Capítulo 2

ANNA

– Hablemos del trabajo, por favor – me siento, él hace lo mismo que yo, pero esta vez se sienta en la silla a mi lado.

– Necesito una auditoría de los últimos 5 años – lo observó, es un hombre muy serio, pero noto sus facciones están tensas – tenemos unos socios los cuales quieren aplicar una cláusula de castigo – dejo que continúe – ellos quieren vender pero nos exigen el 44% de la utilidad de los últimos 5 años y unos intereses que no pueden ser calculables.

– Esa cláusula ¿quien la incluyó? – necesito saber todo para saber en dónde buscar.

– Mi padre se asoció con ellos, pero solo fueron socios capitalistas – me explica – ellos inyectaron liquidez y a su tiempo se les canceló el dinero invertido más las ganancias, pero mi padre murió y se encargaron de la administración, yo solo estaba en la parte de ventas, pero hasta que no se resolviera lo de la herencia de mi padre – miro en su rostro una mueca de fastidio.

Dejo que continúe, pero en ese momento nos interrumpen. Un hombre de cabello negro alborotado y un uniforme de la empresa (camis azul clara con el logo de la empresa en el pecho y pantalón negro) en su mano un casco de moto completamente negro.

– Sabía que tenía que venir temprano, pero no recordaba porque – dice y me mira sonriendo. Me siento muy incómoda porque ambos hombres son muy parecidos y extremadamente varoniles.

– Anna, mi hermano Sebastián – Sergio se levanta – era importante – ahora se dirige al recién llegado, que se rasca la cabeza y lo mira.

– Ok, ya lo sé, solo lo olvide – lo mira y luego va hacia mi, estirando su mando – un placer, Sebastián Piettri – estiró mi manos y el hombre me besas los nudillos sin dejar de mírame .

– ¡Sebastián! – La voz del otro se escucha en cada rincón de la oficina y me sorprende.

Me suelta y lo mira.

– No sabia que la policía iba a ser tan linda – dice y me guiña un ojo mientras coloca el caso de la moto en el otro escritorio.

– Necesito que respetes a Anna – gruñe Sergio – ella estará trabajando para nosotros, no lo olvides.

Lo veo que se levanta y va hacia su silla. El otro se apoya en su escritorio y ambos me miran.

– ¿Cuánto son sus honorarios? – me dice Sergio y lo miro.

Mi cabeza en este momento se convierte en una gran calculadora que se traba de tantos ceros que salen.

Es mucho trabajo, son 5 años de una auditoría, si ellos tienen todo, si todas mis horas solo son dedicada a ellos quizás termine para final de mes, pero si son problemas económicas me tocará trabajar los fines de semana; mis hijas no tendrán mucho tiempo para su madre, si solo es por un mes, no habrá problema, quizás pueda pagarles a alguien que me las cuide mientras trabajo el fin de semana eso sería adicional porque tendría que cortar por ese extra, si ellos quieren que el trabajo sea lo más rápido posible. Aún no me dicen la dificultad del trabajo.

– Necesito saber sobre la cláusula que quieren aplicar. – les digo – no pueden esconder nada si necesitan que busque algo en particular, si hay alguna condiciones o solo se aplica si alguna de las partes lo desean.

– Está bien Anna, le diremos algo muy serio que está pasando en nuestra empresa, y si aplican esa cláusula nos quedaremos sin nada, quiere decir, que los Piettri dependemos de usted para no quedar en la calle.

Con eso que acaba de decirme empiezo a transpirar. Nadie nunca me había dicho que mi trabajo dependía de que la empresa siguiera o se hundiera.

El caso es, que esta fue la manera en que entre a la vida de los Piettri.

Yo, Anna Torres, madre, divorciada con un auto a punto de dejarme en la calle y con unos zapatos de tacón rotos, debía auditar y encargar en una de las empresas más importante del país, ¿la razón? Si descubren que la empresa fue usada para lavado de dinero podrían recuperarla, si no, tendrían que pagar una cantidad que ni vendiendo la empresa lograrían cubrir.

El caso es que Luis Alberto Pietti, padre de los hermanos: Sergio y Sebastián, pasó una racha en la que necesitaba liquidez, estaba muy endeudado y se asoció con dos personaje que no son muy bien vistos, pero él los conocía muy bien, habían sido amigos desde la niñez en Italia, de dónde son los Piettri, pero esos personajes son asociados a contrabando y lavado de dinero.

Luis Angel, para no perder la empresa y no manchar su nombre sabiendo que sus amigos no eran empresarios como él pero sí contaban con las posibilidades y la liquidez que necesitaba, los hizo firmar una cláusula castigo. Es un contrato entre las partes, si ambos están de acuerdo la firman.

El caso era que si a los tres años no se cancela lo que ellos le inyectaron a la empresa podrían solicitar la utilidades (40%) más unos intereses por los años que no se canceló, pero ellos pagaron la deuda pero Luis Angel muere al cumplir los Tres años del convenio y estos personajes se encargan de la empresa, el problema era que aunque los hijos de Luis Angel heredan sus acciones, la herencia es peleada por una supuesta pareja que tuvo el padre luego de la muerte de su esposa, y había una hija. Lo que tuvieron que esperar que pudieran solucionar todo lo referente de la herencia para que Sergio, por ser el mayor, tomará posesión de la presidencia con el apoyo de su hermano Sebastián, ya que ambos tenían el mayor número de acciones.

De su supuesta hermana, según ellos y luego de las pruebas, no era su hermana según las pruebas de ADN.

Ahora yo, debo revisar todas las finanzas de la empresa, y si todo está correcto ellos pierden la empresa, si no es si, pueden pelear. Pero algo me dice que no todo es tan correcto.

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Comments

mi vida y razón ser

mi vida y razón ser

se ve muy interesante

2023-11-20

7

Elvira Fretes

Elvira Fretes

vaya Anna si que tenes que lucirte y sacar la verdad y salvar a los Piettri

2023-04-05

10

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