...X...
Sentados al borde del estanque a la luz de la luna Lindel y yo contemplábamos el reflejo en las apacibles aguas mientras disfrutábamos de una entretenida charla. Es fascinante para mi encontrar a alguien del imperio dispuesto a narrarme miles de cosas maravillosas que serán de gran utilidad una vez sea mi exilió, en el mejor de los escenarios.
A pesar del accidentado inicio entre Lindel y yo él muy amablemente respondió todas mis preguntas acerca del imperio y su capital. Para una joven dama noble que jamás ha visitado otro lugar que no sea dentro del reino las maravillas narradas son casi como oír una especie de historia fantástica. Mis ojos se iluminaron mientras Lindel me narra sobre aquella acrópolis del quíntuple de tamaño que nuestro pequeño reino. Al parecer el imperio no solo posee su ciudad capital, sino que también existen ciudades importantes que son los puntos de reunión de distintas culturas.
― Todo suena tan encantador ―sonrió moviendo mis pies en el agua y salpicando un poco ―. A puesto a que has vivido muchas aventuras en una ciudad tan enorme como esa. Este pequeño reino debe parecerte tan aburrido en comparación con Regis.
―Lo era ―dice con una sonrisa sin dejar de observarme con su dorada mirada, su voz tiene un efecto hipnótico en mí ―. Hasta que la conocí Selenia.
Decir ese tipo de cosas y con esa voz y actitudes, este caballero es un peligro para la sensatez y la honra de cualquier dama, debo de tener cuidado.
―Dice eso porque no me conoce ―digo ―. ¿Quién le asegura que no está entablando amistad con una mujer de comportamiento cuestionado?
― ¿Una villana?
―Y la más despiadada y perversa de todas ―digo evitando no reír escandalosamente. Si el tuviese la mas mínima noción de los rumores tejidos sobre mi envidia hacia Amanda y mi trato tan inhumano y burlesco hacia ella entonces dudo que se hubiese atrevido a dirigirme la palabra, los caballeros protegen la honra y están en contra de todo acto cuestionado y ruin, este caballero del archiduque ha de tener el mismo pensamiento.
―Incluso una villana puede verse hermosa con lágrimas en sus ojos a la luz de la luna y necesitar el consuelo de un caballero ―es su respuesta y por alguna extraña razón la sonrisa burlona se deshizo de mis labios y mi corazón latió frenético.
―Usted es alguien muy peligroso Lindel ―digo esquivando un poco el rostro para no enrojecer más al verle.
El frio aumenta un poco y también el silencio entre ambos.
―Cuando visites el imperio me asegurare de mostrarte cada locación importante en la ciudad capital ―Lindel intenta cambiar el tema lo cual agradezco.
―Tal vez lo haga ―digo con la mirada perdida en el movimiento del estanque ―. Y espero que Lindel me invite a comer un delicioso almuerzo.
―No creo que la comida común sea la mejor para su paladar.
Tengo que contener mis ganas por no reír y decirle que puedo manejar la comida “común” como la llama sin problemas. Incluso extraño algunos platillos como la sopa de verdura con carnes y un delicioso pastel de maíz.
―Te sorprenderías al ver lo que mi paladar puede degustar ―respondo.
Ambos reímos por un rato, es tan agradable conversar con Lindel sin la constante presión de comportarse como la dama perfecta, a él tampoco parece importarle la informalidad con que nos tratamos. Los caballeros del imperio son de mente más abierta que los del reino.
―Entonces ―digo ―. ¿Es divertido ser un caballero? ¿Ha ido a campañas con el archiduque a todos los reinos pequeños del continente?
―En realidad soy un caballero del emperador pero que fui asignado para proteger al gran Archiduque.
Nunca me hubiese imaginado que el caballero a mi costado hubiese compartido el campo de batalla con el temido y despiadado emperador Callisto. Tal vez por eso aquella mirada endurecida y esa postura de constante alerta, a pesar de estar en el lugar más tranquilo de palacio él no deja de mantener su espada preparada.
