Si tuviera la oportunidad de evitar hacerle daño a la persona que me amó, ¿lo haría?
Abril y Rodrigo son dos personas que tenían heridas emocionales similares, Abril tenía miedo al abandono y Rodrigo a no ser amado, ambos pensaron que cada uno de ellos era la salvación del otro, pero se equivocaron.
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¡ MÁTAME!
¿Qué tan mal estoy para desear la muerte?
Al despertar él siempre está a mi lado, me gusta verlo dormir, sentir su calor. Él es todo para mí pero. ¿Hasta cuándo?
Se despierta y con la voz tranquila me pregunta.
__ ¿No te aburres de mirarme?
Yo no contesto solo lo sigo mirando, quiero que su rostro se grabe en mi memoria. Su expresión me hace creer que me ama, que me necesita, que soy todo para él. Que nunca me va a abandonar.
__ ¿Qué te pasa? Has estado muy callada últimamente por eso me sorprendió lo dé a noche.
__ Rodrigo ¿me amas?
él me mira extraño y me pregunta
__¿A qué viene eso acaso no te lo he demostrado?
No contesto y pregunto.
__¿Vas a desayunar?
___ Ya no tengo tiempo, tengo una reunión importante así que voy a estar ocupado. Pero mañana pasaremos todo el día juntos te lo prometo
Mientras él se duchaba pensaba como un hombre tan atractivo, e inteligente pudo enamorarse de mí, pero y ¿si no está enamorado de mí ?
Tenía tantas ganas de llorar, pero tenía que aguantar para que él no se diera cuenta de lo que pensaba hacer.
Cuando terminó de arreglarse le dije sin emoción alguna.
__ Rodrigo. Te amo
Él sonrió se acercó y me besó dulcemente, y dijo.
__Yo también te amo Abril, nos vemos en la noche.
Sale del cuarto, me levantó de la cama y me dirijo a la ventana así nos despedimos cuando va al trabajo. Alza la mirada me mira y sonríe, yo solo lo veo aguantando las ganas de llorar.
Sube al auto y lo veo alejarse, entonces las lágrimas comienzan a salir ya no podía más.no sé por cuánto tiempo llore, cuando me calmé un poco empecé a hacer mi maleta y una carta de despedida.
Mientras hacía la carta las lágrimas volvieron a salir. Recorrí la casa por última vez recordando todos los momentos felices, tristes y amargos que viví aquí, respiré hondo... Era hora de irme.
Dejó la carta sobre la cama tomó mi maleta salgo del cuarto y voy hacia la puerta principal, al abrirla ahí estaban ellos, ya había pensado que decirles por si no me dejaban salir.
Uno de ellos me pregunta.
__ Señora ¿qué hace? Usted no puede salir.
Me sorprendió la expresión que hicieron y la forma como me preguntaron cómo si tuvieran miedo.
Les respondí amablemente y con cierta sorpresa.
__ Rodrigo no les dijo ¿qué hoy saldría?
__ No señora.
__ Tal vez como iba apurado se le olvidó, pero él me dio permiso.
__ Lo siento señora, pero si él no nos da la orden usted no puede salir.
Me molestó un poco y les digo.
__ De verdad ¿no me van a dejar salir?
Se miran entre ellos y me dicen.
__ Lo único que podemos hacer es hablar con el señor y preguntarle.
Estoy un poco nerviosa, no sé qué hacer. Trato de mentir así qué les digo.
__ pe, pero él, me dijo, que está, estaría muy ocupado. Que no lo, lo, molestará.
__ Lo siento señora, pero él nos dio esa orden. Así que entre a la casa mientras nos comunicamos con el señor.
Entré a la casa no sabía que iba a pasar ahora. Empecé a morderme las uñas, estoy sentada en el sillón, mis piernas no dejan de moverse... tengo miedo.
No sé cuánto tiempo ha pasado. La puerta se abre es él, pero estoy decidida está vez si lo voy a dejar.
Se acerca despacio, me mira como si no entendiera qué pasa. Se está conteniendo lo sé porque aprieta la quijada y tiene los puños cerrados.
Respira hondo y me pregunta.
__ ¿Qué es lo que pasa Abril?
__ Me quiero ir.
__ ¿Por qué?
__ Ya no quiero estar contigo.
__ ¿He hecho algo mal? A caso ¿ya no me amas?
Se me empieza a hacer un nudo en la garganta, la voz se me quiebra y mis ojos ya están por derramar lágrimas.
Pero si tengo que lastimarlo para que me deje ir, lo voy a hacer.
__ Así es ya no te amo.
__ ¿Por qué?, creí que ya estábamos bien.
Lo interrumpí, y con ironía le dije.
__ ¿Bien? ¿Desde cuándo estamos bien, mírate y mírame en serio crees que esto es bien?
Empieza a alzar un poco la voz, y me dice.
__ Por supuesto que estamos bien, sabes que eres lo más importante en mi vida.
__ ¿Importante? Me tienes prisionera, no puedo comunicarme con nadie no me dejas salir.
__ ¿Salir? ¡Para que lo vayas a buscar! ¡Nunca, tú jamás me vas a dejar, antes te mato!
Resignada le dije.
__ ¡Hazlo!
__ ¿En serio? ¿Tanto quieres dejarme, que prefieres morir a estar conmigo?
Ya había llegado a mi límite, ya no podía más así que llorando le grité.
__ ¡¡¡MÁTAME!!! ¡¡¡MÁTAME!!!
Él con la mirada llena de ira se acercó a mí las manos le temblaban. Las coloco sobre mi rostro, estaba tan cerca que podía sentir su respiración.
No dijimos nada, ambos lloramos él empezó a bajar sus manos a mi cuello y comenzó a apretarlo con fuerza.
Cada vez me costaba más respirar, pero ni siquiera traté de defenderme. Sentía como la vida se me estaba yendo, y en ese momento pensé porque alguien que nunca fue amada a la que todos abandonaron podría ser feliz.