La tía.

SERENA.

Después de que esos gorilas prácticamente me aventaron en la cama, se fueron dejándome más que atada, camine viendo cada rincón de esta enorme habitación era el triple de grande que la mía, había un balcón que tenía una muy hermosa vista.

Me senté a admirar el paisaje, mis manos comenzaban a dolerme, paso un largo tiempo cuando empecé a sentirme mal, me sentía mareada, al levantarme todo me daba vueltas intente caminar pero caí como un costal de papas viendo más que oscuro, a lo lejos escuchaba que me hablaban y ya no supe de mí...

Al abrir los ojos, lo primero que vi fue mis manos libres de esas horribles cosas, traía vendas en mis muñecas, al levantar la vista vi a ese animal levantarse caminando hacia mí, le iba a gritar, pero se sentó revisando mis manos y mi rostro.

- ¿te sientes mejor?- sin decirle nada de lo que tenía pensado solo asentí- en un momento te traerán de comer, el médico dijo que te descompensaste por no comer.

- si, lo sé, siempre me pasa cuando duro más de cuatro horas sin probar alimento- asintió levantándose de la cama.

- espero que no vuelva a suceder, aquí no te hará falta nada puedes pedir lo que quieras- iba a contestarle pero él habló de nuevo- menos tu libertad Serena.

- entonces no es, todo lo que yo quiera- sé encogió de hombros y solo salió sin responderme.

Pero al menos me dejaría libre de ataduras, me levante aún mareada, camine hasta el armario y pude ver ropa de mi talla de todos los colores, estilos y para cada ocasión y también zapatos de todo tipo.

Camine al baño y pude ver lo enorme que era, me quite mi ropa y me di una ducha tan relajante, al salir tome ropa del armario, me cambié, mientras cepillaba mi cabello la puerta se abrió entrando una señora muy sonriente.

- hola, me llamo Anastasia y tú, ¿cómo te llamas?- asentí, recordando que ella era la que vi abajo cuando me traían los gorilas.- anda mi niña, con confianza.

- me llamo Serena Tumbler y no sé por qué estoy aquí- me hizo señas para qué me sentará junto a ella.

- ven, necesitas comer- asentí mientras me servía- Elio no es malo, Serena, él solo te a salvado de caer en otro lado.

- en cuál lado según él, eso son mentiras y no sé cómo estará mi padre, al no verme- ella niega y comienzo a comer, guarde silencio comí tan aprisa dejando en segundos más que limpio el plato.

- no me corresponde decirte, pero solo confía y no seas tan dura con mi sobrino- me sorprendí ósea que ella es tía de ese engendro- sé que te sorprende, pero yo quiero que vivas bien.

- créame señora Anastasia, yo viviría bien si ese ani… Si su sobrino no me hubiera raptado- solo sonrió levantándose, recogió los platos y camino a la salida.

- sé que será cuestión de tiempo y verás de lo que hablo- y salió dejándome con una enorme interrogante, ¿que quiso decir?.

La tarde paso tan lento, aquí era más que aburrido, sin un teléfono, un libro o algo que me hiciera pasar el tiempo, pero solo era ver por la gran ventana, ver pasar a hombres armados dar rondín, sabía bastante bien a que se dedicaba este hombre, era un mafioso, por qué un tipo como él no tendría esta mansión, ni gente a su disposición.

Estaba oscureciendo cuando la puerta se volvió a abrir y era la señora Anastasia, muy sonriente se acercó extendiendo su mano hacia mí.

- vamos, debes estar aburrida, caminemos por el jardín- asentí más que sorprendida.

Salimos de la habitación, pudiendo apreciar los grandes pasillo y las puertas de las habitaciones, bajamos unas escaleras y pude ver que esta mansión era muy bonita y creo que la señora Anastasia se dio cuenta de mi asombro.

- esta mansión a pasado por generaciones, primero fue de mi bisabuelo, luego del abuelo, mi padre, de mi hermano y ahora de Elio- asentí.

- no lo niego es muy bonita y muy grande más que mi casa- asintió guiándome hacia el jardín.

