Soran me llevó hasta su habitación, tenía una cama de dos plazas, un escritorio con libros esparcidos y una pequeña mesita con una tetera encima. Todo para él solo, ésta era la parte genial de ser un grifo.
—¿Unir escencias es hacer contacto físico?—
—Sí— Él tomó mi mano y nos quedamos de esa manera unos cuantos segundos. —¿Qué estás haciendo?—
—Nos tomamos de nuestras manos para traspasar el poder al otro ¿No?— Me reí, él lo entendía de una manera inocente. —No te rías... ¿Cómo se hace entonces?—
—Tendremos que hacer mucho más que darnos las manos, Soran— Él comprendió de inmediato.
—¿Qué? ¿Es legal enseñarle esto a los alumnos?—
—Soran, tú sabes que el baile de las escencias es para reproducirse ¿Verdad? Y que la lupercalia es un ritual de violación ¿No?— Él se impactó con lo último.
—Yo no tenía idea... Mis padres me contaron esos eventos de una forma infantil— Se apenó, viéndose como un animalito indefenso. No era bueno que me mostrara tal debilidad, porque algo dentro de mí gritaba por atacarle. —Aunque sí sabía lo del baile de escencias, pero ahí tú decides sí bailar o no.—
—Tranquilo, Soran, de todos modos, será suficiente para nosotros compartir un par de besos— Él me frunció el ceño. Bien, ya comprendí que no eres nada fácil.
Soltó mi mano y suspirando se sentó a los pies de su cama. —Podemos no besarnos— Dije y él me miró. —Solo tocarnos un poco será suficiente. Solo un acto que haga fluir nuestras escencias—
—Está bien— Lo dejé contra la cama con cautela y de inmediato se sonrojó. Me mostró timidez al igual que la primera vez que nos besamos. —¿Qué harás?—
—Como dije te acariciaré, pero no me pasaré de la raya— Sonreí y él observó mis ojos sin saber qué hacer. Probablemente yo fui su primer beso. —Eres al primero que beso— Al menos en esta vida y no recuerdo haber besado a un chico antes.
—¿En serio? Tú también fuiste mi primer beso— Acabo de excitarme por la forma en que lo dijo, sin mirar a mis ojos y cubriendo su boca con su guante. Sus mejillas continuaban irradiando un matiz rojo.
Besé primero su carita broceada e iba a besar sus labios, no obstante le dije que solo tocaría. —Puedes besar mi boca— El permiso que necesitaba para deslizar mis labios sobre los suyos. Él besaba naturalmente bien, probablemente mejor que yo. Y me separé de sus acaramelados labios para besar su cuello.
Fui desatando su corbata, mientras él se agarraba a mi cuerpo, como si me necesitara cerca. Mi mano avanzaba por debajo de su camisa.
—Ah...— Oí su pequeño quejido y velozmente me aparté. Sí continuaba no solamente compartiremos inocentes besos.
—Eso es suficiente. Tú escencia ya se mezcló con la mía— Podía oler su perfume a pan recién horneado que me hacía agua a la boca.
—¿Entonces compartir escencias es solo excitarse mutuamente mediante el tacto?— Demasiado directo para ser una adorabilidad que no tenía ninguna experiencia hace unos segundos. Soran aprende rápido, demasiado rápido.
—Ahaja, lo captas rápido— Él es astuto a pesar de que podrías pensar que es un campesino ignorante.
Me levanté para irme. —¿Ya te vas?— Preguntó con su linda carita deseosa.
—Soran, deberías ser más cuidadoso— ¿No es conciente de que soy un alpha en plena adolescencia?
—¿Cuidadoso?—
—Sí, no debiste dejarme entrar a tu habitación. Pude haberte atacado—
—Pero tú no harías eso—
—No sabes la clase de hombre que soy— Observé su figura incada sobre la cama, incluso con toda su ropa encima él sería capaz de seducirme. Estoy lo suficientemente loco como para masturbarme mirándole solo la cara.
—Aunque lo hicieras, no te detendría, Kentin— ¿Se da cuenta de lo que me está diciendo? ¿Significa que está interesado en mí? Al menos debo gustarle mínimamente ya que aceptó mis besos. ¿Le gusto?
—No bromees— Lo besé. —No querrás ser tomado por un vil demonio como yo— Sonreí malévolo y me retiré haciendo crujir la puerta detrás de mí.
En el examen conseguimos una E de Excelente, nuestra demostración fue una de las más espectaculares. No todos los días veías un trueno negro, formado gracias al contacto que tuve con Soran.
Sin embargo, aún nos quedaba una prueba que dar aquel día, faltaba la búsqueda de familiares.
En una de las islas del mundo Absenta los biomas se unían en uno solo para mantener la vida de cualquier animal. Ahí haríamos la expedición y la profesora no fue nada pacífica en enviarnos a volar con sus raíces gigantes sin rumbo por la isla.
Caí rodando por el césped. —¿Están bien?— Soran bajó de la copa de un árbol.
