Ella huye de un pasado mágico y de un alma gemela que se convirtió en monstruo. Él es un humano de hierro, capitán de inteligencia, que solo vive para su trabajo. Ella caza abusadores por las noches; él los persigue por el día. Un caso los une, la necesidad de justicia los mantiene juntos, y un amor inesperado los acecha en medio de la investigación más peligrosa de sus vidas. En esta cacería, nadie es lo que parece y el amor es el único misterio que no saben cómo resolver.
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Capitulo 4: El peso de la noche
El despacho del capitán Alarik Black permanece sumido en la misma atmósfera densa y claustrofóbica que lo caracteriza. La luz azulada de las pantallas de los ordenadores corta la oscuridad de la sala, iluminando los rostros cansados pero implacables de los cinco agentes. La incorporación de la sargento Zoe Ishikawa no ha hecho más que intensificar el ritmo de trabajo; cada uno de ellos, desde los tenientes López, Suárez y Contreras, operan bajo la exigencia estricta de eficiencia y cero distracciones que el capitán impone como norma inquebrantable. Sobre la mesa principal se extienden decenas de expedientes impresos, documentos digitalizados y notas manuscritas que cruzan los informes de los últimos seis meses. La concentración es absoluta. Los teclados y el murmullo de las conversaciones técnicas son los únicos sonidos que rompen el silencio en el espacio. Black se acercó a la pizarra de corcho donde han estado colocando los mapas de la ciudad, uniendo puntos con chinchetas rojas y amarillas. Su semblante, serio y con la mandíbula sutilmente contraída, refleja la urgencia de la situación.
__Ella es la sargento Ishikawa. Estará con nosotros a partir de ahora__. dijo Black dirigiéndose a los tres tenientes, quienes asintieron en señal de respeto.
__Tenientes, la sargento es el quinto y último miembro de nuestro equipo. Como siempre, espero de todos ustedes eficiencia total y cero pérdida de tiempo. En este equipo, solo nos centramos en el deber. Lo que hagan con sus vidas fuera de su horario de trabajo me tiene sin cuidado__.
Zoe asintió y, con un movimiento firme y respetuoso, inclinó ligeramente la cabeza hacia los tres tenientes, reconociendo su rango superior sin mostrar la más mínima señal de intimidación. Los tres hombres se miraron entre sí, sorprendidos por la frialdad y el aplomo de la sargento. No esperaban encontrarse con una versión femenina de su capitán. Lo que más les inquieta es la intensidad de sus ojos violetas: profundos, hermosos y, al mismo tiempo, completamente desprovistos de emociones, una mirada que parece atravesar el alma de quienes se cruzan con ella. Sin embargo, el asombro duró poco. La urgencia del caso obligó a todos a retomar sus labores. Al tener cinco personas trabajando en conjunto, la filtración de la información se volvió mucho más rápida y efectiva. Cada agente aportó su análisis sobre el terreno y los patrones geográficos de las desapariciones de los jóvenes.Tras más de una hora de cruzar datos, Black se apartó de la pizarra y señaló la zona oeste de la ciudad de Veridiana, un distrito marcado por la vulnerabilidad social y económica.
__Bien, estos datos muestran que su perfil geográfico se centra especialmente en el oeste de la ciudad, donde está el orfanato más grande__. Comenzó a explicar el capitán, con el tono grave y analítico que lo distingue.
__Pero no solo eso; también hay una escuela y una preparatoria pública que les provee de las víctimas con las edades que buscan para secuestrar y después vender.__. El capitán se cruzó de brazos y miró directamente a Zoe.
__Sargento, la población más vulnerable de esa zona son las mujeres y los jóvenes. Por lo tanto, el plan requiere que usted se infiltre directamente en la zona operativa de los criminales para encontrar pistas, detectar sospechosos y, en la medida de lo posible, prevenir nuevas desapariciones antes de que actúen__.
