...Actualidad...
Lo recuerdo, lo hago, pensé haberlo olvidado, pensé que ese recuerdo se había borrado, que lo había intentado y había funcionado, lo pensé, pero ahora estoy aquí… siento observada por Kaleani como si estuviera a punto de romperme ¿lo estoy? Miro mis manos y observo mi anillo, siento mi pecho doler cuando recuerdo una sonrisa y no sé cómo sentirlo correctamente, no sé, ya no.
No sé cómo sentir mis emociones, porque hace años que me convencí a mí misma que ya era suficiente, que no podía permitirme hacerlo, no podía permitirme recordar que yo fui la persona que lastimo a Kaleani de la peor manera, no podía permitirme recordar esos meses oscuros intentando que Kalsey dejará el alcohol y verla irse por semanas en contra de su voluntad, yo lo vi… todo eso lo recuerdo, lo recuerdo y no lo siento, no lo hago ya.
¿Qué está mal? Quiero sentirlo ahora, pero no sé cómo empezar a hacerlo y quizás sea lo correcto ¿Qué haré con todos esos sentimientos inútiles ahora? ya lo hecho, hecho está. Me pongo de pie y Kaleani hace lo mismo, miro hacia ella y la observo, su cabello rizado ha crecido tanto, su piel brilla, luce perfecta como siempre, pero sus ojos muestran una verdad que ella no quiere aceptar, pero ¿Quién soy para pedir esa verdad?
- ¿Cómo te sientes? – pregunta. – Es normal lo que sientes, eso sucede cuando…- la interrumpe.
- No me analices. – le pido.
- Dijiste que lo perdiste ¿Qué perdiste? – pregunta.
-Mis deseos de casarme. – digo bromeando.
Sonrío, pero ella no lo hace.
- ¿Crees que soy estúpida? Habla. – me pide.
- Kal, hagamos esto. – le pido.
- Me dijiste que estabas bien. – me recuerda.
Se acerca a mí, sujeta mis hombres.
- ¿Qué pasa? – pregunta.
- ¿Lo viste? – pregunto.
- ¿A quién? – pregunta confundida.
- A mi futuro esposo. – respondo.
-Luce mejor que aquel día, lo está tomando muy bien, está haciendo llamadas, ni siquiera le importa que dures dos días aquí. – me asegura.
No digo nada sobre ello.
- Puedes con él. – me asegura. – El día es perfecto, ha dejado de nevar, está un poco frio, demasiado en realidad, pero estaremos bien, están dando tragos de whisky gratis. – me dice sonriendo.
- Es una boda, todo es gratis. – le recuerdo.
-No seas amargada. – me pide sonriendo. – Lo harás bien. – me asegura.
- Eso lo sé. – le aseguro. – Yo solo…- me detengo.
No quiero admitir mi debilidad ante ella ¿Qué creerá de mí si lo hago?
- ¿Qué? – pregunta. – dime. -me pide.
- No quiero ser esposa y madre. – digo.
-Kris. – dice sorprendida. – Es hermoso, yo… amo a mi hijo, es tan pequeño y mío, es doloroso ver lo bueno que puede salir del desastre, solo intenta disfrutar el viaje. – me pide.
- ¿Qué hago si no quiero? – pregunto.
- Peleamos, entonces. – me asegura.
Se acerca a mí y me abraza.
- Dame una señal y pelearé por ti, como tu peleaste por mi tantas veces. – me asegura. -Todos están aquí, Audrey envió tantos hombres como fueron permitidos, somos menos que ellos, pero yo puedo con tres hombres al mismo tiempo, soy fuerte. -me dice.
- Tu ego es más grande que tú. – digo.
Escucho su risa.
Se aleja de mí y sigue sonriendo, su sonrisa desaparece.
- Soy una Wagner, somos lo que queda del legado. – me recuerda. – Eres nuestra cabeza ahora mismo, demuestra que ellos están recibiendo un premio, no al contrario. – me pide.
- No soy un premio, soy lo mejor que tienen ahora mismo. - digo de inmediato.
- Has hablado demasiado con Kalsey, su ego te afecta. – dice.
Eso me hace sonreír.
-¿Vamos? – pregunta.
Miro hacia la puerta y veo a un hombre mirándome fijamente, toca el auricular en su oreja y responde algo que no logro entender, lo ignoro y sonrío mirando a Kaleani, sujeto su mano y camino a su lado mientras hablamos cosas sin sentido, salimos de la habitación y bajamos las escaleras, intento lucir calmada cuando nos dirigimos hacia el patio trasero, noto que el camino está cubierto por pétalos de rosas blancas.
Me detengo al ver un gran arco de flores cubierto por cortinas, escucho voces, muchas, sé que están los invitados esperando, lo sé y lo odio. Miro hacia Kaleani y ella me sonríe, veo hombres en ambos lados mientras caminamos y nos detenemos delante de las cortinas de seda de color rosa pálido, la música empieza, no es la típica música clásica de bodas, es una canción que no había escucho antes.
-¿Qué es eso? - pregunto sin poder evitarlo.
-Es Sam Smith, debes actualizarte querida. -responde. - ¿lista? – pregunta.
-Kal. – digo sintiendo miedo, lo hago.
- Estoy aquí, todas estamos aquí. – me recuerda.
- Y es todo lo que necesitamos. – admito.
-Sonríe, maldición. -me pide.
Hago lo que me piden y abren las cortinas, intento no detenerme cuando veo a todos los invitados ¿Por qué son tantos? Camino lentamente y escucho personas hablar de mi descaradamente, lo odio. Veo a Keysi a poca distancia y levanta su mano, sacude su mano con emoción, está llorando con una sonrisa en sus labios, sigo caminando al ver a Anton a su lado, intento no mirar hacia el novio, no lo hago.
Veo a los invitados y noto las pistolas en sus cinturas, un solo disparo repentino y todos mueren, será una masacre, será una locura, los asientos están divididos, lado derecho los Ainsworth, lado izquierdo los irlandeses y puedo notar la diferencia, en los Ainsworth hay variedad de colores, tonos claros, rosas, verdes, azules, vida, pero en los irlandeses todos están vestidos de negro, incluso las mujeres.
Sigo caminando y veo a Julián, también a Eagle junto a Kalsey, está usando un vestido verde brillante y luce hermosa con su cabello rojo, pasa su dedo lentamente por su cuello haciéndome reír. Cuando estoy a pocos pasos de mi futuro esposo, decido mirar hacia él y maldición ¿Por qué lo hice? Vestido de negro y sin corbata, lo único que tiene color en su cuerpo es la pequeña rosa de un hermoso tono rosado en el bolsillo de su chaqueta.
Su cabello negro está peinado hacia atrás y sus ojos oscuros me miran fijamente, me permite ver en ellos algo que me dice que tendré que preocuparme más tarde, quizás pelear por mi vida en el proceso. Sus manos cubiertas de tatuajes están colocadas delante de él, se ve como un cazador esperando su presa y no me molesta, no le tengo miedo, me detengo delante de él y me ofrece su mano, noto el gran tatuaje que tiene en la palma de su mano, una calavera.
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Comments
Linilda Tibisay Aguilera Romero
hay Kris dónde te estás metiendo
2024-02-13
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