...IX....
Al atardecer, la joven princesa y su primer aprendiz descansaban de su arduo entrenamiento acostados boca arriba sobre el pasto alto, el viento fresco movía sus cabellos cubriendo sus rostros.
— Gracias por enseñarme personalmente— dijo él aun mirando el firmamento— Alteza, juro por mi vida que estaré a su lado por siempre, puede contar conmigo en los buenos y malos momentos.
Ella sonrió ampliamente, estaba muy feliz por poder pasar tiempo con alguien joven, debido a su posición y su gran cantidad de energía mágica desde que tenía memoria, había pasado año tras año estudiando y practicando para controlar su magia, por eso nunca tuvo tiempo de jugar con otros niños.
Ahora, aunque Ashura era cuatro años mayor que ella, sentía que podrían ser amigos.
— Ashura, ¿quieres ser mi amigo?— preguntó Brenda en voz baja, temerosa de ser rechazada.
El joven se quedó en silencio, él también había querido hacerle la misma propuesta, pero no se había atrevido a hacerlo por sus posiciones sociales, su diferencia de edad y sus géneros.
— ¿En serio quiere que yo sea su amigo, un simple hijo de plebeyos?
— Sí, pero si no quieres puedes negarte, no habrá consecuencias.
Ashura limpio las lágrimas que amenazaban con salir de sus ojos.
— ¿Cuáles serán mis obligaciones como su amigo?— hablo finalmente, terminando con la angustia de la princesa.
— Bueno, déjame pensar— respondió cerrando los ojos, después de unos segundos, dio un chasquido de dedos— Cuándo estemos solos, puedes llamarme Brenda, comeremos juntos cada vez que se pueda, me contarás tus problemas y yo te contaré los míos. Te prometo que cuidaré de ti Ashura, si todos dicen que eres culpable y tú dices que eres inocente, te escucharé, nadie podrá tratarte mal.
— Vaya, ser su amigo, tienes muchos beneficios y pocas exigencias.
Ambos se miraban sonriendo, de pronto él salió corriendo mientras gritaba: Ven, trata de alcanzar a este veloz amigo tuyo Brenda.
La princesa, con una mano en su abdomen y con la cabeza levemente inclinada hacia atrás, reía a carcajadas, mirando las piruetas que él hacía mientras corría, cuando estaba por desaparecer entre los árboles, empezó a correr intentando alcanzarlo, era divertido esquivar las ramas y bejucos a su paso.
Al filo de una meseta se encontraba su amigo mirando hacia abajo, al llegar a su lado y ver en la misma dirección, noto que a unos metros de su posición había un enorme lago de aguas cristalinas, juntos caminaron despacio hasta llegar a la orilla, Ashura se arrodilló y hundió su cabeza en el agua, con su mano derecha le hizo señas para que ella repitiera su acción.
Curiosa, lo imitó, al abrir sus ojos miro como el fondo estaba lleno de piedras de distintos colores, mirando hacia todas las direcciones vio en lo más profundo una roca que sobresalía de las demás, su color rojo intenso era asombroso, sin pensarlo mucho tomo impulso para sumergirse, sin entender qué sucedía él la siguió, al llegar al fondo, la princesa recogió la piedra y ambos salieron a la superficie.
— Mira— le dijo alzando la piedra roja en dirección al sol— Es hermosa.
— Parece ser un rubí mágico. Sirven como contenedor de magia de fuego, que raro que este en este lugar. Tal vez alguien lo tiro aquí o …
— Ashura, mira ahí, parecen restos humanos.
En uno de los bordes del lago, en medio de dos inmensas rocas y entre la maleza, se podía ver lo que parecían un cráneo y los huesos de un brazo, al acercarse apartaron la vegetación, los restos de ropa que cubrían las costillas del cadáver, parecían las de un mago nivel medio, a su lado había una bolsa de cuero que emanaba una luz roja palpitante, la cual desapareció cuando ellos la tomaron.
Mientras Ashura revisaba lo que contenía, Brenda volvió al pueblo usando un portal, busco a Zaida para contarle lo que habían descubierto, ella se lo comunicó a Sol, quien dejó de lado su entrenamiento para pedirle a la princesa le indicará aquel lugar, Cadmun y Beatriz también se les unieron.
Al llegar, Sol le quitó de las manos al joven la libreta que había encontrado en la bolsa, con rapidez revisaba el contenido de las páginas que aun con la humedad del lugar permanecían intactas, cuando llegó a la última hoja, tomo al chico del cuello de la camisa con tanta fuerza que lo levantó del suelo.
— Falta una hoja, ¿tú la tomaste verdad?, o me la das o te mato— le grito enojada.
Los presentes se quedaron asombrados por sus palabras, Beatriz estaba por interferir cuando un estruendo se escuchó, Brenda había invocado su espada, en cuestión de segundos se lanzó sobre Sol, quien apenas y pudo evitar el ataque.
Ashura cayó al suelo, y la maga retrocedió de un salto varios metros, el ambiente era tenso, el rostro de Sol sangraba, la energía que rodeaba a la espada había rozado su mejilla derecha.
— Más te vale tener una buena razón para justificar tu comportamiento, de lo contrario morirás por esta falta de respeto hacia mi aprendiz y amigo.
La maga se puso de rodillas suplicando perdón, Sol abrazaba con fuerza la libreta contra su pecho.
— Alteza, yo…— alcanzó a decir, sin poder contenerse más, rompió en llanto— Es mi padre, este es mi padre— grito poniendo su frente entre sus rodillas.
Nadie dijo nada, Beatriz se acercó a la desconsolada joven para abrazarla, el chico se levantó y se paró detrás de la princesa quien aún empuñaba su espada, por su parte, Cadmun se aproximó más a los restos, usando magia intentaba investigar las causas de muerte y determinar cuanto tiempo llevaba en ese apartado lugar.
— Parece que murió tras recibir un ataque con magia de fuego, lo que es muy raro, ya que sus ropas no se quemaron.
Beatriz, que tenía la habilidad de ver partes del pasado del objeto o persona que tocara, soltó a Sol y camino con calma hacia el montón de huesos.
Mientras ella liberaba su magia, los demás la observaban con atención ansiosos de averiguar qué le había sucedido a aquel desafortunado hombre.
Pasaron los minutos, por fin ella se puso de pie, tomo tierra entre sus manos de la que se formaron figuras y escenarios.
Se podía ver como él caminaba por el bosque silbando alegremente, al llegar al lago de su bolsa saco un objeto que ellos no podían identificar, el mago lanzaba varios hechizos sobre las aguas, pero nada sucedía, después de varios intentos volvía a Haas, la misma rutina ocurrió varias veces hasta que en uno de sus intentos, en medio del lago apareció una llama de fuego.
El objeto flojo en el aire hasta que se posicionó sobre la llama, la tierra mostraba lo que parecía ser una luz intensa cubriendo todo, todos abrían más los ojos atentos a lo que seguía, pero el elemento cayó sobre las manos de Beatriz ya sin formar ninguna figura.
— Eso es todo lo que pude encontrar— dijo la mujer mirando con expresión triste a Sol, que apretaba con más fuerza la libreta.
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Updated 28 Episodes
Comments
Lenita
/Skull//Toasted//Cry//Gosh//Sob/ que pena por Sol
2024-08-16
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