...IX...
Mientras Gregor y Amanda bailan al ritmo del vals encantando a todos los presentes y principalmente a mi padre yo solo me alejo de todo el escandalo formado hacia un lugar más apartado y silencioso, me siento tan sofocada por la cantidad de asistencia así que busco el acceso a los jardines o al menos una ventana abierta.
En el camino veo a Lady Giovanna con un grupo de damas quienes parecían confrontar a Aria, aunque inmediatamente descarto la idea, Lady Giovanna es la clase de dama que suele responder a las provocaciones con comentarios mordaces y en varias ocasiones había salido vencedora dejando humilladas a las damas que se atreviesen a hablar de ella públicamente.
Recuerdo que respetaba mucho a Aria por eso, su inteligencia me era de admiración y no comprendía como alguien como ella pudo hacerse amiga de una joven tan estúpida como Amanda quien solo la usaba para luchar sus propias batallas.
Reconozco a las mujeres que con rostros burlones y haciendo gala de su posición se reían abiertamente lanzando comentarios muy duros hacia Aria, es mi antiguo sequito de amigas las mismas que en muchas ocasiones hacíamos blanco de nuestras burlas a Amanda. No he vuelto tratarlas desde mi regreso y me sorprende que sigan siendo leales a mi aun cuando me reúse a responder sus invitaciones con la finalidad de evitar repetir mis mismos errores del pasado. Esas mujeres son puro veneno y hablar mal de las personas son sus pasatiempos más predilectos.
―Entonces Lady Giovanna, ¿Su hermana menor se casará dentro de poco? Felicidades Esperemos que la suerte le favorezca a usted también y pueda cautivar el corazón de alguien muy pronto antes de que pierda su belleza.
―Son muy valientes en enfrentarse a mi sabiendo que puedo destruirlas con una sola palabra, Lady Roselle hay escandalosos rumores de los negocios ilícitos de su padre y usted Lady Mayer tuvo un episodio muy escandaloso con el prometido de Lady Aghata.
―Usted es muy impertinente para ser la hija de un conde, se le está olvidando su posición Lady Giovanna, además nosotras contamos con el favor de Lady Selenia la prometida del príncipe heredero y a ella no le agradara saber que su apellido se está viendo ensuciado por una dama a quien se le dificulta conseguir esposo.
Aria queda en silencio lo que es una sorpresa para mí, ella no es la clase de dama que suele permitir que la humillen de aquella forma. Antes de que el escandalo llame la atención de los presentes decido intervenir.
― ¿Qué está sucediendo aquí? ―digo acercándome al grupo de damas quienes rápidamente disimularon su actitud con sonrisas falsas.
―Lady Selenia ―ambas hacen una reverencia al unísono ―. Lady Selenia está usted aquí.
― ¿Qué clase de comportamiento es este? ―por primera vez desde mi retorno puedo usar mi mirada de villana y mi voz intimidante.
Los rostros de ambas mujeres palidecieron subidamente.
―Nosotras solo estamos defendiendo el nombre de Lady Selenia, nos ofende muchísimo que una dama de malas intenciones como Lady Giovanna tenga relación con una noble bastarda que comparte el mismo apellido que usted.
Que comportamiento tan entrometido y vulgar, mi estómago tiene una sensación sumamente desagradable solo con verlas. No puedo creer que a esto me hubiese dedicado gran parte de mi vida ¿Así fue mi comportamiento en público? Bueno, ahora veo la razón de ganarme la antipatía de todos.
―Las únicas que están ensuciando mi nombre son ustedes dos, su comportamiento deplorable es inaceptable en damas de su posición. Por favor en un futuro absténganse de dirigirme la palabra.
― ¡Pero Lady Selenia! ―sus expresiones son de terror, no solo se estaban enfrentando a Lady Selenia BellaFleur sino también a una prometida real y aunque el titulo no me durara por mucho tiempo estoy dispuesto a utilizarlo si eso ayuda a repelerlas.
― ¡Largo de mi vista!
