Cap.11
Javier
Nunca había visto a mi Luz sonreír así, realmente esta mujer conquistó a mi hija sin siquiera conocerse, ahora
estaban las dos preparando sanguches para ella y sus amigos que todavía no aparecían por aquí, pero en cualquier momento la turba de inadaptados llegará haciendo un escándalo.
-Dante: no solamente tiene un magnífico culo, hace sonreír a nuestra lucecita fácilmente
-Javier: déjate de hablar de su cuerpo, no me vas a convencer de tener algo con ella o con nadie más, estamos
trabajando.
-Dante: no se si lo pueda evitar, no creo que pueda evitar ni mirarla, mírala, está apetecible
-Javier: no pensabas lo mismo ese día que la salvamos
-Dante: estaba enojado, ahora estoy más tranquilo
Yanara
Almendra era más linda que la foto que tengo de ella, desde que la robé del informe la tengo conmigo, a veces es
tan extraña esta sensación que tengo cuando admiro su foto, tiene una sonrisa tierna en sus labios y unos grandes ojos oscuros que parece que brillan, sé que llevamos juntas no más de 10 minutos, estoy segura de que mis amigos estarán mas de acuerdo aun de ayudarme a conseguir que mi papi se enamore de ella.
Desde mañana me pondré manos a la obra para conseguirlo.
— Parece que esos sanguches están muy buenos ~comentó mi papi~
— Están deliciosos, a los demás les van a gustar, papito ¿puedes ir a buscarlos? ~le hice ojitos de cachorro~
— Claro que si preciosa ~acarició mi cabeza y salió de la cocina~
— Maitecita, me gusta mucho verte ~corrí hacia la anciana a abrazarla~
— A mi igual me gusta verte preciosa, espero que este año no hagas enojar a tu papá
— El no se enoja, mientras yo sea feliz el también lo es, solamente se cansa conmigo, pero Abu Aurora dice que el era igual a mi cuando era pequeño ~sonreí~
— Jajaja, así es mi pequeña Yanara, era como un huracán ¿Cuándo vienen tus abuelos?
— Dijeron que dentro de unos días.
Seguimos preparando las cosas para comer, Almendra preparó jugos naturales con frambuesas y menta para todos.
— Tengo demasiada hambre, creo que me excedí arriba de los árboles
— ¿estabas arriba de los árboles? ~preguntó Almendra~
— Si, me encanta, con el clan tenemos una guarida oculta
— Que entretenido, a mi igual me gustaba andar arriba de los árboles cuando era niña, creo que perdí la cuenta de cuantas veces a Sor Cristina le dio un patatús por mi culpa ~su risa era melodiosa~
— ¿Sor Cristina? ¿es algún familiar tuyo? ~cuestioné~
— Algo así, ella me recibió cuando era una bebé en el hogar ~contestó~
— ¿vivías en el hogar? Yo pensé que solo trabajaste ahí ~la miré fijo~
— Em… si vivía ahí, sor cristina fue como una mamá para mi
— Tu… ¿tampoco tienes mamá? ~pregunté mientras tomaba el jarro con jugo~
— No, pero tengo dos amigos que son como mis hermanos, son gemelos y van a trabajar aquí como monitores, les digo amihermanos, los conozco desde que tengo 15 ~sonrió, pero pude percibir un halo de tristeza por un segundo~
Sentí algo removerse en mi estómago, parecían mil mariposas revolotear por todas partes, ahora entiendo
que ella me necesita tanto como yo a ella. Esa sensación de calidez que me generaba su imagen se vio amplificada desde el momento en que la reconocí cuando entré a la cocina.
Me fijé en como miraba a mi papa, se veía iluminada y sonreía mientras lo miraba y hablaba con él. La sorpresa
fue que la mujer que salvo hace algunas noches era ella, y el piensa que es linda, eso es algo con lo que puedo trabajar.
— Mérida, nos dejaste solas, los demás salieron a buscarte y no te encontrábamos ~chilló Olivia~
— ¿Por qué no nos avisaste que venias para acá? ~agregó Matilda~
— Perdón me dio hambre, así que vine a preparara algo para comer. ¡miren con Almendra tenemos casi todo listo! ~sonreí a mis amigas~
— ¿Almendra? ¿esa Almendra?
