Después de haber pasado un momento a mi habitación, le pedí a Inca que me acompañara y que trajera la caja de chocolates con ella.
Llegando al jardín, caminamos hasta alejarnos casi hasta el final de los terrenos del castillo, donde un pequeño bosque colindaba. Una vez aquí, miré a la pequeña sirvienta que me había acompañado con una expresión de desconcierto, pero obediente.
Era una chica pequeña, debía superar por apenas el metro y medio, y como mucho 45 kilos de peso. Su rostro estaba lleno de pecas y su piel era color melocotón. Su cabello castaño rojizo era corto y apenas cubría sus orejas. Parece joven, no he podido averiguar su edad, pero lleva trabajando casi 8 años en el castillo, tiempo en que se ha ganado la confianza de mi madre para dejarla ser mi sirvienta personal. Es una chica linda que es muy eficiente y dedicada. Y como característica principal, no tenía ni el más mínimo recuerdo de haber tenido una sirvienta como ella.
— Dime Inca, ¿Has visto un hada en tu vida?
— ¿Una hada, princesa? Siempre he deseado ver una. ¿Pero no son seres de mitos?
— Si y no Inca.
Dije mientras hacía ademanes con las manos, y tomaba la actitud de una maestra.
— Son seres de mitos, y existen al mismo tiempo. En otras palabras, existen, pero el conocimiento que tenemos de ellas empantana la realidad. ¿Puedes abrir la caja de chocolates por favor?
Obediente, y siempre atenta a mis palabras, ella me hizo caso, a lo que yo me acerqué y tomé un chocolate de la caja.
— En primer lugar, se dice que las hadas no requieren comer, que se alimentan del rocío de la mañana, y la energía de la vida, pero nada más lejos de la realidad, comen, y son bastante golosas, y aman especialmente los dulces humanos.
Colocando el chocolate en la palma de mi mano, lo levanté en alto y cerre los ojos. Yusuf me enseñó el método para hablar con las hadas, conocimiento muy difundido en su país, pero muy raro en esta parte del continente.
Presentando una ofrenda, y dando una señal con mi mana de que no les iba a hacer daño, escuche un leve tintineo, y sentí una pequeña cantidad extra de peso en mi mano, y al abrir los ojos, una pequeña niña de escasos 10 centímetros se había posado en mi mano y estaba olisqueando el chocolate con expresión golosa.
Al mirarla, me dije que era un hada del espectro inferior, yo estaba buscando un hada del espectro mayor por lo que no me sirve para mi tarea real, pero si para el pequeño experimento que estaba apunto de realizar.
Con una expresión de apenas ser capaz de contener su júbilo, Inca se tapaba la boca y casi dejó caer la caja de chocolates cuando vio aparecer al hada. Aún con tono de una pomposa maestra, continúe.
— ¿Puedes ver el tono de su vestido y su apariencia? Las hadas menores tienen el aspecto de una niña, pero valga la redundancia, una hada mayor tiene el aspecto de una mujer. La edad no está relacionada, un hada puede nacer en el espectro mayor, y otra puede tener más de 300 años y aún parecer una niña al pertenecer al espectro menor.
Con una rostro emocionado, Inca dio un pequeño paso en mi dirección, pero la hada la noto, y con una expresión de miedo que era exactamente lo que esperaba, se escondió detrás del chocolate para no estar a la vista de Inca.
— Ohh, creo que me tiene miedo. Yo quería verla más de cerca…
Declaró Inca decepcionada. Pero volviendo a emocionarse, declaró con una sonrisa.
— Me deja Intentar ¿Que debo hacer para que aparezca?
— Un paso a la vez, déjame terminar mi explicación antes de pasar a las preguntas.
Asintiendo, Inca se mostró expectante y no pude hacer más que felicitarla, era excelente en su trabajo.
— Como te iba diciendo, ¿ves el tono verdoso, y su vestido hecho de flores? Eso es señal de que es un hada de la tierra, más específica de la madera. Las hadas se dividen en los 4 elementos naturales, y estos a su vez en los sub elementos.
Inca seguía pendiente de mi explicación, y con una señal mía, la pequeña hada salió volando y aterrizó debajo.
— Las hadas son muy orgullosas al punto que no les gusta deberle nada a nadie, si logras salvar a una de la muerte, te seguirá toda su vida, al mismo tiempo que si las alimentas, te harán un pequeño favor.
Una flor nació del lugar donde se había posado la hada y una enredadera empezó a crecer.
— Una hada del agua te puede generar litros de agua fresca, una del fuego te mantendrá caliente, una del viento puede mandar mensajes a través de la briza, una de la tierra puede regalarte una pequeña joya, todo depende del elemento de la hada y su poder. Y aquí hay otra cosa errónea que la gente cree. Muchos dicen que las hadas son seres de naturaleza divina, pero eso tan bien es falso, son seres naturales, y como tal, le temen a lo profano y a lo divino. Elementos al que son débiles.
Las enredaderas empezaron a tomar la forma de una espada, y cuando estuvo lista, la tome por el mango, y de un movimiento rápido, ataque a Inca.
Al bloquear mi ataque, con una hermosa espada plateada que había sacado de la nada, la expresión inocente y un poco tonta de Inca había desaparecido, quedando una cara mortalmente seria.
— Si, las hadas le temen a las criaturas profanas y las divinas, en otras palabras, demonios o ángeles.
Con una sonrisa, miré a la pequeña impostora que no sabía qué expresión hacer una vez que su fachada se vio descubierta.
— Díganme la verdad, ¿enserio me creían tan estúpida como para no darme cuenta de una sirvienta de la que no tenía ningún recuerdo?
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Comments
Cruz Mejia
ya se le hacía muy raro no acordarse de inca cuando tiene una excelente memoria, falta descubrir por que está ahí
2024-01-31
3
Mitsuki G
Será que esa Inca es una de esos dioses que están ahí vigilandola por eso sí cumplía su deber o es un demonio algo me dice que es dios para estar cuidando ya que no estaba antes en su otra vida aunque sigo pensando que alguien los fue matando así su hermano fuera emperador y fácil de manipular a su gusto
2023-11-19
1