Capitulo 14

ANNA

Que horrible sensación. Sonreí y fue cuando note los profundos ojos negros que me miraban con detenimiento desde el centro del salón. Sergio.

Era estúpido porque senti como si en mi pecho algo estaba roto, y al ver a Sergio dolía más.

Era algo que no debí sentir, porque yo sabía muy bien que él tenía una familia, y siempre le repetía que sólo teníamos una relación de trabajo. Y ahora ahí, en su apartamento era él quien me recordaba que entre los dos había muchas razones para que se mantuviera todo así, y una de ellas era la mujer rubia a mi lado.

– Segio, llegó tu super chica – dice Lucila al acercarse el hacía nosostros.

Su seriedad era igual que siempre, ahora lo notaba tenso.

– ¿Es tu cumpleaños? – digo con voz baja y él asiente.

Me acerque a él y bese su mejilla, sintiendo cómo el tomaba mi cintura con su mano, y su tacto me quemó mi piel.

– Feliz cumpleaños – le digo al alejarme de él tan rápido como pude.

– Gracias – me responde sin soltarme, me sentí muy incómoda frente a su esposa, que parece que no lo notó.

– Pensé que no vendrías – se dirije hacia mí Lucila – Pero esté tienen sus maneras – le da un pequeño golpe en el hombro a Sebastián quien me guiña un ojo.

– Anna es difícil pero la convencí – dice Sebatian y yo aún con la manos de Sergio sobre mi y me solté sin que nadie lo notara.

Camine hacia el centro, había mucha gente.

– Te mandaré a traer una copa – dice Lucila quien la veo alejarse.

Yo camino y siento una mano en mi espalda creo que es Sergio otra vez y volteo sorprendía pero era su hermano.

– Ven, te presentaré a alguien – dice y me guía hasta un grupo.

Me alejo de los ojos oscuros que no han dejado ni un segundo de mírame y me tienen completamente incómoda.

Todos ahí vestían de blanco o colores claros, imagino que era el motivo de la fiesta, no se. Pero en vez de una fiesta con amigos parecía una reunión de negocios, cada vez que me presentaban a alguien era algo como: El es Thomas Johnson dueño de la fábrica de zapatos, ella es Angela Richard gerente de tal empresa. Nadie era: amigo de infancia o primo, era algo formal que la música apenas se escuchan y las conversaciones eran solo de trabajo.

Y note también que cuando mi copa estaba vacía, con un vino rosa muy rico, alguien la llenaba y me empecé a sentir algo mareada. Me distancie de todos y salí a la terraza, que hacía mucho fresco, no frío pero si mucha brisa imagino por la altura, estábamos en el piso 30. Fui hasta la baranda y cuando ví hacia baja me sentía un ma mareada y me sostuve con fuerza.

¡Dios! En verdad era alto ahí.

Sonreí y mire el cielo, las luces de la ciudad. Suspire queriendo olvidar que no me había sentido cómoda ahí, pero recordé que solo era un reunión de alguien del trabajo y solo eso. Pero pensé en lo bien que se veía esa noche el cumpleañero. Llevaba una camisa blanca de lino enrollada hasta los codos con una pantalón color crudo. Su cabello muy bien peinado hacia atrás y su cara sin rastro de vello facial. Se veía relajado aunque no abandono en toda la noche su vaso de whisky.

Suspire al ver mi copa vacía. Cuando sentí un brazo rozas mi mano apoyada a la baranda, cuando veo era Sergio.

Me quedé paralizada, ¿qué hacía ahí? Pero lo más extraño que no me miraba solo tenía la vista fija hacia la nada.

Me quedé inmóvil, no sabía que decirle, mi cabello danzaba con la brisa igual que su cabello que se despeinó. Al tomar el último trago que quedaba en su vaso me miró por sobre el.

Mi corazón bombeaba con locura, estaba nerviosa por su cercanía y por el lugar donde estábamos, lejos de todos, muy apartados, cuando trate de irme sentí como sus dedos se posaban sobre los míos. Empecé a transpirar.

– ¿Quieres más vino Anna? – escuché la voz de Sebastián al tiempo como el mayor de los Piettri alejaba su mano de la mía.

– Si, si – le puse la copa para que la llenara.

Ahora miró a su hermano.

– Creo que estas tomando muy rápido ¿no? – le dice al tiempo que llena su vaso.

No note pero Sebatian tenía en una mano una botella de vino y en la otra una de wisky.

– Creo que soy bastante mayorcito para que me cuides – le responde el otro y Sebatian sonríe.

– Siempre tan simpático – me mira y guiña un ojo – es el mejor encantó de mi hermano ¿no Anna?

Yo no sé qué responder.

– Yo…este… – lo escucho reír.

– Tranquila Anna, por ser sincera no te dejará sin trabajo – lo veo alejarse y volver a dejarnos solos.

En silencio Sergio y yo estuvimos ahí en la terraza sin decirnos nada y sin mirarnos.

Mi tranquilidad nunca llego al ver cómo su rubia esposa asomarse por la puerta de la terraza y caminar hacia nosotros.

– ¿Han visto a Sebastián? – pregunta al llegar donde nosotros.

– No..yo …– se notaba mi nerviosismo.

Sin embargo, Sergío estaba tan tranquilo o ya estaba borracho.

– Entra, que hace frío – le dijo y ella solo lo miró de reojo.

– Lo sé, no tienes que decírmelo – Responde ella y se va.

Me había sentido incómoda en toda la noche, nada comparado como en ese momento. Qué manera tan fría de hablarce y sin ningun tipo de afecto; yo mire a Sergio quien tenía su mirada fija en el fondo de su vaso vacío, ni siquiera me míra, luego lo veo caminar hacia dentro del departamento, y vuelve al momento con una botella y su vaso lleno.

Antes de volver al mismo lugar donde estaba, coloca la botella sobre una mesa que estaba cerca de ambos. Volvió a mi lado.

– Tus hijas, ¿están bien? – dijo de repente.

– Si – le respondo, ya su voz se le notaba que el alcohol estaba haciendo efecto en él.

– Me alegro – dice pausadamente – me alegro mucho.

Me mira pero alguien se acerca y entabla una conversación con él. Yo me quedó solo de atenta hasta que Sebatian se acerca y con él una mujer y otro hombre.

Al final noto que la conversación se vuelve algo amena ya que todos están ebrios, y ríen. Yo lo hago también y noto de vez en cuanto como mi mirada se cruza con la Sergio. Cuando de repente volvemos a estar solos él y yo.

Más populares

Comments

Elvira Fretes

Elvira Fretes

que vida, tan artificial, puro negocio, nada de sentimientos

2023-11-29

4

Eugenia Venegas Oyarzo

Eugenia Venegas Oyarzo

esa gente con dinero 💵🤑 son muy raros, para ellos todo es negocio por eso son tan fríos..

2023-05-16

7

Total

descargar

¿Te gustó esta historia? Descarga la APP para mantener tu historial de lectura
descargar

Beneficios

Nuevos usuarios que descargaron la APP, pueden leer hasta 10 capítulos gratis

Recibir
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play