Henderson...
Cuando Mamá me dijo que hizo un par de amigas me sentí contento, ya que ella nunca había salido de la Mansión antes y nunca había convivido con nadie. Pensé que sus amigas eran dos mujeres adultas, ¡nunca me imagine que esta niña también contaría como una!
—Woooo— La voz de aquella niña comenzaba a molestarme. —Joven Maestro, este lugar es tan lindo— La vi girar y acercarse a las flores. —Vaya son tan hermosas y si qué huelen bien.
Nunca había convivido con niños de mi edad, a excepción de Theo, Ali y Eli... así que estar junto a esta niña tan animada, si qué se sentía de alguna u otra manera algo extraño.
—No te acerques demasiado. Son de mi Madre, se sentirá triste si algo le Sucede a una— Trate de no mirarla demasiado.
—¿Son de la Duquesa?— Se escuchó cierta emoción en esa pregunta. —Ahora comprendo por qué son mucho más lindas.
Si qué esta niña era extraña, ¿qué era lo que tenía ella? ¿Por qué le había agradado tanto a mi Madre?
—Ven, mis Sirvientes han preparado algo de Té y postres para nosotros— Caminé hacia nuestro gazebo y me senté en mi lugar favorito.
—¡Si!— Asintió con felicidad. —Joven Maestro este lugar también es muy bonito, la manera en la que las flores y rodean este gazebo hace que se sienta como si fuese un sueño.
—Si— Ordene a los Sirvientes qué se acercaran para que nos sirvieran el Té.
De verdad no entiendo a esta niña, vino rápidamente corriendo cuando llame a los Sirvientes para que nos sirvieran y se sentó justo frente a mí. La manera en la que comía los postres era muy llamativa, también en la que seguía observando todo mientras lo hacía, ¿Así son los niños de mi edad? Me preguntó como fue que logro acercarse a mi Madre, ¿qué es lo que hace tan especial a esta niña para que mi Madre la invitara?
—Realmente envidio al Joven Maestro.
El escuchar aquello me hizo prestarle atención.
—¿Envidarme?— La miré confundido.
Ella asintió.
—Tiene varios Sirvientes qué lo ayudan, una casa muy bonita, un Padre genial y una Madre muy amorosa... sin mencionar qué es un Príncipe... eso realmente es envidiable— Me sonrió después de decir eso.
¿Pero qué está diciendo? Ella no sabe todo lo que he sufrido, ¿por qué me envidia? No sabes lo que he pasado... no soy alguien a quien debas envidiar... tú...
—Tú...— Antes de que pudiera decir algo ella habló nuevamente.
—Sabe, yo no tengo Mamá...— Me quede frío al escuchar eso. —Mi Madre murió cuando era muy Joven, así que no la recuerdo... desde entonces mi Padre se encerró en su soledad y arrepentimiento por no poder salvarla... solo tengo a mi Hermano Mayor y a mi Tía Annalise... ella siempre me ha dicho que mi Madre era la mujer más bonita que conoció, además de que sus ojos eran de un hermoso color violeta.
—¿Violeta?— Le pregunté.
—Si— Ella asintió. —Por eso cuando vi a la Duquesa corrí a abrazarla... pensé que ella era mi Madre, pero sé que no lo es... porque mi Madre hace mucho tiempo que se fue... me preguntó... si ella aun estuviera aquí, ¿sería tan linda como lo es la Duquesa?— Miro hacía la Mansión. —Por eso Joven Maestro, no me odie... quiero permanecer cerca de la Duquesa, ya que al fin mi Tía a encontrado a una buena amiga, yo también quiero ser su amiga, así que déjeme serlo por favor— Me dio una sonrisa tan grande, que sentí que estaba viendo a la luz del sol por lo resplandeciente qué era.
Esta niña si qué era extraña, su manera de actuar y su carisma, eran muy extraños... todo en ella era extraño... pero... aun así no me desagradaba...
Tome otro postre y se lo ofrecí.
—Henderson— Ella me miro confundida después de decir eso. —Mi nombre es Henderson. Si vamos a ser amigos deberías llamarme por mi nombre.
