...•Entre sus Brazos•...
El dolor en mi cuerpo era indescriptible, sentí como mis labios estaban hinchados,una parte de la cara me dolía, poco a poco fui abriendo los ojos, miré a mi alrededor y estaba en una habitación acostada en una cama arropada con unas sábanas blancas.
Miré hacia la puerta en el momento en que se abrió y entró Jeremiah, con un plato de comida y jugó de naranja.
—¿Ya despertaste?—Dejó la comida en la mesita que se encontraba al lado de la cama.
Reconocí la habitación de inmediato estaba en la casa de Isabella, me senté y la sábana cayó dejando mis pechos descubiertos.
¡Mierda estaba desnuda!, Mis ojos se abrieron como platos y por primera vez en mi putísima vida me sonroje, me tape rápido y lo miré tenía una sonrisa burlona en su rostro.
— Te tuve que desvestir porque tu ropa estaba manchada de sangre.
Agache la cabeza por la vergüenza
—¿Tu...tú me viste desnuda?
Se encoge de hombros—Tranquila he visto mejores t3t@s ya te lo dije.
Fruncí el ceño y le saque el dedo corazón.
Se sienta en la orilla de la cama, lo miro, su torso está desnudo ¡Carajos! qué cuerpazo se gasta, sus pectorales están muy bien trabajados al igual que su abdomen, tiene cuadritos para comérselos uno a uno, y ni hablar de sus entradas que esconderá más abajo de esa V tan pronunciada, en la parte baja del abdomen tiene el tatuaje de unas alas maldición se le veían tan sexy.
Sus brazos también estaban cubiertos de tinta, logré identificar solo algunos parecían vikingos.
¿Cómo sería besar esos labios?, gruesos y rosados, ¿cómo sería tener su mano tocando mi cuerpo?
Él carraspeo—¿De nuevo fantaseando despierta?
Rodeé los ojos y trate de disimular, pero tenían que entenderme Jeremiah tenía el cuerpo perfecto de un dios nórdico, no sé si fue esculpido por los dioses o por los demonios porque con semejante cuerpo a cualquiera le produciría fantasías pecaminosa.
Me tiende el plato—¿Qué es?—Indague porque no reconocía ese pequeño círculo relleno de pollo.
—Arepas son originarias de Venezuela, prueba, son deliciosas.
No me iba a negar ya que el estómago me estaba gruñendo, le di un mordisco y saboree con ganas, era suave por dentro y cubierta por una pequeña capa de dureza, se mezclaba perfectamente con el sabor del pollo.
—¿Te gusta?
Asentí con la boca llena y alce mi pulgar.
El río entre dientes y a los lados de su mejillas se le hicieron unos hoyuelos de lo más hermosos.
Me sentía nerviosa por alguna razón;eso no era normal en mi, yo Fiorella Perella, nerviosa por un hombre ni en mis peores pesadillas pero él tenía algo que me intimidaba, no sé si era la manera en la que me miraba.
Puedo preguntar qué te pasó.
Negué con la cabeza no quería hablar de eso y menos a él, que le iba a contar que mi padre es un súper mafioso, que está en guerra con los rusos y por eso casi me matan. Decidí obviar la pregunta.
—Esta bien, bueno te dejo por si quieres ducharte.
—Mi...mi ropa.
Me observó fijamente su mirada era tan profunda que sentía que traspasaba la sábana.
—Todavía está húmeda—Caminó hacia el clóset y vi que en su espalda tenía otros tatuajes, cada uno de sus músculos estaban muy bien marcados.
Tragué grueso cuando recorrí su espalda y llegué a su cul0, había que admitirlo tenía un culo lindo.
Buscó en el clóset y saco una sudadera roja, me la tiró, la agarré, era de él olía a su perfume.
—Después me la regresas.
Pestañee varias veces.
—Es...está bien—Me puse de pie con la sábana blanca envolviendo mi cuerpo.
Caminé unos centímetros y para mí mala suerte los pies se me enredaron con la sábana haciendo que mi cuerpo se desequilibrara, los brazos musculosos de Jeremiah de nuevo detuvieron mi caída, hay estaba entre sus brazos de nuevo, esa sensación de confianza nunca la había sentido, el corazón empezó a bombear más fuerte, sentía cosquillas en el estómago, y todo dentro de mi explotó cuando alce la vista y vi que él tenía sus ojos clavados en mis labios.
—No te me caigas—Susurro con una voz muy seductora, y en sus mejillas aquellos hoyuelos que me estaban subiendo la temperatura.
Los pulmones me empezaban a fallar, ¿cómo puede ser posible que Alexander este despertando esas cosas en mí?
Eso me comenzó asustar, me incorpore lo más rápido que pude.
—Lo...lo...Lo siento—Me abofete internamente desde cuándo le pido disculpa a un chico, maldita sea tengo que alejarme de él lo más pronto posible.
Doy un paso adelante pero él me bloquea el paso, me aferró a las sábanas porque no quería que se me cayera.
Me muevo a la derecha y el hace lo mismo.
Lo miro directo a los ojos, nuestras miradas hicieron un pequeño clip, lo pude sentir por la forma en que me miraba, luego baja lentamente su mirada hasta mis labios. Se humedece el labio inferior y sin decir nada choca sus labios contra los míos.
Eran suaves y carnosos tenía un sabor a mente con tabaco, el beso era suave sabía cómo besarme para no lastimar mi labio roto, le seguí el beso a la perfección, paso su mano por mi cintura haciendo que mi cuerpo se pegará más a él, puse mis manos alrededor de su nuca y la sábana cayó al piso dejándome solo con las bragas que llevaba puesta.
Su lengua rozaba la mía, mordió suavemente mi labio inferior y un g3m1do se escapó de mis labios, empezó acariciar mis hombros desnudos con movimientos lentos y sensuales de arriba abajo.
Él beso se volvió más apasionado, deslicé mis manos por su pecho, su temperatura corporal estába subiendo, podía sentir su 3recc10n contra mi cintura.
Suelta mis labios y empieza a repartir besos húmedos por mi cuello, hasta bajar por mi clavícula y aferrarse a mi pe3ón, eche la cabeza hacia atrás mientras g3m1@
Me aferre a sus hombros y lo arañe cuando su dedo rozó mi s3xo por encima de la braga.
Poco a poco nos fuimos moviendo hasta que me tumbo en la cama con delicadeza.
El dolor que sentía mi cuerpo ya ni existía, solo quería sentir a Alexander.
Se colocó encima de mí, volvió a besar mis labios, paso su lengua por mi labio inferior.
G3mi, todo mi cuerpo estaba a su merced.
—Fiorella, vas a ser mía—Me susurro al oído para luego morder el glóbulo de mi oreja.
—¡Ale!—Un grito interrumpe nuestro momento lujurioso—¡Alexander!
Tanto su respiración como la mía es un desastre, pega su frente a la mía—Que inoportuna.
Se levanta y me observa yo sigo con la mente hecha un desastre, al reaccionar busque la sábana y me envolví en ella, la puerta se abrió de golpe y quedé paralizada.
Isabella nos observa con los ojos bien abiertos y una expresión de asombró.
La entiendo acaba de encontrar a su hermano casi follando con su mejor amiga...
Eso se estaba convirtiendo en un juego peligroso, me tenía que alejar de él, pero la pregunta del millón era ,¿yo quería alejarme de él?
Una pregunta difícil de responder...
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 44 Episodes
Comments
Osorio Elizabet
Cual es el nombre jeremíah o Alexander
2024-03-26
0