2.6 Feromonas asfixiantes / ¿Mi marca?

...VI...

...¿Mi Marca?...

En ello y por suerte, uno de los encargados del examen llegó con un dispositivo auto-inyector en la mano. Este buscaba a su mejor amiga –Adriana–, quien había fugado con un joven estudiante después de meterse en una terrible pelea.

—¿Otro omega más? —preocupó.

Pues podía visualizar obstinación en el lenguaje corporal del alfa custodiando a su pareja.

¡No debe ser cierto!

Ya había demorado demasiado al ir a buscar los supresores de su amiga al carro. No tenía tiempo para ayudar. No obstante, tampoco tenía pista alguna del paradero de Adriana.

Tal vez, había pasado a su lado y no había dado cuenta. ¿Dónde podía estar escondiéndose? ¡Ya la había perdido!

Por ende, no tenía de otra más que ayudar con esa otra situación. ¡Sucedería un crimen si no lo hacía¡

Debía aplicarle el supresor de Adriana a ese joven estudiante de forma rápida y sin que se diera cuenta. No quería meterse en una pelea innecesaria con ese estudiante alfa desconocido.

Así que tenía que tener mucho pero mucho cuidado. ¡Los alfas además de ser muy territoriales eran demasiado violentos cuando custodiaban a un omega!

Por lo tanto, al ojo, calculó la ubicación de la carótida, y administró el fármaco, en un solo movimiento.

«¡Qué precisión!», se felicitó. «¿Tal vez debía convertirme en cirujano?»

Eso, sin darse cuenta de que su puntería no había dado en el blanco querido.

—Bueno... ¿qué más da? —agregó cuando ubicó la verdad de su pinchazo.

El medicamento tardaría más en surtir efecto. Pero actuaría lo suficientemente rápido para ayudar al niño rubio del alfa en cuestión.

Los supresores que manejaban a su amiga eran de la más alta calidad.

Entonces, cuando estaba a punto de retroceder en felicitaciones para sí mismo, se dio cuenta de algo muy curioso:

—Dime por favor que no te llamas «Ilia» —susurró para sí mismo, cuando observó al trágico niño girasol—. Ese estúpido enamorado llorará por todo un mes, si es así —se preocupó previendo el trágico y molesto futuro.

En tanto, Dan después de morder a Ilia, llevaba ese sentimiento confuso de territorialidad sobre él.

Quería alejar a aquel pelirrojo, pero no podía.

El sedante lo hacía caer en cansancio.

—¿Qué está pasando?

Quiso atrapar a Ilia con lo último de sus fuerzas y, llevarlo a su lado. Sin embargo, este no lo permitió y lo amedrentó con un puñetazo directo a la cara.

—¡Ya no volverás a tomarme con la guardia abajo! —advirtió.

Sin asco, sin arrepentimientos y sin pena.

A la vez que tenía unas ganas irremediables de molerlo a golpes. Iba a disfrutar su venganza. No obstante, Dan puso una expresión con la que el chico girasol no pudo más que detenerse.

¡Maldita sea! ¡Eso era hacer trampa! No sé atrevida a golpear a una persona con lágrimas en los ojos.

A continuación, el alfa lo abrazó.

Nunca nadie más, además de «Zak» –ese insistente necio–, le había dirigido una mirada tan cálida y resplandeciente.

Dan no quería hacerle daño, y también sufría por lo ocurrido.

—Discúlpame —susurró y el chico flor quedó en incertidumbre.

¿Qué demonios le estaba pasando?

—¿Estás bien? —preguntó el encargado a Ilia, mientras se arrepentía de no haberlo a auxiliado antes.

Todo era un problema tras otro.

Si el más sensato y centrado de los Tagram se enteraba de que su «hermoso girasol de otroño» –tal como lo llamaba él– había sido marcado por otro alfa, por muy seguro, se iba a volver un loco desconsolado.

Aquel moriría de tristeza.

Ya que, no por nada, había perseguido al rubio por más más de seis años sin descanso.

—Déjame ver tu cuello —pidió para confirmar la desgracia.

Tian estaba en jaque.

Primero, Adriana –la única hija de los Tagram– se le había escapado cuando él era el encargado de vigilarla. Y segundo, Ilia –la obsesión del más idiota de los Tagram– había sido marcado por otro alfa.

—No, no estoy bien—respondió Ilia a la primera pregunta, tocando la sangre que se escapaba de la herida—, y... gracias, supongo —A la vez que no podía controlar el temblor de su cuerpo—. Ese hijo de puta me ha mordido muy fuerte —espetó con furia para ignorar sus atemorizados latidos.

—Ponlo a un lado. Ya debió caer inconsciente —indicó el encargado Tian, a la vez que le ayudaba a destrabar el agarre de Dan—. Y ahora, quédate quieto que necesito revisar tu «marca» —volvió a insistir para comprobar la fuerza del vínculo.

