Todo gira entorno a ;__"Ariana White: y su primer amor.
Amor a primera vista , algo que cambiara su vida de golpe y le demostrará que la madurez no está en los años que tienes, si no en como afrontas los problemas que se te presentan, tendrá la ayuda de su mejor amiga y cuñada, como ella la llama desde el inicio.
Acompañenme en esta nueva historia, espero que les guste
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Cumpleaños
Una vez salí de casa de los Thompson con Samuel, mi vida cambió por completo. Dejé de ser una "señorita en proceso" para convertirme en una jefa en funciones. Samuel me llevó directamente a la torre del Grupo White. Tal como lo dijo, había proyectos críticos, pero logré avanzar mucho en esas primeras horas. La adrenalina y la disciplina que mi padre me había inculcado se activaron.
Al volver a casa de los Thompson esa noche, todos me aguardaban en el salón. Me había ido sin decir nada de lo ocurrido, pero ellos eran amigos de mis padres; no podía ocultarles la realidad.
Les conté todo lo que había pasado: la desaparición del avión, la orden de silenciar a la prensa, la gente contratada para la búsqueda y el despliegue de efectivo que la empresa había realizado para garantizar que la información no se filtrara al mercado.
Los señores Thompson estaban desconcertados. El tío Thompson, con su mente legal, empezó a hacer preguntas sobre la jurisdicción y el seguro.
Fabiana se acercó de inmediato y me abrazó. Sentí que era exactamente lo que necesitaba, pero, por alguna extraña razón, mi cuerpo se negaba a llorar. La tristeza estaba ahí, profunda y fría, pero la urgencia de actuar la había congelado. Solo agradecí el gesto de Fabiana.
Liam me miraba con una tristeza y una seriedad que nunca le había visto. Su aura de "chico popular" se había desvanecido.
—Ariana —dijo con voz grave—, me ofrezco a ayudarte. Como abogado, puedo asesorarte en cualquier licitación o proceso legal que requiera el Grupo White.
Todos estaban tristes, preocupados por sus amigos, mis padres. Pero yo no tenía tiempo de estarlo. Acepté la ayuda de Liam con la misma frialdad con la que habría aceptado una propuesta de negocio.
—Gracias, Liam. Acepto tu ayuda. Le pasaré a Samuel la lista de documentos que necesito que revise.
Al día siguiente, mi abuelo Gregory, llegó de un momento a otro, sabía que no estaba en su casa de campo, pero verlo ahí me dio cierta tranquilidad. Tal como dijo Samuel, asumió el cargo de mi tutor legal y el control formal del Grupo White. Me despedí de mi amiga y su familia, y salí de allí sin imaginar que pasaría mucho tiempo antes de volver a estar en esa casa.
📈 Seis Meses de Guerra
Mi vida ahora se trataba de la escuela por la mañana y la empresa por la tarde. Todos mis días se volvieron increíblemente ocupados. La escuela era el único lugar donde podía pretender ser una adolescente normal, pero incluso allí, mis cuadernos de apuntes contenían notas sobre fusiones y estrategias de inversión.
No recibíamos información concluyente de mis padres. No faltaban algunos oportunistas que querían sacarnos dinero dándonos pistas falsas de su paradero, lo que solo sumaba dolor a la frustración.
Después de seis meses, la información de la desaparición se dio a conocer. Aunque muchos prefirieron callar, sabía que me miraban con lástima y otros como buitres, pero aun así con el respaldo de mi abuelo estaba segura al igual que todo el grupo White.
Mi abuelo, Gregory White, asumió formalmente el lugar de mi padre. Aunque estaba decidido a no volver al mundo corporativo, sabía que perderíamos mucho sin un líder oficial. Detrás de él siempre estaba yo. Mi intuición para los negocios y mi estudio de bolsa —que era mi hobby favorito— nos hizo ganar mucho. Por ser menor, yo no podía representar a la empresa legalmente, pero mi abuelo sí.
