...VII....
Al terminar de comer, el joven continuó contándole sobre la conversación que había tenido con la anciana loca.
— Ella dijo que venía de un pequeño pueblo cerca del mar, tenía una vida feliz y tranquila en compañía de su marido y su hijo que eran pescadores, en un día cualquiera como de costumbre se levantaron antes del amanecer para ir a pescar, la mañana transcurrió con normalidad, pero pasaban las horas y ellos no regresaban, como ya era tarde, preocupada fue a buscarlos.
Caminando por la playa vio a lo lejos el cuerpo de su hijo siendo llevado a la orilla por el mar, al acercarse miro que le faltaba una pierna, asustada, corrió a su lado.
Él le contó que mientras esperaban el momento perfecto para lanzar la red, grandes olas se formaron volcando su bote, a lo lejos miraron como del mar surgía una isla, cuando las aguas volvieron a la normalidad ellos empezaron a nadar para alcanzar su bote, de repente criaturas extrañas los empezaron a morder arrancando sus extremidades.
El esposo de aquella mujer fue devorado por completo y el mismo destino parecía ser el de su hijo, pero nuevamente del mar surgieron islas más pequeñas que la primera, el oleaje lo llevo lejos de esas criaturas, así había logrado sobrevivir.
La mujer llevó a su hijo a casa para curar sus heridas, en todo su cuerpo se veía claramente señales de mordidas, durante meses permanecieron dentro de su hogar sin decirle a nadie lo que había sucedido por miedo a que los tomarán por locos.
Cinco meses después de eso, los pescadores no regresaban a casa; en un día lluvioso caminando sobre las aguas un enorme grupo de ogros y duendes se acercaban a gran velocidad al pueblo, esas horribles criaturas se comieron a casi todos los habitantes, ella, su hijo, y otros tres hombres fueron sometidos.
Las criaturas usaron magia para aprender su idioma y les exigieron decir todo lo que sabían sobre este planeta, cuando los llamaron ogros, ellos preguntaron la razón, al enterarse de los ogros que siempre han vivido en las montañas, empezaron su viaje, reunieron a los ogros normales y de alguna manera los convirtieron en sus soldados.
La anciana me contó que durante ese tiempo compartieron jaula con una pequeña mujer alada, ella fue quien le dijo que el fin se acercaba.
Me contó que su hijo encontró la manera de escapar, pero fueron descubiertos y solo ella sobrevivió, después de eso, camino por días hasta que llegó a Haas.
El día en que nos atacaron por primera vez, ella, parada frente a la Iglesia, gritaba: ¡Se los dije, es el fin, estamos perdidos!
Estaba por pronunciar el nombre de quien se lo había advertido cuando uno de esos monstruos le cortó la cabeza con su hacha.
…
La princesa expulsó todo el aire que contenían sus pulmones, era una historia difícil de creer, pero algo dentro de ella le decía que todo lo narrado por él era real.
Sin decirle nada, abrió la mano en que tenía empuñando el collar.
— ¿Qué tiene que ver el collar en todo esto? — preguntó mientras lo alzaba en dirección al sol.
— Esa mujer lo llevaba siempre en su mano, me dijo que la mujer con alas se lo había dado y que le había dicho que era la llave que abría la puerta de la fuente de la sabiduría. Sé que esto es absurdo, pero…
— Si la historia de esa anciana es real, la situación es mucho más grave de lo que pensábamos, no pararemos esto eliminando a los ogros que salgan del bosque.
— ¿Qué planea hacer, su alteza?
— No sé, tienes alguna idea…
— Ashura, ese es mi nombre princesa y no tengo ninguna idea que pueda ayudar a resolver este problema.
— Ay, que vamos a hacer. Ashura tengo miedo de no lograrlo, no quiero que más personas sufran por esos monstruos.
Por más de quince minutos permanecieron en silencio mirando el atardecer, cuando empezaba a oscurecer él propuso volver con los demás, durante el camino Brenda le pregunto por qué quería unirse al ejército, el joven se quedó en silencio por unos segundos pensando en la mejor respuesta.
— Quiero ayudar a salvar la vida de las personas de este imperio, su alteza, por favor permítame acompañarlos, prometo esforzarme al máximo para no ser una carga.
— ¿Y tu familia?
— Mi madre murió al dar a luz a mi hermanita, mi padre hace unos años enfermo y también murió. Mi hermana y yo vivíamos bajo el cuidado de nuestro abuelo materno, pero ellos fueron devorados en el primer ataque de los ogros. Estoy solo, si muero nadie va a llorar mi muerte.
— Lo siento mucho— se detiene levantando su cara, buscando los ojos del chico— Si es lo que realmente quieres, puedes unirte a nosotros.
— Daré lo mejor de mí, alteza— respondió él poniéndose de rodillas y llevando su mano derecha al pecho.
Brenda le sonrió dándole una palmada en el hombro, en el resto del camino, le pidió no contarle a nadie la historia de la anciana ni lo del collar, mantendrían esa información en secreto hasta lograr confirmar las palabras de aquella mujer.
Más tarde, ya en su cama, la niña se movía bruscamente bajo las cobijas, estaba teniendo una pesadilla, su cuerpo libero gran cantidad de magia que alertó a los soldados, Cadmun entro a la habitación preocupado, al ver de qué se trataba se acercó a ella, la levantó en sus brazos y pronunciando su nombre en voz baja la despertó.
Al abrir sus ojos, se encontró con la mirada amable del duque, con sus pequeños brazos rodeó su cuello y escondió su rostro en su pecho.
— Tranquila, solo fue un mal sueño.
— Sí, lo siento— «¿Si yo muriera, abra alguien que lloré por ello?»— Gracias por despertarme, ya puede volver a su habitación, duque Tranthya.
Sorprendido por como lo había llamado, él la miró por unos segundos para luego ponerla en la cama, la cubrió con la manta y salió de allí sin decir nada, solo hizo una reverencia antes de cruzar la puerta.
Al cerrar se recargó sobre la madera, empezaba a preocuparle el cambio de actitud de la pequeña morita.
— «Lo sabía, ella no está lista para esto, sin importar lo fuerte que sea no deja de ser una niña. Debo esforzarme, terminaré con los ogros lo más rápido posible, de esa manera ella volverá a jugar con las mariposas en los jardines de la mansión de mi suegro»
Con pasos largos volvió a su habitación donde Beatriz dormía plácidamente.
Por su parte, la niña miraba a través de la pequeña ventana el paisaje nocturno, cuando sus párpados se hicieron pesados, se dio vuelta para volver a la cama, al hacerlo miró como de debajo de la almohada salía una luz azul que crecía cada vez más, iluminando toda la habitación y liberando una gran cantidad de energía de agua.
Se acercó hipnotizada por la luz, en su cabeza escuchaba una hermosa melodía que la llamaba, al acercarse tenía la sensación de estar caminando sobre aguas heladas que le causaron escalofríos.
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Updated 28 Episodes
Comments
Lenita
Tan pequeña y tan valiente
2024-08-16
1
Cielo Azul E
Excelente
2024-06-08
1