Recibimos un sermón del presidente, ya que nos pasamos de la hora de queda. No recibimos ninguna sanción porque Soran iba conmigo. Nos despedimos en el pasillo y entré silenciosamente a mi habitación, Cyara estaba durmiendo, por lo que me acosté sigilosamente en mi cama.
Cerre los ojos cansado, y probablemente fue culpa del alcohol, pero soñé con un recuerdo de mi anterior vida.
El rey Maximus, o mejor dicho Max, porque en ese tiempo ni siquiera sabía que se convertiría en el rey de Edela, tenía su espada muy cerca de mi cuello. Yo estaba perplejo, sin entender cómo aquél muchacho me había ganado. Él era más pequeño que yo, no llegaba más allá del 1.70 centímetros, y se veía más delicado. Mi orgullo no comprendía cómo me derrotó, me dejó en el suelo lleno de heridas y él apenas recibió daños.
—Vete a tu mundo, y deja en paz a Erika— Le observé rabioso, porque Erika era mi prometida y nos consideramos novios. Erika me había engañado con ese chiquillo, que a pesar de su tamaño era más fuerte que yo y mil veces más astuto. Sin embargo, no podía negar que era hermoso con ese frágil rostro lleno de pecas y su cabello rubio ondeante. Lo odiaba y le envidiaba. A su lado era una mancha, y él era... Una persona extraordinaria, una buena persona y como alpha me sentía derrotado. Tengo sentimientos encontrados con Maximus.
Abrí los ojos tranquilamente. Tener como última imagen a ese tipo me generaba tristeza, porque él me quitó todo, obtuvo lo que alguna vez deseé. Sin embargo, era mejor así, es un buen rey y trata de hacer un alto a la discriminación de los demonios. Nunca imaginé que alguna vez Max defendería a los de mi raza. Bueno, nunca fuimos amigos, pero tal vez si nos hubieramos conocido en otras condiciones nos habríamos llevado bien.
Tenía a primera hora la clase de Canalización, y el profesor era mi padre. Me ponía ansioso porque como hijo no lo comprendía del todo, además sé que él fue un servidor de Leviatán en el pasado, nací con el fin de albergar a Leviatán. Nunca piensa en mis sentimientos y me llena de objetivos por ser un príncipe. ¿Y sí no quiero ser un príncipe? ¿Y sí no quiero casarme?
Me senté decaído, esperando que él empezara su clase.—Buenos días— Soltó su maletín en el escritorio. —Puede que me vean mucho desde hoy, soy el profesor de teoría mágica, metamorfosis y canalización, mi nombre es Nathaniel Dracon.— Se presentó. —Conmigo aprenderán a unir sus escencias. A diferencia de Telekinesis o cualquier arte de combate, la canalización es completamente dependiende de los demás.—
Posicionó una maquinita, que al colocarle un cristal en frente, proyectaba una imagen en la pizarra. —Todos tenemos distintos tipos de escencias, que nos permiten vivir en armonía. Para conocernos y a los demás, es elemental este conocimiento— Señaló a la pizarra. —Gracias a nuestras escencias somos capaces de reproducirnos sin importar nuestra especie— Sonrió espeluznante. —¡Formen grupos! Explicaré la última cosa. Creo que de a cinco o cuatro estarán bien— Me junté con lo que ahora puedo llamar mi grupo de amigos.
—¡Hey, Dracon, las clases de tu papá son fenomenales!— Comentó Franny.
—¡Sí!— Decían Astolfo y Soran.
—¿Tienes idea de que clase de trabajo nos hará hacer?— Cuestionó Cyara.
—Mhm... Pensando como es mi papá, seguro querrá que investiguemos antes.—
—¿Sería como un informe? ¿Pero, en grupos?— Preguntó Soran.
—No seas idiota, debe ser algo que podamos a hacer en grupos, como una disertación—Empezó a pelear con Franny.
—¡Por eso estoy preguntando!—
—Ya, ya chicos... El profesor lo dirá— Dije poniéndome en medio de los dos.
Mi padre cambió el cristal del proyector. —Ésta es la pauta. Será un reporte oral. Quisiera que leyeran el libro de la asignatura y si es posible indagar más, háganlo. Lo entregarán dentro de dos semanas— Así se fue, regalándonos más recreo.
