Capítulo 16.

...XVI....

Brenda no logro atrapar a su amigo quien caía velozmente del enorme árbol, el ruido que provocaba el cuerpo del joven quebrando las ramas alertó a los ogros de su presencia.

A centímetros de tocar el suelo, un círculo mágico apareció bajo el joven, amortiguando la caída y evitando que se hiciera daño.

Brenda creó varios más a su alrededor para protegerlo y se puso frente a los ogros a quienes se les salía la saliva de la boca al ver lo jóvenes que eran.

— La carne de los jóvenes es mucho más suave y deliciosa— dijo uno de los ogros en su idioma.

Sorprendida por haber entendido, la princesa retrocedió unos pasos preguntándose como era posible.

Los tres empezaron a correr en su dirección invocando lanzas, la niña hizo lo mismo con su espada y con un solo ataque mato a uno de ellos.

La pelea continuó, los monstruos eran muy fuertes y al ser dos ella se vio obligada a solo defenderse esperando el momento preciso para atacar.

Cuando por fin la oportunidad se presentó, decapito al más bajo.

El último de ellos retrocedió unos metros de un solo salto agitado por el combate.

La princesa intentaba normalizar su respiración mientras miraba detalladamente a su rival.

Los ogros tenían la piel verde, sus escleróticas e iris negros, nariz chata, orejas largas que de lejos parecían ser cuernos que salían de cada lado de su cabeza, sus dientes puntiagudos, sus colmillos superiores llegaban hasta sus mentones, la mayoría median un poco más de dos metros y medio, eran criaturas musculosas.

Vestían taparrabos cafés de cuero liso, guantes y botas del mimo material, usaban lanzas o hachas como armas.

El ogro dio un fuerte resoplido y volvió a atacar, el filo de su hacha chocó con la hoja de la espada de la princesa, quien sostenía el arma de forma horizontal.

Fue una batalla complicada que consumió mucha de su energía, cuando por fin logró derrotarlo la roca negra se agrietó y produjo una fuerte explosión, cuando el humo se dispersó se pudo ver el cuerpo de un niño flotando en el aire, que empezaba a descender lentamente hasta que llegó al suelo.

Ashura a quien el sonido de la explosión despertó, fue el primero en acercarse al desconocido, inclinándose para verificar si estaba vivo.

— Qué fuerte eres Brenda—sonríe— Y, ¿Quién es este?

— No sé, salió de aquella roca negra que tenían los ogros. Ven, volvamos al campamento.

El portal que abrió Brenda los hizo aparecer dentro de su tienda, se sentó en el suelo, puso la cabeza del niño sobre sus muslos mientras le pedía a su amigo ir por Zaida y los duques.

— ¿Qué sucede morita? — preguntó Beatriz al entrar.

Minutos después Crowe lo reviso para asegurarse que no tuviera heridas, al terminar la revisión dijo que sentía una extraña energía en el interior del pequeño pelinegro de piel blanca.

— Parece que solo está durmiendo, podría despertar en cualquier momento— concluyó el mago.

Cuando los adultos quisieron preguntar que había sucedido, el collar de la princesa empezó a producir un brillo intenso, que hizo que el desconocido abriera los ojos por un instante, algo que solo la niña noto.

— Alteza, ¿Qué fue eso?— pregunto Zaida.

— No lo sé— respondió la niña angustiada.

La conversación fue interrumpida por Sol, quien entro apresurada informando que un numeroso grupo de ogros se acercaba al campamento.

Brenda acomodó al niño en su cama y salió de la tienda repartiendo órdenes, cuando los monstruos llegaron los soldados estaban listos para pelear, fue una batalla difícil que muchos dieron por hecho que sería una derrota, sin embargo, gracia a la ayuda y liderazgo de la princesa lograron triunfar acabando completamente con el enemigo.

Tal como había sucedido en Haas, los magos crearon círculos mágicos especiales alrededor del campamento, los siguientes días hubo más enfrentamientos, ahora no solo eran los ogros quienes los atacaban, aquellas aves desconocidas se habían unido a los monstruos.

