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La Dinastía Del León Y La Luna

La Dinastía Del León Y La Luna

Status: Terminada
Genre:Amor de la infancia / Amor eterno / CEO / Completas
Popularitas:16.1k
Nilai: 5
nombre de autor: Yamila22

Dieciocho años han pasado desde que un collar de luna y un león de ónix sellaron un destino en la terraza de la Torre Vane. Lo que comenzó como una conexión infantil en medio de una guerra de mafias, se ha transformado en algo mucho más oscuro y complejo.
Aria Vane ya no es la bebé que buscaba refugio en los brazos de Eithan Smirnov. Ahora es una mujer con la inteligencia gélida de su padre, Killian, y la belleza indomable de su madre, Elara. Pero para Eithan, el heredero de la Bratva italiana, ella sigue siendo su única prioridad, su "Luna". Y el León está listo para reclamar su trono.


Tercera parte de:
__Mis hijos hackearon al CEO
__Heredero del pecado

NovelToon tiene autorización de Yamila22 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 11: Entre Rosas y Arena Blanca

La mansión de los Cavalli había sido asegurada, y mientras el resto de la familia celebraba la victoria con un banquete improvisado en la terraza principal, el Lobo y su Luna habían encontrado una salida silenciosa hacia el sur de la isla.

Killian estaba en medio de un brindis, con una pierna de cordero en una mano y una copa de vino en la otra, cuando de pronto se detuvo en seco. Miró hacia la silla vacía a su derecha, luego a la de la izquierda.

—¿Dónde está Aria? —preguntó, con la voz volviéndose peligrosa—. ¿Y dónde está el Smirnov?

—Déjalos, Killian, estarán revisando el perímetro —dijo Damián, aunque su sonrisa delataba que sabía perfectamente qué estaba pasando.

—¡Revisando el perímetro mis narices! —rugió Killian, levantándose de un salto—. ¡Dimitri! ¡Leo! ¡Traigan las linternas tácticas! ¡Si encuentro a ese Smirnov a menos de un metro de mi hija en la oscuridad, juro que las Bahamas tendrán un nuevo arrecife hecho de sus huesos!

Lejos de los gritos de Killian, en una cala escondida donde la arena brillaba como polvo de diamantes bajo la luna llena, Ethan había orquestado su propia magia. No había drones ni música de circo aquí; solo el susurro del Caribe.

Aria caminó por un sendero de pétalos de rosas blancas y rojas que se hundían suavemente en la arena. Cientos de velas protegidas por cristales de Murano formaban un círculo de luz cálida alrededor de una mesa baja de madera tallada. En el centro, una botella de Château Margaux, el vino preferido de Aria, respiraba en un decantador de plata.

Ethan la esperaba de pie, habiéndose cambiado el traje táctico por una camisa de lino blanca desabotonada en el cuello. Al verla, sus ojos no fueron los de un asesino de la Bratva, sino los de un hombre rendido ante su reina.

—Bienvenida a tu reino, Luna —susurró Ethan, acercándose para tomar su mano y besarla con una devoción casi religiosa.

—Ethan... esto es... —Aria se quedó sin palabras. La fragancia de las rosas se mezclaba con el olor a sal y el perfume cítrico de él.

—Es lo que te mereces. Un momento donde el mundo no exista, donde no haya Cavallis, ni Vanes, ni guerras —él la guio hacia la alfombra persa extendida sobre la arena—. Solo tú y yo.

Después de una cena íntima donde las palabras sobraban, Ethan se levantó y le ofreció la mano. La música suave de un gramófono antiguo que él mismo había llevado hasta allí llenaba el aire. La tomó por la cintura, pero no con la brusquedad de otras veces, sino con una delicadeza extrema, como si Aria fuera una pieza de cristal invaluable que pudiera romperse con un suspiro.

—Aria —murmuró, rozando su mejilla con el dorso de los dedos—. Te he esperado desde que tenía cinco años. He soñado con este momento en cada noche de frío en Rusia.

Sus labios se encontraron en un beso que empezó lento, saboreando el vino y la promesa. Ethan comenzó a desabrochar el vestido de Aria con manos que temblaban ligeramente, un contraste hermoso con el hombre que acababa de masacrar a un ejército. La trató como a una reina, besando cada centímetro de su piel revelada con una reverencia que le quitaba el aliento.

Se recostaron sobre la seda, rodeados por el calor de las velas. Ethan la acariciaba con una ternura infinita, sus manos grandes y callosas recorriendo las curvas de ella con una suavidad que hacía que Aria se sintiera protegida y adorada al mismo tiempo.