—Podríamos juntarnos para investigar con antelación—
—¡El próximo miércoles! Estaremos todos libres— Estábamos de acuerdo en juntarnos en la biblioteca el miércoles.
Tocaba la clase de historia, la odiaba, así que preferí saltarmela. El problema era pasar a los vigilantes. Tal vez Franck me dejaría pasar, pero no conozco a los otros grifos. Justamente iba pasando él con una compañera de su casa.
—¿Qué haces por aquí Kentin?— Me detuvo. —¿No tienes clase?—
—Eheje...— ¿Qué debería contestar?
—¿Te estás saltando clases? ¡Vaya, no te creí de esos! Mhm... ¿Qué debería hacer contigo? ¿Debería dejarlo pasar?— Me miró con una sonrisa dudosa.
—¿Qué debo hacer para qué me dejes pasar?— Pregunté con seriedad.
—Pues... ¿Él te interesa Tammy?— La chica mitad conejo me observó detenidamente.
—¡Realmente no es mi tipo!— Rió.
—Cierto, yo tampoco tengo interés. ¿Qué tal si me haces el favor de ayudar a Soran a practicar? Está detrás de los dormitorios.—
—Trato hecho— Me dieron permiso. Sentí el verdadero terror cuando me topé con ellos. Sin embargo, si los sobornas con algo te ignoran. Realmente son misteriosos.
Soran se encontraba dando descargas eléctricas a un árbol. —¿Qué te hizo el pobre árbol?— Lo interrumpí.
—¡Kentin! ¿Qué haces aquí?—
—Podría preguntarte lo mismo—
—Mi horario es disparejo... Es extraña la posición de los grifos, los profesores no suelen regañarte, puedo saltarme ciertas clases, siempre y cuando sea para evolucionar mis habilidades— Me dijo.
—¡No tenía idea! Es como hacer trampa ¡Cool!— Exclamé. —¿Qué otras cosas hacen los grifos?—
—Bueno... Te comparten secretos de la escuela—
—¿Secretos?—
—No sé mucho, ya que todavía soy un novato. Sin embargo, el presidente habla conmigo cuando tiene la oportunidad. Aveces parece que intenta manipularme. Mi propia casa me pone en pánico. Conversan en susurros. Y sus temas...—
—¿Temas? ¿De qué hablan, Soran?— La conversación tomó un rumbo turbio.
—Ellos... Tienen una lista de los estudiantes. Los nombran sus víctimas. Repasan los poderes, habilidades y escencias de ellos.— Fue hablando cada vez más bajo. —Me hacen revisar los alumnos de mi año, dicen que es importante que memorice sus caras, habilidades...— A medida platicaba se ponía más frenético. Puse mi mano en su hombro.
—Tranquilo— No creí que nos analizaban ¿Pero, para qué? ¿Qué ventaja obtenían sabiendo? —¿Estás bien?— Lo miré a los ojos, afirmando sus hombros. Sus iris eran de un hermoso color miel.
—Sí, lamento habertelo dicho... Siento que puedo confiar en tí, por alguna razón... Ser un grifo agota— Me sonrió cansado.
—También confío en tí, por eso respeto que me lo cuentes.— Le desordené el pelo. —Hablando de grifos, el presidente me pidió que te ayudara a practicar. Es el favor que le hago a cambio de saltarme la clase— Él estalló en una carcajada.
—¿En serio? ¡Yo que te veía súper responsable! ¡Ahajaja! ¿De quién es la clase?—
—Ah, del profe Zaidi— Él rió aún más.
—¡Del profesor Ray! ¡Cierto, cierto! Y yo que creía que todos lo adoraban—
—Como sea... ¿De qué va tu entrenamiento?—
—Intento que el rayo forme lo que deseo... Es muy difícil controlar este elemento— Retrocedió para mostrame que no iba en línea recta su electricidad. —Pude aminorar la descarga, es lo único que logro—
—La práctica hace al maestro, ahora, dame una de esas descargas tuyas— Me puse en guardia.
