CAPÍTULO 15.
Un año había pasado. Un año lleno de emociones y situaciones estresantes. Sebastián atravesó casi tres meses de depresión, en donde solo se la pasaba llorando y en algunas ocasiones, hasta bebiendo. Christopher y Thomas fueron un gran apoyo para él. Cuando logro recuperarse un poco, no quiso tomar otro caso como abogado, al menos no por un tiempo. No estaba bien psicológicamente para defender a una persona en un juicio. Así que, les ofreció ayuda a su hermano y su cuñado para el restaurante. Además, no quería seguir viviendo gratis y, el dinero que había ganado anteriormente, ya lo había ocupado.
Así que, después de pasados esos tres meses, Sebastián por fin había mostrado signos de avance. Se había levantado temprano, se duchó y se rasuró la barba. También tomo una máquina y se la paso por el cabello que ya lo tenía demasiado largo.
En cuanto a Ángela, siguió su vida conviviendo con los Charton. Cada tanto se comunicaba con su hermano y le expresaba sus deseos de visitarlo. Sin embargo, su padre aún se oponía a que ella salga, con la excusa de que aún podía tener una recaída.
A menudo, la chica soñaba con un hombre alto, morocho y con unos ojos azules muy profundos, que la llamaban y le pedían que vaya hacia él. Pero cuando quería avanzar, se despertaba. Ella no sabía de quién se trataba, ya que no reconocía a nadie con esas características. Aunque en algunas ocasiones, ella lo veía parecido a Tom, la pareja de su hermano Chris. Pensó que podría tratarse de alguien de su pasado, pasado del cual sus padres se negaban totalmente a hablarle.
Las únicas personas con las que Ángela tenía contacto eran Spencer y su novia. Quienes, a su vez, se preocupaban mucho por Sebastián y solían llamarlo para ver como iba todo.
Jorge Charton le había expresado a su hija el deseo de que se case con alguien de su círculo. Había pensado en Spencer, el hijo de su íntimo amigo. Pero obviamente, a Spencer no le importo abandonar todo por ser feliz al lado de su novia, la cual ahora era oficial. Ya no quería esconderse más. Para Ángela, sus padres eran buenas personas. Aunque en el interior tenía un presentimiento que le decía que huya de ellos.
A los Charton ya no les importaba tener un hijo gay y sobre todo casado con un Ambrosi. Para ellos, el hecho de haber podido manipular a Ángela, era un enorme triunfo.
Ese año, se fue así. Yendo y viniendo entre dos personas con el corazón roto intentando continuar con su vida. Claro que una de ellas, ni siquiera era consciente de todo lo que había perdido y que, además, estaba siendo tragada por un vil círculo de mentiras creado por sus padres.
El día de hoy, como cada día desde hace meses, Sebastián fue a trabajar al restaurante. Había mucha más gente de lo habitual a pesar del frío que ya hacía en Canadá. Apenas estaban en otoño y se creía que el invierno sería aún más crudo. Las personas ya estaban eufóricas por las cercanías a la navidad. Aún faltaban dos meses, pero aun así, ya se sentía el espíritu navideño.
Christopher llegó al restaurante un poco más tarde y les informo a ambos que viajaría a Los Angeles para visitar a Ángela, ya que no paraba de llamarlo para verse. Sebastián asintió sin decir una palabra y, Tom le informo que no iría con él para quedarse a cuidar de su hermano.
A Christopher le preocupaba que Sebastián no haya querido botar todo e ir corriendo a buscar al amor de su vida, sin embargo, aún no se sentía listo. No estaba preparado para ser rechazado o soportar más amenazas. Su salud mental estaba muy frágil. Incluso había pensado en seguir adelante. Aún amaba a Ángela y sentía que cada día que pasaba la amaba aún más. Pero creía que debia dejar que las cosas sigan su curso. Cuando llegue el momento, ellos dos estarían juntos nuevamente.
Por otro lado, Christopher paso una semana junto a su hermana. Por supuesto, no se quedaba en la mansión Charton por prohibición de sus padres, pero eso no le impedía verla todos los días.
En una de esas visitas, Ángela le confesó lo de sus sueños con aquel chico tan misterioso que la visitaba todas las noches. Eso hizo que Chris se emocionara por dentro. Eso significaba que aún recordaba a Sebastián y que, tal vez, solo le hacía falta revivir algunos de esos momentos para que su memoria le regrese.
-Ángela. -exclamo. -Toma. -Dijo entregándole el antiguo celular de ella que había guardado cuidadosamente desde el día del accidente. -Lo guardé para ti.
