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El Fantasma De Mi Ex

El Fantasma De Mi Ex

Status: En proceso
Genre:Intrigante
Popularitas:4k
Nilai: 5
nombre de autor: R Torres

Jeremy aceptó una propuesta laboral que le garantizaba el éxito profesional; el único problema era que lo llevó a la ciudad donde vivía Alisson, su primer y más grande amor, con quien las cosas no habían terminado nada bien hace diez años atrás. Al llegar no esperó encontrarse con la noticia de que su ex había fallecido el día anterior.

Asistió al funeral para despedirse como no pudo hacerlo antes, cuando puso una rosa en el ataúd, no pudo evitar derramar una lágrima; y eso fue suficiente para crear la conexión. Al llegar a su departamento, mientras terminaba de bañarse y limpiar el espejo empañado, vio a través del mismo el rostro de Alisson; acababa de toparse con el fantasma de su ex.

Ahora Alisson le pide ayuda para atrapar a su asesino, porque le asegura que ella no se mató, aunque no recuerda quien lo hizo. ¿Podrá Jeremy descubrir la verdad de la muerte de Alisson? ¿Podrá descubrir la verdadera razón de su separación?

NovelToon tiene autorización de R Torres para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Introducción

Jeremy no contestó. El teléfono vibró contra la madera una vez más antes de quedarse en silencio. El sonido fue breve, metálico, el zumbido del aparato contra la superficie pulida de la mesa de noche resonó en la habitación vacía como una pequeña descarga eléctrica abandonada. 

La pantalla iluminó la penumbra con un resplandor azulado que se reflejó en la pared contigua. El nombre parpadeó una, dos veces, y luego desapareció como si nunca hubiera estado ahí. La luz se extinguió, y la habitación volvió a sumergirse en la oscuridad silenciosa de antes. 

Jeremy permaneció inmóvil al otro lado de la línea, en algún lugar lejano donde la distancia no se medía en kilómetros sino en decisiones que se habían dejado de tomar. Su mano no se movió hacia el aparato. Sus ojos no buscaron la pantalla. 

El nombre había estado ahí, inscrito en letras luminosas, y él había dejado que se desvaneciera sin tocarlo; no sabe porque aquel número sigue grabado en un celular nuevo, si hace diez años no sabía de ella.

A kilómetros de distancia, Alisson bajó lentamente la mano. El gesto fue gradual, los dedos aflojando su agarre sobre el teléfono como si soltarlo exigiera un esfuerzo que no sabía que tenía. 

El aparato descendió desde su oreja hasta quedar junto a su costado, la pantalla ahora oscura, el nombre de Jeremy convertido en nada más que una ausencia. No volvió a intentar llamar. No porque no quisiera. El deseo estaba ahí, latiendo debajo de las uñas, apretándose en la mandíbula, en la forma en que sus dedos rozaban el borde del teléfono como buscando una excusa para levantarlo de nuevo. Pero ya no tenía tiempo. 

El reloj en la pared marcaba algo que ella no necesitaba verificar, porque lo sentía en el aire mismo de la habitación. El tiempo se había acabado, y ella lo sabía con la misma claridad con la que sabía que Jeremy no había contestado, que no contestaría, que quizá no podía contestar.

- “Sabía que no ibas a responder”, susurró Alisson.

La voz a su espalda no la hizo girar de inmediato. Llegó desde algún punto detrás de ella, desde la zona de sombra que la luz del pasillo no alcanzaba a iluminar. Era una voz que conocía, que había escuchado antes en circunstancias que prefería no recordar, y sin embargo no se movió. No dio un paso atrás ni hacia adelante. 

Cerró los ojos un segundo, apretando el teléfono entre los dedos y dejó que la oscuridad detrás de sus párpados fuera la única respuesta que podía dar en ese momento. El aparato crujió levemente bajo la presión de su mano.

- “Llegaste tarde”, murmuró Alisson. “Como siempre”.

Las palabras salieron bajas, casi inaudibles, pero tenían el peso de algo que había sido dicho demasiadas veces. Había en ellas un cansancio que iba más allá del momento presente, una fatiga acumulada en capas sucesivas de promesas rotas y llegadas postergadas. 

No giró la cabeza. No buscó el rostro que sabía que estaba ahí. Mantuvo la mirada fija en la pared frente a ella, en la línea horizontal donde el empapelado se encontraba con el zócalo, y esperó.

- “Y tú sigues cometiendo los mismos errores”, dijo la persona detrás de ella.

Eso sí la hizo voltearse. El cuerpo de Alisson giró con una lentitud que no correspondía a la urgencia del momento, como si cada centímetro de movimiento le costara algo que no podía recuperar. 

La luz no alcanzaba a revelar el rostro de la persona frente a ella. Estaba de pie junto al marco de la puerta, apenas a unos pasos, pero la penumbra la engullaba, convertía sus rasgos en una mancha indistinguible, una silueta sin detalles. Pero no lo necesitaba, lo conocía suficiente, quizás demasiado. 

Conocía la forma en que se mantenía de pie, ligeramente ladeado, con el peso distribuido hacia la pierna izquierda como si estuviera a punto de dar un paso que nunca completaba. Conocía el tono de esa voz, la cadencia precisa con la que pronunciaba cada palabra, el modo en que las sílabas caían como piedras en agua quieta.

- “Si haces esto”, dijo Alisson, firme, “él lo va a saber”.

Su voz no tembló. Las palabras salieron rectas, sin vacilación, y en el aire de la habitación tomaron la forma de una advertencia que no era amenaza sino constatación. 

