Una oficinista es atropellada por un camión después de descubrir que su esposo le es infiel con su mejor amiga. Al despertar una vez más, se da cuenta de que renació en otro mundo.
Solo que en este mundo ya pasó la legendaria batalla contra el Rey Oscuro, ahora solo queda una supuesta paz de final feliz.
De la misma manera, su hermana menor, una idol que fue explotada por la industria del espectáculo, cae en cama por comer un pastel al cual es alérgica y renace en el mismo mundo, volviendo a ser otra vez la hermana menor.
Ahora las hermanas Harper, deberán sobrevivir en un mundo post-rey Oscuro, donde nuevas amenazas van a aparecer.
Como el príncipe Kir, un príncipe demonio que busca matarlas por cosas que hicieron en sus vidas pasadas.
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Capitulo #1: Hermanas Harper
Cuando el mundo se creó con el impacto de dos lunas distintas, nacieron dos razas, los dragones emplumados, aquellos que reinaban los cielos, eran dioses de la creación y su más exacta contraparte, los titanes, dioses creados solo para destruir.
Para evitar un desequilibrio, uno de los primeros humanos del mundo, el era conocido como “Merlin”. Usó su magia para crear lo que se conoce como “Justo” o un hechizo capaz de traer justicia al mundo.
Ese hechizo aún vive en el mundo, castigando a los mortales, esto por ser cegados por su ansia de codicia. La única forma de que aquel hechizo, y sus desgracias sucumban, es según las palabras de Merlín…
...“Mi hechizo se desvanecerá hasta que la paz viva en el mundo, no es cuestión de destino, ni de fuerza, solo es cuestión de Madurar”...
Gracias a ese hechizo algunas maldiciones en el mundo no fueron capaces de desaparecer, entre esas maldiciones estaba la maldición que se mantuvo por más de 7 mil años vigente en nuestro mundo.
La maldición que hace reencarnar al Rey oscuro cada quinientos años, y ahora que él fue derrotado por mi padre…
—¿Lo entiendes? ¿Verdad? Gumi, ahora tendremos que esperar más de 400 años para ser las siguientes en derrotar al Rey oscuro
—Sí, Puchy —le respondió mi hermanita con la boca llena—.
—¡¡Ay!! ¡¡Qué no me llamo puchy!! —la regañe dándole un coscorrón—. Me llamo Bachy Harper, la legendaria hija del héroe y la princesa de las leyendas, soy su primogénita y soy indestruc…
—Sí, Puchy —me interrumpió indiferente a mi gran presentación de protagonista—.
—¡¡Ay, ya me hartaste!! ¡¡Gumi!! ¡¡Te voy a matar!!
Estuve a nada de lanzarme hacia mi hermana menor pero ambas terminamos por escuchar un sonido cerca de nosotras. Una manada de lobos se lanzaron hacia nosotras en cuestión de un parpadeo. Con mi lanza pude acabar con esos malnacidos, mi hermana pequeña por otro lado, tan solo le bastaron patadas para acabar con ellos.
“M-Mierda, está… ¿Esta es la fuerza de un demonio?” pensé fascinada viendo a mi hermana dar piruetas y dar patadas
—¡Puagh! ¡¿Por qué tenemos que venir a este sitio?! —se quejó Gumi limpiándose la sangre de los pies—. ¡Esto es asqueroso!
—¡Deja de quejarte! —golpeé el suelo con mi lanza—. ¡Recuerda que estamos aquí! Para recuperar los restos de Hoshi y Rin Max
—¿Y por qué no lo hacen nuestros padres? Papi es un héroe muy poderoso y mami es una princesa muy poderosa. Ayer la vi haciendo un huevito sin asustarse por el aceite hirviendo que saltaba de la olla
—¿Estás loca? Papá y mamá me matarían si se enteran que te traje, además piénsalo, no es divertido ser una aventurera
—Tsh, ¡Odio ser aventurera! ¡Me rehusó a ser aventurera! ¡Quiero regresar!