Quedándome impresionada, era mucho más bonito verlo de cerca, caminamos viendo las hermosas flores y el rico aroma que emanaban, seguimos platicando y enterándome de la vida del gran animal y yo solo platicaba algunas cosas.

A pesar de todo la señora es muy linda y amable nos quedamos un tiempo más hasta que fuimos al comedor esperando la cena.

▪️▪️▪️▪️▪️

ELIO.

Mi tía me pidió permiso para verla, no se para qué me pregunta ella puede hacer lo que sea en esta casa, al salir de mi despacho subí a darme un baño lo necesitaba, estaba muy estresado por algunas cosas que no querían solucionarse y tenía que viajar para darle fin al problema.

Me cambié por algo más cómodo y baje las escaleras para ir a cenar, pero cuando llegue me quedé sorprendido, Serena estaba sentada en el comedor muy sonriente con mi tía, pero solo me vio y cambio su semblante.

- hola tía,- le di un beso en la frente- Serena.

- hola hijo siéntate para que te sirvan- asentí y de inmediato me sirvieron.

Platique con mi tía sobre el trabajo y el problema que tenía que viajar más tardar en tres días, para solucionarlo de raíz, Serena solo nos observa mientras cenaba, mi tía me hizo señas y sabía a que se refería.

- ¿te a gustado el paseo?- asintió sin voltear a verme- si gustas puedes salir de tu habitación las veces que quieras, estás en tu casa.

Solo me vio y siguió comiendo, esa actitud era la que me molestaba y me irritaba demasiado, solo me levante y me fui a mi habitación me sentía cansado de ver la arrogancia y altanería de una pitufina.

Me acosté y de inmediato me quedé dormido, pero un ruido me hizo levantarme tomando mi arma, abrí la puerta despacio caminando sigilosamente, viendo una silueta entre la oscuridad me acerqué tomándola desprevenida y apuntándole a la cabeza, pero su grito me hizo dar cuenta que era Serena.

- no me mates, te prometo que no volveré a salir, por favor- la solté prendí la luz y pude ver lo pálida que estaba.

- ¿a dónde carajos ibas?, Serena- no me respondía solo temblaba y sin más la abrace.- tranquila, discúlpame no quería asustarte, solo que.

Me quede en silencio, sentí sus pequeños brazos rodearme y su cabeza recostándola en mi pecho me sentí más que extraño, era la segunda vez que me dejaba abrazar por una mujer que no fuera mi tía o Genoveva, pero curiosamente me comencé a sentir cómodo y mi corazón latir más rápido de lo normal.

Nos separamos y por primera vez desde que está conmigo me sonrió, pero no duró mucho, ya que me dio una fuerte bofetada, aunque estuviera chaparrita tenía demasiada fuerza, la tomé de las manos apretándola hacia mí.

- ¡suéltame animal!, eso y más te mereces- la solté aun tocándome mi mejilla.- y jamás me vuelvas a apu…- la arrincone poniendo mi arma en su cuello.

- que no vuelva a que, preciosa recuerda que estás en mi casa y yo hago lo que me da la gana, ¿entiendes?, ahora ¡lárgate!- la agarre del brazo y la lleve a su habitación encerrándola.

Escuchándola gritar y golpear la puerta, me aleje más que enfurecido a encerrarme en mi despacho para lograr calmarme, porque si no me conocería enojado y no creo que quiera verme así, tome varios whiskys hasta que me tranquilice y solo me fui a mi habitación a intentar dormir de nuevo.

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Comments

GiovannaXchelMayaCejudo

GiovannaXchelMayaCejudo

él es el secuestrador y Ella es quien actúa como una demente

2024-11-05

1

✨💛Isyuris🇻🇪🌻✨

✨💛Isyuris🇻🇪🌻✨

La pitufa te trae loco Elio jajajajaja

2024-03-04

9

MINNY@24💕

MINNY@24💕

hay querido Elio,, entiende la ella piensa que la secuestraste y no se imagina que su querido papi te la entrego 🤷‍♀️

2024-01-22

5

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