Los empleados, desde el nivel más bajo hasta la junta directiva, sabían que en realidad la Nueva CEO era yo. Aunque todavía soy una "pequeña", me respetaban. Estaban orgullosos de mi trabajo. La niña que se había desmayado en la calle por un accidente en bicicleta, ahora dirigía la defensa de un conglomerado.
Fabiana venía de vez en cuando a visitarme en la oficina. Nos sentábamos en el sofá de cuero de mi padre, pero se aburría muy pronto con tantos números y gráficos. En el bufete de su padre, no era necesario que fuera un genio en matemáticas, pero en mi caso, los números eran indispensables para seguir manteniéndonos como líderes en el sector. Nuestra amistad sobrevivió, aunque ya no nos veíamos en la pastelería, sino en mi Penthouse con reportes financieros como centro de mesa.
🎂 El Reencuentro
Seis meses más transcurrieron, y el tiempo pasó volando en un ciclo interminable de cifras y reuniones.
Hoy, cumplía dieciséis años. Ya había transcurrido un año desde la desaparición de mis padres. Mi único deseo era volver a verlos a ellos. No había ninguna noticia, ni señal de que estuvieran bien o mal. La esperanza, aunque debilitada, seguía ahí.
Mi abuelo me invitó a almorzar fuera de la oficina, un raro descanso de la guerra corporativa. Entramos a un restaurante de alta cocina que mis padres adoraban. Y ahí estaban ellos, sentados en una mesa grande esperándonos: la Familia Thompson. El tío y la tía Sabrina, Fabiana, y... Liam.
Al verlo, sentí un corrientazo de la vieja, tonta e inmadura adolescente Ariana. Había trabajado duro para enterrar esos sentimientos. Había estado en contacto con él por e-mail y por teléfono para asuntos legales, pero no lo había visto en persona desde que me fui. El Liam serio, el Liam que me había ofrecido ayuda profesional, era infinitamente más atractivo que el "chico popular resacoso".
Pero el golpe final vino con el quinto invitado. Sentada junto a Liam, con su inevitable vestido de diseño (aunque no era rojo esta vez, era igual de llamativo), estaba Serena. Ella solo me miraba con una expresión de lástima exagerada.
Y eso era lo último que necesitaba, menos en este día. No necesitaba lástima; necesitaba respeto y solo sentirme rodeada de las personas que me importan.
Me acerqué a la mesa, no como la niña afligida, sino como la pequeña CEO en control de todo. La niña de quince años que quería conquistar al hermano de su mejor amiga había muerto con la desaparición de sus padres. Solo quedaba Ariana White, la líder.
Mi abuelo me dio un suave apretón en la espalda, sacándome del trance en el que estaba.
—Gracias por venir, Señores Thompson —dijo mi abuelo, con la voz firme—. Siéntate, Ariana.
Serena, sin embargo, no perdió la oportunidad de hablar.
—Feliz cumpleaños, querida. Es tan triste que no puedas celebrar con tus padres, pero me alegra que estemos aquí para consolarte, no estás sola y aunque los hayas perdido en ese terrible accidente, no estás sola.
Las palabras ""consolar y perdido"me hicieron arder la sangre. Miré a Serena, luego a Liam, quien me miraba con una mezcla de admiración y remordimiento, hasta culpa, por el comentario tan fuera de lugar de su novia, pero no iba a darle gusto de hacerme sentir mal, no en este día.
—Gracias, Serena —respondí con una sonrisa que no llegó a mis ojos—. Pero no necesito consuelo. Y menos que te refieras a mis padres como si hubieran partido de este mundo, sé que ellos están bien, aunque no entiendo que haces tu aquí, no somos muy cercanas como para que celebres mi cumpleaños.
Me senté a la mesa, lista para actuar, sabiendo que la lástima de Serena no era más que una máscara para su satisfacción. El juego había cambiado. Y este y el próximo movimiento seguiría siendo mío.