Despertar aquella mañana me resultó una carga más pesada de lo usual.
Siempre me levanto temprano, pero aquella noche me mantuve ocupado con la criada que compartió mi lecho.
Y al encontrarla en el pasillo, su sonrisa complacida persiguiéndome, no la correspondí, pues no deseo ataduras.
Si desea complacerme como hombre, que así sea, pero nada de afectos.
Observo su decepción ante mi indiferencia. Pero no me siento incómodo por ello. Aprendí a ignorar el sentir ajeno.
Hoy saldré a montar, necesito sentir el viento del campo en mi cabello, en mi rostro.
Ni siquiera me senté a desayunar, porque no quiero encontrarme con la mirada de la señora que ocupó mis sueños aquella noche.
Escojo el caballo más rápido y recorro los campos a un galope veloz. Y me detengo en los límites de la valla que separa la finca rural de la parte privada de los patrones.
Es un pequeño bosque de árboles bajos, y allí permanezco, admirando el trabajo de los esclavos en la cosecha del café, ya que es temporada.
Cuando era niño, solía mezclarme con ellos, me asombraba la habilidad de los mayores en la tarea. Y disfrutaba cuando las mujeres empezaban a cantar para distraer a los hombres y hacer el trabajo menos arduo.
Canciones de ascendencia africana. Cultura que siempre me ha fascinado.
Pese a ser esclavos, ya que aún los poseemos, incluso con el movimiento abolicionista presionando con fuerza para una liberación diplomática, los nuestros son alegres y trabajan con gusto. No hay carga, no hay capataces violentos e inhumanos, como en otras fincas. Mi padre es un hombre justo, y siempre he admirado eso en él.
Veo a las jóvenes vestidas con trajes blancos de pecho descubierto, porque las mujeres africanas tienen costumbres y modas diferentes en su vestir.
¡Qué cuerpos hermosos!
Admiro la belleza y el atractivo color de su piel expuesta. Me gusta realmente admirar las bellezas, y cuando me notan, ellas ríen.
Levanto el sombrero duro que llevo en la cabeza, saludando a las bellas damas. Pues no las veo como esclavas. Son mujeres hermosas y dignas.
Pero nunca me he acostado con una, a diferencia de mi hermano, que las prefiere a las pieles blancas de las muchachas de nuestro entorno. Por eso mi padre siempre se extrañó de que nunca se haya interesado en una doncella fina para casarse.
Si tuviera que elegir, sin duda escogería a una de ellas.
Me pierdo en pensamientos observando su labor y siento a alguien acercarse por detrás.
- Hola hermano\, te levantaste temprano hoy...
- Buenos días Sebastián\, ni he dormido. Estuve trabajando en algo para los campos.
- ¿En qué consiste? Puesto que me sorprende verte intentando ayudar en las plantaciones.
Se baja del caballo y hace un gesto al jefe de los esclavos para que se acerque.
- He creado una fórmula para mezclar con las semillas\, a fin de evitar una plaga que comienza en la raíz del árbol.
Miro con recelo hacia Beni. Pensé que detestaba los campos.
- Tú\, ayudando en las plantaciones. ¿Estás enfermo? ¿Papá sabe de este interés tuyo?
- No lo sabe y no va a saberlo. He estado haciendo esto en secreto. Supe de la pérdida de cientos de sacos debido a la plaga\, y desde que empecé a suministrar la fórmula\, la plaga ha disminuido gradualmente.
- ¿Y por qué no se lo dices? Seguramente ganarías muchos puntos en la división de la herencia...
- No quiero que lo sepa. Y tú sabes lo que tengo en mente\, y no es morir en esta finca. Quiero estudiar en Londres. Y he estado ahorrando para ello. Quiero hacerlo sin su ayuda. No busco puntos\, solo demostrar que puedo triunfar por mis propios esfuerzos.
- Entiendo.
- Ya me inscribí en la universidad\, si me aceptan\, me iré antes de fin de año.
- Muy audaz. Espero que consigas tu objetivo.
- ¿Y tú qué planeas? Veo que estás tan inquieto como yo con la llegada de la nueva madrastra. ¿Te preocupa que esta vez papá haya acertado con alguien\, o es porque aún no has conseguido lo que querías con ella?