Las dos damas salen huyendo dejando a Aria y a mi solas y en una situación tan incómoda. Nunca creí que algún día defendería a mi enemiga publica de una humillación por parte de mi ex sequito, pero siempre existía una primera vez para todo. Escucho un murmullo muy bajo y al percatarme mejor veo unas lágrimas en los ojos de Aria, aquello es impactante nunca en mi vida he visto algo como eso y temo que sea una especie de error.
― ¿Lady Giovanna? ―digo intentando acercarme a ella para darle la mano, ni siquiera sabía la razón para hacerlo, ella y yo no nos llevamos bien, pero verla tan tocada por aquellos comentarios me hizo sentir mal por haber caído tan bajo como aquellas damas y ofenderla utilizando algo tan personal.
―Por favor no se acerque lady BellaFleur ―responde Aria ocultando su rostro tras su abanico ―. Si lo que busca es un agradecimiento de mi parte no la hallara.
―No hace falta qua haga tal cosa lady Giovanna no se preocupe por eso. Espero que su noche no se arruinase por este percance.
Sé muy bien que nada de lo que haga podrá borrar los comentarios hechos para ella, ambas nos hemos tratado mal en el pasado y nuestra rivalidad era conocida pero ahora no creo que prolongarla valga la pena. Ambas luchábamos por la atención de un hombre que al final eligió a otra.
―Lady BellaFleur ―luego de su silencio Aria eleva un poco la voz lo suficiente para hacer que detenga mi andar y gire hacia ella ―. ¿Por qué me has ayudado?
¿Cómo decir que hizo falta morir por mis crímenes para darme cuenta que todo lo que hice alguna vez y que cada acto malvado del que me jacte me llevo a mi propia destrucción? No sé qué futuro le deparó a Aria luego de mi partida, pero anhelo que al menos ella si haya podido darse la oportunidad de amar.
Le extiendo mi pañuelo para que seque sus lágrimas, sus largos dedos reciben la delicada tela bordada aun sorprendida por mi actuar, no le puedo culpar por dudar de mis actos yo tampoco no fui una verdadera dama.
―Lady Aria, no vuelva agachar la cabeza ante esa clase de mujeres nunca más ―digo con firmeza ―. La dama que yo admiro nunca permitiría que los comentarios venenosos borraran la dignidad de su rostro. No es pecado amar y no ser correspondido no es una ofensa conservar esperanzas.
― ¿Por qué hace esto Selenia BellaFleur? No eres diferente a ellas ¿Qué hizo que cambiaras tan de repente? ¿Juega usted con mi inteligencia? ―su tono de voz y su rostro es de desconfianza, existe cautela en sus palabras.
―Lady Aria Giovanna ―hago una reverencia ante ella conservando mi cabeza abajo como una muestra de mi arrepentimiento ―. Mi comportamiento no fue digno de una dama y traje deshonra a mi familia, pido perdón por mis comentarios dañinos hacia su persona y juro ante el nombre de mi padre y el escudo de mi familia que no volveré a perjudicarla.
―Lady Selenia ―por la voz de Aria puedo percatarme que mis palabras le causan impacto y no me esperaba menos ya que este es el juramento de los nobles cuando se desea pedir disculpas de corazón por la falta cometida, de ser roto tanto la persona como su familia serian censurados y excluidos de la sociedad ―. Lady Selenia por favor no haga tal cosa.
―Si mi promesa es rota y mis palabras se las lleva el viento que caiga la deshonra a mi casa si es que le vuelvo a fallar, yo lady Selenia BellaFleur doy mi palabra ―al repetir las últimas líneas de mi promesa una fina garua cayo de sus ojos, sus manos aprietan mi pañuelo con fuerza y su cuerpo tiembla un poco.
―Gracias ―murmura evitando verme el rostro ―. Levante su cabeza lady Selenia, acepto sus disculpas y yo le ofrezco las mías.
―La acepto.
Mientras la sensación de incomodidad se empezó a disipar ambas nos acercamos aún más, lady Aria era una persona tan amigable y muy perspicaz, sus charlas son entretenidas y posee un don para los temas de conversación.
―Te gusta Gregor, ¿verdad? ―digo bebiendo un poco de vino.
Aria niega con una sonrisa en sus labios.