Las horas avanzaban y pronto el baile finalizaría, ¿Qué tan tarde es? Si mis padres descubren mi ausencia entonces estaré perdida. Con prisa retiro mis pies del estanque y busco mis zapatos en la yerba, una vez calzados me incorporo de golpe para regresar pronto. Agradecí a Lindel su amabilidad conmigo y me disculpé por hacerle perder el tiempo y descuidar sus obligaciones. Él sonríe y luego hace una reverencia.
—Fue un placer haberla conocido Selenia.
—Digo lo mismo Lindel—no es mentira, Lindel fue como un bálsamo luego de aquellos angustiantes meses teniendo que lidiar con Amanda y los rumores.
Al intentar alejarme siento mi muñeca ser sujetada con suavidad. Giro y me encuentro con Lindel cuyos ojos dorados me sumergieron de nuevo en ellos. En verdad es imponente.
—Si la dama me permite … —empieza —. Me gustaría volver a verla.
Enmudezco ante aquel pedido mientras por un segundo mi mente se nubla al contemplar esa mirada suplicante. Me sorprendí a mí misma anhelando un próximo encuentro. Toda una vida estando bajo la sombra de Amanda, es momento de ser la protagonista de mi propia historia.
—Por supuesto, eso me haría muy feliz —por primera vez en mi vida me siento apenada y un poco torpe, se supone que soy una dama, fui educada para guardar silencio, obedecer y engrandecer el apellido BellaFleur. Pero a estas alturas estoy tan agotada de vivir como todos esperan que viva, de actuar como todos esperan que actué ―. Dentro de dos días al meridiano en la plaza principal de la ciudad mi doncella estará ahí para hacerle llegar el día y la hora de nuestra salida.
Lindel se agacha sin soltarme y acerca sus labios hasta el borde de mi mano dándole un beso.
—Gracias, estaré esperando con ansias —su suave voz me envuelve por completo.
Aparto mi mano avergonzada y enrojecida.
De esa forma con una promesa hecha me despido de Lindel y me alejo a paso presuroso antes de que los nervios me traicionen, aunque en el fondo yo también anhele ese encuentro.
...***...
Un par de días transcurrieron desde aquel comentado evento y en cada reunión social el tema de Gregor y Amanda era muy comentado tanto por nobles de rango superior y menor. Los que asistieron al baile organizado para el Archiduque daban referencias de cada detalle observado delo que ahora es el rumor más fuerte y hablado del año. Las damas que tuvieron la fortuna de ver el nacimiento del tierno amor entre Amanda y Gregor eran las encargadas de narrar los sucesos que contemplaron aquella noche. Decían que nunca habían visto una pareja tan encantadora como el príncipe heredero y la señorita Amanda BellaFleur. Incluso las mujeres sonreían enamoradas imaginando la historia de amor de sus fantasías.
Incluso comentaban que Gregor a la mañana siguiente mando una invitación a lady Amanda para que tomara el té con él y poder continuar con la charla tan amena que tuvieron la noche pasada.
Bueno, ninguno de los rumores fueron mentira ya que Amanda en efecto recibió una invitación de Gregor lo que causo gran alegría en mi padre y mucho rencor y conmoción a mi madre quien inmediatamente al verse enterada de dicha incitación corrió hacia mi habitación y me confronto argumentando que me vista tan rápido como pudiese y me adelantara a palacio para evitar el encuentro entre Gregor y Amanda. Por supuesto que hice caso omiso a sus palabras, no voy a cometer el error de impedir el encuentro de mi hermanastra y mi prometido cuando es más que evidente el trato tan íntimo entre ambos.
Es así como debe de hacerse y no voy a interferir en el destino de Gregor y Amanda, solo me cuidare las espaldas a mí misma, la única vida que debe de preocuparme es la mía, a fin de cuentas, la que tuvo el final malo fui yo, Amanda tuvo lo que siempre quiso un padre amoroso quien siempre velaba por su seguridad, el amor verdadero en el príncipe heredero y al final se convertirá en reina, todos felices.
