Laura descubre que su prometido Javier la engaña, tiene otra pareja. No es la primera vez que pasa, ella le habia dado otra oportunidad y creyo que cambio, pero tan solo se habia vuelto mas experto en sus mentiras. El tio de Javier, Ricardo, ofrece su ayuda a Laura, no solo para que salga de ese amor posesivo que tenia su sobrino, sino que a la vez él mismo como su pareja predestinada, al confesar sus sentimientos prohibidos que arrastraba por ella al ser la pareja de su sobrino. ¿Laura podra vengarse de Javier? ¿Laura y Ricardo, Tendrán su final feliz?
NovelToon tiene autorización de Lily Benitez para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capitulo 2- Lo volvio a hacer
🔴LAURA
Como Laura Love, habia pasado por muchas dificultades en mi vida y crei que junto a Javier encontre la otra pieza que me faltaba en mi vida. Con solo 18 años habia vivido mas que cualquiera a mi edad, al haber perdido a mis padres en un accidente de transito, siendo la única que sobrevivió por estar en mis clases.
Como si el cielo escuchara mis suplicas aparecio un tio, hermanastro de mi padre que vivia en el extranjero, el tio Toto, fue la única persona que se hizo cargó de mi, sin otros parientes disponibles a tomar bajo su cuidado a una adolescente, que tuvo que madurar antes de tiempo, enfrentando la crueldad de la realidad, de no tener mas a sus progenitores. Fue un angel que vino del cielo, porque no soportaba más vivir bajo el mismo techo que Javier.
Del tio de Javier, Ricardo, no volvi a saber nada, no volvimos a hablar de lo que paso entre nosotros, no dio signos de vida, se ve que no le gusto lo que hicimos o solo lo hizo para que no me meta con cualquiera en ese estado de desesperanza por el que atravesaba.
Mi tio Toto se volvio algo muy importante en mi vida hasta el punto que en mi interior empezo a crecer un sentimiento por él, que iba mas que solo gratitud, lo considere como a un padre. Me relato que la familia no hablaba de él, por no ser de la misma sangre, pero llevaba el apellido Love, y se disculpo por no haber aparecido antes, pero su trabajo en el extranjero no le daba muchos tiempos libres para ocuparse de temas familiares.
Estudie en el extranjero la carrera de diseño y al finalizar mi tio me propuso regresar al pais a vivir en la casa que fue de mis padres, él habia logrado recuperarla.
Despues de años Javier volvio a aparecer en mi vida, una mañana estaba ante la puerta de casa con un ramo de flores, arrepentido suplico mi perdon. Ya no era una niña, tenia 25 años, habían pasado siete años desde la última vez que lo vi.
Para demostrarme sus verdaderas intenciones me enseño que habia comprado una casa, tenia un empleo estable, por mi siguió sus sueños de estudiar administracion de empresas, antes de ser un simple profesor.
Después de varias visitas formales y que no oculto mas sus sentimientos ante nadie, exhibiendome a viva voz como su único amor, accedí a vivir con él.
No nos casamos, porque él no creía en eso, solo lo veía como algo impuesto para someter a las personas a leyes inutiles. Ademas despues de tres años de convivencia, por ley adquiria los beneficios como si fuera una mujer casada. A cambio de ello me lleno de regalos, fue la persona mas atenta y dulce, me puso el mundo a mis pies, no debía trabajar porque él me daría todo, al considerar que me lo debía por como no me supo valorar en su momento.
Para mi sorpresa su familia me recibió con los brazos abiertos.
A todo esto mi tío no confiaba en nada de lo que decían, pero como yo era mayor, podía decidir por mi misma y al final volvi a aceptar a Javier.
A pesar de que mi tio me aconsejo que no apresurara las cosas y que el noviazgo dure un poco mas, no lo pense mucho, porque creía que Javier maduro y no volvería a decepcionarme.
Pasamos dos años maravillosos con Javier, que era como una luna de miel sin fin.