Sus ojos se iluminaron y su sonrisa sé amplío aún más.
—¡Si, Henderson!— Tomo mi mano. —Por favor llámame Lily.
Me sonrojé por la manera de actuar de esta niña.
—De acuerdo... Lily...
Henrietta...
Creo que me perdí en el sonido y la familiaridad de esa voz, reaccione después al sentir la mano de Annalise tocarme.
—Duquesa, ¿está bien?
—¿Ah?— La miré. —Sí... no se preocupe... le diré a Sara que lo limpie después— Mire mi vestido, al parecer ño había mojado con el té.
—Duquesa...— El rostro de Annalise reflejo algo de preocupación. —¿Está segura de que está bien?
—Si— Asentí con nerviosismo. —No te preocupes Annalise, mejor sigamos hablando— Trate de continuar con nuestra conversación. —Annalise, ¿qué tanto sabe de mi pasado en la sociedad? ¿Por qué dicen que el Marqués Eremia murió por mi culpa?
Annalise me miro confundida.
—Duquesa... acaso usted...— Parecía que tenía idea de lo que me había sucedido.
—Puede que Annalise no le crea... pero sufrí de un incidente qué me hizo perderme la mayoría de mis recuerdos... no recuerdo como era la relación que tenía con los Nobles, ni la qué tenía con mi familia... apenas he podido unir lazos con mi hijo, pero aun así tampoco soy capaz de recordar como era mi vida antes— Solté un suspiro. —Por eso ahora que Hender será reconocido como Candidato a la Corona, necesito saber como era en el pasado... y no hay nadie mejor para decirme eso que usted. Así que Annalise— Incline un poco la cabeza. —Por favor ayúdame.
Annalise me miro sorprendida y negó con las manos.
—Duquesa no tiene por qué inclinarse ante mí qué soy una simple Condesa, por favor levante el rostro— Su voz parecía temblar un poco.
—Me inclino no como una Duquesa, sino como la amiga de Annalise— Ella me miro con una expresión de asombró y pareció haberse decidido.
—De acuerdo, ayudaré a la Duquesa en todo— Asintió. —Yo seré su apoyo en la sociedad, no le prometo que seré de Gran ayuda, ya que mi influencia no es tanta, pero juro que haré todo a mi alcance.
—Te lo agradezco Annalise— Sonreí con alivio.
Ahora tengo una amiga que me ayudará en la sociedad... ahora ya no estaré tan sola...
Annalise y Lily se fueron un poco después dejándome con más dudas que respuestas. Para empezar, Annalise dice que el Difunto Marqués Eremia tenía un Hermano qué es el actual Marqués. Annalise también me menciono que el hecho de que la muerte del Marqués Eremia fue un misterio para todo el Imperio, ya que hubo muchos rumores circulando, él más famoso y el que se cree, es que fue el Gran Duque quien termino con él. No quiero pensar eso, debido a que en este poco tiempo que hemos convivido, aunque no hablemos mucho, el Gran Duque no parece ser mala persona, solo es alguien frío qué no sabe como expresarse... si quiero conocer que sucedió exactamente, debo de acercarme al actual Marqués Eremia.
La noche cayó y la hora de dormir llego, hable con Hender y al parecer su amistad con Lily había iniciado, eso me puso feliz, así ambos podrán apoyarse y de esa manera yo podre proteger a Lily, también descubrir qué fue lo que sucedió para que se convirtiera en Villana, y así descubrir el secreto qué tanto oculta Annalise.
Me acosté en mi cama y trate de dormir, lo logre por un par de horas, pero tuve nuevamente el sueño del día de mi muerte... El día en el que lo perdí todo, mis Amigos, mi familia, mi carrera, mi futuro, mi vida... todo se desmoronó en un par de instantes. Me desperté asustada y mis lágrimas empezaron a caer. Esto era un tormento y una pesadilla, ¿por qué tenía que recordar una y otra vez como fue que lo perdía todo?
Como Henrietta debo de ser fuerte para tener un buen futuro en esta vida, pero como Sena extraño la qué tuve y las metas qué nunca pude cumplir...
