Estaba nuevamente sentado en la sala de espera del psicólogo, había dejado de revisar los comentarios de la gente, sabía que el psicólogo si lo hacía, así que ya se enteraría si escribían algo interesante.
Cuando fue su turno, pasó simplemente dándole una sonrisa fingida y se sentó en el sillón de siempre y comenzó a hablar antes que el profesional.
- Supongo que ya leíste mis entradas… - dijo como si no fuera nada importante tuteándolo – si vamos a hablar de mi vida por lo menos tuteémonos
- Muy bien, y respondiéndote: Si, lo hice… - dijo sentándose y abriendo su anotador - ¿has leído los comentarios de tus lectores? – Julián negó lentamente con la cabeza - ¿Por qué no lo haces?
- Porque no escribo para ellos – dijo reacomodándose en el sillón – escribo para tí.
- ¿Y si ella algún día pudiera leerlo…? – dijo con una mirada que ciertamente era perturbadora.
- Si por casualidad se topara con el blog, los nombres están cambiados… - dijo mientras se cruzaba de brazos nervioso – y aunque supiera que soy yo… ella no me contestaría… nunca lo va a hacer.
- Bueno… aprovecha entonces y dile todo lo que siempre quisiste decirle – le dijo y giro su anotador para continuar con la terapia - cuando no fuiste a su fiesta de 15, de verdad ¿Cuál era tu objetivo?
- Demostrarle que yo decidía…
- Pero ella no te invitó por querer contar con tu presencia… te invitó porque tu amigo Oscar se lo pidió… - dijo el psicólogo confundido - ¿o tu creíste que era por ti?
Julián no respondió, solo golpeaba rítmicamente su dedo índice de la mano derecha sobre su rodilla.
- ¿Por qué querías ser su amigo si ella no se besaba con sus amigos…? – le preguntó de pronto
- Porque quería obligarla a romper sus tontas reglas… - dijo sonriéndole
- ¿De verdad la llegó a quererla o solo era un juego de dominación…? – le dijo curioso
- ¿Por qué duda usted que yo la amaba…? – contestó a la defensiva y tratándolo de usted nuevamente
- Porque quien ama no busca dominar al otro, no busca cambiarlo, no busca destruir los principios del otro para satisfacer un capricho… - las palabras resonaban en su mente sin parar
- Yo la amé… - dijo levantando más la voz – ella fue la que al final no me amó a mí.
- Veamos cómo sigue la historia – dijo el psicólogo conciliador – hasta ahora no puedo reconocer amor de su parte, pero aun no llegamos al momento de la relación en sí – como Julián no le contestó continuó – sus lectores querían saber ¿Por qué la criticaba tanto?
- Porque así me prestaba atención… - dijo seguro
- Menguando su autoestima… - dijo reflexionando - ¿no hubiera sido mejor si llamaba su atención elogiándola…?- No hubo respuesta – en tu siguiente entrada tocaste el tema del cigarrillo y siguió molestándote como se vestía, pero ¿Por qué le escribiste eso en su uniforme?
- Odio el cigarrillo… - dijo tajante – no me molestaba como vestía… en realidad me excitaba y me molestaba sentir eso…
- Es decir que proyectaba en ella, algo que en realidad era su problema… - Julián lo miró con un leve rictus en la boca – supongo que Laura no se vestía como ella… - Julián negó lentamente con la cabeza - ¿y que lo motivó a escribirle “con amor”?
- Porque la amaba aunque usted no lo pueda creer – dijo a la defensiva
- Creo que si la amó – le aclaró – pero creo que en ese momento no lo hacía… sus lectores creen que fue buena la estrategia de las mandarinas…
- No fue una estrategia… - dijo rápidamente
- No sirve el ejercicio si me miente… - le interrumpió el profesional
- Ella nunca supo que fue mentira – confesó cabizbajo – durante todo el noviazgo en su presencia no tocaba nunca una mandarina
- ¿Y ella siguió dándoles los gajitos directo en la boca? – el asintió avergonzado – no solo atacaba su autoestima, también logró que empezara a someterse a usted… ¿hace lo mismo con su esposa ahora? – Julián negó sin mirarlo - ¿Por qué se lo hacía a ella entonces?