—Como si pudieras —de mi mochila saque un par de pañuelos y le hice una seña a mi hermana para que se acercara—. Además no tengas miedo, God fue derrotado hace años y los Arcángeles siguen desaparecidos desde entonces —añadí limpiando las mejillas de mi hermanita de 9 años—.
—Puchy, quiero a mi mami, y a papá, ellos siempre nos cuidaban
—Lo sé jaja, aún siendo unos idiotas, son muy dulces con nosotras pero, ahora… ¡Hay que ser fuerte! ¡Y debes acompañar a tu valiente hermana mayor! Y soy toda una adulta que te puede cuidar
—Puchy, pero tienes 14 años y ayer llorabas porque viste un chorro sangre
—¡Soy valiente! ¡Solo no eres capaz de verlo porque eres una niña tonta!
—¡Sí, soy una niña! ¡Y quiero a mis papis!
—Pues no volverás, ahora avanza o te va a comer el coco
—Mm… —con sus brazitos arrancó un árbol de raíz como si nada—. ¡Toma tu coco! ¡¡Puchy!! —me respondió lanzándome el árbol entero—.
Logré esquivarlo con un salto pero una vez más, pude ver la fuerza de un demonio, en un mundo en donde los demonios no eran algo común. Esto es porque los demonios, no se reproducían, por no decir que desde hace milenios, esa especie dejó de tener esas intenciones carnales. Más que nada porque las últimas demonios nacidas de demonios se volvieron diosas de lo fuertes que eran y los demonios mismos normalmente no quieren ser superados por sus hijos.
Así que desde hace milenios, los demonios como mi hermana Gumi solo nacían de la mezcla entre un arcángel y un humano, de ahí que mi hermana fuera demonio, mientras que yo solo soy una arcángel. Aunque hablando técnicamente ambas somos híbridas entre otra especie y la humana.
—Oye, Gumi, si te sigues portando mal ¡No te voy a dar comida!
—Mm —gruñó frunciendo el ceño para después correr hacia mi con los brazos extendidos—. ¡Cargame!
—¿Otra vez? —suspiré para acto seguido agacharme y cargarla—.
Desde ese momento mi hermana se mantuvo con la boca cerrada, por unos minutos pude apreciar la belleza de que ella siguiera mis estupideces sin quejarse. El lugar al que estábamos yendo, por cierto, era un viejo templo que veneraba a un dragón.
Según los últimos escritos restantes del mundo que fue creado con ese impacto de esas dos lunas, antes del nacimiento de la espada del héroe y de la primera derrota del mal, hubieron otras cuatro armas igual de poderosas que fueron creadas para matar al Rey Oscuro más antiguo existente, un Titán.
Él no era una encarnación del mal pero era una amenaza del mismo nivel, a tal grado que los dioses tuvieron que pasar una guerra para derrotarlo, a la cual se la nombró como la Titanomaquia.
—Aquí es —jadeé deteniendome frente a los restos de un templo antiguo—. Este es el templo de los sueños
—¿Huh? ¿Es real? —jadeó mi hermana al ver las ruinas del templo—. ¿No te habías vuelto loca? Puchy
—No, este templo es real y si no me equivoco, fue destruido hace mucho por el Rey de los Titanes y el primer Rey Oscuro de todos
—Uhm, ¿por qué hablas como si estuvieras en una película? —me pregunto mi hermanita frotando los ojos de lo adormilada que se encontraba—.
—Mm, por… ¡Porque yo hablo así!
—No es verdad, Puchy
—¡Ay te juro que…!
—¡Pero miren que tenemos aquí! —dijo un arcángel en lo alto del cielo portando una lanza de luz—. ¡¡Si son las hijas del bastardo que asesinó al rey raven!!
—Ay me lleva la verg… —jadeé al darme cuenta de que había un grupo de arcángeles en el cielo, listos para matarnos—.