—Uhg...— Franny se sacaba la suciedad del cabello. Al parecer nosotros tres caímos en el mismo sector.
—¿A dónde vamos primero?—
—El familiar que busco, se esconde en una cueva tras una cascada— Nos dirigimos al río más cercano, y yendo hacia arriba, encontramos la cueva. Mientras esperamos a que Franny saliera, me enfoqué en buscar alguno para mí por la orilla.
Luego de 10 minutos, Franny salió disparada de la cueva. Un familiar Hidra estaba escondido en aquel lugar.
—¡Corran!— La Hydracarys estaba más que enfadada, ya que le robó uno de sus huevos.
Logramos perder al animal, no podía dejar el nido sin protección. —Eso estuvo cerca...— Suspiró.
—¿Estarás bien con un familiar como ese?— Cuestionó Soran.
—¿Qué quieres decir? ¿Crees que no podré manejarlo?— Gruñó.
—Se ve muy potente... Cuando nazca esa cosa, no quiero estar cerca—
—¡Qué cobarde!— Insultó.
—Es tu turno, hay que buscarte un familiar— Le dije a Soran.
—No sé cuál es el adecuado para mí— Dijo.
—Deambulemos un rato. Tenemos hasta la mañana para encontrar un familiar—
Atravesamos el bosque, llegando hasta un riachuelo.
—¿Crees que un familiar de agua...?—
—Desecha esa idea. Tu poder eléctrico no combina con uno de agua—
—Tiene sentido...— Se quedó pensando.
Ellos se adelantaron, mientras recogía un huevo escondido del riachuelo. Entonces, dejaron de hablar, miré a su dirección y estaban silenciosos debido a que un hermoso animal llamó su atención. Los miraba desde la distancia, escondido entre los matorrales. Un cuerno en forma de espiral, sacó a relucir, lo que parecía ser un unicornio.
—No puede ser... Un Zarali— Me impresioné. Normalmente, no se acercan a las personas, y hacen presencia frente a los compañeros destinados.
¡No puede ser! Me asusté y corrí a taparle los ojos a Soran. —¡Wha! ¿Qué?— No quería que se diera cuenta. El animal salió huyendo por el brusco movimiento que ejercí.
—¡Lo espantaste!— Exclamó Franny. Solté a Soran y él me miró extrañado.
Recorrimos el bosque sin señal del animal. Y escuchamos voces en la cercanía. Nos aproximamos a ver de quiénes eran las voces. Un grupito estaba hostigando a pequeños familiares.
—Esos malditos...— Tomé del hombro de Soran, al detectar su hábito impulsivo.
—No lo hagas, te meterás en problemas— Dijo Franny.
—No puedo ver que abusen de unos pobres animalitos— Definitivamente, la historia que transmitió Soran, no era falsa. Él saltó al rescate.
—¡Oigan, imbéciles!— Ellos lo miraron enojado.
—¿Qué creen que hacen?—
—Vete de aquí y no te metas en nuestro camino, grifo— Se enfadó el que lideraba a los cuatro tontos.
—¡Si dejan ir a esos animales, no se pondrá cruda la situación!—
—¿Ah...? Ustedes los grifos... Son todos iguales, creyéndose mejor que el resto— Sacó a la luz su elemento flameante. Los cuatro se pusieron en posición para pelear. El líder lanzó el primer ataque. Un puñetazo, que con facilidad esquivó el rubio, pero no vió la patada que le iba a dar el de tierra, tirándolo lejos.
—¡Soran!— Ibamos a ayudarlo, pero él nos hizo un gesto con la mano.
—Si se unen a la pelea me costará cubrir sus nombres— Se volvió a levantar. Con sus latigos eléctricos atrapó a uno de ellos, dándole una descarga que le quitó la conciencia. Uno de los restantes, le disparó con agua, al mismo tiempo que el de fuego iba en su dirección como un meteorito. Soran, utilizó lo que había aprendido en su clase de telekinesis. Devolvió el golpe mentalmente, ganándole a los hidras.
Por haber usado telekinesis de tal manera, se mareó, sangrandole la nariz. Lo tomé, ayudándolo a mantenerse en pie.
—¡Soran!— Él sujetó su cabeza.
—Así que éste es el poder de un grifo— Todavía no acababa con el esfinge.
—Atrás, Kentin— Me apartó.
—¿Un omega peleando por un Alpha? ¡Esa sí es una novedad!— Se burló.
La pelinegra encrispó la lengua, saliendo de su escondite —¡Ahora verás!— Con sus cabellos intentó atraparlo, pero el chico era ágil.
—Eso no será suficiente para derrotarme. Refuercen sus poderes y encantado pelearé contra ustedes. Hasta entonces, recordaré sus nombres.— Se fue dando grandes saltos.
El cuernudo se desmoronó en mis brazos. Ambos nos sentamos en el pasto.
—¿Te haces el tonto? ¿O qué?— Le dió su pañuelo mi amiga.
