Liza B. Pawn, una actriz famosa, comienza a sentir unos extraños sentimientos hacia una Barista, sentimientos que la forzaran a salir de su pequeña caja.
NovelToon tiene autorización de Powder34 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capitulo #2: Primer Avance
A pesar de que mis instintos me gritaban de que me alejará de esa mujer por el bien de mi relación con mi tío, en la mañana siguiente me escabullí del hotel para ir a esa cafetería sola.
No quería que nadie me reconociera, así que me puse un kitt que tenía para estos casos; ese kitt era una peluca azul que me había comprado mi manager, un cubrebocas negro y una gorra del equipo de fútbol favorito de mi tío.
Para mí suerte nadie me reconoció en el autobús que tome para llegar a esa cafetería, lo que no me esperaba, era que me subí por casualidad en el mismo lugar que ella.
Quería acercarme a ella para intentar tener una conversación más allá de la típica charla entre cliente y Barista, pero un señor mayor me había ganado el asiento junto a ella.
Solo me quedó ponerme mis audífonos y escuchar música durante todo el camino mientras esperaba una oportunidad para sentarme con la Barista.
Mi celular no tardó en vibrar, mi novio y de mi manager me estaban regañando por salir sola por café. No podía decirles que me escapé para poder ver a una mujer, así que les dije una pequeñita mentira, diciéndoles que fui a ver a una amiga que vivía en Moncia.
“¿Una amiga? ¿Desde cuándo tienes amigas en esta ciudad?”
“Es una amiga de la infancia, por eso no te hablé de ella”
“No me mientas, además ayer me dijiste que nunca habías venido a Moncia”
“Sí, porque se me olvidó mi amiga”
“Es mejor que no me estés mintiendo, Liz, ya sabes como es mi papá más cuando se trata de su único hijo”
“Tranquilo, yo jamás te mentiría”
Cuando el asiento al lado de la Barista quedó vacío, me senté sin pensarlo, quitándole el lugar incluso a una viejita. Mi corazón comenzó a latir mucho más rápido cuando nuestras miradas volvieron a cruzarse, el burbujear en mi estómago regreso y por alguna razón no dejaba de temblar.
Ella se me quedó viendo por unos minutos, por fuera parecía tranquila pero por dentro estaba gritando horrorizada, no se me ocurría nada para hablarle, y peor no dejaba de pensar en que la Barista recordaba el ridículo que hice un día antes al recoger mi café.
—Ahm… Syd… No… —comencé tragando saliva y cerrando los ojos—. Ahm… ehm, ¡Ho-hola! —tartamudeé—.
—¿Qué? —susurró en voz baja—. Ah, hola
—¿E-eres la Pianista de esa cafetería? ¿Ve-verdad?
—S-sí soy la Barista —respondió con una sonrisa—
“M-mierda, es-es hermosa incluso cuando sonríe” pensé tragando otra vez saliva
—S-soy Liz-Liza Hope —me presente extendiendo mi mano hacia la Barista—
—Ah, y yo soy Sydney Brown
Mi corazón se detuvo al momento de sentir su suave mano junto a la mía, sentía que se me salía hasta el alma de lo roja que me puse, y me dolía un poco la cabeza, pero estaba tan feliz por agarrarla de la mano que me sentía en las nubes.
—¿Es-Estás bien? Estás mu-muy roja
—Sí, es-estoy bien jaja, no te preocupes por mí
—¿Segura? —preguntó preocupada—.
Me acerque un poco más a Sydney para poder preguntarle más sobre ella, algo en mi interior ansiaba conocerla más.
—Sydney, ¿tú eres de aquí? ¿Cuántos años tienes? ¿Estás soltera? ¿Qué música te gusta?
—Jaja, so-son muchas preguntas
—Lo-lo siento, es solo que… no tienes porque responderlas si no quieres
—Jaja, sí soy de Moncia, tengo 22 años, y no-no lo sé, la música que escucho normalmente son soundtracks de películas
—¿Y-Y estás soltera? —pregunté con voz temblorosa rezando porque no tuviera un novio como yo—.
—Es… es complicado —respondió agachando la cabeza y frunciendo el ceño—.
“¡Mierda! De seguro tiene un novio tóxico, pero… ¡¿Qué estoy pensando?! Solo quiero conocerla, solo quiero conocerla… no quiero nada más, solo amistad, solo puedo tener amistad, sí, no puedo decepcionar a tío, menos ahora que está muy orgulloso de mi carrera como actriz” pensé intentando convencerme a mí misma
—Sí… lo entiendo, yo también he tenido novios tóxicos, y de hecho yo-yo también tengo una relación complicada
—N-no cre-creo que sea lo mismo
—Entonces ¿Qué hace diferente tu relación con esa pareja tan complicada a la mía?
—B-bueno, es complicado
—Mm —gruñí molesta—. Dime, ¿por qué es tan complicado? Quiero saber el chisme Sydney
—N-no lo sé, es-es que apenas te conozco y no creo que sea lo mejor contarte mi vida privada
“¡Mierda! Es verdad —me aparté de ella un poco—. Sydney tiene razón, apenas nos conocemos, soy una tonta ¡¿Cómo se me ocurre presionarla para que me hable de algo tan personal?!” Pensé evitando mirarla a los ojos
—Lo-lo siento, no debí presionarte
—No, no-no te preocupes —Sydney se me acercó—. Hablar de mi novia tampoco me molesta
”¡¿Novia?! ¡¿Eso significa que a ella le gustan las mujeres?! No es tan raro eso en el siglo 21 pero… no creí que tuviera opor… No,no, ¡No! Liz concéntrate ella solo puede ser tu amiga ¡Solo una amiga!” pensé por un momento esperanzada
—Ah, eh, S-sí entiendo —dije intentando ocultar mi sonrisa—. A mí tampoco me molesta hablar de mi novio, de hecho a veces sabes, él es tan… y tan…
—¿Lindo?
—No —solté un suspiro—. Te digo un secreto, Sydney
—Se-señorita, n-no creo que sea lo correcto, apenas nos con-conocemos —me rechazo avergonzada—
—Mm —gruñí molesta—. Qu-Qué tal si te doy mi número de teléfono, así podremos vernos más y seremos más que conocidas —añadí frustrada y sin pensarlo mucho—
Sydney solo asintió nerviosa, estaba un poco cegada por la frustración de no poder hablar bien con ella que al final consigue su número de teléfono sin querer.
—Jaja, por curiosidad ¿Y cuál es ese secreto?
—Bueno, es que… —agarré mi falda con fuerza al recordar los crueles regaños de mi tío—. ¡¿Qué hay de tí?! ¿Tú tienes un secreto? —añadí intentando cambiar de tema—
—N-no, yo no tengo secretos jaja
“Uhm, sospechoso” pensé entrecerrando los ojos dudosa de esa respuesta