Bionic llegó al escondite del agente Z, el almacén estaba en muy mal estado lleno de cachivaches y otras cosas del museo.
Bionic entró al almacén, con rabia, Buscó al agente Z, lo encontró en una oficina, sentado en un escritorio, con solo un pequeño ordenador portátil.
Su aspecto no parecía muy amenazante, estaba vestido con ropa negra, usando un reloj y lo que parecía ser una mochila metálica en su espalda.
—Hola, Bionic, te estaba esperando -le dijo el agente Z, con voz burlona—. Me alegra por fin conocerte en persona, eres más pequeño de lo que parecías en las fotos.
—¿Quién eres tú? Dime donde está el chico —le respondió Bionic, con voz fría—. ¿Cómo es que sabes de mí? ¡Responde!
—Digamos que te he visto de cerca, yo era el encargado de analizar tus batallas con el Hunter.
—Trabajas para el doctor X ¿no es así?
—¡Pero qué robot tan listo! —dijo el agente con arrogancia—. Ahora esta es mi oferta, tú te rindes pacíficamente y te llevaré con el doctor X y te diré donde está el chico. O si quieres quieres, jamás te diré donde esta Tommy y morirá por inanición.
Bionic se acercó al agente Z, con mirada fija. El agente Z se levantó de su silla con mano temblorosa y con dedo en el gatillo, le apuntó con su pistola, hasta que disparó.
Pero Bionic fue más rápido. Esquivó la bala, saltó sobre el agente y le arrebató el arma. Le golpeó en la cara con ella, rompiendole la nariz. Luego el agente calló al suelo y Bionic le apunto con el arma.
—¿Qué vas a hacer, Bionic? -le preguntó el agente Z, con voz aterrada-. ¿Vas a matarme? Los robots no pueden lastimar humanos.
—Yo no soy como los otros robots, pero no voy a hacer eso, -le dijo Bionic, con voz tranquila—. No voy a matarte, no me convertiré en el robot qué el doctor X quiere que sea. Tú me has hecho entender que el doctor X es uno de esos humanos qué no merecen vivir.
Bionic bajó la pistola y le tendió la mano, le ofreció su ayuda mostrando compasión.
—Solo vete, no eres un robot obediente, no tienes por que hacer lo que el doctor X quiere.
Pero el agente Z no aceptó su mano. Se levantó del suelo, y de su reloj presiono un botón qué hizo qué de su mochila metálica saliera un traje robot color gris qué cubrió todo su cuerpo.
–No, Bionic,—le dijo el agente Z, con voz furiosa—. No quiero tu estúpido perdón. Te llevaré con X ¡vivo o muerto!
Bionic se sorprendió y se enfadó. No entendía la actitud del agente.
Bionic salió de la oficina y se escondió detrás de unas cajas. No sabía cómo detenerlo. Ni cual era su motivación para hacer todo esto.
Pero también se sintió molesto. No aceptaba la violencia del agente y personas como él y doctor X.
Entonces, decidió enfrentarse al tipo.
—ja, ja, el robot rebelde se está escondiendo, —dijo a modo de burla—. Comienzo a creer que no eres tan grandioso como creía.
En eso Bionic le propino una patada que hizo que cayera al suelo.
—¿Esconderme? Solo fui a buscar esto.
Le mostró lo que parecía ser un cuerno. Con mucha fuerza clavo el cuerno en el pecho del traje sin lastimar de gravedad al agente y en un frenesí, desgarro el traje pieza por pieza con sus manos hasta poder sacar al hombre del traje ya inservible.
—No me mates. Yo solo seguía las órdenes qué me dieron —dijo suplicante—. Por favor, me iré, y prometo que no te molestaré nunca más. Por favor perdóname Bionic.
—Te perdono, seas quien seas. —Le dijo Bionic con una actitud más tranquila—. Ahora que resolvimos nuestras diferencias quiero algunas respuestas.
—Está bien. Me llamo Zebastian White. Trabajo para CyberTech, fui un científico hasta que el doctor X me reclutó como su informante personal. Pero el me trata más bien como un criado, el doctor hizo qué mi esposa muriera en una fábrica por causa de su ambición. Y siempre me trató como un inferior. Siempre decía esa frase para molestarme "La z se va al final" haciendo alusión al nombre de ambos.
Mi última misión fue averiguar el paradero del proyecto Bionic, todo mientras guiaba al Hunter hacia ti.
—¿Entonces tú lo controlabas? —le preguntó Bionic con reclamo.
—No, te juro que no. Se suponía qué yo debía hacerlo, pero el robot logró encontrarte por su propia cuanta. Cuando X se enteró qué el Hunter había fracasado, me envió a mí, raptar a tu amigo me pareció una buena idea, pero no tenía planeado hacerle daño, creí que así tú regresarías sin oponer resistencia.
Y quizá así podría hacer qué tu creador dejara de tratarme como una mierda.
—Bien Zebastian ¿Donde esta Tommy?
—está atado el techo, si subimos lo podrás soltar.
Bionic y Zebastian subieron al techo del museo donde Tommy seguía atado. Cuando Bionic liberó a Tommy, el agente usó su reloj para mandar un mensaje al doctor X y luego se dirigió a Bionic.
—Oye Bionic, no me equivoque contigo, realmente eres alguien excepcional, te aseguro que eres más humano que tu creador. No dejes que te atrape ¿si?
Luego de sus palabras Zebastian corrió a la orilla del techo del museo haciendo un gesto de adiós con los dedos. Y sin más, se lanzó al vacío, muriendo al aterrizar en el duro concreto.
—¡Zebastian! —gritó Bionic mientras miraba la escena con horror y melancolía—. Maldito seas X ¿cuántas otras vidas has arrebatado? Juro que yo Bionic, seré quien te destruya.
Nombre: Zebastian White
Edad: 31 años
Puesto: Ninguno
Detalles e Historial:
El doctor Zebastian White trabajó en CyberTech en la división America, durante siete años en el diseño y manufacturación de robots. Se le atribuye un gran logro por el diseño de los robots bélicos modelo CT-1007 apodados "Hunter" con la colaboración del doctor Xavier Salazar lograron el llamado modelo perfecto.
Fue despedido de CyberTech luego del incidente "Aracne" White acusó en varias ocasiones al doctor Xavier por ser el supuesto autor intelectual del atentado terrorista en las instalaciones de CyberTech en la ciudad de Megalopolis.
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