Cap.17
Yanara
— ¿Qué pasa papito? Estas muy pensativo
— Ahora no quisiera hablar de eso ¿bueno?
— Bueno, pero promete que cuando quieras hablar me lo vas a decir
— Lo prometo mi Lucecita… ahora vamos al comedor, tengo demasiada hambre
Me junté con mis amigos fuera del comedor, ya me estaban esperando, hicimos la fila como todos los demás mientras hablábamos de lo emocionados que estamos de empezar con nuestras actividades. Alcanzamos
nuestros desayunos y buscamos una mesa libre para sentarnos.
— ¿me esperan un momento? Quiero ir a saludar a Almendra
— Si, te esperamos aquí mismo
Dejé mi bandeja con el desayuno y después me escabullí por entre las vitrinas y así llegar a la puerta de la cocina sin ser vista.
— ¿lucecita que haces aquí?
— Quería saludarte, te extrañaba
— ¡Oh! Mi niña linda, ven a darme un abrazo y después vuelves al comedor, sabes muy bien que no puedes estar aquí, tu papá se puede enojar
Almendra se agachó para estar a mi altura y me envolvió en sus brazos, besó mi frente y acaricio mi largo pelo. En el acto inspiré profundamente su dulce aroma, era algo muy floral, podría asegurar que huele a
flor de cerezo.
— Hueles tan bien ~exclamé~
Se apartó de mi y me miró confundida
— ¿En serio? Los gemelos dicen que no huelo a nada, dime, ¿a qué huelo?
— Tu aroma es dulce y floral, em, muy parecido a una flor de cerezo ¿puedo llamarte cerecita?
— Jajaja, puedes llamarme como tú quieras ~sonrió~
Me volvió a envolver en sus cálidos brazos unos segundos más que fueron fugaces, ella se separó de mi bruscamente de mí.
— ¿Qué haces aquí Yanara? ~manifestó ¿enojado?
— Papi, quería saludar a Almendra y desearle suerte en esta semana ~sonreí nerviosa~
— Si ya lo hiciste vuelve con los demás.
Un comportamiento muy extraño en él, nunca me había hablado en ese tono y mucho menos me hablaba por mi nombre.
Javier
— Hueles tan bien ~exclamó mi hija~
Me quedé parado detrás de la puerta, para escuchar lo que ambas conversaban, desde que se conocieron me siento intrigado por la relación que generaron y resulta que ahora mi hija la puede oler, cada vez la situación se
pone más extraña, ahora si o si necesito que Juana esté aquí, hay demasiados sucesos sin explicación en la vida de esta mujer.
Cuando entré a la cocina, Almendra quedó estática, y mi pequeña se giró y su expresión de felicidad desapareció de su hermosa carita, como pudo trató de explicar lo que estaba haciendo en la cocina, obvio que no estaba molesto por eso, me cabrea no sentir a Almendra y mucho más cuando ella ha decidido ignorarme
todo el tiempo.
-Dante: no debiste hablarleasí, te va a pedir explicaciones … ¿le dijo que olía a flores?
-Javier: voy a buscarla cuando salga de aquí… y si dijo que a flores de cerezo
-Dante: no sé si te acuerdes, pero, flores de cerezo es lo que sentimos ese día en el lago
— Disculpe jefe, no pensé que la niña vendría a saludarme, no se enoje con ella ~bajo la cabeza~
— No te preocupes, no estoy enojado por estuviera aquí, hablaré con ella a penas salga de aquí, no quiero que ella también te esté distrayendo ~declaré en tono osco~
Almendra alzó su cabeza mirándome directo a los ojos, estaba molesta, y el leve cambio de color en sus ojitos me lo declaraba.
— ¿Acaso también piensa que le estoy coqueteando a su hija? ~reclamó enojada y sarcástica~
— Almendra no fue lo que quise decir, es que …
— No tiene nada que explicar, después de todo estoy aquí para trabajar ~apretó su mandíbula al igual que sus puños~
— Almendra estas mal entendiendo todo, yo …
— No, no mal entiendo nada, desde ayer que llegué ha sido una persona desagradable conmigo, por favor hable con su hija, para que no venga más a buscarme aquí
Esa última oración sonó como si le hubiera dado una puñalada directo al corazón, obvio que ella no quiere estar lejos de mi hija, traté de acercarme y poder explicarle, pero no me lo permitió.
— Ahora si me disculpa, tengo que tomarme mi
tiempo libre antes de empezar a preparar el almuerzo, no quiero hablar más con usted.
