcohol para olvidar su triste vida.
Dimitri logra casarse con Lorena, pero ella no quiere ser su debilidad, ni la de nadie, es por eso que aprendio defenza personal, yvparticipa en peleas clandestinas
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Primer salario como pasantes
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En su primera quincena como pasantes en las poderosas empresas de Dimitri, las gemelas Laura y Melissa Lombardi aprenden a navegar la tensión entre la exigencia corporativa y sus vidas personales. Laura, de carácter metódico y ambicioso, cursa Administración de Empresas en la prestigiosa Universidad de Moscú, aplicando cada teoría a los desafíos reales que enfrenta en el departamento de finanzas. Melissa, en cambio, estudia Arquitectura y asombra a sus superiores con dibujos que capturan la luz de la ciudad bajo la nieve, aunque su mirada se pierde a menudo al pensar en casa. Porque en su hogar, la recuperación de su madre, Olga, es una batalla silenciosa. Las heridas de bala que recibió en la fiesta de sus dieciocho años, cuando un ataque armado por enemigos de su padre interrumpió lo que debía ser la noche más feliz, aún duelen, y aunque la cirugía fue exitosa, el alma de Olga tarda más en sanar.
Paradójicamente, aquel incidente brutal logró lo que años de terapia no habían podido: unir al matrimonio Lombardi. El padre, conocido por su carácter frío y autoritario, ha aprendido a mostrar pequeñas grietas de ternura al llevar el desayuno a su esposa cada mañana. Y Olga, cuyo hábito nocivo de beber era una constante fuente de conflicto, ha encontrado en la fragilidad de su cuerpo la fuerza para mantenerse sobria, al menos por ahora.
Así, entre pasantías, clases en una de las universidades más exigentes del mundo y el cuidado de una madre convaleciente, Laura y Melissa Lombardi forjan una complicidad que ninguna bala podrá romper. El peso de la responsabilidad adulta cayó sobre sus hombros demasiado pronto, pero caminan erguidas, sabiendo que el ejemplo de supervivencia de sus padres, aunque imperfecto, es el único legado que realmente importa. Moscú, con sus inviernos eternos y sus oportunidades deslumbrantes, es ahora el escenario donde estas dos jóvenes intentan escribir un final distinto para su familia.
Al cobrar su primer salario, las gemelas Lombardi y su círculo más cercano de amigos Jon Jairo, Valeria, Katia y Karla, todos pasantes, sienten una libertad embriagadora. Después de una semana intensa de trabajo, deciden celebrarlo como se debe: en un antro de moda, de esos donde la música vibra en el pecho y las luces parecen prometer noches sin fin. Jon Jairo, siempre el más extrovertido, insiste en pedir la primera ronda de cócteles. Valeria, amiga leal de la infancia, ríe al recordar las travesuras de la universidad. Katia, Karla, y las gemelas también temperamento opuesto a las Lombardi, bailan sin parar mientras el grupo se deja llevar por la euforia del momento.
Sin embargo, lo que comenzó como una simple salida entre amigos adquiere un matiz inesperado cuando, al fondo del antro, reconocen una silueta inconfundible: Dimitri y el hermano mayor de las gemelas, rodeado de varios de sus socios de negocios. Las gemelas saben que él frecuenta estos lugares, pero siempre en un ambiente de tratos oscuros y miradas calculadoras.
Esta noche, sin embargo, Dimitri parece haberse quitado la máscara de hombre de negocios implacable. Se acerca a la mesa, saluda a todos con una calidez inusual y paga una botella de champán para celebrar el logro de sus pasantes. La noche transcurre entonces entre anécdotas familiares, bailes improvisados y esa complicidad que solo los hermanos pueden entender. Pero hay un detalle que no pasa desapercibido para nadie, excepto quizás para la propia protagonista.
Dimitri no deja de observar a Lorena y Alexander que observa en silencio, no a la hermana con la que creció jugando en los pasillos de la mansión familiar; si no a la mujer en la que se co virtió. La mirada de Volkov sigue los movimietos de Lorena, su forma cuando ella se ríe con Katia, cuando aparta el cabello de su rostro, cuando toma su copa con esa elegancia natural que parece no ensayar. Sus socios bromean con él, pero Dimitri solo responde con un gesto vago.
Lorena, atrapada en la alegría del momento, finge no notarlo, aunque un leve rubor en sus mejillas delata que algo ha cambiado. La noche termina con abrazos, promesas de repetir la salida y un silencio cómplice en el auto de regreso. Las gemelas se miran sin hablar, pero lo entienden todo: después de la pasantía, los estudios y el cuidado de su madre, ahora tendrán que lidiar con una nueva variable en sus vidas. Y esa variable tiene el rostro serio y la mirada intensa de su propio hermano mayor, el cual es muy sobreprotector de sus hermanas y aún mas de Lorena, el sabe de su fragilidad, más que nadie.