―Me gustaba la fantasía que dibuje en mi cabeza, o tal vez te detestaba tanto que no podía concebir como alguien como tu haya podido ganarme para ser la prometida real.
―Créeme que no te juzgo por eso ―me rio divertida de su comentario, tal vez es el vino que logra que ambas podamos saltarnos un poco.
―Veo que ambas hemos perdido ―su mirada es dirigida a las risas de Gregor y Amanda quien a cada momento se volvían más cercanos el uno al otro. Muchas damas en mi posición se mostrarían escandalizadas por ese comportamiento entre su prometido y su hermana, pero no voy a volver a rebajarme nunca más por esos dos. No merezco el amor por lastima de nadie ―. ¿Acaso esto no te afecta? Hasta hace poco vivías para complacer a Gregor.
―No se fuerza en el corazón de nadie ―es mi respuesta ―. Hasta hace poco me di cuenta que nunca amé a Gregor en realidad si no era la idea de ser amada por alguien, estaba tan desesperada por encontrar a alguien que me viese con cariño que dejé que mi rencor y obsesión crecieran más y más.
Pasamos un momento ameno entre nosotras hablando de trivialidades y observando el cortejo de Amanda y Gregor, a este punto mi desinterés por mi prometido es más que evidente. Lamentablemente Aria tiene que retirarse a pedido de sus padres, es una verdadera pena ya que en verdad disfrute de su compañía.
Al verla alejarse vuelvo a quedar sola y debido a los rumores sobre mi dudo que alguien se atreva a acercarse a mí para hablar así que decido alejarme de este ambiente hacia un lugar más tranquilo al menos hasta que padre haya decidió que ya tuvimos suficiente
...***...
Los pasillos se encuentran en silencio a medida que tránsito por ellos, solo el brillo de la luna que se filtra por los enormes ventanales iluminan todo.
Una vez libre y localizando la entrada a los jardines reales permito que la serenidad que transmite el entorno me embargue. La noche es fresca y el suave viento nocturno da una agradable sensación en mi piel. La enorme luna sobre mí iluminaba el agua de un estanque cercano y las flores blancas que caen en aquellas quietas aguas. Alguien que no se encuentre familiarizado con el entorno podría perderse con facilidad, pero para mí fortuna he estado aquí anteriormente. Mientras mi padre hablaba con el rey y discutía la posibilidad de hacerme princesa heredera este es el lugar en donde me ocultaba a pensar o simplemente a relajarme por un momento.
La luna brilla tan hermosamente que no puedo evitar apuntar mi mirada al firmamento. Me consuela el saber que incluso si me voy de este reino al menos continuare viendo este hermoso cielo nocturno. Me acerco al borde de aquel estanque y me quito los zapatos para refrescar mis pies, el agua está muy fría y tiene que pasar un momento para que la sensación gélida en mi piel se disipe. Quiero olvidar por un instante que mi futuro depende de este momento y que existe una gran posibilidad de que Gregor tome mi vida una vez más. Intento alejar esos pensamientos tan negativos, ¿Qué ocurría conmigo? Selenia BellaFleur nunca se rinde hasta lograr todo lo que se proponga. Incluso en la primera línea nunca me rendí ni me di por vencida aun cuando mis actos perjudicaron a los demás, no voy a dejar que otros tomen lo que es mío. Toda mi vida me le he pasado frenándome, le di la espalda a tantas cosas, no puedo vivir siempre con este temor, no puedo escapar de esto ahora, no esta vez….
No esta vez.
Mis lágrimas caen en las tranquilas aguas del estanque y por primera vez desde mi regreso me permito llorar con libertad en la privacidad de este lugar. Pretender ser una dama fuerte es tan agotador, vivir con esta angustia y lidiar con el constante temor me estaba llevando a mi limite. Aunque sé que llorar no soluciona nada al menos quiero expulsar el dolor de mi corazón, quiero llorar hasta quedar completamente vacía. Quiero que mis lágrimas se pierdan en este estanque que el viento las aleje de mí y una vez que ya halla llorado lo suficiente me he de levantar y seguiré luchando por mi vida.
