Bea- le habló Lía a la chica que en esos casi tres meses se había convertido en su amiga, después que terminara de recoger el desastre que había quedado en la sala- ¿Dentro de la casa hay cámaras?- la otra la miró.
- Sí, no sé donde están expresamente porque son solo de reconocimiento, Alessio las revisa nada más de ser necesario ¿ Por?
- Dante debe de pesar unos trece o catorce kilos- aquello lo dijo como sacando conclusiones para si misma pero Bea asintió- Es raro tanto desastre por una caída.
- ¿Qué estás intentando decirme Lía?- dijo la otra temiendo escuchar de su amiga lo peor.
- Por la puerta trasera del convento hay una consulta donde yo atiendo a mujeres maltratadas que todavía no comprenden la necesidad de salir del abuso que las rodea- le dijo sin que aquello tuviera que ver con Dante- Y muchas veces traen a sus hijos creyendo que como no es una institución gubernamental no denunciaremos el maltrato a un menor como lo haría un hospital, pero no es así, si hay niños no hay forma de que yo mire a otro lado, una mujer puede tener una opción y dejarla pasar por no interesarle, por miedo o por lo que sea, un niño está donde lo tengan sus padres y la mayoría de las veces no tiene opciones.¿Sabes cuantas supuestas caídas yo he visto en esos niños desde que soy médico?
- No puede ser, ella no puede llegar a tanto y encima quedarse tan tranquila.- Bea pasó una mano por su cara y levantó la vista para ver llegar a Alessio a la cocina.
- ¿Qué pasó ahora que tienes esa cara?- le dijo a la chica y se giró a Lía- Dice Massimo que Dante quiere que vayas para dormir, el niño dice que tú se lo prometiste. - la chica asintió y se levantó de donde estaba sentada.
- Me quito esta ropa.- señaló al hábito manchado de sangre- Y subo enseguida, piensa en lo que te dije Bea- le habló a su amiga antes de marcharse.
- Hola pequeño- le dijo Lía al niño al entrar a la habitación y este comezó a sollozar cuando vio a la chica- Hey, ya no pasa nada.- se agachó junto a la cama y Dante le abrazó el cuello- Fuiste un niño valiente mientras jugábamos al doctor y por eso en la tarde te haré tu premio, dime de que quieres el postre.
- No sé- le dijo a la chica- ¿Puede decir papá?
- Claro, haremos también para él, cuando despiertes me acompañas, te quedas tranquilo en tu silla y yo hago el postre.- el niño sonrió todavía con la carita mojada por las lágrimas.
- ¿Puedo tocarte el pelo?- ella miró al padre que escuchó aquella petición tan extraña antes de responder, para eso debía quitarse el velo y no se sentía cómoda haciéndolo delante de él.
- Massimo- entró de pronto Alessio a la habitación con el rostro descompuesto- Ven un momento, tengo que mostrarte algo.- el hombre se levantó sin decir nada y ella agradeció en silencio la interrupción, Dante no iba a entender que ella no lo dejara tocar su cabellera.
Con cuidado se quitó el velo y lo puso sobre la cama y como otras veces zafó su pelo y lo dejó caer sobre los hombros y vio la carita del niño alumbrarse.
- Acuéstate aquí- el pequeño se hizo a un lado y le dejó espacio en la cama.
- Dante, a papá quizás no le guste que yo esté en tu cama.- y lo vio poner una carita de sufrimiento y hacer un puchero- Está bien, niño bandido que me ha robado el corazón, me acuesto y después ya veré. - y se descalzó para acostarse a su lado y extender su pelo sobre la almohada para que el niño lo tocara.
................
- Siéntate y respira hondo.- le dijo Alessio a su jefe y amigo y el hombre lo miró extrañado pero hizo lo que le pidió.
Alessio levantó la tapa del ordenador portátil y le dio play a un vídeo que tenía pausado y Massimo vio la peor película que pensó ver en su vida, Antonella empujaba a Dante con una patada sobre la mesa de la sala con tanta fuerza como si aquel pequeño hubiera sido un hombre, solamente porque el niño quiso abrazarla por los pies y veía como la mesa y los adornos se volvían mil pedazos al chocar contra ellos su cuerpecito.
- Aaah- gritó Massimo y lanzó el ordenador al otro lado del despacho- Cómo fue capaz de hacer eso, es mi hijo, se lo advertí muchas veces, que si lastimaba a Dante la mataría.
- Al perecer no te entendió bien.
- ¿Y las niñeras?¿Dónde mierda estaban que no vieron nada?
- Ellas no se ocupan de Dante desde hace ya un tiempo, eso lo hacemos Bea, Lía y yo.
- ¿Cómo?¿Me estás diciendo que les pago cientos de euros y no cuidan a mi hijo?¿Y se puede saber por qué yo no lo sé?- los gritos de Massimo se podían escuchar por toda la casa.
- No lo sabes por una sencilla razón, te acuestas con una de ellas que se cree la señora Costa y que no deja que la otra se acerque al niño para que no vaya a usurpar su lugar, entonces ninguna de las dos hace lo que le corresponde y nosotros hacemos maravillas para que no tengas una carga más en tu mente.- también gritó Alessio- Pero no te preocupes, Alessio el resuelve todo ya las puso en la calle y si tanta falta te hace seguírtela follando puedes ir a buscarla.
- Buscarla, sí, ahora tengo algo más importante que hacer.- cambió de pronto la voz y a Alessio le pareció que estaba loco y que ya no hablaban de las niñeras. - Busca a Antonella y tráela aquí, le va a costar muy caro lo que le hizo a mi hijo, va a querer regresar en el tiempo y pensarse mejor la estupidez que cometió.
Alessio salió de la casa de prisa hacia la de Antonella y un rato después Massimo entró a la cocina.
- Bea, dame algo que me calme este dolor de cabeza que tengo- se sentó con las manos dentro del pelo y al momento tenía delante una pastilla y un vaso de agua- ¿Como supo Alessio que debía mirar las cámaras?- le preguntó mientras miraba el agua que quedaba en el vaso.
- Lía, dice que Dante pesa muy poco para tanto desastre por solo tropezar.
- ¿Y ella que sabe de eso? ¿Ahora las monjas son expertas en delitos?
- Ella es médico y atiende a niños maltratados- Massimo la miró con la boca abierta- Cierra la boca, y no es monja, es novicia.
- ¿Que diferencia tiene?
- Alessio te contestaría que una novicia está a tiempo de correr en la dirección contraria.- y sonrió pensando en lo que le contestaría Lía- Ellas no han profesado todavía, pero ese no es el punto aquí, el problema es esa mujer y lo que se atrevió a hacer.
- Ya Alessio fue a buscarla.
- ¿Y que vas a hacerle?- Bea vio una sonrisa macabra en el rostro de Massimo.
- Muchas cosas, muchas cosas.
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Updated 80 Episodes
Comments
Vane
siempre a la cocinera no le tienes que decir nada sino a su padre aparte que nas inútil que le esconde cosas a su jefe
2024-11-27
1
Maria Victoria Ruiz Alcaide
Este es un pervertido jajajaja 🤣🤣🤣
2024-09-02
1
Raquel Sanchez
Un tiro en la cabeza y pa'l río
2024-06-12
6