-¿Este era mi antiguo teléfono? -pregunto ella.
- Sí. -Dijo. -Estaba con el resto de las pertenencias el día del accidente.
-¿Quién iba conmigo, Chris? -pregunto ella. -Papa dice que iba sola, pero a menudo suelo soñar que alguien me cubrió con su cuerpo. Lo juro. Es… como… una sensación. ¿Entiendes?
-Claro que lo hago. -Dijo Chris. -Ibas con… tu novio.
-¿Y qué ocurrió con él? ¿Por qué durante todo este año no vino a verme?
-Porque no puede.- Dijo Chris. -Pero él ha estado preocupado por ti. Esperando el momento adecuado para acercarse.
-¿Crees que sea el hombre de mis sueños? -pregunto ella.
-No lo sé, pequeña. -Dijo Chris. -Eso tendrás que descubrirlo tu sola. -Chris hizo una pausa. -Oye… en cuanto a ese celular, quiero que lo guardes. Nadie puede saber que lo tienes.
-¿Por qué? -pregunto ella.
-No puedo decírtelo ahora. -Dijo Chris. -Pero hazme caso.
En ese momento, Lucas Martín y Jorge Charton, ingresaron a la casa echando maldiciones por donde pasaban.
-Oye, ¿qué le pasa a papa? -pregunto Chris.
-No lo sé. -Dijo Ángela. -Creo que debia ir al registro para buscar mis certificados. -Suspiro. -Quiere comprometerme con alguien de nuestro círculo.
-¿Y lo permitirás? -pregunto Chris.
-No me queda de otra. -Dijo ella. -Pero ven, vamos a ver que ocurre.
Chris y Ángela se acercaron a la puerta del despacho de su padre para escuchar acerca de lo que ocurría, como cuando eran niños. Adentro, un furioso Jorge, rompía todo a su paso, mientras era seguido por su amigo, quien intentaba calmarlo.
-Jorge, tienes que calmarte. -exclamo Lucas. -Te dará algo.
-Ese maldito hijo de perra. -Gritaba Jorge.
-Cuéntame. -exclamo Lucas. -Te he oído todo el camino maldiciendo y no me dices que es lo que supiste. ¿Acaso no conseguiste los certificados de Ángela?
-No solo eso, amigo. -Dijo Jorge. -Mi hija no puede casarse.
-¿De qué hablas Jorge?, será una importante alianza de negocios. Tienes que obligarla.
-Ángela no puede casarse porque ya está casada. -Exclamo Jorge. -Un mes antes de ese accidente, cuando huyo con el maldito hijo de perra de Sebastián. Al parecer, ambos se casaron a escondidas.
Ángela y Christopher cruzaron miradas al otro lado de la puerta. Chris la tomo por el brazo y rápidamente se la llevo a su habitación.
-¿Estás casada?, ¿Por qué mierda no lo mencionaste?
-¿Qué?, por si no sabías no recuerdo nada de mi vida pasada a excepción de esta familia y la familia Martín. Ni siquiera recordaba que soy abogada. ¿Crees que recordaría que estoy casada?
-Lo siento, tienes razón. -Dijo él. -Eso lo hace más fácil. Ángela, puedes irte cuando quieras.
-¿De qué hablas?, ¿por qué me iría de aquí?
-Por Dios, hay tanto que no recuerdas. -exclamo. -Volveré a Canadá mañana, en el celular que te di está la dirección de mi casa, puedes buscarme cuando quieras, pero nadie puede saberlo. No lo permitirán.
-No entiendo nada, Chris. ¿Quién es Sebastián?, ¿es el hombre que iba conmigo el día de mi accidente?
-Ángela… Tienes que hacer un esfuerzo y recordar… Por favor… No puedo decirte nada. Ya me arriesgué demasiado. Si quieres encontrar a ese hombre, deberás recordar todo.
Con esas palabras, Christopher dejo a Ángela más confundida. Al día siguiente, tomo un vuelo a Canadá con la pequeña esperanza de que todo sea como antes. De que todo vuelva a su lugar.
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Updated 27 Episodes
Comments
Francisca Miranda Garcia
ojalá y la pueda recuperar Sebastián
2024-10-13
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Delfina Del Carmen Henriquez Ruiz
Que bueno, al fin se dieron cuenta que Angela es una mujer casada y no pueden obligarla a casarse jaja viejos locos
2024-10-09
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Siileth Contreras Bautista
Que impotencia y con semejantes padres😡😡😡
2024-04-04
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