Escena del crimen, el bosque rojo.

28 de febrero del 2018, 7:00 a. m.

Los datos indicaban que era una mujer, alguien joven, estaba entre sus veinte. La estación de policía estaba en constante movimiento, pero al recibir aquella noticia hubo un silencio bastante inusual. Era bastante extraño, en aquel país la tasa de homicidios y todo tipo de crímenes era muy alta, —¿Por qué la noticia de una mujer muerta los iba a alterar?— Ellos habían ido a casas de pique, donde las escenas eran escalofriantes y las náuseas siempre estaban presentes.

Donde podían encontrar hasta 20 cuerpos de personas muertas y descuartizadas, con bastante dificultad para identificarlos, incluso la venta de órganos era bastante alta, ya que aquellos cuerpos carecían de ellos, entonces —¿por qué el cuerpo de una mujer pondría la estación de cabeza?—.

Era de mañana cuando al oficial Ackerman le asignaron el caso, fue allí como de costumbre se tomaría un café y esperaría órdenes para ir a la escena del crimen, había escuchado pequeñas conversaciones de sus compañeros, los cuales decían en repetidas ocasiones: “parece una muñeca” “es falso” “es una broma de mal gusto”.

En la patrulla junto a su compañero avanzaron por las calles en dirección hacia un parque nacional de la ciudad. Un parque que tenía un gran bosque con árboles de follaje verde y donde en su mayoría eran árboles que tenían largas hojas que al caer al suelo y pasar por su proceso natural, al secarse quedaban rojas, un bosque que era llamado “Tapete rojo”.

Elián soltó un suspiro cuando llegó a la entrada, había ya varios grupos de otras organizaciones y pudo notar que ya había personal de criminalística. Se bajó de la patrulla y se acercó a apartar a la gente que quería ir a ver la escena del crimen. Dio una orden a los demás para que mantuvieran a la gente lejos del lugar.

Se encaminó sobre la gran alfombra roja que cubría el suelo, mientras caminaba hacia el sitio observó a los lejos que en la mitad de aquel bosque había un pequeño árbol de flores blancas de por lo menos unos cuatro metros, a diferencia de los demás árboles que fácilmente podían duplicar su tamaño. Era un extraño lugar para dejar un cadáver, además de eso era muy llamativo.

Al llegar observó los pies del muerto, los cuales estaban blancos, casi azules. Deslizó su mirada sobre las demás partes del cuerpo y se sorprendió al ver a la mujer desnuda, tenía muchas flores encima, ahora entendía a qué se referían sus compañeros.

La víctima tenía los ojos abiertos y miraba hacia el cielo, sobre su cuerpo había miles de pequeñas flores blancas que cubrían parcialmente su desnudez. Aquellas flores seguían cayendo del único árbol con flores de aquel bosque, una lluvia blanca que parecía ser copos de nieve, a la mujer la había dejado debajo del follaje con aquella intención.

Hizo una mueca, era la primera vez que se encontraban con un cadáver así, no era escalofriante verla, al contrario, la persona que la mató hizo todo lo posible para que se pudiera notar la gran belleza que poseía. Era un crimen artístico.

Se acercó un poco sin pisar la zona en estudio y observó su rostro, luego sus ojos notaron las rosas blancas que había dejado el asesino sobre su cabello, la delicadeza que se veía era impresionante, su cabello estaba muy bien arreglado, sin ningún nudo.

La piel tersa de la chica hizo que un escalofrío recorriera sobre la piel de Elián, aquella mujer parecía estar viva y posando para una sesión de fotografías profesionales. Notó que los peritos estaban sacando fotos de cada parte de su cuerpo y aún no estaban haciendo el levantamiento del cadáver.

Observó entre los árboles y miró más allá del lugar, pero no había nadie, solo podía escuchar murmullos y los constantes sonidos de la cámara al capturar una imagen de la muerta. Soltó otro pesado suspiro con una gran tristeza, al parecer el asesino quería ser encontrado, mirando por última vez al cuerpo decidió apartarse un poco y salir de ese lugar.

Tenía que completar su informe y esperó unos cuantos minutos cuando notó que ya iban a hacer el levantamiento. En todo momento observó como la levantaron y siguieron el proceso, también observó la figura que quedó sobre el tapete rojo, estaba la figura de la muerta dibujada por las flores blancas que habían caído sobre ella, flores que parecían simular nieve y que hacían que la piel de la víctima se viera más fría y azul.

Luego de eso llegó su compañero y le mostró una foto de una chica con una gran sonrisa, su mirada se veía alegre y su piel estaba un poco bronceada.

—Esta es una chica que fue reportada desaparecida hace como una semana y media —le explicó él mientras le seguía mostrando fotos.

—Su parecido es muy alto —concluyó Elián deteniéndose a mirar una foto de la chica con su familia.

Se sintió mal, aquella chica podía ser la misma que estaba desaparecida, al ver la foto, su corazón se estrujó al ver la sonrisa de sus padres, se imaginó como se pondrían si llegara a ser la hija de ellos.

—Llamaré a la familia para que verifiquen si es su hija —habló su compañero sin pedir alguna opinión de por medio.

Elián asintió con la cabeza, se sintió decepcionado al pensar que podría ser la hija que tanto estaban buscando y que él había fallado su labor en encontrarla con vida.

Se acercó a sus demás compañeros y escuchó como estaban interrogando a las personas que estaban allí. Al parecer nadie sabía qué había pasado y cómo llegó el cuerpo de aquella chica, no vieron a nadie, ni siquiera mencionaban si hubo algún auto por allí durante el día. En la cabeza de Elián solo existía la posibilidad de que el cuerpo pudo haber sido dejado allí en la madrugada, pero incluso si fue así, era imposible que aquellas personas les dieran información relevante.

Era un parque nacional y allí no vivía nadie, el grupo de personas que estaban interrogando solamente estaban allí por un pequeño paseo familiar. Elián se volvió a apartar dejando que sus compañeros siguieran con su trabajo y empezó a observar la carretera que llevaba hacia la ciudad, una carretera de tierra llena de baches y un lodo extremadamente seco y agrietado.

La carretera también seguía un rumbo más lejano, anotó las posibilidades de que el asesino no hubiera venido de la ciudad, sino que quizás fuera alguien que viviera en el campo o incluso alguna vereda. Con eso en mente se dirigió donde sus compañeros para empezar una gran y ardua investigación.

descargar

¿Te gustó esta historia? Descarga la APP para mantener tu historial de lectura
descargar

Beneficios

Nuevos usuarios que descargaron la APP, pueden leer hasta 10 capítulos gratis

Recibir
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play