Cap. 12
Almendra
Salí de la cocina a tratar de encontrar a mis amigos, ya habían pasado horas sin saber nada de ellos. Caminé por un sendero demarcado, llegué a una intersección de tres caminos, el izquierdo tenía un letrero que decía cabañas,
el del medio era el que guiaba a las áreas comunes y el de la derecha tenia una flecha y escrito con tizas decía hacia el lago, dejé de pensar en encontrar a Dani y Guille, ver el agua me parecía mucho mejor opción. Al final del camino me encontré con un pequeño mirador y una larga escalera que llevaba a la orilla de
la playa, me quedé unos minutos observando el paisaje y cuando me decidí por fin a dar el primer paso para bajar alguien me interrumpió.
— Hola
Una voz masculina y grave me sacó de mi tarea, me giré solo para encontrarme con un hombre bastante guapo
— No deberías estar aquí, por lo menos no sola, puede ser peligroso ~replicó~
— ¡oh! Estaba buscando a un par de gemelos se llaman Daniela y Guillermo ~mentí, hace rato me había olvidado de ellos~
— ¿son rubios? ~sonrió suspicaz, sabía perfectamente que le estaba mintiendo~
— Si, con pecas y muy hermosos, así como elfos ~los comparé~
— Hola, soy Alonso, trabajo para la familia Black ~estirando su mano a modo de saludo~
— Soy Almendra, llegué hoy a trabajar aquí ~le devolví el saludo, pero cuando tuvo mi mano en la suya dejó un corto beso en ella~
— Así que tu eres Almendra ~sonrió~ a ti te estaba buscando entonces, tus amigos están con Clara, ella me mandó buscarte.
Era alto, como todos los hombres que he visto por aquí, era de cuerpo robusto, así como un luchador, tenía su pelo corto, pulcro y de color castaño claro, sus ojos celeste cielo completaban su perfecta estructura facial.
Lo admiré mientras me hablaba, era tan perfecto que era imposible dejar de mirarlo, y tenia algo que me llamaba la atención, el me hacía sentir seguridad, estoy segura de que si me callera por las escaleras, haría de todo para salvarme.
— Vamos te acompaño, para que no te vuelvas a perder ~se burló~
Con mis mejillas coloradas por ser atrapada en mi mentira caminé junto a Alonso por el largo sendero en un silencio bastante cómodo hasta que él lo cortó.
— Espero que los pequeños no te saquen de quicio
— No lo creo ¿Qué me pueden hacer si voy a pasar la mayoría del tiempo metida en la cocina?
— Todavía no los conoces. Maite los ama, dice que son como nietos para ella y goza con cada travesura que cometen, pero las demás mujeres que han venido en tu lugar no piensan lo mismo, y tampoco duran más de dos
semanas
— Si, creo haber escuchado que los niños de mi sección son un poco salvajes, no sé si será bueno definirlos así
Empezamos a reírnos, no sabía ni por qué estaba ahí con aquel hombre, con suerte se su nombre, pero me hacía sentir muy cómoda, era casi como estar con mis gemelos.
— Alonso ¿se puede saber que haces aquí? te dejé a cargo de los niños y desapareciste
¿escuché un gruñido?, la gruesa voz de Javier nos sacó de nuestras risas, cuando me di la media vuelta, mis ojos se clavaron a los fríos orbes verdes del jefe —creo que está enojado— tenia cara de pocos amigos y su mirada
inquisitiva me taladraba la cabeza.
— Jefe, Clara me pidió que encontrara a Almendra, la encontré perdida ~ ¿bajó la cabeza? ~
— Ya la encontraste… no te preocupes yo la llevo con mi prima, encárgate de buscar a Yanara ~ordenó~
— Si jefe
Alonso se acercó a mi y susurró en mi oído
— Chao, espero volver a encontrarte perdida ~sonrió, me guiñó un ojo con burla y se fue~
Sentí nuevamente mis mejillas colorearse, pero fue peor aun cuando me di cuenta de que al jefe no le gustó la
reciente acción de Alonso, desde aquí podía ver como salía humo de sus orejas.