Unos pasos cercanos aproximándose me alertan de que posiblemente no me encuentro sola en aquel lugar, alarmada por la posibilidad de ser atrapada en un lugar en donde no debo estar me apresuro a retirar los pies del estanque espejo y con rapidez me oculto tras un árbol cercano antes de ser vista.
Y es cuando lo veo pese a la distancia existente entre nosotros, Una figura alta de buena complexión y porte, sus negros cabellos son como la noche misma y en medio de la obscuridad sus ojos dorados y penetrantes parecen resplandecer con luz propia y sin ninguna pizca de compasión en ellos, su rostro es joven y de atractivos rasgos no obstante muestra una mirada endurecida.
Quieta, observo esa imagen, ese, rostro, esas facciones, el miedo me paraliza a cada segundo. De pie oculta tras un árbol de cerezo aun sin florecer cerca de un estanque espejo iluminado por la luna yo Selenia BellaFleur quiero huir para salvar mi vida.
¿Era un asesino? ¿Un espía enemigo del reino que viene a impedir la firma del tratado?
Cuando noto que se aproxima hacia mi instinto de supervivencia se hace manifiesto y me preparo mentalmente para defenderme con uñas y dientes. ¿Quién es lo suficientemente estúpido como para atacar alguien dentro del palacio real el lugar más seguro del reino Castiello?
Los arboles tiemblan, al igual que mis piernas y manos más aquel hombre misterioso sigue tan imperturbable.
― ¿Quién anda ahí? ―digo elevando mi voz con firmeza sin mostrarle miedo ―. ¡Soy lady Selenia BellaFleur prometida del príncipe Gregor y yo te ordeno que te detengas!
Pero mis palabras parecen no surtir efecto cuando aquel hombre no detiene su andar obligándome a retroceder y alejarme de mi lugar seguro ― ¡Aléjese de mi o gritare!
La distancia se ve reducida de forma considerable y ahora puedo ver su rostro con mayor detenimiento, definitivamente es un rostro masculino y hermoso. Sus ojos dorados no se apartaban de los míos. Mi cuerpo dejo de responder a mi mente y cuando me doy cuenta de mi peligrosa cercanía al borde del estanque es demasiado tarde, mis pies descalzos se resbalan con el musgo de la orilla y me veo en peligro de caer al agua.
Sus fuertes brazos me sujetan de la cintura atrayéndome hacia él, su aroma me embarga por completo y la calidez de su cuerpo me sobrecoge. ¿Qué está sucediendo aquí? ¿Por qué estoy siendo abrazada por un completo desconocido?
Mi cuerpo continúa sin reaccionar mientras que me pierdo en aquella mirada, sus ojos me observan de una forma que logran hacer que mis mejillas se tiñan de carmesí, recorrí sus facciones con detenimiento y es como si no deseara dejar de verlo. Sus manos continúan sujetando mi cintura y atrayéndome aún más a él. Al reducirse el espacio es cuando me percato de mis acciones y me avergüenzo de mi comportamiento mostrado. Soy una dama y es mi deber comportarme y no permitir actos escandalosos.
Lo empujo intentando apartarlo de mí su cuerpo es tan grande y duro que incluso mis manos quedan adoloridas debido a aquella acción.
―Déjeme ir por favor caballero ―digo con una mirada firme y voz fuerte ―. Está poniendo en peligro mi reputación y se está exponiendo a futuros mal entendidos.
Al oír mi pedido sus brazos me sueltan, aunque no lo hizo tan rápido como yo esperaba, una vez libre me dispongo a ir por mis zapatos y regresar al baile cuando su mano toca mi brazo impidiendo que continúe avanzando.
―Usted perdone ―dice, y por primera vez escucho su imponente voz. Apenas y pude disimular un sonrojo ―. No quise asustarla lady Selenia.
― ¿Cómo es que sabe mi nombre sir?
―Fue usted misma quien lo revelo hace un momento cuando se escondía tras el árbol.