—¿Seguro?—
—No te contengas, al final soy el rey demonio— Le di mi sonrisa sarcástica. Él entendió y expulso 4 rayos lentos, los detuve con mi habilidad de fuego. —¿Hay alguna forma que te interese?—
—Estaba pensando en una cuerda, me gustaría poder atrapar así a los enemigos—
—Intenta visualizar cómo. La manera en que la electricidad me rodeará—
Después de inhalar profundamente, se esforzó en crear una especie de látigo con sus rayos, que casi me da en la cabeza. —Vas bien, vuelve a intentarlo— Esta vez tomó la forma de una cuerda de rodeo. —¡Fantástico!— Lo halagué.
Luego de perder dos horas, pudo darle la forma que quería. Me atrapó y apretó electrocutándome. —¡Ahg!— Mis neuronas parecían querer estallar. Su potencia me hizo perder el conocimiento.
—¡Kentin, Kentin!—
—Ay... Auch, en serio qué efectivo.— Me costó levantarme.
—Lo lamento, debí bajar mis voltios—
—¡Fue increíble! Eres muy bueno— Le di palmadas cariñosas en su cabeza.
—Mejor vayamos a cambiarnos para la siguiente hora.—
Nos dirigimos corriendo a la clase de zoología, la profesora Sannz de artes marciales, nos esperaba enfrente del teleférico. Subimos por grupos. La isla a la que ibamos era de bioma bosque. Allí podías encontrar toda clase de criaturas protegidas.
—No alargaré nuestra conversación. Sé que quieren correr al bosque, pero hay que seguir el protocolo. Como es su primera clase, quiero que recolecten hadas, son criaturas que se acercan fácilmente si calman su aura. Así que les traje té de manzanilla— Hizo aparecer muchas mesas con tazas de té. —Esperen atentos, las hadas seguro sentirán curiosidad— ¿Normalmente se toma el té en una clase de Criaturas mágicas? La profesora también se sentó a tomar el té.
—¿A qué esperamos?— Nos sentamos en una mesa. —Mi padre me contó que a la hadas les atrae el agua con azúcar— Dijo Cyara.
—¡Ah, las abejas reviven así!— Habló Soran.
Tomé mi té en silencio. Y tal como dijo la profesora, pixies se acercaron tímidamente.
—Acérquense, no teman, tenemos azúcar— Las haditas se estusiasmaron, tomando los terrones de azúcar, que ofrecieron Soran y Cyara. Empezaron a llenarse de pixies.
Esperen... ¿Por qué son los únicos a los que se le acercan? Las hadas también se acercaron a jugar con el pelo de Astolfo. No obstante, Franny y yo nos quedamos fuera de la situación.
—¿Por qué nos pasa esto?—
—Ni idea...— Nos deprimimos.
—Oigan, haditas ¿No les parece Kentin muy guapo?— Les mostró mi cara Soran.
—¡Y Franny es adorable!— Dijo Cyara, apoyando la idea. Las pixies comenzaron a compartir con nosotros. Fue el momento perfecto para que la profesora pasara.
—¡Bien hecho, tomen su premio!— Nos dió un ticket de descuento para la tienda de hierbas. —¡La siguiente clase obtendrán su primer familiar, vayan investigando el que quieran tener!—
—¡Un familiar, Franck tiene uno fabuloso!—
—¿En serio, cuál?—
—¡Un Sowige! ¡Es muy lindo!—
—Eh... Me pregunto que clase de familiar tendría, ya que te eligen según tu personalidad.—
La última clase del día es transmutación, la más riesgosa de todas. Te enseña a controlar las diversas transformaciones de tu raza, pero han ocurrido casos, en los que los alumnos han perdido el control.
—Esta asignatura es complicada, y se les hará más difícil, según la intensidad de tu poder, hay que ser cuidadosos con las precauciones— Habló mi padre, ésta clase también la imparte él. —La gran mayoría sabe usar su habilidad ¿No es así? ¿Hay alguien que no la sabe o maneja?— Extrañamente Soran y Cyara levantaron la mano. —Saber tu habilidad quiere decir que aceptas tu raza, de donde provienes... Es probable que los que tengan lejanía con su familia no sepan su habilidad. Quiero que lean el libro en esta hora, para que podamos practicar en la siguiente.—
—¿No sabes tu habilidad, Soran?— Él negó con su cabeza avergonzado.
—¿Y eso por qué? ¿Por tu idiotez?— Decía burlona Franny, por lo que le di un empujón, causando que me mirara mal.
