Los juegos se aproximaban, por lo que me mantenía entrenando arduamente todos los días con Soran.
—Creo que deberías prácticar más con tu habilidad. Será necesaria para los juegos antes del capitolio—
—Tienes razón, apenas y la controlo bien—
—¿Aprendiste a activarla?— Pregunté.
—Solo tengo que concentrarme— Aproveché de liberar mi fuego oscuro.
—Intenta apagar mis llamas—El fuego oscuro, es un don único de los seres de la oscuridad. Tiene la capacidad de absorber la energía, a diferencia del fuego de los hidra, el mío no tiene la capacidad de carbonizar, pero sí puede drenar el maana. Podría dejar a un ser vivo como una pasa.
Debido a la desbordante escencia de Soran, hay bajas probabilidades de que salga herido.
Corrió por mi lado, apenas y lo oí. Empezó a dar vueltas a mi alrededor, pero incendié mis zapatos y dando una patada en vuelta de reloj logré golpearle.
—¿Qué haces? Ven por mí— Lo desafíe a pegarme con su velocidad. Era una ráfaga, que podía aplastarme casi sin problemas.
Analizando sus movimientos, atrapé su tobillo y lo mandé a volar unos 3 metros. Alcanzó a poner las manos, impulsandose para pararse. —Oh— Sonreí, era un buen oponente. La corriente recorría su aura. Volvió a atacarme de frente. Sus ataques en general eran puños. Pero, esta vez dió una patada que por poco acaba conmigo. —Deberías usar más tus piernas—
—¡Es una buena idea!— Pegó un rodillazo en mi estómago, elevandome hacia arriba, y en un segundo, golpeó mi espalda con ambos puños entrelazados, como si de una pelota de voleibol me tratase. No tenía tanto aguante, además su fuerza no se compara a la mía. Quedé hecho polvo en el pasto. —Utilicé demasiada fuerza, lo siento— Agarré su muñeca, con mi palma hecha fuego. Absorbí parte de su escencia, y quedamos tirados en el suelo inflando nuestros pechos consecutivamente.
—Eres muy blando— Dije.
—Te aprovechaste de mi bondad— Me empujó, provocando mi risa.
—Estábamos en una práctica seria, Soran— Me coloqué sobre él. —Por lo que eramos enemigos sin importar qué en ese momento— Sonreí observando como me fruncía el ceño y luego lo relajaba.
—No habrá próxima vez— Agrandó una sonrisa. Y me quitó de encima para volver a las clases.
Después del receso la voz del presidente se escuchó en todos los pasillos y salas de la academia del curso primerizo.
—¡Atención! Les pido, por favor, dirigirse al escenario del edificio de espiral para enterarse sobre los juegos de este año. Los esperamos ¡Gracias por su atención!— En masa fuimos hasta el salón indicado. Franck estaba en el estrado con una varita de intensificación.
—¡Buenas tardes a todos! Soy Franck, el presidente del comité estudiantil. Los juegos se realizarán dentro de una semana. Y tienen estos días para prepararse. En este semestre han avanzado mucho y sus notas decidirán si podrán asistir a las olimpiadas. Les recuerdo, que éste será tomado como su examen final. Y sí, los que hayan reprobado algún ramo, no podrán ascender al siguiente curso. Dando esta información, los dejo con el profesor Takumi, dirigente de la casa de los grifos— Le pasó la varita a su maestro.
—En estos instantes, los alumnos de mi casa estarán repartiendoles la lista para los juegos a los aceptados— Las hojas se repartieron solas, gracias a la magia de la vicepresidenta de los grifos, Tammy. —Felicidades a los aprobados— Revisaba la lista. Eran un sin fin de cosas, incluso habían requisitos físicos y mágicos.
—No sé de dónde sacaré el dinero para algunas cosas— Dijo Franny.
—¡Tengo una idea! ¿Por qué no vamos a comprar todos juntos? Podemos aportar una suma de dinero y repartirla entre los cinco, además, como futuro secretario de la casa de los grifos, puedo tomar dinero del centro de alumnos— Habló Soran.
—¿Eso es legal?—
—Sí, está permitido usarlo en caso de emergencia o para alumnos con bajos recursos—
—Puedo hablar con mis padres para que nos den dinero también— No teníamos que preocuparnos de nuestra pobreza para la compra de materiales.
Nos tomamos el resto del día para ir a comprar pociones, hierbas, ingredientes, joyas mágicas, entre otros artilugios. —No tengo un traje de baño—
—Yo tampoco—
—Creo que nadie tiene— Fuimos a la sastrería, donde se encontraba el apartado de los trajes de baño. —¡Son tan relucientes!— La mayoría tenían formas cómodas y adaptables a la figura. Soran estaba tan emocionado como las chicas.
—Adivino, primera vez en ponerte uno—
—¡Sí, ahaja! No sé cuál elegir... Y para omegas masculinos incluso hay trajes enteros.— Me señaló.
—Cualquiera te quedará bien, eres bonito— Hablé inconscientemente.
—¿Qué tal me queda, Kentin?— Me interrumpieron y me volteé a mirar a Cyara.