Yo me había recibido en diseño grafico, manejaba todo tipo de programas y desde casa podía hacer mis trabajos sin necesidad de tener un lugar físico, por lo que no desatendía mis deberes como esposa de Javier, porque aunque no nos casamos por lo civil, él me decía esposa y hasta pusimos una fecha para celebrar nuestra vida juntos.
Deslizo el dedo por la pantalla de mi celular, apoyada en el especiero. El aroma a sofrito de cebolla y pimiento llena la cocina. En la pantalla, @CocinaConAlma, mi tiktoker de recetas favorita, sonríe mientras agrega perejil a una salsa.
Siempre le preparo a Javier una cena especial los viernes, para celebrar el fin de una semana agotadora. Dos trabajos, pobre. Todo por nosotros, por el futuro que él siempre me pintaba.
#Y bueno, mis amores —dice la cocinera, secándose las manos en el delantal—. Muchos me preguntan por mi amorcito, por cómo nos conocimos. Es una historia de película. Él venía de una relación terrible, pobrecito mío.
Subo el volumen, interesada. La mujer mira a alguien fuera de cámara con una ternura que me provoca una punzada extraña.
Lo muestra de espaldas, esa espalda que conocia demasiado bien al ser de mi esposo, y al girar a pasarle un condimento a mi tiktoker que sigue picando, pude ver las manos de mi esposo y la misma marca de nacimiento del lado izquierdo que tenia como una mancha roja en forma de media luna.
#Imagínense, una mujer que no le cocinaba, no limpiaba... ¡una holgazana! Él llegaba de trabajar todo el día, a veces de dos empleos, ¿y qué encontraba? Nada. Una casa vacía y una mujer que solo pensaba en ella. Él me dice que por eso la dejó, porque necesitaba una compañera de verdad, no un adorno caro y vago.
Deje caer la cuchara de madera en la encimera. El sonido hueco resuena en el silencio repentino. "Dos empleos". "Holgazana". Las palabras rebotan en mi cabeza. Javier siempre me decía en broma que yo era su "adorno caro" cuando me arreglaba para él.
La tiktoker continúa, ajena al mundo que acaba de demoler.
#Le costó mucho salir de ahí. Ella era muy manipuladora, lo aisló de todos. Hasta le inventaba enfermedades para que no saliera. Pero por suerte me encontró a mí. Ahora llega a casa y tiene su plato de comida caliente, su ropa limpia... Un hombre trabajador merece una reina, ¿no creen?
Apago la pantalla. Me apoyo en el mármol frío, sintiendo cómo el suelo se abre bajo mis pies. No puedo respirar. La imagen de Javier, mi Javier, el que se desvive conduciendo un Didi de noche y administra una empresa de día, se superpone con la del "amorcito" de esa mujer.
Y entonces, los recuerdos, antes piezas sueltas de un rompecabezas sin sentido, encajan con una claridad brutal.
El despido. Mi jefe, tan apenado, diciéndome que "por políticas de reestructuración" mi puesto de programadora ya no existía. ¿Cómo? Si era la mejor. Javier me había consolado, diciéndome que era una señal, que mi lugar estaba en casa, cuidando de nuestro nido.
La universidad. Cada vez que me preparaba para un final, porque queria seguir capacitandome, él llegaba con la misma conversación. "Mi amor, ¿y si buscamos el bebé ahora? Ya tendrás tiempo para estudiar". Y yo cedía. Por él. Por nosotros.
El embarazo. La alegría inmensa, y luego la pérdida a los tres meses. La depresión me hundió en un pozo oscuro. Javier se encargó de todo. "No te preocupes por nada, yo te cuido", me susurraba mientras me corría las cortinas para que la luz no me molestara, para que el mundo no me viera rota. Y me quede ahí, en la penumbra, agradecida.
"Me aisló de todos".
Pense en mis amigas, en cómo deje de verlas porque a Javier "le caían mal" o porque "siempre me llenaban de malas ideas". Pienso en mi familia... en mi tío Toto.
Con manos temblorosas, busco el número que no he marcado por mucho tiempo. Suena una, dos, tres veces.
Reniego al no recibir respuestas, en eso llaman a la puerta.