"Estoy sola..." pensé. Puede que Annalise y yo seamos amigas y me ayude, que tenga a Celia, Elisa y Sara, y a mi lindo hijo... pero no puedo hablar con esto con nadie. No tengo a nadie en quien apoyarme, nadie qué me apoye, nadie qué me diga que todo estará bien... yo... quiero a alguien...
En ese momento escuché el relinchido de un caballo y me asomé por mi balcón. Vi a alguien llegar a entrada de la Mansión, estaba cubierto por una capa negra, pero cuando se la quito me di cuenta de que era el Duque. Una vez más este hombre había llegado sin qué nadie lo supiera o se enterará, si qué es alguien impredecible y sigiloso... nunca sé que está pensando.
Tome mi bata y salí corriendo de mi habitación, dudo que alguien esté despierto, ya que la orden fue qué todos los Sirvientes se fueran a descansar, ya que mañana partiríamos a la Capital.
Corrí tan rápido como pude y llegue justo en el momento en el que el Duque abrió la puerta. Cuando me miro su rostro se sorprendió demasiado y a la vez se asustó un poco. Quizás sea por mi respiración agitada debido a que corrí lo más rápido posible para verlo, o por el hecho de que estuviera frente a él.
—Hari...— Dio un paso hacía atrás mientras me miraba con asombró. —Mi Señora, creí que estaba durmiendo— Dio otros dos pasos hacía atrás.
Apreté mi puño al ver como intentaba huir.
—Yo... no podía dormir y escuché a un Caballo... lo vi por mi balcón y pensé en recibirlo...— Me sentía avergonzada por esta situación.
Él dio un paso más hacia atrás.
"¿Por qué quieres alejarte? ¿Por qué me miras como si fuera un sueño o un fantasma? ¿Por qué si me miras con esos ojos de Anhelo o deseo y me llamas con esa voz tan dulce no quieres acercarte a mí? Si te acercas a mí aunque sea un poco yo... ¿Por qué no dices nada?" Pensé. Me haces sentir como una tonta o loca, quizás de esa manera me miras. No, no debo de pensar eso, solo le diré buenos días y me iré. Pareció detenerse después de lo que le dije.
Estaba a nada de irme cuando lo escuche llamarme.
—Usted... ¿Quiere dar un paseo conmigo?
Me giré rápidamente para mirarlo. "No me hagas falsas ilusiones, si me haces falsas ilusiones en la manera en la que estoy... yo..."
—¿No es algo tarde ya?
—Estamos más cerca de la salida del sol, que de la hora de dormir—Bromeo un poco.
Desde que llegue es la primera vez que lo hace.
—Yo...
—Si no quiere darlo, no la obligaré, pero creo que sería agradable el poder ver lo que aún queda de la Luna y las Estrellas— Fue lo que me dijo.
—Usted...— Baje un poco mi rostro para ocultar mi sonrojo.
—Quiero dar un paseo con usted...— El Duque se acercó hasta donde yo estaba y me ofreció su mano. —Mi Señora... ¿Podría hacerme el honor de dar un paseo conmigo?
Lo miré avergonzada cuál tomate, estaba por decirle algo e irme corriendo a mi habitación, pero al ver que yo no era la única con las mejillas rojas y casi muriendo de la vergüenza, me resigne a querer huir y tome la mano del Duque.
Era la primera vez que sentía que las manos me sudaban por tomar la mano de alguien, también la primera vez que me sentía de esta manera. Nunca había sentido tanto calor en las mejillas como el que sentía hoy. Había tomado otras manos antes, pero era la primera vez que me sentía de esta manera... como sí... toda mi vida hubiese estado esperando por esta sensación.
Reinhard François de Ruselford... me estas confundiendo...
CONTINUARÁ.
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 40 Episodes
Comments
sotlas
y esa sonrisa la recordara toda la vida
2025-02-13
2
Claudy
mi niña 😢
2024-12-05
5
Chiqui Del Valle
tanto misterio que resolver en esta historia tan fascinante por favor actualiza
2024-10-21
1