—Es porque, en realidad, no sé mi procedencia— Contestó Soran ignorando los insultos.
—¿No eras de Austro? ¿Eres un centauro o algo así?— Preguntamos.
—No lo sé... En verdad, soy adoptado. Mis padres me encontraron abandonado, así que no tengo la menor idea de cuál es mi raza— Detuvia las cosas.
—Oh, lo siento— Se angustió Franny por su sarcasmo.
—¡No te preocupes! Estoy feliz por tener a los padres que me adoptaron— Sonrió brillantemente.
—Bueno, podemos empezar por esos cuernos... Debes ser la mezcla de algún centauro o sátiro— Toqué las puntas de los cuernos.
—¡O una cabra!— No paraba de molestarlo la pelinegra.
—De todas maneras, deberíamos leer el volumen, antes que mi padre nos azote— Rápidamente leímos.
La mejor forma de explicar la metamorfosis es viendo el ejemplo de una mariposa. Una larva se envuelve en un capullo hasta convertirse en una mariposa, un hecho biológico impresionante y nosotros apenas construiamos el capullo.
—¡Se acabó el tiempo! Si no es molestia, todos vayan al Campo de entrenamiento— Atravesamos el puente hasta la isla de pasto.
—Dependiendo de nuestra raza, podemos convertirnos en diversas cosas. Quiero que intenten transformar una parte de su cuerpo. Por ejemplo, pueden sacar sus alas si es el caso.— Mi padre sacó sus alas de oro. —Es como mover un brazo, yo sé que pueden hacerlo, concéntrese con su interior.— ¿Conectarme con mi interior? ¿Leviatán? Aunque no estoy seguro de cómo contactarlo.
Observaba como se esforzaban los demás.
—¿Cómo tienes estos cuernos, Soran? ¿Puedes ocultarlos? Si están a la vista es porque no puedes contener todo tu poder mágico— Le decía mi padre.
—Los tengo desde que recuerdo—
—¿Soran no has pensado...?— Mi papá olió su pelo. —¿...Qué seas un dragón?— Él y yo nos exaltamos.
—¿Un dragón? Papá, eso es...— Me interrumpí a mi mismo. No, espera. En realidad, tendría sentido. Su olor, es fascinante y fue fácil hacerme amigo de él. Puede que sea un dragón magistral, al igual que mi padre. A los dragones oscuros nos gusta reproducirnos con dragones divinos o hadas, y como él me parece lindo... Me sonrojé al pensar en un posible encuentro sexual con mi amigo.
—Mentalizalo, Soran, ahora intenta transformar una parte de tu cuerpo— Mi papá se fue a ayudar.
Continué con lo mío. ¿Cómo contacto con Leviatán? Cerré los ojos. Leviatán. ¿Dónde estás, estúpido rey demonio?
«¿A quién le llamas estúpido?»
¡Ahí estás!
«Cállate... ¿Sabes lo mucho que me costó salir de este torbellino de tu inconsciente?»
¿Torbellino?
«Sí, eres confuso en todo sentido...»
¿Puedes ayudarme a trasformarme?
«Ahg... Pero, si es fácil, solo imaginalo.»
Todavía con los párpados cerrados, visualicé unas escamas negras cubriéndome.
—¡Wha, pero que genial! Como se esperaba del rey demonio— Me dió el visto bueno Franny. Mi brazo estaba lleno de esas gruesas escamas. —Y tú, inútil ¿Lograste algo?— Le preguntó al rubio.
—¡Cállate, me estás desconcentrando!—
—Será imposible para tí. No estás seguro de tu raza, ni siquiera sabes tu habilidad. Si fueras un centauro, tendrías super fuerza o algo así.— Decía sarcástica.
—Ya déjale, Franny— Le gruñí y volvió a su lugar.
—Ella puede ser realmente molesta— Se quejó. Franny parecía tener una manía con molestar al resto de la gente.
—No dejaré que te moleste—
—Aww~ Para ser el rey demonio eres muy dulce— Su comentario me hizo sonrojar.
—Calla...— Él simplemente rió con su tierna sonrisa.
El rey Maximus
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Comments
Ellizabett car :0
linda imagen
2021-08-11
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