Cap. 5
Almendra
Preparé unos tallarines con salsa, algo rápido para no salir tan tarde de la casa, queríamos disfrutar la noche. Dejamos limpia y ordenada la cocina y cada uno se fue a su dormitorio a prepararse para salir.
*Kali: por favor, tomemos mojitos, quiero cerveza*
Almendra: bueno, pero sin sobrepasarse de mi limite, no quiero perder la cabeza, seguramente los gemelos se buscarán a alguien para pasar la noche**
*Kali: bueno… con 3 me conformo
Me vestimenta habitual son jardineras y enteritos, me gustan mucho y los que tengo los he hecho yo, tengo
de varios colores, son muy cómodos y se pueden usar con cualquier polera,
incluso con tapa pezones, como siempre las uso, hoy preferí ponerme para salir
un pantalón negro ajustado y una polera blanca con mangas ¾ de color rojas, muy
rockabilly, hacía juego con mi nuevo color de pelo.
— Te vez de infarto mi gordis
— concuerdo con mi hermana, con ese pantalón se te ve culo de diosa
— jajaja, ustedes siempre me ven hermosa, los amo ~sonreí~
Nos fuimos caminando, así como la playa, el bar no estaba tan lejos, desde afuera se veía pequeño, pero era bastante amplio y muy cómodo. Nos sentamos en una esquina, desde dónde se podía ver claramente la barra, la
entrada y el pasillo que llevaba a los baños.
— ¡Hola!, buenas noches ¿saben que van a pedir?
— Hola, si, queremos pedir un shop y dos mojitos ~respondió Guille~
— Ok, ¿algo más?
— ¡Si! Quiero una chorrillana para compartir ~dije con entusiasmo~
— Gordis comimos hace poco ~carcajeo mi amigo~
— Sabes que no puedo tomar si no quieren llevarme en carreta para la casa ~reí~
— Eso es todo por el momento, muchas gracias
— En seguida les traigo su pedido ~guiño~
— Jajaja, ¿te hizo ojitos?, que descarada amiga ~chilló Dani~
— No, le debe haber entrado algo en sus lindos ojitos
Es cierto, el mesero me había guiñado un ojo y desde la barra cada vez que me miraba me sonreía, era demasiado tierno, era más joven que yo, quizás de unos 20 años, mayor de edad, pero todavía tenía cara de
adolescente. Mientras reía con los gemelos de las cosas que hablaban, mi mirada quedó fija en la profunda mirada verde de un hombre que estaba en la entrada principal.
Javier
La mañana fue frenética, los niños nos despertaron muy temprano, se encontraban realizando tareas en pareja, dos se encontraban haciendo las camas, dos recogían la ropa que estaba tirada por todas partes,
los dos mayores preparaban el desayuno y los últimos dos preparaban la mesa para todos.
— ¿me pueden explicar por qué se levantaron tan temprano?
— Tío Javi, tenemos muchas ganas de ir a la playa ~chilló Olivia~
— Son las 8 de la mañana, la playa está cerca, ustedes están locos ~suspiré~
— Papito, queremos que nos lleves al pueblo, eso no está tan cerca de aquí, ya deben estar los juegos inflables acuáticos ~puso ojitos de cachorrito~
— ¡uf! bueno, pero ustedes se encargan de arreglar las cosas que van a llevar.
— Tío Javi, por eso no se preocupe, tenemos todo listo, incluso, ya las cosas están en la camioneta ~sonrió Máximo~
Así fue como el primer día de “descanso” antes del trabajo, tuve que levantarme temprano para llevar al jardín infantil a la playa.
Desde la orilla veía como mi hija disfrutaba con sus amigos de toda la vida, muy adentro del agua, Agustín estaba a mi lado vigilando a los niños, Clara estaba en una carpa con Gabriela la mamá de Olivia, que nos quiso
acompañar este año, y Alonso uno de los nuevos centinelas de la manada, estaba comprando golosinas para los niños a quien sentimos llegar a nuestro lado, venía distraído, algo poco común en él.
— ¿Vieron tremendo mujerón que se tiró al agua?