—¿Mi – mar – ca? —silabeó Ilia, a poco de estallar de la ira.

Para luego, captar el verdadero significado de la mordida.

¡Eso le pasaba por preocuparse por alguien más!

—¿Mar – ca?

Ni en sus sueños más locos, alguna vez había podido imaginar que Dan fuera un alfa.

Porque...

Él era...

El que seguía de manera ciega, el que era demasiado sumiso para cualquier decisión, el que nunca contrariaba a Lenay, el que bajaba la cabeza y sobre todo, al que le encantaba estar callado.

«Alfa, alfa, alfa».

¡Él no podía ser uno!

¡Solo su altura podría ser considerada más que el promedio!

—¡Todo es tu culpa, maldito perro! —mentó Ilia con rabia pateándolo—. Maldita sea — profirió y luego se tocó su herida—. ¿Sangre? —reconoció y todos sus nervios se respingaron. Pues dentro del reciente susto que se encontraba, solo se escuchaba a él mismo.

—¡No te muevas mientras te estoy curando! —renegó Tian al ver como su paciente contaminaba su propia herida con sus dedos sucios y llenos de gérmenes—. No quieres que tu herida se infecte, ¿o sí? —advirtió en tanto jalaba a Ilia del brazo para que volviera a sentarse en el piso—. Sé que quieres permanecer al lado de «tu alfa», pe...

Entonces Ilia empezó a derramar su protesta en improperios y gritos.

Era impaciente, gritón y violento. Tian nunca había visto a un «omega» tan poco dócil. ¿A qué hora se callaba? ¿O acaso era ese el significado que daba el vínculo en él?

—¡Ya! ¡Está bien! —volvió a impacientar aprisionándole la muñeca—. Lo que digas, pero quédate quieto.

Entonces, Ilia lo vio con rabia.

Aquel iba a ser un día muy largo.

—¿Qué puedo hacer para que te calmes? —preguntó Tian—. Tengo algunos dulces en mi mochila. Si te callas, te los daré.

En ello, llegó Aiden.

Él no llevaba sus gafas ni su desgreñada cabellera de siempre. Si no que andaba bien peinado, tal como si se hubiera repasado los dedos, una y otra vez, por su cabellera. ¿Qué le había pasado? Su rostro denotaba una clara apatía.

Tian quiso saludarlo, pero este no le permitió ni siquiera respirar.

¡Necesitaba saber lo que pasaba!

—¿Ustedes dos se conocen? —interrumpió Ilia sin importarle algún respeto o diferencia de edad.

Entonces, Aiden se sobó las arrugas de su entrecejo.

Ya no estaba para seguir renegando.

Entre tanto, Tian agradeció la interrupción del niño rubio. Pues si el profesor malhumorado se enteraba dónde estaba «su hermana», daría un grito al cielo. ¿Cómo podría decirle que Adriana, su hermana menor, andaba aumentando a «otro omega» a la familia?

A mala hora había dicho que «si» a la propuesta de realizar pruebas de subgénero en un colegio de betas. Ambos, –Adriana y él– apenas iban en sus primeros años en la facultad de medicina, así que no había ninguna necesidad de sumar experiencias tempranas a sus currículos.

—No me detengas, Tian —Justamente, Adriana, su mejor amiga, le había dado esa orden antes de correr hacia el niño omega para protegerlo—. Tú no lo comprendes... pero él es mi destinado... no lo puedo dejar así —Ya que, Adriana, una alfa dominante, no era una persona que soltara más de dos palabras, ni mucho menos alguien que se preocupara por alguien o por algo.

¿Acaso no lo vio venir?

—¡Ey, esperen! —gritó Tian al ver a los de la ambulancia—. Deben llevar también al niño rubio —indicó mientras Ilia subía la mirada—. Están vinculados y no lo pueden alejarlo de su alf... digo, del otro niño que lo hirió. 

...---------------...

...💃💃💃...

^^^Nadie lo pidió, pero este de aquí es TIAN.^^^

^^^El asistente/mejor amigo/sirviente/confidente/mayor apoyo de Adriana.^^^

...----------------...

^^^ Peculiaridad de Tian:^^^

^^^Es realmente confiable. Se encarga de todo problema que pueda surgir.^^^

^^^Su nombre completo es "Bastian".^^^

^^^Otros:^^^

^^^Es pelirrojo. Estudia medicina. Y sabe tocar tres tipos de instrumentos (guitarra, violín y piano)^^^

descargar

¿Te gustó esta historia? Descarga la APP para mantener tu historial de lectura
descargar

Beneficios

Nuevos usuarios que descargaron la APP, pueden leer hasta 10 capítulos gratis

Recibir
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play