―Tu nombre está siendo ensuciado en estos momentos, te convertirás en el centro de los chismes de todo el reino ¿Por qué no lo entiendes? ¡No dejes que te arrebaten tu puesto! ¡Ese de ahí es tu prometido!
Ese de ahí es un hombre que no tiene total respeto hacia mí y a quien no le importo estar en todo momento con la hermana de su prometida, entonces ¿Por qué mi nombre tendría que verse empañado en primer lugar? Son Amanda y Gregor los que deberían rendir explicaciones y no demostrar sus afectos en públicos como si no estuviese mal su comportamiento desmesurado. No me voy a rebajar al nivel de ambos y no me importa si el resto decide condenarme por actos que ni siquiera he cometido en esta línea de vida y sin embargo aplauden la cercanía entre Amanda y con hombre ya comprometido. No quiero ser la reina de los hipócritas.
Me amo más a mí y a mi vida como para prestarle importancia a un hombre tan voluble como Gregor por mucho que lo haya amado en su momento. Pero la venda ha caído de mis ojos, el amor que sentí, o lo que creí en un principio se tornó en indiferencia y a Amanda solo le puedo desear lo mejor y esperar porque todas las personas que ahora la alaban y festejan sus coqueteos con Gregor no sean las mismas que mañana más tarde la juzgaran por aquellos comportamientos.
―Todo está hecho ―es mi respuesta a las quejas de mi madre.
― ¿Qué estás diciendo Selenia? ¿Estás hablando en serio?
―Nunca he hablado más en serio en mi vida, no peleare con Amanda por la atención de Gregor, voy a romper mi compromiso.
¿Cómo no se me había ocurrido antes? Es brillante como el oro y mi futuro, Gregor fue el que se equivocó y mancho mi honra en un baile en donde no solo asistieron las familias más importantes de nobles si no también un invitado tan ilustre como el Archiduque de Regis. He de tener que interpretar el papel de una prometida afectada de una forma tan convincente que no quede dudas ante el rey de mi sufrimiento y como el príncipe Gregor me arrastro a la decisión de romper el compromiso.
Selenia BellaFleur eres una dama afortunada.
Mi madre se retira con una expresión molesta y por la forma tan presurosa de su salida comprendí que no desea verme luego de mi decisión. Puede que no lo vea aun, pero todo esto también lo hago por ella, aunque sus palabras hirientes es lo único que recibo a cambio, una vez que obtenga mi libertad y ya no exista más amenazas me iré de su vida para evitar la vergüenza de ver a su hija convertida en una plebeya.
Una vez recuperado el silencio y la calma recuesto mi cabeza hacia atrás y froto mis sienes intentando liberar un poco el estrés acumulado.
―Lady Selenia le traje una taza de té de manzanilla ―como un ángel salvador Annelise ingresa trayendo una bebida relajante, es justo lo que necesito en estos momentos.
―Gracias Annelise ―recibo la infusión y le doy un pequeño sorbo, está delicioso ―. Por cierto ¿Mi madre se encerró de nuevo en su recamara?
―Está muy enojada señorita, no quiere que le molesten incluso mando a llamar al médico de la familia por una migraña.
―Esperemos que se mejore ―digo ―. Me preocuparía que le sucediera algo grave concerniente a su salud. ¿Amanda y padre se encuentran en casa?
―Su padre tuvo asuntos importantes que tratar y la señorita Amanda acaba de salir rumbo a Palacio debido a una invitación de su majestad el príncipe.
―Entiendo ―no le doy tanta importancia a la noticia de Amanda y me dispongo a seguir disfrutando de mi té.
―Señorita ―empieza Annelise dejando la bandeja en una mesita cercana y mirándome con una expresión de desconcierto ―. ¿Es necesario todo esto?
― ¿A qué te refieres? ―digo ―. ¿Hablas sobre el asunto de Amanda y el príncipe?
―Si mi lady ―afirma ella sin dejar ese rostro de profunda preocupación ―. Usted no es la que está cometiendo falta alguna, ¿Por qué empuja a su hermana hacia su prometido?