Zoe asintió con determinación. El análisis confirma la misma conclusión a la que habían llegado horas antes: los criminales operan mediante redes locales, ganándose la confianza de adolescentes que no tienen a nadie que los busque con urgencia si desaparecen. Para la sargento, esta misión no es solo una cuestión de servicio policial; es una cruzada personal. No permitirá que unos seres despreciables sigan destruyendo vidas.
__Con todo claro, nos vemos mañana a primera hora para iniciar la operación de reconocimiento y búsqueda de pruebas en el sector oeste, donde la sargento será la principal agente de campo__. concluyó Black. Los tenientes asintieron y se retiraron en silencio, uno a uno, dejando el despacho nuevamente en manos de Black y Zoe, quienes continuaron revisando los últimos detalles. Alrededor de las ocho de la noche, la reunión finalizó y Zoe salió, sin despedidas innecesarias.
Siendo las 3:00 de la madrugada fue cuando Zoe decidió hacer una pausa a su rutina de sueño. Gracias a su linaje de maga, no necesita las ocho horas de sueño de los humanos convencionales; apenas tres horas le bastan para restaurar por completo su energía. Para Zoe, la medianoche y las primeras horas de la madrugada son el momento perfecto para llevar a cabo su verdadera labor, aquella que el sistema de justicia humano ignora para proteger los intereses de los poderosos. Salió por los tejados de la ciudad de Veridiana. A la luz del sol, la urbe parece hermosa, imponente e iluminada, pero bajo el manto de la noche, su verdadera naturaleza sale a flote. Las calles se llenan de depredadores que operan con total impunidad: violadores, pedófilos y políticos corruptos que se escudan en su estatus. Zoe los considera escoria que deben ser exterminada sin importar su raza, sexo o posición. Es la única manera de garantizar que los inocentes no sufran traumas imborrables. Su figura se desliza en la oscuridad con una gracia sobrenatural. Lleva un traje de cuero negro, una capa con capucha que oculta casi todo su rostro, y un tapabocas que deja al descubierto únicamente sus brillantes ojos violetas.Su objetivo de esta noche es una vivienda ubicada en el oeste de la ciudad, exactamente en el distrito vulnerable donde se infiltrara en la mañana como agente encubierta. El lugar es conocido por ser el punto de reunión de hombres que la justicia deja libres por falta de pruebas o por tráfico de influencias.
Zoe se acercó a la ventana del segundo piso y la abrió con un movimiento silencioso, deslizándose hacia el interior. En la habitación, una pequeña niña de unos tres años llora desconsoladamente. Es evidente que lleva horas despertando en medio del terror, sin que nadie la consuele o se preocupe por su bienestar.
__Tranquila, pequeña... ya esos monstruos no te podrán hacer daño__. Susurró Zoe con una suavidad que contrasta con su apariencia amenazante.
Con un rápido movimiento de su mano, lanzó un hechizo de sueño profundo sobre la niña, asegurándose de que descanse plácidamente durante las próximas horas sin recordar el trauma de la noche. Una vez que la menor estuvo a salvo y profundamente dormida, Zoe se dirigió a la habitación contigua. El ambiente esta viciado con un fuerte olor a alcohol. Sobre la cama yace un hombre de complexión robusta, completamente desnudo y roncando plácidamente tras haber abusado de su posición y de la indefensión de los inocentes. A su lado, una mujer duerme enredada entre las sábanas, ajena al sufrimiento que se vive en la habitación de al lado.
Zoe sintió una oleada de ira, pero respiró hondo para mantener el control. puede dejarse llevar por el impulso. Extendió las manos y pronunció un conjuro en voz baja. Una esfera de luz violeta, idéntica al tono de sus ojos, comenzó a materializarse en el aire, creciendo lentamente hasta envolver por completo a la pareja. En un abrir y cerrar de ojos, la esfera desapareció, enviando a los criminales directamente a las mazmorras abandonadas en las afueras de la ciudad. Es el lugar que Zoe utiliza como su tribunal privado, donde la escoria humana recibe su verdadero castigo, lejos de las leyes corruptas de Veridiana.
se vuelven justicieros en un mundo decadente.
que buena esta está historia y lo que falta