-Kali: ¡oh! El jefecito está celoso
-Almendra: no digas tonteras
-Kali: déjame soñar un ratito ~gruñó~
— Señorita Almendra, usted vino a trabajar, no de vacaciones ~espetó muy molesto~
— Yo… estaba buscando a los gemelos y me perdí ~respondí~
— Yo no la vi para nada perdida… se lo voy a decir ahora, aquí no la traje a coquetear con mis demás trabajadores ~alzó la voz~
Javier
— Aquí no la traje a coquetear con los demás trabajadores ~mierda, ¿por qué dije eso? ~
Eso no lo debí decir, veo que de un momento a otro los ojos de almendra cambiaron de color, pero esta vez no era
miedo, estaba enojada por las estúpidas palabras que salieron de mi boca.
— Sé perfectamente a lo que vine, no se preocupe señor Javier, de la cocina a mi pieza y de mi pieza a la cocina para no volver a perderme, no estoy aquí para malos tratos por un pequeño incidente, permiso Clara me necesita ~dijo ofuscada~
Se dio media vuelta y apuró el paso, obviamente no quería tenerme cerca, no pensé que me respondería así,
generalmente se ve una persona dulce y risueña, pero al parecer hay otros aspectos de ella que no conozco. No logré alcanzarla, caminaba muy rápido, grité su nombre varias veces, quería pedirle disculpas, no me gustó esta versión de ella.
Logré alcanzarla cuando llego a la oficina de Clara, pero cuando me disponía a entrar tras de ella, azotó la
puerta golpeándome la frente.
Almendra
Me fui refunfuñando todo el camino
-Almendra: ¿Qué se cree de hablarme así?
-Kali: es un tonto
-Almendra: insinuó que yo le ando coqueteando a los demás Kali, no por ser el jefe voy a dejar que me gritonee
-Kali: me dieron ganas de morderlo ¡uy! Ya no quiero soñar con el
Abrí la puerta y al momento de cerrarla escuché a alguien quejarse, me giré a ver qué había pasado y ¡mierda! Azoté tan fuerte la puerta y no me di cuenta de que Javier venia detrás
— ¿Por qué cerraste tan fuerte? Me partiste la cabeza
— No lo vi don Javier ~me preocupé, pero ni lo ca me acerco a él, no quiero que diga después que me ando insinuando~
— ¿No me vas a ayudar? ~chilló~
— No, ¿para qué después diga que le estoy coqueteando? Mejor, búsquese ayuda con otra persona ~grité y me crucé de brazos~
Me senté y Clara con los gemelos no demoraron en aparecer, los gemelos tenían cara de burla, seguramente los tres escucharon lo que le grité al jefe.
— Javier ¿Qué te pasó?
— Choqué con la puerta ~fijo sus ojos en mi~
— Ven para revisarte… ¿me pueden esperar?
Dani asintió, dándole el paso a Clara y Javier, Guille ya estaba sentado junto a mí. Dani se quedó de pie, yo esquive su mirada, no quería hablar, mucho menos que se burlara de mí.
Javier
— ¿Por qué dulce Almendra te cerró la puerta en la cara?
— Mejor pásame hielo y no preguntes nada
— Jefecito, ¿Por qué estás tan enojado? Yo no tengo la culpa de que Almendra sea tan amigable, no deberías prohibirle hacer amigos ~se burló~
— Así que el cahuinero de Alonso te contó
— Jajaja, no podía creer la escena de celos que hiciste en el sendero
— No fue una escena de celos, Alonso tenía una tarea que cumplir y resulta que los encontré a los dos muy amistosos en el bosque
— Si, fue una escena de celos ~ se siguió burlando en mi cara~
CAHUIN O KAWIN: en mapudungun es el CHISME
también se le dice copucha a la acción de contar un chisme
y Copuchento o Copuchenta a quien ejerce la acción de contar un chisme un kawuin, cahuín o copucha
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Updated 70 Episodes
Comments
moon 1
/Facepalm//Facepalm//Facepalm//Facepalm/el no quiere que coquetee con otros, solo con él../CoolGuy//CoolGuy//CoolGuy/
2024-06-23
1
Melisuga
¡Qué lindo que vayas compartiendo palabras de los dialectos indígenas!
Gracias, estimada escritora.
2024-04-09
1
Melisuga
Eso sonó bien tóxico, jefecito.
2024-04-09
0