El nombre de Jeremy resonó en lo que dijo sin necesidad de pronunciarlo, estaba implícito en cada sílaba, en la forma en que apretó los labios después de hablar, en la manera en que sus ojos buscaron los de la figura en la sombra aunque no pudiera verlos.

Alisson podía escuchar su propia respiración, el latido sordo en sus oídos, el zumbido lejano de algo eléctrico en las paredes.

- “No vas a llegar tan lejos”, dijo la persona.

La respuesta llegó con una calma que no era tranquilidad. La voz no fluctuó, no dudó, no dejó espacio para la negociación. Y en esa calma había algo peor que cualquier amenaza abierta, algo que hizo que el estómago de Alisson se contrajera y que sus manos se cerraran con más fuerza alrededor del teléfono que ya no servía para nada.

El corazón de Alisson se aceleró, no por miedo, sino por algo peor. La certeza de que lo que acababa de escuchar era verdad, de que la frase no era una suposición ni un cálculo erróneo sino un diagnóstico preciso. Jeremy no llegaría. No a tiempo. No lo suficientemente lejos. 

- “Te equivocas”, susurró Alisson.

Y no sabía si lo decía por la figura frente a ella o por sí misma.

El movimiento fue rápido. Demasiado rápido para que sus ojos lo siguieran, demasiado rápido para que su cuerpo reaccionara a tiempo, cuando la soga apretó su cuello con fuerza.

La vista se le nubló mientras todo se deformaba sobre ella, las líneas rectas convertidas en curvas, las esquinas redondeadas como si la habitación misma estuviera perdiendo su forma. Las luces se convirtieron en manchas difusas, y el contorno de la figura frente a ella se disolvió en la penumbra hasta convertirse en nada más que una presencia sin rostro.

Pero su mente se aferró a una sola cosa. No al miedo que debería haberla inundado. No al dolor que le pulsaba en algún lugar que ya no podía localizar con precisión. A él, a Jeremy, cuyo nombre surgió de algún lugar más profundo que el pensamiento, más antiguo que la razón, y atravesó la niebla que se cerraba alrededor de su consciencia como una flecha que no encuentra blanco pero no deja de volar. 

El nombre de Jeremy atravesó todo lo demás, el dolor, la confusión, la oscuridad que avanzaba desde los bordes de su visión. Lo atravesó y siguió adelante, más allá de la habitación, más allá de la distancia, más allá de todo lo que separaba un lugar de otro.

Y en ese último instante, antes de que todo se rompiera, antes de que la oscuridad se completara y el silencio fuera absoluto, algo respondió lejos y tarde. Una señal mínima, casi imperceptible, como una puerta que se abre en la otra punta de una casa enorme y cuyo sonido llega amortiguado por los pasillos. 

Algo que podría haber sido un eco o podría haber sido una presencia, que podría haber sido imaginación o podría haber sido real. Algo que llegó cuando ya no había tiempo, cuando la línea que separaba el antes del después había sido cruzada y no había vuelta atrás. Algo que respondió al nombre que ella había lanzado como último acto de fe, y que llegó, como todo lo que alguna vez importó, demasiado tarde.

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Johann
😯😯😯😬😬😬
Johann
😯😯
Ana Elena Jiménez
está historia es espectacular muchas gracias por actualizar 👍
Ana Elena Jiménez
😱😱
Ana Elena Jiménez
cada capítulo más intrigante que el otro
Limaesfra🍾🥂🌟
sera que ella no murio y la tienen en coma?😳😳🤯🤯🤯🤯
Blacina Calvo Fernández
La violación es la manera más vil de expresarse un cobarde. Que triste por lo que tuvo que pasar Alisson y además pasar el dolor y la humillación sola por proteger a la persona amada.😭😭
Blacina Calvo Fernández
Cada capítulo es más interesante que el anterior. Que bueno que Alisson le haya contado a Jeremy lo que Reinolds le hizo.
Liliana Torres
Que genial va
Rosana ❤️: Muchas gracias por el apoyo y la calificación 💐
total 1 replies
Limaesfra🍾🥂🌟
pobre Alysson.. cuantas sufren violaciones y violencia y se callan por miedo, por proteger a otro ser qyrrido y aguantany despues las juzgamos sin empatia sin nada...hago mea culpaa que en vez de comprender solo condebo😧😢😢😢
Ana Elena Jiménez
que angustia está incertidumbre me está acabando 🤭🤭
Johann
🤔🤔🤔🤔
Blacina Calvo Fernández
Que Alisson le cuente las cosas que sabe, porque a lo mejor le pueden ayudar a Jeremy para esclarecer lo que está ocurriendo con el proyecto Amanecer y lo que hay detrás del asesinato de ella.
Ana Elena Jiménez: síii ya es momento que le cuente todo,a mí parecer el padre de Jeremy es toda una joyita 🤭🤭
total 1 replies
Liliana Torres
🔥🔥🔥esta interesante
Blacina Calvo Fernández
Cada vez la intriga es mayor y parece que Reinolds tiene en la mira a Jeremy.
Limaesfra🍾🥂🌟
estos querran matarlo😱😱😱
Johann
👏👏👏👏
Ana Elena Jiménez
que angustia estára planeando matarlo 🤔
Limaesfra🍾🥂🌟
mmmm todo es misterioso, que suspenso, tic tac🕰 las fichas van cayendo
Ana Elena Jiménez
bueno ahora con rebeca me confundí,será que ella es legal en su trabajo 🤭
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