Cuando las aves aparecieron, nadie les dio importancia hasta que le arrancaron un ojo a uno de los generales, y pedazos de oreja a varios soldados.

Los arqueros intentaban matarlas, pero aquellas criaturas eran expertas esquivando fechas, Brenda peleaba contra los ogros usando su espada y magia de fuego, pero decidió hacer uso de los otros elementos para proteger a su ejército.

La primera vez que lo hizo, los soldados se quedaron muy sorprendidos, pero contrario a la reacción que ella esperaba la elogiaron y se sintieron más seguros.

Los valientes hombres y mujeres iban a la batalla confiando en que su líder siempre los protegía, era increíble como aun enfrentándose a los monstruos, la pequeña creaba círculos mágicos en el momento preciso para que ellos no fueran heridos de muerte.

En una noche obscura, Brenda y Ashura agotados se lanzaron a sus camas por el difícil día, el joven se quedó dormido en poco tiempo y cuando ella estaba por hacerlo, sintió como el niño desconocido que llevaba dormido tanto tiempo se levantó con la intención de salir corriendo.

La niña se le lanzó encima provocando que ambos cayeran al suelo, los ojos del chico que eran completamente negros como los de los ogros, poco a poco el pigmento fue disminuyendo hasta que solo el iris era de aquel color.

Él habló en un idioma desconocido para Brenda, pero como había sucedido con los ogros, su collar brillo y después de eso ella pudo entender lo qué decía.

— ¿Quién eres? ¿Dónde está mi madre? — preguntó él reflejando enojo en su voz.

Morita uso magia para encadenarlo al suelo, se puso de pie, acomodó su ropa y cabello antes de responder usando el idioma del niño.

— Soy Brenda Arsadan, princesa del imperio Arsadan; desconozco el paradero de tu madre. Ahora es tu turno, dime quién eres y que hacías con los ogros.

— «Arsadan, ¿No recuerdo haber visto tal imperio en los mapas?»— Soy Aridam, los ogros me secuestraron.

— ¿Solamente Aridam?

— Si alteza— respondió evitando verla a los ojos, nunca antes en su vida había visto a alguien que tuviera cabello y ojos morados. Además, la magia que contenía el cuerpo de la niña hacía que tuviera escalofríos, era una energía poderosa, violenta, destructiva.

— ¿De dónde eres, tu apariencia e idioma son extraños?

— No sé, solo recuerdo mi nombre y a mi madre— mintió él.

Brenda no hizo más preguntas, le pidió que la acompañara a otro lugar deteniéndose dónde había una mesa, le pidió sentarse y luego desapareció entre las telas que dividían el lugar en habitaciones.

Minutos después apareció con una bandeja llena de comida que le ofreció amablemente, Aridam recibió dudoso, quería botar los alimentos nunca antes vistos por él, pero Brenda no desvió ni un instante su mirada, por ello se vio obligado a comer.

Tras el primer bocado, masco y trago con desesperación, estaba delicioso y él tenía mucha hambre.

Al terminar le dio las gracias, bostezo y cuando estaba por quedarse dormido ella se rio, lo agarró de la muñeca para llevarlo a la cama, lo obligó a acostarse, se fue a su cama desde donde se despidió y con un movimiento de mano desapareció el círculo mágico que iluminaba el recinto.

Más populares

Comments

Gris Lopez

Gris Lopez

Quizás se encuentren de nuevo a Aridam...

2024-02-28

1

Isabel Conde Lema

Isabel Conde Lema

por favor más capítulos que está muy interesante gracias 😸☺️/Pray//Pray//Pray//Pray//Pray//Pray/

2024-02-27

2

Total

descargar

¿Te gustó esta historia? Descarga la APP para mantener tu historial de lectura
descargar

Beneficios

Nuevos usuarios que descargaron la APP, pueden leer hasta 10 capítulos gratis

Recibir
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play