Mi hermano ríe maliciosamente mientras entrega al esclavo el frasco con el líquido. El señor de mediana edad ya sabe qué hacer.
- Ni lo uno ni lo otro. Solo busco la manera de liberarme de este castigo de estar confinado en la finca. Quiero volver a la ciudad\, a los bares\, y especialmente a los burdeles\, libremente. Pero esta sentencia me castiga.
Mi hermano se recuesta en la valla, apoyando los codos, y habla sin mirarme.
- ¿O será que estás alimentando sentimientos por ella?
- ¿Has perdido la cabeza? Una mimada e irritante como ella jamás me afectaría...
- ¿Seguro? Te conozco\, y sé lo que te excita en una mujer. Las otras eran solo unas desvergonzadas buscando el prestigio del acaudalado hacendado del café\, pero esta es diferente\, proviene de familia\, es recatada y... está casada en papel. ¿Acaso eso es lo único que te detiene\, admítelo? Es tan hermosa que se pierde uno\, ¿no crees? Y reconozco esa mirada tuya cuando pasa\, y no es la de un hijastro complacido.
- Nunca pensé que te fijaras en bellezas como la suya\, creí que solo te interesaban las hermosas negras hijas de nuestros sirvientes.
- También. Pero no puedo negar que es hermosa y que debe saber divertir a un hombre\, escucho las risas de nuestro padre cuando están juntos en sus aposentos. El viejo la está pasando bien.
- ¿Lo escuchas? - pregunto interesado.
- Sí. Al menos una o dos veces por semana. El viejo ríe y se divierte\, solo no tengo claro qué hacen.
- Bueno\, nuestro padre ni es tan viejo. Y con una belleza como ella\, ¿quién no se divertiría?
- Sí. Pero regresando aquí. ¿Acaso no ves a la madrastra de manera diferente?
- Claro que no. ¿De dónde sacas eso...?
- Está bien. No insistiré más. Pero dime\, sabes que solo hay una forma de volver a la sociedad sin la supervisión de un agente\, ¿verdad?
- ¿Cuál sería?
- Si te casaras con una noble. Ella te daría acceso libre a la corte y volverías a la vida lejos de aquí. Permiso para el perdón del imperio armado.
Pienso por unos momentos. Ya había considerado esta idea. Pero casarme no está en mis planes, especialmente después de Luise.
- No quiero ataduras\, Beni... - advierto a mi hermano. Él ríe\, resoplando y me golpea en el hombro. - y casarme está fuera de la cuestión.
- ¿Acaso no es hora ya de que actúes con sensatez y sigas adelante olvidando ese asunto con tu ex? Papá ya se casó\, yo me iré pronto y tú\, ¿hasta cuándo vas a seguir amargándote por esta tristeza sin fundamento? Ella ni siquiera te recuerda. Y... realmente tienes que olvidar esa mirada dulce e inocente de nuestra madrastra\, porque si la tocas\, papá te desheredará de inmediato\, o te matará\, créeme.
Beni dice esto ya subiendo al caballo, pues sabe que su comentario ha sido atrevido.
- Piensa bien\, hermano. Libertad. A un paso y aún con una bella y noble compañía en tus sábanas todas las noches. ¿Qué más podría querer un pesado como tú?
Tomo una piedrecilla del suelo e intento alcanzarlo. Beni ríe y se aleja a galope lejos de mí.
Pero en algo tiene razón. De hecho, en dos cosas.
Casarme con una noble sería perfecto para vivir por fin libre. Y sí, siento algo diferente por aquella bella joven. Pero aún no logro discernir exactamente qué es.
Y esas preguntas ocuparon mis pensamientos en los días siguientes.
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Comments
Anonymous
Esta por demás interesante esta novela, porque no deja que uno adivine que ocurrirá. Cómo se comportarán ? Y las situaciones que se presentarán
2024-05-28
2
Graciela Peralta
que pasará ahora con el
2024-04-17
2
Rosalinda Quintanilla
los dos están enamorandose, acaso en el futuro podrán casarse?
2024-02-05
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