Aquella dulce mujer tiene un lado bastante duro, salió emputada de la cocina, pretendía salir corriendo detrás de ella, no quiero que piense que me molesta que esté cerca de mi hija, no alcancé a llegar a la
puerta ya que justo Maite se cruzó en mi camino.
— Javier, acuérdate que necesito hablar contigo, deja que Almendra se calme, la necesito aquí en la cocina ~sonrió~
Suspiré derrotado, me sentía tan estúpido, se me olvida como hablar con ella, no sé como no cagarla cada vez que la tengo cerca.
— Si… entonces, ¿Qué es eso tan importante que necesitas hablar conmigo?
— Sobre esa muchachita que hiciste enojar hace un ratito
Fruncí mis cejas y la miré cuestionándome ¿Qué puede ser tan importante?
— Sé que Aurora y Oliver llegan el viernes, pero ¿crees que sea posible que se vengan antes y que con ellos se traigan a Juanita?
— Si, puedo hacerlo, ahora cuéntame porque los necesitas
— Quizás es solo una corazonada de vieja, pero quiero que veas esto
Me entregó la foto de una pareja, eran los amigos desaparecidos de mis padres, y para ser sincero no se que tiene que ver todo esto con Almendra.
— ¿no te parece que almendra se parece a ellos?
Francisco era un hombre alto, como la mayoría de nosotros, delgado, de tes blanca, pelo negro Azabache, sus ojos de color café claro eran penetrantes, muy parecidos a los de… Kali, solo que más oscuros. Por otro lado,
estaba Mercedes, con su largo pelo ondulado con una dulce sonrisa muy parecida a la de Almendra cuando sonreía con Yanara y unos muy grandes ojos color café como los de… Almendra.
— No solo es su parecido, mira aquí
Apuntó el cuello descubierto de la mujer, en donde colgaba una cadena de oro
— El grabado eran dos lunas, una llena y una menguante, Almendra tiene una muy parecida ~comentó Maite~
— Ok... voy a llamar a mi papá ahora mismo, espero que puedan llegar antes… Maite, no hables de eso con nadie
— Si mi niño, ahora anda a buscar a tu hija, debe estar muy confundida por tu comportamiento.
Me despedí de la mujer y salí de la cocina, con la loca corazonada de Maite dando vueltas en mi cabeza.
Los cachorros ya se encontraban en las primeras actividades, lo mayores estaban realizando su nivelación de combate, los de nivel intermedio 10/15 estaban conociéndose con los nuevos miembros y monitores, todo marcaba en perfecto orden, el descontrol por lo general empezaba después del almuerzo.
Seguí escaneando el lugar, podía distinguir a mi hija, sus amigos y con ellos estaba Guille, más allá, estaba Dani con su grupo.
Supervisaba los alrededores del campamento y me topé con una escena que de alguna manera me revolvió el estómago.
Era Alonso bien abrazadito a la inconfundible figura de Almendra, mi sangre empezó a hervir, el problema de ser hijo de Alfa es que cuando estoy enojado, todos lo pueden saber y es algo que no sé como controlar
porque rara vez me sentía así.
— Cálmate, vas a asustar a los niños, nunca te han visto enojado, ni por causa de sus mas grandes hazañas
La mano de Agustín en mi hombro logró distraerme de mi objetivo.
— Me ha ignorado toda la santa mañana y ahora la veo así, tan acaramelada en los brazos del centinela ¿Cómo quieres que me calme?
— Ella no es nada tuyo, es ilógico que reacciones tan salvaje por algo que le aconsejaste a uno de tus amigos.
— ¡Uy! Pero que intenso, no te conocía esa faceta primito hermoso ~Clara se burló~
— Me equivoqué… ella… si me gusta, desde el día que la salvé de ese imbécil que quiso hacerle daño.
en La Huida, tuve muchos comentarios de que los lobos son posesivos, Oliver nunca lo fue pero....
Aquí les traigo uno bien posesivo, espero no se nos ponga toxico porque así no nos gustan jajaja
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Updated 70 Episodes
Comments
Melisuga
Es que se te entiende menos que sopa de palabras en chino, querido.
2024-04-09
3
Melisuga
Realmente, Javier está siendo un reverendo sangripesa'o. No hay quien lo aguante si sigue así.
2024-04-09
0
Rebeca Navarro
pero ya no tarda en yegar el pastel de la discordia
2023-08-16
0