Casi dos meses más había sumado ya Lía a los nueve que debía de cumplir por la dichosa deuda en la que aquella bruja había metido a su hermano y hasta el momento había logrado mantenerse lejos de la vista de su jefe, y por suerte él no se había preocupado por conocerla tampoco, tenía demasiados problemas como para ocuparse del servicio también, además confiaba plenamente en Alessio y si él la puso dentro de su casa era porque se podía confiar en ella, y aunque pareciera raro, lo único que sabía de la chica era que se llamaba Lía y que su hijo estaba más que feliz con sus cuentos y eso lo hacía feliz a él también.
Ya era martes de una semana cualquiera, Bea estaba en la cocina atareada mientras Dante como siempre conversaba con una jerigonza poco entendible con Lía mientras esta hacía su trabajo cuando recibieron el aviso de la llegada de Antonella.
A la cocinera le sentaba mal cada vez que la mujer aparecía por la casa y hoy le fue fatal que viniera, por la hora era el momento de hacer la comida y no podía estar con el niño, así que no le quedó más remedio que encargar muy bien a las niñeras que no los dejaran solos, si los hubiera acompañado Lía la madre del niño la habría echado por ser la del servicio, pero en cambio el trabajo de las otras dos era estar allí.
Bea estuvo todo el rato impaciente en la cocina como si presintiera que algo malo fuera a pasar y todo fue a peor cuando escucharon llegar desde la sala el ruido de cristales cayendo.
Al momento estaban ella y Lía allí y vieron una imagen que las hizo temer lo peor, Dante estaba en el suelo, sobre los restos de una mesa pequeña de cristal y adornos rotos, lloraba y sangraba mientras Antonella lo miraba impasible con una copa de no sabían que cosa en la mano.
Bea levantó al niño en sus brazos rápidamente y Lía lo observó en los lugares de donde salía la sangre mientras el pequeño lloraba sin control.
- ¿Tienen algo de anestesia y material con que dar puntadas en la casa?- le dijo mirando la herida de su piernita mientras el niño se retorcía impidiendo que lo tocaran- Aquí van dos puntadas como mínimo, pero es superficial por suerte - le aclaró mientras sin importarle mancharse de sangre recibió al pequeño que no dejaba de llorar para que Bea fuera en busca de las cosas.
- Es un niño muy patoso- escuchó la voz de Antonella por encima del llanto de Dante- Tropieza con todo.- y ella no le contestó pero con la mirada que le lanzó a la mujer lo dijo todo y la otra lo comprendió, pues se fue de allí.
- Toma- le extendió un maletín Bea y sin soltar al niño lo puso en el sofá y miró dentro.
- Dante, bebé- trató de que el pequeño soltara su cuello- Ve con Bea, ahora vamos a jugar a los doctores y yo te voy a curar.¿ Quieres?- el niño no dijo nada, solamente lloraba- Después te haré un postre sabroso y lo comeré contigo.
- Ven cariño, vamos a sentarnos. - y con el niño en las piernas de la cocinera Lía comenzó su trabajo.
Ya casi estaba todo terminado cuando comenzaron a sentir un fuerte olor a quemado y Bea recordó la comida en el fuego y con mucho cuidado pero con apuro puso el niño sobre el sofá y corrió a la cocina mientras Lía hacía lo último limpiando de cristales las manitas del pequeño.
- ¿Quién eres y que le haces a mi hijo?- Lía sintió el metal de una pistola pegarse a su nuca por encima de su velo, en un lugar que no quedaba a la vista de Dante.
- Papá- escuchó a el niño decir entre pucheros.
Massimo había llegado más temprano que otras veces a la casa y lo primero que vio delante a sus ojos fue a su hijo llorando con una pierna vendada, algodones con sangre en el suelo y una monja arrodillada frente a él, y aquel desastre lo hizo enfadar.
- Soy Lía, lo estoy curando.- le dijo sin moverse mucho.
- ¿Una monja, la del servicio es una monja?- la chica bufó al pensar en que su condición de religiosa era lo único que importaba en la respuesta que había dado y quiso decirle una buena contestación pero recordó a Alessio reclamarle que últimamente estaba haciendo extras de blasfemia y lo dejó.
- Sí, soy una monja.- contestó de mala gana.
- Massimo cariño- escucho el hombre la voz de la última persona que quería encontrarse en su casa y guardó rápidamente la pistola- ¿Ya viste el desastre que provocó tu hijo?
- ¿Qué quieres hoy aquí Antonella?- le preguntó obviando su desagradable comentario.
- Recordarte que esta tarde viajo y no has depositado mi dinero.
- Tu dinero ya está en tu cuenta Antonella. - le dijo con odio, recordar que esa era la única forma de que viniera a ver a su hijo lo ponía de mal humor.
- Que bueno, entonces me voy.- y salió caminando hacia la puerta pero se detuvo un momento y volvió a hablar- Ah había olvidado felicitarte, bien dicen que el diablo es muy inteligente y tú eres la muestra de eso, ahora te haces rodear por los lacayos de Dios- señaló a Lía y con una sonrisa siguió su camino.
- La odio.- dijo ella y se dio cuenta que lo hizo en alta voz- Perdóname señor- dijo ahora mirando hacia arriba- Y perdón a usted también- le habló a Massimo.
- No hay problema- le contestó- ¿Qué pasó ?
- Se cayó sobre la mesita.
- ¿Y donde estaban las niñeras?
- No lo sé señor.- a ella no era a quién correspondía decirle que seguramente estaban viendo algo en la televisión y que el niño estaba acompañado por su madre, y que incluso después de todo este desastre, aún no aparecian.
- ¿Ya terminaste?- ella asintió-¿ Va a estar bien? - ella volvió a acentir sin decir nada- Ven campeón vamos a limpiarte un poco y a descansar con papá.- le dijo entonces al niño tomándolo en sus brazos.
- Intente no mojar las vendas y tenga cuidado con las manos, tiene pequeños cortes.- él no le contestó nada pero si la miró a los ojos, desde que llegó ella había estado agachada y no había podido ver bien su rostro.
- Cuando se duerma vendré a hablar contigo, necesito saber porqué estás en mi casa vestida así.- le dijo como si lo importante allí fuera la ropa que ella llevaba y sin decir nada más subió a las habitaciones con el pequeño recostado sobre su hombro.
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 80 Episodes
Comments
Yohelis López cabarca
uff que mafioso más blanco otros hubieran hecho un escándalo y mínimo mata alas niñeras y ni camara tiene en casa para saber que pasa
2025-01-03
2
Vane
enserio al niño lo pueden matar y ni se matan en cuidarlo
2024-11-27
1
Fabypana Nisnis
y si Topacio es la historia de Massimo ahira
2024-10-23
1