La estancia de Alba no fue muy larga esta vez, encontró las cosas mejor de lo que esperaba y eso la hizo muy feliz, así que tres días después volvió a su casa.
Y uno tras otro pasaron quince días más haciendo más de cuatro meses de Lía en la casa.
- Lía- Bea se movía apresurada por la cocina- Ayer olvidé que hoy le toca una vacuna a Dante, Alessio nos va a llevar y seguramente después toca ir por helado o a algún parque para que se olvide de que lo pincharon, por favor, saca las sábanas de la cama de Massimo y ponlas a lavar, él salía temprano hoy pues tenía una reunión importante, la habitación está vacía.
- Ve con calma, yo me encargo, ya traigo a Dante y tú termina de arreglarte.
- Gracias Lía, de verdad muchas gracias. - las dos sonrieron y Lía fue hacia las habitaciones para arreglar al pequeño y bajar con él.
Un rato después ya se habían ido y Lía entraba al cuarto de Massimo con un juego de sábanas limpias en las manos, todo estaba en silencio y fue directamente a la cama y comenzó a sacar la funda de una de las almohadas cuando a sus espaldas escuchó el sonido de la puerta del baño.
- ¿Lía?- oyó la voz del hombre a sus espaldas y se aferró a la almohada como si ella fuera a salvarla de algo- Y yo que pensé que el que suspendieran la reunión era un fastidio- y la voz se escuchaba acercándose.
- Yo creí que no había nadie, por eso entré, pero termino aquí y me voy rápidamente.- dijo temblando sin voltearse a verlo, y quizás fue lo mejor, el hombre solamente llevaba una toalla alrededor de su cintura.
- No te preocupes, no te estoy reclamando nada, por el contrario.- y ya le estaba hablando al oído- No sé si te has dado cuenta de algo- los dedos del hombre se arrastraron por la mano de la chica hasta sus dedos que apretaban la almohada y con mucha delicadeza los entrelazó con los suyos- He sido un niño bueno, he llegado a cenar cada noche a su hora y como te habrás fijado me baño como es debido- los labios de él se movieron por el cuello de la chica sin tocarlo prácticamente- Así que quiero mi regalo.- y ella sintió como su velo se deslizaba de su cabeza y con una sola mano el hombre quitaba la liga que aprisionaba su pelo.- Eres perfecta¿Lo sabes?- le dijo mientras le quitaba la almohada de las manos y la giraba para que ella estuviera frente a él y la mano que usó para tocarla ahora estaba en uno de sus muslos y subía lentamente su ropa para encontrar nuevamente su piel.
- Oh Dios- la escuchó decir después de un gemido cuando el hombre solamente rozó con sus dedos la parte interna de sus muslos.
- Massimo, soy Massimo, dilo, no quiero que te confundas.
- Massimo- suplicó sin decir nada más- Detente- le pidió mientras instintivamente movía su cabeza hacia atrás para que el hombre siguiera recorriendo su cuello con los labios.
- Dime lo que en realidad quieres, se sincera y dímelo Lía y te juro que me detengo.
- Quiero- tragó saliva antes de seguir hablando- Que me hagas el amor, quiero que me hagas lo que quieras.- le contestó perdida en el deseo sin tener noción de lo que decía.
- Lo siento- le dijo- Pero hoy no voy a cumplir con mi palabra, no voy a detenerme.- y se adueñó de su boca en un beso que a él le pareció exquisito y a ella le trajo un sin fin de sentimientos, era su primer beso, la primera vez que un hombre la tocaba, su primer gemido y al parecer todas sus primeras veces se irían aquella mañana en aquella cama.
Él empezó a buscar rápidamente como deshacerse de la ropa de la chica sin soltar su boca, sabía que si la dejaba pensar aunque fuera un instante saldría corriendo y él no podía permitírselo, ya no aguantaba más mirarla sin poder tocarla, eso lo iba a enloquecer y en ese momento ya nada tenía marcha atrás.
Ya estaban desnudos los dos sobre la cama, ella no había vuelto a decir nada más, solamente gemía con el roce de las manos del hombre y la humedad de su boca buscando más allá que la de ella y ese era el momento de juntar en verdad sus cuerpos, él estiró su mano y al tacto encontró algo en su gaveta, los sobres plateados habían vuelto a formar parte de ella después que salieran de la casa las niñeras y con el nerviosismo de un adolescente se colocó el preservativo y la embistió de un solo golpe, lo que la hizo a ella contraerse de dolor.
- Ya, ya va a pasar.- le decía entre besos y conteniéndose para no moverse, sabía bien que esa era su primera vez y que él no había sido el más delicado del mundo al entrar- Piensa en mi, y en lo que hacemos, y en mis manos tocando tu cuerpo desnudo- le susurraba al oído y no demoró mucho en sentir como ella se relajaba- Oh Lía, Lía me encantas- y él se escuchó repitiendo el nombre de la chica una y otra vez mientras la embestía sin compasión, era la primera vez en años que no había pensado en alguien más o dicho otro nombre mientras tenía sexo y eso lo ponía eufórico y ella no parecía molesta con la forma en que lo hacían.
- Massimo- la escuchó entre gemidos.
- Eso nena, di mi nombre, quiero escuchar tu voz, necesito estar seguro de que eres tú la que está aquí conmigo, vamos dilo otra vez.
- Oh Dios Massimo, no te detengas, no ahora.- y ella sintió la mejor de las sensaciones llenar su cuerpo entre escalofríos y espasmos y se dejó llevar, ya tendría tiempo para arrepentimientos y él para convencerla de quedarse.
Dos cuerpos desnudos respirando como si se estuviera terminando el aire del planeta era lo que había sobre aquella cama y cuando estuvieron más calmados ella intentó salir de debajo de él.
- ¿A dónde vas?- le reclamó el hombre y ella no le contestó- Lía, abre los ojos y mírame.- ella no se movió- Por favor, mírame, me encantan tus ojos, quiero verlos.- le suplicó y ella hizo lo que le pedía- ¿Cómo estás?
- Bien- la escuchó decir con timidez y él sonrió.
- Me alegra que estés bien, porque no voy a dejarte ir de mi lado, necesito mucho de ti, y no es una forma de hablar, es la verdad, quiero oírte suplicar por más otra y otra y otra vez.- y volvió a tomar su boca para empezar nuevamente a golpear su cuerpo contra el de ella sin detenerse a pensar en nada más que no fuera el placer que estaban sintiendo, hasta que uno de los dos no aguantara más.
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Comments
Claudia Karina Peña Mansilla
asuu caíste ahora que pasará espero que el no la lastime que el se de cuenta que no puede vivir sin ella y que ella deje el avito😌😌
2024-04-26
7
Momys.rub
Ayyyy Nooooo Lyaaaa!!!!!
Te dejaste ir como gorda en tobogán, carajoo!!!
Se te apareció el.diablo y sin calzones!!!!!
Y ya te dieron duro contra el muro!!!!
Espero q el huevo kinder No traiga popesaaaaa!!!
2024-01-12
13
Zulna BM
Y en el segundo round no hubo preservativo 😅🤭🤭
2023-12-19
1