—Eres mía, Luna —susurró él contra su piel—. En esta vida y en todas las que vengan.

—Y tú eres mi León, Ethan —respondió ella, enredando sus dedos en el cabello de él—. Siempre lo has sido.

Hicieron el amor bajo las estrellas, en una danza de movimientos lentos y profundos, donde la pasión se mezclaba con la lealtad de toda una vida. No hubo prisa, solo el descubrimiento de dos almas que finalmente se fundían en una sola carne. Ethan la cuidó en cada momento, asegurándose de que ella fuera el centro de su universo, adorándola hasta que el amanecer empezó a teñir el cielo de rosa.

Mientras tanto, al otro lado de la isla, la escena era digna de una comedia. Killian corría por la selva, apartando palmeras con un machete, seguido por un Leo que intentaba no estallar de risa y un Dimitri que caminaba con total calma.

—¡Aria! ¡Smirnov! —gritaba Killian—. ¡Sé que están aquí! ¡Huelo el perfume francés y la arrogancia italiana!

—Papá, es una isla grande, déjalos en paz —decía Leo, ocultando su teléfono donde Evans le acababa de mandar un mensaje: "Los tengo en el satélite térmico. Están en la cala sur. No vayas ahí si quieres seguir teniendo un cuñado vivo"—. Busquemos por el lado norte, creo que vi una sombra.

—¡En el norte no hay nada más que cangrejos! —rugió Killian—. ¡Si ese Smirnov le puso una mano encima, le voy a arrancar los dedos uno por uno!

Elara y Alessandra aparecieron en el camino, caminando tranquilas con linternas de mano.

—Killian, vuelve a la mansión —dijo Elara con autoridad—. Aria es una mujer adulta. Déjalos tener su momento.

—¡Nunca! —respondió Killian, pero en ese momento tropezó con una raíz y cayó de bruces en un charco de lodo—. ¡Maldita sea! ¡Smirnov, esto me lo vas a pagar!

De vuelta en la playa, ajenos al fango en el que se encontraba Killian, Ethan y Aria permanecían abrazados, cubiertos por una sábana de hilo blanco. Aria descansaba su cabeza en el pecho de él, escuchando el latido calmado de su corazón.

—¿Crees que mí padre nos encuentre? —preguntó ella con una sonrisa pícara.

Ethan le dio un beso en la frente, rodeándola con sus brazos poderosos.

—Probablemente esté gritándole a una palmera en este momento —rió Ethan—. Pero no me importa. Esta noche, el León y la Luna escribieron su propia historia. Y mañana... mañana el mundo sabrá que ya no hay forma de separarnos.

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Julissa Tolentino
❤️
Liliana 🇨🇴🇨🇴🍀
gracias autora
Milagros Peña
🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣 pobrecitos y que será de Julian
Oceania Medrano
hermosa, lo malo corta excelente trama, excelente coherencia, gracias por compartir tu novela infinitas prosperidad, felicidad y bendiciones 🫶🫶🫶🫶🫶
viviana packosky
muy linda historia segui asi
viviana packosky
me encanto
Zaidymar 🌠
Huy nombre de la nueva novela por favor 😃😃😃
Zaidymar 🌠
Aria esos hombres van a querer que no te embarazes más, pobrecitos los tienes locos
Zaidymar 🌠
Eleara por favor pagarle la chimenea a Killian
Zaidymar 🌠
Quien pensaría que el iceberg ahora es un volcán 🌋
Zaidymar 🌠
Killian va a seguir con la peleadera toda su vida? jajajaja ya que tanto la chimenea de Aria ya está apagada
Sabri Nahir Zapata Zini
Excelente me encanto
Nairobis Cardozo Portillo
Bellísima historia de ❤️❤️👏👏
Zaidymar 🌠
El heredero está poniendo a temblar las simientes y aún ni se a formado
Zaidymar 🌠
Killian deja el drama igual desde antes que naciera Ethan ya había reclamado a Aria de el y tú lo sabías jajajaja
Zaidymar 🌠
No entiendo porque vera instalo eso?
Zaidymar 🌠
Tiembla tierra estos locos están furiosos
Carolina Alvarado Alvarado
hay será q es una genio o una demente 🤔🤔🤔
Liz Leal
/Heart//Rose//Rose/
Marisel Rio
Felicitaciones Yanina me encantan tus obras y esta en especial 💕💕💕💕💕💕💕
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