—Gracias— Se limpió la sangre. Los familiares atacados, se acercaron a agradecernos. Eran las llamadas cabras del infierno. Todas eran muy pequeñas todavía. Las cabritas nos empujaron hasta su lecho, donde habían 5 huevos. intercambiamos miradas. —¿Nos están ofreciendo una de sus crías?— Le dijimos a Soran que tomara uno. Por arte de la coincidencia, logró obtener un Bakhrahell.
Mientras, que yo conseguí, al famoso Blobbiathan. Combinaba a la perfección conmigo.
Los tres chicos que había vencido Soran, fueron expulsados de la academia de magia a la semana.
Pero, me quedé preocupado por el Zarali que apareció. Sí lo que creo es cierto, significa que Soran y Franny son compañeros destinados.
Desolado con un triste sentimiento estuve vagando por la parte trasera de los dormitorios, donde usualmente entreno con Soran.
Una tenue luz me alumbró. —¿Kentin?— Soran llevaba una lámpara. —¿Qué estás haciendo aquí? El toque de queda pasó hace horas—
—¿Por qué estás despierto?—
—Es viernes, es mi turno en la guardia nocturna. Aunque pensando en la hora, ya es sábado— Expresó tranquilo. —¿Qué sucede? No te ves bien— Su hermoso rostro mostró preocupación. Soran es tan empático, que me hace preguntar sí está bien que me haya enamorado de él.
—¿Recuerdas el animal que vimos en la expedición de familiares?—
—Un poco, me tapaste los ojos—
—No quería que supieras cuál familiar era— Él mostró confusión, podía ser como un libro abierto la mayor parte del tiempo. —Era un Zarali, según cuenta una antigua leyenda solo aparece frente a dos personas que son compañeros destinados—.
—Dos personas que están unidas por el hilo rojo— Yo asentí. —¿Por qué te preocupa?—
—Soran, eres el compañero de Franny— Dije con malestar. No quería que se alejara de mí, no quería que ocurriera lo mismo que le sucedió a Erika y Maximus.
—No me gusta Franny—
—Puede que digas eso ahora, pero después...— Él dejó la lámpara sobre el amplio tronco cortado que estaba a un lado.
—No me voy a enamorar de ella, no después de haber mordido el fruto del diablo— Su guante se deslizó por mi rostro y mantuvo una linda sonrisa.
—¿Lo prometes?—
—Lo prometo— Tomé su mano sobre el guante y divisé en la oscuridad su cara. Como demonio veía mejor en la noche, mis ojos se adaptaban mejor que en el día. Las pupilas de Soran se dilataban al verme y sus mejillas se sonrojaban. Amaba el lunar bajo su ojo izquierdo, le daba un toque sexy. Sus labios no eran ni muy delgados, ni muy gruesos, aunque su labio superior era más fino y el de abajo era más carnoso. No resistí a la cercanía, lo jalé de la cintura devorandolo a besos.
Su temperatura era algo baja, al contrario de la mía, enfriaba mi ardiente pasión, dándole un sabor perfecto. —Si te alejas de mí Soran, no te gustará ver las consecuencias—
—Qué miedo das— Sonrió socarrón.
—Hablo en serio, sí alguien más te pone las manos encima lo mataré— Mi escencia se desparramó con sadismo. Era una advertencia para que él huyera de mí. —Y será lo mismo si te enamoras de alguien más—
Lamentablemente al ser un dragón oscuro era posesivo con mis tesoros y para mí aquel tesoro era mi pareja.
—Me lo dices como si yo fuera capaz de cansarme de tí. Cuando tal vez sea al revés— Contestó nervioso.
—¿Por qué crees eso?— Sujeté sus hombros incrédulo. Soran era perfecto, un chico risueño, amable y precioso que me tiene aprecio. A diferencia de mí es extrovertido y es el secretario de los grifos.
—Porque yo sigo siendo un simple campesino, mientras tú eres un príncipe.—
—Para mí eres especial, no es importante quién seas, si no en lo que te convertirás y en lo que eres para mí— Hablé tratando de empeñar dulzura en mi voz fría.
—Eres muy bueno, Kentin— ¿Yo bueno? Soy la maldad en persona.
—Solo soy así contigo, no tengo nada de bondad en mi sangre. No te fíes de mí ¿Cómo sabes que no te estoy usando para mis planes?— Él me sonrió y besó mi mejilla alejándome.
—Incluso si es así, los buenos momentos que me diste siempre serán reales... Además, puedo ver a través de tí, Kentin. Sé que a pesar de ser un don nadie, seré el único que alimente tu soledad. Incluso si un día te alejas de mí, haré que nunca te olvides— Tomó el farol y se fue tarareando una canción.
...Y lo consiguió, incluso ahora no puedo olvidarme de él....
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 112 Episodes
Comments
Sora☀
OMG Soran es tan sexy!! Kentin, ya cómetelo, con confianza
2021-07-05
7
Mariana Flores
wow k bello capitulo,esa imagen está hermosa me enamoré!!
2021-03-31
2