Pierre
(Duque de Valois)
Louise estaba durmiendo desnuda en la cama, nos habíamos entregado a la pasión por varias horas. Nunca
me cansaba de ella, nunca me cansaba de su cuerpo. Desde el sillón la observaba dormir mientras vaciaba la botella de vino, y fumaba un cigarrillo. Me gustaría ver su cuerpo desnudo en mi propia cama muy pronto y convertirla en mi duquesa. Llevábamos tres años juntos y aunque antes había estado con varias mujeres desde que conocí a Louise mi vida sólo ha sido placer. Ella no tiene ningún límite, siempre desea más y yo sólo deseo complacerla. Está hambrienta de mi cuerpo y también de mi dinero, quiere todo lo mejor y yo deseo dárselo pero
mi padre me ha dicho que el dinero se agota. No puedo creer que yo siendo un Duque no tenga dinero para vivir a mi antojo. Ella será la duquesa y vivirá rodeada de lujos como se merece. Mi padre me odia, alberga un
oscuro resentimiento hacía a mí, pues mi abuelo antes de morir me cedió el título de Duque de Valois a mí, su único nieto, ignorando por completo a mi padre, quién sin embargo trató de conservar el control sobre mis propiedades. Yo no he querido ocuparme de ningún asunto tedioso, ni de cuentas, ni de dinero. Sólo quiero gozar perpetuamente de esta vida, solo quiero estar con Louise. Tuve que amueblar como un palacio una casa que alquilé para nosotros, aquí hacemos lo queremos. La vida es una fiesta sin fin. Mi mejor amigo el Conde Yves de Fabry, es muy popular siempre invita a mucha gente, hay música, juegos, vino. Todo lo mejor de la vida ya lo tenía.
Louise seguía dormida mientras yo seguía perdido en mis pensamientos. El vino me hacía sentir relajado, estaba exhausto después de nuestro encuentro íntimo pero no tenía sueño. Así que comencé a hojear el libro de poemas del Vizconde de Parny. Hace unas semanas viajé a una localidad cercana para comprar algunos libros y este
libro de poemas eróticos me interesaba desde hace tiempo. Louise no quiso acompañarme, tampoco Yves, ambos se burlaban de mí por mis gustos literarios, también por mi afición al piano. Me decían que yo era un cursilón y aburrido. Pero en mis momentos de soledad me deleitaba con estos placeres que Louise no gozaba, no eran lo suficientemente ardientes ni extremos para ella. Al azar abrí una página del libro que reposaba en mi mano
Mi
corazón agitado late con urgencia;
ya
siento la embriaguez del placer;
Y
el deseo precipita mis pasos.
Compré este libro en una tarde lluviosa y fría. Tuve la suerte de llegar a la librería minutos antes de que cayera una lluvia torrencial.Me dispuse a buscar las novedades en los estantes y encontré el libro del Vizconde de Parny, lo abrí con curiosidad. Y justamente cuando leía este poema una extraña criatura irrumpió en la librería con gran ruido. Se trataba de una mujer morena y pequeña, estaba empapada de pies a cabeza, tenía una larga
cabellera negra y unos ojos muy grandes y negros, estaba temblando del frío o de nerviosismo. Respiraba con agitación y aunque en sus maneras había cierta timidez en su mirada había fuego. Seguí leyendo el libro pero no pude evitar observarla. Tenía puesto un ligero vestido blanco de verano, totalmente inadecuado para el clima y la ocasión. Con el agua la tela del vestido había pegado a su cuerpo, todo lo que debía estar oculto ahora era visible. Su escote, sus senos pequeños y perfectamente redondos, su pequeña cintura, sus acentuadas caderas y sus labios húmedos. Las gotas de agua resbalaban desde su rostro hasta su pecho. Ella seguía agitada y me miraba, no podía dejar de mirarme.
Extrañamente comencé a sentirme un tanto excitado. Esto me avergüenza pues no soy ningún novato con las mujeres. Además todo en ella era inusual, su aspecto, su forma de vestir, su conducta excéntrica. No sería una mujer de la nobleza, sin embargo al parecer tenía dinero para comprar libros y un gusto por la literatura .Estaba
acompañada además por otra mujer extraña vestida como una indigente, parecía una especie de criada que tuvo el acierto de cubrirla con una manta. No sé qué me ocurrió, tal vez fue la lectura tan estimulante, su cuerpo mojado, sus ojos de fuego, la agitación de su respiración o sus labios ligeramente entreabiertos que me hicieron sentir el calor de la excitación de una manera muy intensa. El erotismo de los poemas debió ser el culpable de mi reacción.
Tuve que salir del lugar a toda prisa, el aire frío del exterior calmaría mi excitación y bajaría la erección que ya se asomaba. Fue bochornoso, pero salí ileso. No creo que nadie notara lo que me ocurrió. Yo era un experto en el
placer, pocas cosas podían impresionarme. A estas alturas conocía muy bien el cuerpo de una mujer y cómo darle placer, sabía controlarme muy bien. Así que no era natural lo que me había ocurrido, no era ningún jovenzuelo inexperto y ella además era muy extraña.
Recordar esa tarde lluviosa me hizo sentir excitado de nuevo y tras fumarme un cigarro me desnudé y me metí a la cama con Louise, ella se dio la vuelta y sin preámbulo introdujo mi miembro en su boca, estaba cansado pero muy excitado, así que me dejé hacer, me dejé llevar y en el momento del placer imaginé a esa mujer tan extraña. El placer fue muy intenso. Todo fue distinto, confuso. Después del clímax Louise quiso seguir jugando, pero yo no podía, le dije que durmiera y ella se quejó y comenzó a tocarse. Este acto que antes tanto me excitaba hoy no surtió el mismo efecto, cuando ella alcanzó su propio clímax se dio la vuelta y se quedó dormida. Yo salí de la cama, me puse una bata, me senté de nuevo en el sillón y comencé a fumar, no podía tomar ni una copa de vino más. Me quedé allí mirando al fuego de la chimenea hasta que el sol salió. Ya era otro día. Hablaría con mi
padre. Louise se convertiría en mi esposa pronto. La confusión pasaría. Nunca más volvería a ver a esta mujer, era una desconocida y yo era un duque, jamás interactuaríamos en sociedad de nuevo. Nunca más la volvería a ver…
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Updated 159 Episodes
Comments
Lidia Baños
El hombre propone y Dios dispone,ese encuentro casual a simple vista y que tanto influyó en los dos ,marcará un antes y un después en sus vidas.
2025-01-13
0
esterlaveglia
pues si el futuro esposo es el de la librería..... uhmmmm volarán chispas 😅😝😂
2024-06-28
0
Anonymous
mira en las vueltas que da la vida niño ya encontraste tu cebollita pa llorar
2024-04-11
1