Pascal Carmona
Es increíble que el doctor no esté cuando se lo necesita, pero claro, cuando un desconocido fallece es más importante ir a su funeral, que cuidar a quienes todavía siguen vivos.
— Cálmate, niño. Te pones viejo. — Me reclama quién debería estar igual de enojada que yo.
— Nana, tú necesitas atenciones...
— Sí, como muchas personas más, pero no puedes exigir en la vida de nadie. — Me retó — El médico vendrá cuando sea su horario. Mira las noticias, sé empático con esa familia. — Miré el televisor y sí, la noticia era fresca, el señor Belmonte había fallecido en la noche y a penas estaban en su entierro.
La cámara en un momento enfocó a la familia y recordé a la niña, la misma que salía del consultorio del doctor cuando yo estaba a punto de golpear la puerta.
¡Ja! ¿Niña? ¿Enserió?— Me recriminé mentalmente. Esa chica desvergonzada me observo de pies a cabeza alzando sus cejas y ya no supe si era por mi cuerpo o por mi forma de vestir, pero ¡al carajo! Las niñas ricas siempre hacen miradas sugerentes y yo con 32 años me sentí intimidado.
¡Quién me viera en ese momento, se reía de mí! Años mayor que esa jovencita, más alto y fuerte, pero con su mirada me incomodó.

— Tienes razón, Nana.— Admití.
— ¿Ya vez? Tú eres un buen chico, pero te preocupas demasiado.
— Es que... — Iba a excusarme
— Es que nada, mi niño. Me caí en la sala y obligaste a los médicos a internarme para hacerme mil estudios, sin razón. Debería estar en casa.
— Bueno, no inventaré ninguna excusa, eres bastante mayor y necesitas un chequeo de rutina, así que aprovecharemos la caída para que te controlen.
— Deberías ir a trabajar— Dijo arrugado su seño, bastante enojada porque dije que era mayor y es que Nana siempre dice que a las mujeres no se les insulta de tal forma.
— Viejita preciosa, yo te... — Quise bromear
— Viejo son los trapos rotos. A ti nadie te va a aguantar, niño maleducado — Dijo ofendida
— Tú me educaste, Nana — Me reí
— Me faltó golpearte — Resopló y Largué la carcajada.
— Soy tu pequeño niño, jamás lo harías.— Me defendí
— ¡Pequeño podrás tener tu tercera pierna! ¡Pero eres enorme de altura! ¿Qué mides, dos metros? — Ella se reía de que me había sonrojado por su broma. La que sí hizo bien, pero yo no tuve oportunidad.
— Nana, no digas esas cosas, que vergüenza — Miré la tele nuevamente y la cámara enfocó la espalda de la niña.
¡Qué redondos! — Pensé como pervertido y luego sacudí la cabeza para quitar esos pensamientos. ¡Salgo con alguien!
— Déjate de mojar el piso con tu baba — Nana me saca de mi aturdimiento
— Ya estás soñando cosas raras— Quité importancia, pero ella siguió
—Pascal, eres como tu difunto padre con tu madre, ¡Qué en paz descansen! Siempre que él la miraba, se derretía
— Nana, es diferente. Ellos se amaban— Recordarlos todavía duele, más por la forma en que fallecieron.
— No es tan diferente a como miras a esa mujer.
— ¿Ya ves que si estás alucinando? ¿Qué novela leíste esta vez? — Me reí y posé mi mano en su frente como si le tomara la temperatura.
— ¡Atrevido! — Me pegó para alejarme
— Como sea, a quien mostraron en la tele es una niña, yo ya salgo con alguien.
— Disculpe jovencito, pero ahí vi a una mujer, con bonito cuerpo por cierto. Y a esa otra chica, la tendrás escondida porque yo no la conozco, además no será tan importante para ti porque ni siquiera la has nombrado.
— Se le nota menor que yo — Señalé la tele para que sepa de quién hablo —Sobre mí ... Bueno, con quien salgo, es buena
—Los años son solo números, mientras sea mayor de edad no hay ilegalidad. — Alzó los hombros y la Miré asustado. —La otra, olvídalo, ni a ti te interesa.
—¿Quién eres y de dónde saliste?
— Soy tu Nana Felicia y salí del vientre de mi madre. — Sigue igual de bromista que al principio, cuando llegó al hospital.
...
Mis padres Pascal y Lorena fallecieron hace diez años en un accidente aéreo y desde entonces he estado con mi Nana, la que siempre me cuidaba de chico. Ahora ella tiene 67 años, pero sigue con mucha vitalidad, aunque se cayó en la sala. La tuve que traer obligada porque si era por ella seguía mirando novelas turcas mientras disfrutaba mis preparaciones, sin preocupaciones.
Soy chef profesional y tengo un Restaurante, el "PCarm" calificado con cinco estrellas. Variaciones de menú, cartas elegantes y diferentes precios para el bolsillo de cada comensal. También tenemos en nuestras opciones, una cava con exquisitos vinos producidos en un viñedo de mi propiedad.
Un trabajo completo y con dedicación, para que las críticas sean solo constructivas y nos recomienden aún más.
En realidad siempre estamos llenos, pero para ampliar se necesita ser ambicioso y querer atraer más comensales. Los famosos ayudan mucho con sus amigos, posteos, o chismeando.
El nombre del Restaurante es por mi familia paterna. "P" por Pascal, nombre que viene de generación en generación, pero que se cortará conmigo, ya que no me gusta, y no entiendo, si a mi padre tampoco le gustaba, ¿Para qué me lo coloco a mí? ¿Quería verme sufrir? En fin. "Carm" es por el apellido. ¿Qué decir? El negocio tiene más de doscientos años y la inteligencia no era mucha en ese tiempo, lo importante era cocinar.
Tema aparte, la chica que en estos momentos ocupa mi limitado tiempo, es tierna, buena, amable, sincera, pero no hay plena conexión. En la intimidad... solo tenemos cama, no química. Ya parezco electricista buscando una "chispa" en la relación, pero nada la enciende.
Si no la dejo es simplemente porque hace tres meses empezamos, pero si esto no cambia, no abra solución más que acabar y lo siento por ella.
Ninguno ha expresado mayor sentimiento que una amistad fuera de las sábanas, y eso hasta ahora me ha parecido excelente, ya que no sabría que contestar si llegase a suceder.
Esa niña, esa chica... ¡Ay Dios! ESA MUJER de ojos claros, Belmonte, con solo una mirada atrevida sacudió mis nervios. No sé si fue lo poco disimulada o el tiempo que se tomó en analizarme, pero ... ¡No sé qué decir! ¡No tengo palabras! ¿Qué puedo querer de ella? ¿Qué? ¿Verla nuevamente? ¿O explicarme porque un viejo como yo solo pensó algunas veces en esos ojos? O peor ¿Por qué tuve unas ganas enormes de castigarla cuando ni siquiera me dirigió la palabra?
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Updated 108 Episodes
Comments
Gilma Graciano
jajaja pascal se ve muy cómico y enérgico
2025-03-28
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Cinzia Cantú
Parece que Cupido estuvo retozando !! Jajajaja
2025-02-28
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María Victoria Yanicelli
no se ven las imagenes
2025-01-30
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