—Bien, supongo— Dije indiferente.
A Franny, Astolfo y Cyara les faltaba un traje de gala, por lo que los tres se dirigieron a comprarlos, dejándonos con la lista de los demás materiales.
—Trajes de gala. Ya que estaremos en el Imperio, junto a los grandes reyes y la emperatriz, seguro que bailaremos mucho— Daba por hecho que pasaríamos los juegos de admisión.
—Es una pena que no se me den bien los bailes de salón— Se apenó el rubio.
—Aún no sabemos que clase de música pondrán—
—Es obvio pidiendo aquellos trajes formales— Le revolví el pelo.
—¿Quieres aprender a bailar el baile de mi clan?—
—¡Eso me encantaría!— Me abrazó entusiasta, por suerte no boté las compras al suelo.
Las clases de la semana se suspendieron y fueron sustituidas por entrenamientos. Si conversabas con algún profesor, tenías la oportunidad de combatir con él.
Y ya que quería ir a las olimpiadas para ver el Capitolio (El centro de los cuatro reinos), decidí juntar a mi equipo una noche en mi habitación para tener un plan de antemano.
—¿Para qué la reunión?— Preguntó Franny, observando a través de la ventana. Cerró la cortina y se sentó a nuestro lado. Cyara encendía las velas. No queríamos utilizar otro medio para iluminar la habitación. Nadie debía enterarse.
—Necesitamos una estrategia ¿Qué tanto sabes de los juegos de admisión, Soran?—
—Así que por esa razón, me pediste el itinerario— Dejó caer unos papeles. Primero mostró un mapa, con el rumbo que tomaría el barco. —Cruzaremos los mares de Aldona, hasta llegar a la Isla Eider. Y ahí será la batalla real. Se realizarán pruebas grupales, pero escuché que la primera prueba es individual. Si no me equivoco, será una batalla en el mar—
—Tenemos que pasar todos la prueba individual, si no en la grupal estaremos en desventaja.— Pedí ideas.
—Mi madre era una nayade, así que heredé su habilidad de convertirme en sirena— Habló Cyara. —En cuanto a los demás, hay que solucionar lo del oxígeno.—
—¡Podemos hacer pociones!— Dijo Franny
—¡Construir artefactos!—Exclamó Soran.
—No olviden las armas— Opinó Astolfo.
—¿Qué esperamos?— Me levanté. —Soran, continúa ideando las estrategias. ¿Quién se infiltrará al salón de alquimia conmigo?— Cyara y Astolfo se unieron.
Salimos manteniendo el mínimo silencio. Los pasillos eran iluminados por el calor de las antorchas. Se sentía la heladez del material de alrededor. Avanzamos hasta oír ruidos. Alguien gemía placenteramente en los corredores.
—¿Qué son esos ruidos...?— Susurró Cyara.
—¿Están follado en los pasillos?— El par de omegas se descolocó. —¡Shh!— Los callé.
Observamos a los causantes, y tenía razón. Un chico con capa dorada, tenía relaciones sexuales con una chica desconocida. Al llegar al clímax, él se separó de ella y le dijo que podía irse.
—Vaya, vaya... ¿Quiénes podrían estar merodeando a estas horas?— Nos descubrió, y eso que estábamos a una esquina de distancia. Franck era de temer. Por lo que salimos de nuestro escondite, mientras él se acomodaba la ropa. —En verdad son un grupo problemático. ¿Qué debería hacer con ustedes tres?— Se me olvidó por completo los vigilantes. No traje nada como soborno.
Se aproximó con aire intimidante. Su escencia desbordaba un sin fin de olores. La escencia del presidente siempre ha sido singular, pero esta noche, se notaba a plena vista una extravagante mezcla de escencias, obligándome a dudar sobre cuál le pertenecía.
—¿Qué podemos hacer para que nos dejes pasar?— Tragué saliva.
—Mhm... Es noche de recolección. Déjenme saborear la escencia de alguno de ustedes y me conformo— Relamió sus labios con una sonrisa traviesa. Cyara y yo retrocedimos.
—Astolfo, dalo todo por el bien del grupo—
—Sí, piensa en nosotros... No podemos perder nuestra virginidad de esta manera— Eran tan desgraciado como Cyara.
—Esperen ¿¡Qué!?— Gritó confundido. Vimos al vigilante abalanzarse sobre el pelirosa. —¡Hyaaa!— Corrimos antes de que nuestras mentes fueran perturbadas.
—No puedo creer que le dimos a ese chiquillo— Comentó.
—Él se sacrificó por nosotros, desde hoy Astolfo será... ¿Un héroe de la amistad?— Abrimos la puerta de la sala de alquimia. Y sin preámbulos comenzamos a hacer la pócima. No dormimos en toda la noche. Al regresar ya estaba amaneciendo.
En nuestra habitación, a un lado de la cama, estaban durmiendo Franny y Soran. En el suelo habían papeles desparramados por todas partes. —Ellos también se esforzaron— Dejamos el saco de pociones en un escritorio, desperté a Franny para que se fuera a dormir a su habitación y tomé en brazos a Soran.
—¿Qué haces?— Preguntó Cyara.
