Después de haber pasado la noche abrazando a Dalila, fue a su oficina para atender unos asuntos antes de ir al tribunal.
- Mientras esté en el tribunal, pasa por esta florería - Le da una tarjeta a Hernán – solo hay que recoger el ramo y luego para mí me traes de la joyería el anillo que compré para Dalila. Está es la dirección.
- Listo. Primero el ramo, y se lo dejo a su esposa, luego iría por la joya y dársela a usted.
- Sí. Ahora debo dejar todo listo, almorzamos algo rápido y me llevas al tribunal.
- Piensa dejar su pedido ahora, así trabaja con calma y sin esperar tanto tiempo para que le sirvan.
- Buena idea.
Eduardo le dice que plato comer para los dos y lo manda al restaurante, tiene muchos documentos que firmar y el teléfono que suena.
Ya es un cuarto para las dos. Están a las puertas del tribunal, Eduardo y su abogado se encuentran con Alfonso Cubas, quien lo mira con mucho desprecio. Los cuatro ingresan, pero como cuatro archi enemigos.
En la sala se presentan varios testigos y a todos les toca hablar. Es la segunda audiencia, aquí van a quemar las papas. Éstas son las declaraciones de los principales testigos.
Testigo 1
-Señor juez, las acusaciones contra mi colega Alfonso Cubas son falsas, nunca jamás se ha atrevido a realizar pagos de salarios fantasma. Aquí tiene las pruebas. El señor Lazo no es más que un envidioso y rencoroso.
Eduardo pide la palabra y el juez cede.
- Al señor Rojas se le olvidó que mientras sosteníamos una reunión, su secretaria le entregó un archivo por debajo, que le había solicitado...
- Mentira señor juez - interrumpe el testigo.
- No interrumpa. Prosiga señor Lazo.
- Gracias señor juez. La secretaria supo el motivo verdadero de mi visita, por eso tardó en entregar el archivo. Fue una jugada mía para recibir a sus espaldas el contenido de los contactos fantasmas y que por descuido del señor Rojas, allí hay una agenda. Y otra cosa, grabé la conversación. El señor Rojas, obviamente, no me iba a mostrar los contratos fantasmas, pero la secretaria si me ayudó a obtenerlos.
- Pongan el audio. – ordenó el juez
Al finalizar el audio, el testigo se quedó callado, bajó la cabeza. Había mentido.
- ¿Algo más que decir, señor Rojas?
- No señor juez.
- Muy bien, puede ir a sentarse. Siguiente testigo el señor Ricardo Quintanilla.
Testigo 2
-Señor juez, yo soy un hombre con principios y siempre he sido colaborador de la justicia. Permítame decirle que está denuncia en mi contra y del señor Cubas es absurda. Cómo se le ocurre presentar una demanda sin pruebas contundentes de la falsificación de firmas de los clientes. Déjeme presentar mi evidencia, señor juez y vea usted mismo que la demanda del señor Lazo no tiene sustento.
Eduardo pide la palabra y el juez cede.
- Señor juez. Mientras yo hacia las entrevistas a los clientes víctimas junto con la policía, me di cuenta de que ellos estaban completamente desinformados, fue mi sugerencia a la policía para hacer peritaje a la validación de firmas para aclarar rápidamente las dudas y evitar confusiones. La policía hizo el peritaje y ellos me entregaron los resultados de las pruebas, que efectivamente falsificaron las firmas. La policía informó que el señor Quintanilla estaba de vacaciones justo ese día. Allí en el informe están la fecha y hora de la inspección policial y la copia de la reserva de pasaje a La Rioja. Todo coincide, señor juez.
- Me consta, estoy viendo el informe policial, y todo lo que dice. Señor Quintanilla ¿Tiene algo que decir?
- Como él es influyente, ha pagado a la policía. Esto es seguro, abusa de su poder.
- ¿Tiene pruebas de ello?
- No señor juez, pero las voy a conseguir.
- Tiene cuarenta y ocho horas para entregar las pruebas.
El hombre se quedó frío, ¿De dónde iba a sacar las pruebas en 48 horas? ¿Cómo conseguir el nombre de los policías que hicieron el peritaje? Con todo lo que conlleva para presentar una prueba que avale sus palabras ¿Con que tiempo iba a conseguir la información si las horas corren y está en una audiencia?
Ya van dos testigos y dos fracasos de Alfonso Cubas. Está temblando y sudando, las cosas no salen bien, se le escapa de las manos la situación. Ha subestimado la inteligencia de Eduardo.
¿Qué puede hacer en estos casos? Solo le queda otra que continuar. Han continuado los demás testigos sin éxito. Alfonso Cubas está perdido. Nada de lo presentado es transparente, solo ha presentado los papeles en regla de la empresa, pero negar sus firmas y las agendas es de tontos.
Los abogados han tenido tensas participaciones para hacer los interrogatorios, ambas partes han sacado las garras, ninguno de los dos quiere perder. Pese a sus esfuerzos, Alfonso Cubas está hundiéndose. No contento con ello saca su último recurso, la denuncia por maltrato físico hacía su hija y su desfiguración de rostro.
-Señor juez, me permite. Aún tengo una acusación grave contra Eduardo Lazo. Yo he presentado hace un mes una denuncia por haber irrumpido en mi casa y de manera repentina tomar de los cabellos a mi única hija y la tiró contra el repostero provocándole desfiguración de rostro. Aquí las imágenes.
El juez revisa las imágenes y si se ve que tiene desfiguración de rostro.
-Quiero un peritaje de imágenes, quiero asegurarme de que no haya montajes o manipulación alguna en todas las imágenes. Él está confiado de que todo ha salido bien con las fotos.
La cesión ha culminado, el juez programará una nueva fecha para otra audiencia mientras se hacen peritaje de las imágenes. No tardó mucho tiempo en salir los resultados, las imágenes fueron retocadas, se han exagerado en el largo de una herida y hay una herida falsa, pero no es de montaje sino de maquillaje. Daniela se hizo una herida más con maquillaje y detalles muy importantes en la característica de la herida era la hinchazón, las otras heridas si presentaban hinchazón, es decir, que fue poco después del accidente. Por lo tanto, ese detalle fue revelador, que en la herida falsa no lo hizo. Daniela no fue lo suficientemente inteligente para crear una herida a la perfección para burlar a las autoridades.
Por lo tanto, a los Cubas les llegó una notificación de que la evidencia de desfiguración fue rechazada por adulteración en la veracidad del caso. Alfonso perdió su esperanza de ganar el juicio. Él se hundió.
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Comments
Natalia Sanabria
ajá.. y ahora se les vino la noche a los cuba..
2024-05-08
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