- Porque ella me pertenecía…
- No Julián… ella no le pertenecía… ella eligió ofrecerle su atención… y me parece que ese simple gesto de entrega hizo que ella terminara por sentir algo por usted.
Cerró su cuaderno de anotaciones y miró el reloj de su muñeca…
- La vulnerabilidad que usted le hizo creer que tenía, contrastaba con la imagen que ella tenía de usted, y supongo que en el tiempo que estuvieron juntos usted jamás habrá hecho algo similar por ella…
No pudo contestar nada, una mano invisible le atenazaba la garganta sin piedad y por primera vez sintió la culpa sobre sus hombros.
- Siga escribiendo y no mienta, nos vemos la siguiente semana.
Julián salió pensando en que no quería seguir viniendo a exponerse con ese hombre. Él sabía que la había amado con locura y que el hecho de haberlo puesto a un costado de su vida le dolía porque ella en el fondo seguía perteneciéndole.
Llegó a su casa, estaba completamente solo, su hijo en el club, su esposa trabajando aún. Se sirvió un whisky y lentamente fue caminando hasta el jardín, se sentó en una reposera y trató con todas sus ganas de evitar la imagen de Romina pasándole la mandarina con una gran y autentica sonrisa, pero volvía una y otra vez de su inconsciente.
Estaba tan ensimismado en sus recuerdos que no escuchó la voz de su hijo hasta que le tocó el hombro para llamar su atención.
- Papá…
- Hola campeón… - dijo sonriéndole - ¿Cómo te fue en el club?
- Bien… ¿puedo ir con Rodrigo al centro comercial? – le dijo ansioso – nos lleva el papá de Rodrigo y vos nos tendrías que ir buscar…
- ¿A qué hora…?
- No lo sé papá – dijo levantando los hombros – yo te aviso…
- Bueno… - le sonrió – si mamá quiere le voy a invitar a salir y cuando me avises los buscamos…
- ¿Te puedo preguntar algo…? – Julián asintió - ¿Cómo puedo llamar la atención de una chica que me interesa…?
En ese momento todo el peso de las palabras del psicólogo cayeron sobre sus hombros, como una película acelerada pasaron todas las imágenes de las escenas escritas en su blog.
- ¿Cómo es esa chica…? – no podía decirle que él tampoco sabía lo que había que hacer o decir
- Es muy dulce… muy linda pero no es engreída, todos estamos enamorados de ella y algunos de mis amigos la tratan mal porque dicen que así la van a conquistar – y poniéndole la mano en el hombro – pero yo les dije que jamás vi que trataras mal a mamá… y yo tampoco quiero ser así con ella.
- Una chica tan especial puede ser que se enamore de un patán como tus amigos – dijo pensando en sí mismo – pero cuando se cruce con un hombre de verdad que la trate con respeto ante todo, no va a dudar en dejar al patán de lado.
- Gracias papá – dijo girándose – me voy a bañar…
- Luciano… - dijo de pronto Julián y su hijo se detuvo y lo miró – dile que te gusta por como es, más que por ser linda… elógiale cuando se ponga alguna ropa que le quede lindo… agradécele cualquier gesto de cortesía que tenga contigo… ya sea que te pase algo o que te sostenga un vaso… ella no te pertenece y no está obligada a ser cortes contigo… y defiéndela frente a tus amigos… un hombre de verdad jamás maltrata a una mujer… y mucho menos a la que le gusta.
- Genial papá… gracias
Lo vio irse… y lloró como hacía muchos años que no lloraba, lo que menos quería era que su hijo fuera un patán como lo había sido él mismo.
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 76 Episodes
Comments
esterlaveglia
me encanta la historia
2024-07-06
1