― ¿Acaso debería armar una gran rabieta y luchar por el amor de Gregor? ―inquiero con diversión en mi voz ―. Annelise tu misma lo has dicho, no soy la que comente infidelidad publica entonces ¿Por qué debo de rebajarme como ser humano y enfrentarme por las sobras de amor de un prometido que no me ama lo suficiente como para al menos tener la consideración de romper nuestro compromiso antes de invitar a otra dama a palacio y demostrar su afecto como si los que hicieran mal no fueran ellos?
―Mi lady ―los ojos de Annelise se abrieron enormemente.
―Estoy bien ―digo intentando disipar la tristeza formada en su mirada, más que una doncella Annelise es como una hermana mayor para mí, aun mas hermana que Amanda y estoy segura que mi incierto futuro le causa angustia, quiero abrazarla y decirle que todo saldrá bien que aún tengo esperanza y que mientras la posea no permitiré que nadie me arrebate mi futuro ―. Mi querida Annelise ―le dedico una sonrisa ―. Amanda puede quedarse con Gregor y vivir la vida soñada que desea yo solo anhelo librarme del apellido BellaFleur y vivir mi propia vida muy lejos de este reino.
― ¿Se ira usted señorita?
―Es un secreto ―digo ―. Pero esa es la idea.
―Entonces rezare a los cielos mi señorita para que encuentre su felicidad lejos de aquí en donde ni la señorita Amanda ni el duque sigan hiriéndola.
Agradezco de corazón aquellos buenos deseos por parte de Annelise.
―Por cierto ―un tema de vital importancia me viene a la memoria ―. ¿Qué hay del asunto del libro? ¿Lograste averiguar algo en alguna tienda?
―Temo que no señorita Selenia ―respondió ella ―. Fui a cada tienda de venta de libros y no encontré ninguna con ese título ni tan siquiera al autor, incluso pregunté a Sophie si había oído hablar sobre el pero no me dio respuesta afirmativa alguna.
Es un misterio el que solo exista un ejemplar incompleto y que sea propiedad de mi madre.
―Temo que solo nos queda como única alternativa buscar los pequeños mercados en el lado popular de la ciudad.
―Pero señorita es muy peligroso ir sola podría ser asaltada o secuestrada, reconsidere ese atrevimiento por favor.
―Tranquila Annelise ―digo levantándome de mi asiento para dirigirme a mi escritorio y buscar papel y tinta para escribir una nota.
“Mi estimado caballero del imperio”
Su charla fue amena y su compañía encantadora, en pago por haber secado mis lágrimas permita que le dé un recorrido por la ciudad antes de su partida. Si acepta mi humilde pedido envié su respuesta con mi doncella.
De hacerlo, lo espero el día de mañana a las 8:00 am en el mismo lugar en donde recibió esta nota.
^^^Con gratitud ^^^
^^^Selenia BellaFleur. ^^^
Al terminar de firmar doble la nota con cuidado y se la entregue a Annelise no sin antes verificar la hora correcta, faltaban 30 minutos para el medio día.
―Corre a la plaza principal querida Annelise y cerca de la pileta encontraras a un caballero de cabellos obscuros y ojos color del oro, lo reconocerás por su estilo de vestir, es un hombre del imperio. Entrégale esta nota y espera su respuesta dile que vas de parte de Selenia.
― ¿Y cuál es el nombre del caballero señorita?
―Su nombre es Lindel ―respondo ―. El caballero Lindel de Regis.
Annelise asiente haciendo una reverencia antes de partir. Mientras los minutos transcurrieron mi corazón late frenético por saber la respuesta. Lindel es una persona muy agradable y me sorprendí a mí misma anhelando volver a verlo.
...***...
En cuanto vi a Annelise ingresar a mi recamara rápidamente me incorporo de mi lugar y corro hacia ella queriendo saber qué fue lo que Lindel le dijo.
― ¿Lo has encontrado?