Siento que el carmín de mis mejillas retorna a mí y es sumamente vergonzoso este comportamiento de mi parte. Por primera vez no sé qué decir ni qué hacer ante una imponente presencia como la de este extraño. Al menos es un hombre educado y no un asesino o espía, he corrido con suerte en estos instantes pude haber muerto.
― ¿Por qué usted aborda a una dama en medio de la noche con total falta de educación?
―Pido perdón si la ofendí lady BellaFleur ―el hombre se arrodilla ante mí ―. Pero confieso que al verla llorar solo quise ofrecerle esto para secar sus lágrimas.
¿Alguien me había visto en un estado tan lamentable y vergonzoso? Me siento rotundamente apenada y espero que nadie más aparte de este hombre haya podido verlo.
― ¿Y qué es lo que el caballero desea ofrecerme? ―mi curiosidad despierta y poco a poco me dejo llevar por la calidez que esta persona transmite aun cuando la circunstancia de nuestro encuentro bien puede pasar por una emboscada.
Aquel hombre que importuno mi momento de soledad en medio de la noche se incorpora para proceder a sacar de entre uno de sus bolsillos un pañuelo con el escudo del imperio bordado en él. Entonces este hombre pertenecía a Regis.
―Gracias sir ―recibo la prenda y al acercar mi mano a la suya mis dedos rozan la palma de su mano.
―Puede conservarlo ―me dice dibujando una sonrisa en los labios ―. Por si desea llorar en una noche de luna como esta.
―Sobre lo que vio quiero decir que…
―No hace falta que diga algo más señorita
Es atractivo como nunca antes había visto a alguien serlo. Por su vestimenta pude deducir que se trata de un caballero del archiduque, eso explica el motivo para encontrarse en este lugar, tal vez se encuentra patrullando las áreas al aire libre de palacio para resguardar la seguridad del archiduque.
—¿Eres del imperio? —pregunté con suavidad intentando controlar el nerviosismo en mi voz.
—¿Cómo se dio cuenta?
Sonrió y le muestro el bordado de su propio pañuelo.
―Creo que esto lo delata sir ―respondo dejando la rigidez atrás, era extraño que aquel hombre me inspirara más calma de lo que mi propia familia lo hacía.
―Por supuesto ―dice y por primera vez desde que lo conocí hace un momento su mirada se tornó cálida ―. Lady Selenia BellaFleur es una dama muy perspicaz.
―Puede llamarme solo Selenia ―respondo intentando romper la barrera de los honoríficos. Una amistad entre la hija de un duque y un caballero sin importar que este sea o no del reino no era algo bien visto. Los caballeros tienen como finalidad el de servir a los nobles y la interacción debe de permanecer limitada. No me molesta hablar con alguien que no sea noble. Yo también fui plebeya cuando mi estatus de noble fue removido y mi postura ante esa creencia cambio en absoluto.
Si madre estuviese aquí de seguro pegaría el grito al cielo y le arrastraría del brazo hacia la mansión. Padre me encerraría por ensuciar su apellido con un acto tan deshonroso como ese. Pero ¿A quién le importaba si aquel caballero era un plebeyo o un noble inferior?
―Usted posee un hermoso nombre dama Selenia.
―No es necesario la formalidad ―digo dedicándole una sonrisa ―. ¿Cuál es su nombre caballero del imperio?
Puedo notar como el hombre del imperio duda por un instante, mas luego su voz se escucha nuevamente.
―Puedes llamarme Lindel ― responde aquel hombre.
―Lindel el caballero del Archiduque ―me río un poco encontrando una pequeña gracia ―. Sería un buen nombre para una novela de caballería.
Siento que es una fortuna encontrar a alguien del imperio, así podré aprender solo aquel lugar y llegado el momento huir ahí, mi anhelo de una vida pacifica será posible. Y entonces por un momento olvide todo lo que me aquejaba.
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Comments
Yoha D' Boliivarr
un poquito mas y la manda con san pedro del susto jaja
2025-02-23
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Lluvia Ragne
Podrías haber empezado con eso 😅 en lugar del infarto
2023-08-28
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Lluvia Ragne
Tu forma de actuar fue algo aterradora amigo. Yo también me hago encima si me pasa algo similar ತ_ತ
2023-08-28
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