Con Agustín lo miramos confundidos, lo cierto es que estábamos demasiado concentrado en las locuras de los niños. Nos giramos a mirar de quien estaba hablando nuestro centinela, desde donde nos encontrábamos
de pie, se podía apreciar a una curvilínea silueta de una mujer y al mismo tiempo llegó a mi nariz el olor más dulce que jamás haya sentido, si, jamás, ni siquiera con Jacinta fue así.
-Dante: Búscala
-Javier: no, es imposible
-Dante: tienes que buscarla, no seas estúpido
-Javier: ¿Cómo podría ser posible?
-Dante: ya conoces la historia de nuestros padres, cualquier cosa es posible
— Javier ¿Qué te pasa?
Cuando volví en mí, fue cuando dejé percibir el aroma a flores que segundos antes me había golpeado. Dante, mi
lobo, estaba tan enojado que estaba a punto de tomar el control sin embargo lo único que lo dejé hacer fue soltar un fuerte gruñido, que puso en alerta a todos a mi alrededor, incluyendo a mi hija que en segundo estaba de pie a mi lado.
— Papi ¿Qué le pasa a Dante? Está enojado ~preocupada~
— Mi amorcito ¿te parece si damos una vuelta solo tú, yo y Dante?
Mi lucecita asintió y me tomó de la mano lo que ayudó a mi lobo a calmarse nuevamente. Eché una última mirada hacia el lago y vi a lo lejos la curvilínea silueta de la mujer que quedó plasmada en mi mente y la de Dante.
— ¿Ya están más tranquilos?
— Si mi lucecita, no queríamos asustarte… a veces hay cosas que me cuesta explicarme a mí mismo, y cuando la Abu Aurora se me hace más difícil explicártelo a ti ~suspiré~
— Ve, sentémonos debajo de ese sauce ~apuntó un viejo árbol~
— Lucecita, ¿la Abu Aurora te ha hablado sobre las parejas destinadas?
— Si papi, y… aquí entre tú y yo, me gustaría mucho que mi pareja destinada sea Máximo ~sonrió~
— Jajaja, lucecita, todavía faltan muchos años para eso, no me obligues a prohibirte ser su amiga ~solté una carcajada~
Se quedó en silencio un minuto, pensé que se había enojado, pero no fue eso, me miró a los ojos y continúo.
— ¿Tú y mamá eran parejas destinadas?
— Si mi amor y fue hermoso mientras duró ~acaricié su mejilla~
— ¿por qué Dante estaba enojado?
— Hay… una pequeña… muy pequeña posibilidad de que nuestra Diosa Luna nos haya enviado a alguien… lucecita, es una posibilidad muy pequeña, no quiero que nos ilusionemos
— ¿está enojado por esa posibilidad? ~cuestionó~
— No, está enojado porque dejé que se nos escapara.
— Papi, nosotros estamos bien como estamos, prometo no hacerme ilusiones, aun así… voy a orarle a la Diosa para que nos envíe esa segunda oportunidad de ser una familia completa.
Mi corazón se hundió en mi pecho al escucharla decir eso, sé que es feliz a mi lado, pero nunca podré darle el
amor de mamá, sé que soy suficiente para ella, pero ¿le estoy negando la oportunidad de sentirse completa?
— Vamos papi, volvamos con los demás
Cuando estuvimos de vuelta Clara se me acercó
— Creo, como buena amiga, por la cara que traes, que te hace falta salir a despejar la mente, sale esta noche con Agustín y Alonso, Gabriela y yo nos haremos cargo de los niños, no va a ser complicado, con la cantidad de energía que han gastado en el agua, se van a dormir temprano. ~me dejó parado en mi lugar sin oportunidad de contestar~
En la noche me encontraba con Agustín y Alonso entrando a un bar cerca de la playa, a penas puse un pie en el local, mis ojos se clavaron en unos grandes e intensos ojos oscuros.
Ciudad de Lago Ranco, región de los Rios, Chile
*Chorrillana*
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Comments
lariza diaz
yo quiero la receta 😋
2025-01-26
0
Tamara Loreto Diaz Villegas
se me antojo una chorrillana .. tall vez la aga para el cumpleaños de mi hijo
2024-04-10
2
Melisuga
¡Qué delicia!
😋😋😋
2024-04-09
0