— ¡Si! De la cocinera que escogí para nosotros ~sonreí ampliamente~
Mis dos a migas me miraban con ojos cómplices, se que a ellas les agradó con solo verla, Almendra tiene un aura
que irradia alegría. Mientras preparábamos todo para almorzar una turba de niños entraron al lugar, todos sucios y hambrientos, se empujaban y gritaban cosas que no tenían sentido, algo muy típico de estos locos.
— ¿Dónde está mi papá? Se supone que los fue a buscar
— Él tío se encontró con Alonso cuando veníamos, dijo que después venía
— Alonso es tan raro a veces, le hace falta una pareja ~agregó Max~
Cuando volvieron de lavarse, les presenté a mis primos y amigos a mi Almendra, a todos les agradó, Nahuel y
Felipe siguen diciendo que es como tener a la Abu Aurora, pero en versión joven, y tienen razón, pero para mi es algo más, espero que mis abuelos se lleven tan bien con ella como todos los presentes.
Me acerqué a ella y le di un abrazo, necesitaba hacerlo, ella lo respondió con tanto cariño que sentí que mis ojos
se aguaron, como no quería que se diera cuenta de lo que me hacía sentir me escondí en su cuello y sin que nadie se diera cuenta sequé mis lágrimas.
— Gracias por aceptar venir a trabajar aquí, ahora todo será mejor
— No hay de qué pequeña lucecita, lo vamos a pasar muy bien, claro que en mis tiempos libres ~sonrió~
— ¿Cómo me dijiste? ~abrí mis ojos de par en par~
— ¿te molesta que te haya dicho así? Puedo buscar otro sobro nombre para ti ~dijo preocupada~
— ¿por qué lucecita? ~necesitaba saber su respuesta~
— Iluminas todo con tu sonrisa, así como una luz ~tocó mi nariz tiernamente y yo fruncí mis labios~
— Solo mi papá me dice así, es mi sobrenombre secreto, lo dice solo cuando estamos solos
— ¡Oh! No lo sabía, si te molesta puedo bus…
— ¡No! Está bien me gusta cuando tu lo dices ~sonreí nuevamente~ será nuestro secreto
— ¡hecho!
Cuando terminamos todos de comer, tomamos nuestras cosas y salimos corriendo como alma que lleva el diablo, teníamos que aprovechar antes de que el campamento se llenara de pequeños niños lobo corriendo por todos lados.
Almendra
¿alguna vez han sentido que de la nada generan un lazo muy fuerte con una persona extraña?, eso me acaba de pasar con esa niña, algo extraño, he estado rodeada de niños y nunca me había pasado algo así.
— Es una linda niña, siempre feliz, pero como soy vieja me doy cuenta de que algo le hace falta
Maite me sacó de mis pensamientos, era una mujer vieja, pero seguía teniendo energía para trabajar aquí, con estos niños, que desbordan energía por los poros.
— Si, se ve que es una buena niña, su familia ha sabido amarla
— Mi niño Javier la tuvo cuando tenia 17 años, ha dejado su alma criándola ~sonrió~
— Ha hecho un buen trabajo, me hubiera gustado tener un papá o una mamá que me quisiera así ~sonreí~
Y es cierto, por muchos años esperé que uno de los dos apareciera por la puerta del hogar a buscarme, a cambio solo tuve a la Sra. Filomena, que desapareció de mi vida a los 6 años, llevé mi mano a mi pecho
donde se posaba mi cadenita, se que era de mis papás porque cuando cumplí 18 años sor Cristina me entregó una carta que había dejado la viejita en su última visita.
Querida Almendra
Esta quizás sea la ultima vez que no veremos, cuida tu
cadenita, es lo único que tengo de tus papás, es casi como un amuleto de protección
para ti, espero de todo corazón que algún día puedas encontrar las respuestas a
todas esas preguntas que rondan tu cabeza.
Yo ya estoy vieja, no tengo la misma energía para
seguir asistiendo a nuestros encuentros anuales, pero quiero que sepas que te
quiero mucho mi niña, buscaré la forma de encontrar a alguien que cuide de ti y
te ayude a resolver el rompecabezas de tu vida.
Atte. Filomena
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Updated 70 Episodes
Comments
Maria Isabel Piñate Paz
cupido 😍
2023-09-12
3
mi vida y razón ser
ok estoy súper intrigada
2023-05-31
0
Madelein 😍
😭
2023-05-19
0