—Llevo a Soran a su habitación— La ignoré y pasé por el mismo pasillo donde me encontré a Franck, sin embargo en vez de encontrarme con una escena sexual oí los golpes de una pelea.
—¡Suéltalo!— Se oyó el grito de un chico, y curioso observé desde la esquina qué estaba pasando. El chico que no quiso pelear con nosotros en la expedición de familiares y el único que no fue expulsado de ese grupito, le había dado una paliza a Franck. —¿Estás bien?— Le preguntó a Astolfo, que lloraba y se tiró casi sobre su salvador. —Debió asustarte, ya estás bien ¿Logró hacerte algo?—
—Uh... Me tocó por todas partes— Sollozó y el castaño acarició la cabeza de Astolfo.
Quién hubiera pensado que ese maníatico en realidad no es tan malo, bueno acaba de resolver un problema. Si Soran se entera de que le di a Astolfo al presidente me va a odiar. Por fortuna el rubio continuaba durmiendo, incluso se acurrucó en mis brazos.
Subí hasta la última planta de la torre de los grifos y dejé a Soran sobre su cama. Tenía mal dormir, era demasiado inquieto, aunque eso me hacía reír. Me quedé viendolo por unos minutos, y luego me dije a mí mismo que debía amarlo no obsesionarme con él. No quería cometer los mismo errores que en mis anteriores vidas.
El gran día llegó. Bajamos en teleférico hasta una embarcación, donde dos barcos esperaban por ser abordados. Los dormitorios contenían dos camarotes, solo había espacio para dormir. Mabel, y el chico esfinge que había logrado darle una paliza a Franck, compartían cabina.
—De entre todos, tenían que ser ustedes— Se quejó el acuático. —Me quedaré con esta— Dejó su maleta en la litera de abajo. —No toquen mis cosas. Vamos, Jeremias— Ambos se fueron, luego de dejar el equipaje.
—¡Es hora de fiesta en la piscina! ¡Ponte tu traje de baño, Kentinito!— Soran me obligó a ir con él hasta la piscina. Se escuchaba una música animosa. Ya habían estudiantes en la piscina, y en la barra se encontraban los demás.
—¿Qué tal Astolfo?— Estaba usando un traje rosita que combina con su cabello.
—B-bien— Le respondió nervioso, estaba mirando a los chicos que jugaban volleyball, entre ellos estaba Jeremias, el que lo salvó del ataque del presidente.
—¿Quieres jugar volleyball?— Le preguntó Soran.
—En realidad...— Soran lo tomó del brazo y lo arrastró en dirección a ellos. Yo preferí sentarme en la barra junto a la chicas.
—¿No pedirás algo para tomar?— Preguntó Cyara, que conversaba con Franny hace unos segundos.
—Podría ser Farias, para ordenar— Me dieron la bebida solicitada. —¿Quién paga todas las cosas de este crucero?—
—La academia cubre todos los gastos, así que no te preocupes por pedir demás— Sonrió maliciosa. Se volteó hacia Franny, quien gruñía.
—Ese estúpido cabra— Miramos hacia el nombrado. Hablaba con las alphas que le enseñaban a jugar volleyball.
—Vamos, no te pongas celosa— Soran es popular, así que no podía ponerme celoso de eso. Aunque, sí me deprimía que estuviera allá. Bueno, sí estaba celoso.
—¡Nunca podría sentir celos por ese imbécil!— Pidió otro trago.
—No es imbécil— Le espeté a Franny.
—Defiendes mucho a esa cabra ¿Te gusta o algo?— Yo le sonreí malévolo.
—¡Chicos, recuerden no sobre pasarse con el alcohol!— Vino a regañarnos el profesor Vesta. —Tengan cuidado. Podrían ahogarse— Dos omegas lo tomaron de los brazos, y lo obligaron a ir con ellos a la piscina. —Esperen, yo tengo que...— No prosiguió hablando, cuando ambos ya estaban casi encima de sus piernas en un asiento de la piscina.
Soran se sentó a mi lado. —¿Qué hacías?— Lo observé.
—Nada, solo jugaba— Pidió una cerveza.
—¿Te aburriste?— Le sonreí divertido.
—De repente empezaron a hablar de sus novios mientras jugaban y la conversación dió un brinco— Tomó un buen sorbo.
—Supongo que tampoco es una buena idea hablar de mí— Él tomó mi mano que estaba sobre mi rodilla.
—Kentinito, me hubiera gustado mucho haberles dicho que tú y yo no somos simples amigos— Lo acerqué por los hombros y susurré a su oído.
—Yo les diré a todos en la academia lo muy loco que me tienes y que si alguien te toca le irá muy mal— Él sacó una risita.
—Tú y tu romanticismo— Se apoyó en la barra sonriéndome.
Astolfo Brando
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Comments
Amai
Astolfo eres tierno y sexy, pero en modo chico malo arderías 😌🔥
Pd:es re tierno 🥺, no me lo destruyan (aunque también debe de hacerse fuerte, para que no lo lastimen o abusen de él).
2024-08-05
3
Sora☀
Astolfo se ve adorable
2021-07-05
2