―Si señorita ―dijo ella sonriendo y mostrándome una nota con un papel muy distinto al que yo he utilizado ―. Me tarde un poco porque el joven caballero insistió en entregar una respuesta de su puño y letra.
Mis dedos presurosos recibieron la nota de Lindel y desdoblaron el pape. Mis ojos recorren cada letra y frase y una sonrisa se me escapa de los labios.
Mi estimada Señorita BellaFleur.
Permita que le confiese que me hace feliz haber recibido una nota de su parte pidiendo una salida, mis esperanzas desvanecidas volvieron a resurgir como el sol por las montañas cada amanecer. Espero verla y pasar una agradable mañana en su compañía a la hora que usted indica.
^^^Lindel, el caballero del Imperio. ^^^
―Señorita ―dice Annelise de seguro notando mi buen humor al terminar de leer la nota de Lindel ―. ¿Cree usted que es correcto verse con un hombre que no es su prometido en un ambiente público?
― ¿Es correcto que Gregor pueda hacer lo mismo con mi hermana y yo no? Además, Annelise querida, Lindel y yo no somos más que solo amigos y no he mostrado mi afecto abiertamente y con total descaro como Gregor y Amanda.
―Lo comprendo señorita ―continua Annelise ―. Pero por favor cuídese de las malas lenguas que solo buscaran hacerle daño. En este momento los comentarios de las damas nobles no la favorecen para nada y solo les hace falta una razón más para terminar por condenarla. Usted es una prometida real y Amanda no lo es, usted para ellos será la futura reina y la señorita Amanda solo es vista como un entretenimiento más del príncipe. Por favor mi señorita no agrave más su situación actuando con imprudencia.
Puedo comprender la preocupación de Annelise. Tiene razón, vivimos en una sociedad en donde es mal visto que una dama no se comporte a la altura de lo que se espera y que tan solo un rumor poniendo en duda su comportamiento es suficiente para censurarla, en cambio Gregor y Amanda no son tocados y ha puesto a que ahora mismo los comentarios dirán que me merezco lo ocurrido por ser una “mujer malévola y envidiosa”
―Descuida Annelise, veo a dónde quieres llegar y estoy de acuerdo contigo, voy a tener que ir lo menos llamativa posible para evitar que las personas me reconozcan o tan siquiera se den cuenta que soy una dama.
―Necesitara otro atuendo y algo que camufle un poco su cabello ―dice ella.
Más tarde ese día le pedimos ayuda a Sophie para que me proporcionara un atuendo más cómodo y apto para pasar desapercibida por las calles del lado popular de la ciudad. Sophie me miro confundida por algunos segundos, pero luego accedí a prestarme algunos vestidos suyos. Escogimos el que mejor me hacía y Sophie se lo llevo para hacerle algunos pequeños arreglos de acuerdo a mis medidas.
En la noche apenas y pude conciliar el sueño y no necesariamente es Lindel el responsable de mi pequeño insomnio, miles de dudas acerca de ese libro y las iniciales en la dedicatoria hacían que me preguntara, ¿Cuál es el misterio y porque aparentemente no existe otra copia en las tiendas de este lado de la ciudad? Espero tener suerte el día de mañana, Lindel al ser un caballero será una excelente escolta, tal vez podamos ir a comer un pastel luego encontrar lo que busco.
Las horas transcurren y me dejo vencer por el sueño.
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Updated 56 Episodes
Comments
Dora Guzman Pacherres
Tiene que tener mucho cuidado si la pescan ella termina en la guillotina y su madre en un convento.
2025-01-23
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Yulienb🌹
Que mal! ella es insensata porque sí la acusan de estar engañando al Principe este romperà el compromiso y no tendrà el dinero de la compensación. Pensè que ella iba pedir a su padre romper el compromiso aprovechando la actitud del Principe
2024-07-20
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Lluvia Ragne
Incluso si es su prometido, terminará peor si intenta algo. La sociedad ya la considera una mujer malvada, incluso si es la verdadera víctima.
2023-08-28
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