Él se inclinó y abrió la boca como si estuviera apunto de contar algo realmente interesante después de un momento tenso entre nosotros, pero en ese mismo momento su vecina había entrado a la sala con un vaso de vidrio en la mano, haciendo que este me diera otra mirada y acomodará su ancha espalda de nuevo en el respaldo del sillón.
Maldije en mis adentros porque cuando porfin había hecho que él diera lo que parecía ser alguna información de su vida, alguien lo interrumpe. Aunque también sabía que no era su intención, o al menos es lo que creo yo.
Tomé el vaso cuando me lo ofreció y se sentó a mi lado de nuevo mientras yo bebía con rapidez el agua, había olvidado lo sedienta que estaba y mi boca me lo hizo saber apenas lo toqué con mi lengua. Ella me acarició el cabello cuando me vió y lo volvió a mirar a él.
—¿Cuando ibas a contarme que tenías pareja Declan?—volvió a mirarme.—; y muy hermosa además.
Yo arrugue las cejas.
—No encontré el momento.—fue lo que dijo, tan indiferente y cortante como siempre, aunque esta vez parecía más aburrido que nunca. ¿Este chico no podía tener una conversación normal? Es cómo si él tuviera que hacer algo o no se quedaría tranquilo.
Ella suspiró y cuando vió que había dejado el vaso completamente vacío, abrió los ojos con sorpresa.
—¡¿Tampoco has comido?!—Me encogí de hombros y ella lo volteó a ver preocupada.—; ¿Cómo es posible que ni siquiera eso hiciste?
Él arqueó una ceja, luego puso su dedo índice en su mentón, pensativo, entonces habló.—Tenía algo preparado...—me echó una mirada.—; pero no le iba a gustar.
Tragué fuerte, apartando la mirada de él para no tener que verlo. Dios sabe que cosas tenía él en ese establo que escapé horas antes, no quería ni imaginarlo. Pero también me pregunte si él en realidad había cumplido su promesa de tratarme mejor cuando había pedido clemencia entre lágrimas, o sólo eran palabras vacías. A juzgar por lo que dijo me dió a entender que talvez tenía más juegos macabros preparados en mente y que tal vez yo me había librado por el momento.
Suspiré, tratando de no inquietarme para no salir corriendo de esta casa y dejar a la señora sola con él. Aún recordaba las palabras que me dijo al oído justo antes de obligarme a entrar a la casa.
"Ni una palabra o terminarás setenciando su vida también"
—Vamos a la cocina de inmediato.—me tomó de la mano, agarró su bastón y me llevó a la cocina conmigo cojeando pero apoyándome en su hombro y ella del mío antes de que él pudiera decir algo, dejándolo atrás.
Con rapidez ella cerró la puerta de la cocina con nosotras adentro y me miró.
—Él te hizo esto, ¿Cierto?—susurró, con miedo en sus ojos.
No dije nada, pero ella me tomó del mentón, y pude sentir como sus arrugadas manos temblaban con terror junto con las mías a mi costado.
—Puedes decírmelo, cariño.
Yo asentí.
De pronto escuchamos un fuerte golpe en la puerta del otro lado y di un brinco del susto mientras ella me dió la vuelta para abrazarme fuertemente desde atrás.
—Espero que te hayas divertido lo suficiente, Diana.—dijo Declan al otro lado de la puerta con tranquilidad.—; Pero recuerda el tratado.
¿Diana?
¿Qué?
¿De que tratado habla?
Me tomó por sorpresa cuando la señora me tomó del cuello y comenzó apretar tan fuerte que mi voz salió disparada con un grito agudo y mis piernas hicieron todo lo posible para mantenerme de pie a través de esta lucha que comencé a tener con ella.
Me sentía débil, tampoco podía ver bien y ella sin duda iba a matarte, mi respiración se hizo más pesada y lenta. Iba a morir.
—¡DIANA!—esta vez lo escuché con furia y todo mi cuerpo tembló al escucharlo. Era la primera vez que lo escuchaba así. Ella se echó para atrás al escucharlo y me dejó caer al suelo cuando me soltó. Yo gemí de dolor por el impacto, tosiendo varias veces.
Ella vaciló nerviosa mirando a la puerta, donde se encontraba él del otro lado.—¡El contrato dejo de importarme, Azriel! ¡Ya no más reglas estúpidas! ¡Me cansé de eso!
Escuché pasos corriendo sobre el techo y un segúndo después pude distinguir que se dirigía hacia la ventana de la cocina, un golpe fuerte hizo que el vidrio se rompiese y una persona entrará con una habilidad que jamás imaginé que alguien podría tener.
Pero no era Declan.
Diana con sorpresa cayó al suelo y tuvo que taparse con su brazo desde el suelo para evitar los trozos de vidrio que le salpicó y miró al desconocido con miedo extremo.
Sus ojos...
Tenía los ojos color violeta...
—Buenas noches.—saludó el chico sonriendo mientras se levantaba y se sacudía el polvo de su chaqueta.
El chico pasó curiosamente su mirada a la habitación y sus ojos púrpuras cayeron en mí, yo tragué fuerte; nerviosa de la clase de monstruo que ahora podía tocarme de nuevo. Pero cuando se arrodilló frente a mí, me sorprendió su respuesta.
—¿Qué te hicieron?—entonces puso su mano sobre mi cabeza, acariciando mi cabello.—; Tranquila, ya no sufrirás más.
Un ruido fuerte atacó de nuevo la puerta y él chico levantó la mirada.
—La policía llegará pronto Azriel, será mejor que te vayas.—advirtió el chico mientras se levantaba de nuevo.
—¡No me iré sin ella! ¡Habré la maldita puerta!—me tape las orejas para no escucharlo y las lágrimas no tardaron en llegar. Odiaba todo, sólo quería que esto acabará, no importa si esto tenía que terminar conmigo muerta, ya no lo soportaba. Ya no sabía en quien confiar.
Sólo quería irme a casa.
—Te lo dije, ya es tarde...—avisó el desconocido cuando se comenzó a escuchar una patrulla acercarse cada vez más a la casa.—; Y tú, Diana...
—¡Por favor no le digas nada a los demás sobre lo que escuchaste! ¡Te lo imploro!—ella puso su cabeza al suelo.
Él le dió una mirada desagradable.
—Por desgracia para ti.—dijo.—; ya todo está perdido.
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Updated 35 Episodes
Comments
AYMARA
no entiendo nada
2023-04-03
1
Trinidad D.
😳😳 Sin palabras...
2023-03-30
1
Trinidad D.
Mal asunto
2023-03-30
1