Me voy a ver quien es y es el tio de Javier, Ricardo.
—Hola
—¿Paso algo?
Indaga al ver mi cara, me lanzo en sus brazos a llorar.
—Dime que sucede.
Me tapo la boca para ahogar un sollozo.
—Es Javier... Acabo de descubrirlo todo. Me está engañando.
—Pasemos. Me dice con clara preocupación.
—Toma un vaso de agua y cuentame.
Las palabras no salen, el llanto gana y le muestro el video.
—Crei que de verdad cambio, crei que no me mentia... Pero lo hizo todo este tiempo.
Ricardo apago el video con una expresion de indignación en el rostro.
El silencio de Ricardo es un silencio pesado, de quien comprende la gravedad de la situación.
—Lo sabía —dice al fin, su voz es grave y preocupada—. Que regreses con él nunca me gusto.
—¿Por qué?
—Por como termino su relación anterior.
—Entonces es mentira que no duro ni un mes.
—Olvidate de eso... Ahora lo que importa como seguiras despues de esto.
— ¿Qué hago? —lloriqueo, sintiéndome una niña pequeña y asustada.
—Vas a hacer exactamente lo que yo te diga. Necesitamos algo drástico. Algo que lo convenza de que ya no puede controlarte. Vamos a hacer que cambies tu nombre y borrar los registros de Laura Love, como si nunca hubiera existido. Tu eres buena con la tecnologia, puedes borrar tu historia.
Me quede sin aliento.
—¿Qué?
—Es la única manera. Conseguiré un pasaporte, una nueva identidad. Te vendrás a vivir conmigo al extranjero. Empezarás de cero, libre de verdad. Pero tienes que ser fuerte, Laura. ¿Puedes serlo?
Miro a mi alrededor, a la cocina que creía mi santuario y que ahora se siente como una celda dorada. Miro la cena a medio hacer para un hombre que no la merecía. La imagen de la tiktoker sonriendo vuelve a mi mente. El dolor sigue ahí, inmenso, pero ahora arde con una llama nueva: la furia. La determinación.
—Sí, —respondo, la voz firme por primera vez en años—. Sí, puedo.
En eso me llega un mensaje de Javier.
"Amor, me salió un viaje, debo ver a unos clientes por esta semana. Salimos en este momento, te traeré ese dulce que tanto te gusta".
Temble, sabía que no estaba de viaje, seguro para quedarse con la otra, con esa tiktoker.
El tio de Javier, Ricardo, que parmanecia a mi lado, me abrazo al ver mi fragilidad.
"Está bien" Le respondi, el mensaje y deje el celular a un lado.
"No te enojes, necesitamos el dinero, si firma el contrato me dan la comisión"
Me respondió, suspiro, mientras las lágrimas rodaban por mi mejilla.
"Si mi amor, lo entiendo"
Escribir esa frase me costó, pero fue necesario, baje el celular con un golpe seco sobre la mesa de la cocina.
Me retire suave de Ricardo, él tomo un pañuelo y seco mis lágrimas.
Nos quedamos mirandonos a los ojos, él seguia con una mano en mi cintura, me atrajo hacia él, sin medir palabra, sin expresar un sonido, me beso, senti sus labios calidos sobre los mios, por una extraña razón le correspondi.
Me aferro mas a su cuerpo y en la cocina me deje llevar por el impulso del momento, sin pena, sin remordimientos. Ricardo estaba de nuevo en el momento justo, como lo estuvo hace años.
Me preguntaba si después desaparecería como lo hizo aquella vez. Si me dejaria de hablar, si evitaria encontrarse conmigo, como lo hizo hace años atrás. En ese entonces me dolio, pero no podia quedarme a averiguar que sentia él, necesitaba irme y mi tio Toto me rescato, con él encontre la libertad que habia perdido. Debia comunicarme nuevamente con él, seria duro, me diria "Te lo dije", pero no tengo otra salida. Por él momento me dejo consolar de nuevo por Ricardo.
Laura no es la del problema eres tu queridito mira que quedó embarazada de tu tío , tu debes ser estéril