1.1 ¿Omega? / Preocupación

...I...

...Preocupación...

—Muy bien chicos, avancen tranquilos y ordenados —dijo el profesor y comenzó el bullicio.

La hora de Literatura había concluído y, lo que venía a continuación, era lo más esperado por el todo el grado: «el examen de género secundario». Una prueba, en la cual, por fin sabrían su resultado definitivo: alfa, beta u omega.

Era bastante emocionante.

En consecuencia, todos los alumnos del primer piso debían dejar sus aulas, marchar con dirección al patio principal del colegio y dar encuentro a las carpas instaladas por el Ministerio de Salud.

—Cálmense y avancen en orden —avisaban los megáfonos de la escuela.

—Solo les tomaran un pequeño examen de sangre —reforzaban algunos profesores afuera del salón—, no es nada del otro mundo. —A la vez que rogaban para que el día pasara sin ningún problema—. Espero que sepan comportarse con los representante del ministerio y...

Los aludidos no hacían caso.

Como si nada relevante pasara: conversaban, caminaban y reían.

No había que denotar que veían al dichoso examen como la perfecta oportunidad para descansar, porque era más que evidente. Y preocuparse era una pérdida de tiempo.

Llevaban bien presente que nada cambiaría en ellos o con su símbolo:

«β».

Todo eso, a contraste de los profesores; los cuales, no opinaban lo mismo debido a que encontraban «algo» que no cuadraba en el ambiente.

«¿Por qué "esos alumnos" andaban extrañamente motivados?», se preguntaron echando un ojo en el grupito de siempre .

Esos incordiosos –y su amplio expediente de malas conductas– parecían demasiado animosos para la cuestión.

Estos llevaban vaciando los últimos pasillos con sonrisas gordas y radiantes a contraste del adecuado escepticismo que presentaba la mayoría del alumnado.

Se notaba a leguas que su agitación no llevaba las razones correctas. Y, que sus sonrisas tan pícaras presagiaban sus intenciones.

Aquellos debían de estar planeando algo.

«Es mejor que los siga...», decidió Aidan acomodando sus molestos lentes, a la vez que revisaba la última aula que vacíaban los alumnos. «Y no debo perderlos de vista», completó. Pero cuando estaba a punto de cerrar la puerta, vio que dos de sus alumnos aún estaban dentro.

—Ilia —habló uno de ellos al otro—. Vamos, Ilia, muévete —mientras trataba de convencerlo para que se moviera de su pupitre.

Al parecer el responsable –y poco recompensado– delegado hacía honor a su cargo y realizaba su trabajo con bastante diligencia. Sin embargo y una vez más, el resultado no se daba como él quería, porque era malo imponiendo respeto.

—No quiero ir —susurró Ilia pasando casi por desapercibido.

¿Debía intervenir?

Para el profesor Aidan era una molestia solucionar todos los problemas que acumulaban sus alumnos diariamente. No le gustaba tener trabajo demás.

Nunca le había encantado la idea de sudar la gota gorda. Pero –y gracias a su mala suerte– le había tocado el salón más problemático. Y tenía que sufrir...

¿Acaso esos niños no entendían que ese examen era más importante de lo que creían? Evitarlo solo significaba una falta de conciencia al dinero de sus padres.

Pues, si no tomaban la prueba aquel día, si o si se lo harían luego, para tener la certeza de cómo debían pararse ante el mundo ¡Pero, eso sí!, con un costo adicional de tres cifras en su recibo por ser una prueba tomada de forma particular.

En fin...

—Ya deja de pensar en eso —aconsejó el delegado James, mientras le hacía una señal al profesor Aidan pidiéndole un favor—, Ilia, no te preocupes de lo que puedan decir nuestros compañeros. Ya los conoces, son unos atolondrados... —pues pedía que le dejara a cargo del asunto—. Sea lo que sea que diga el examen, tú seguirás siendo tú, y nada cambiara. No debes desanimarte y...

—Cállate, James —por fin respondió el otro—. Las palabras que dices son molestas.

El profesor Aidan, viendo aquella confrontación, no pudo hacer nada más responsable que dejar el problema a sus dos alumnos y huir antes de que le pidieran algún consejo.

Debía sacarlos y cerrar el salón, pero no podía –ni quería– quedarse a solas con aquellos dos.

Uno de ellos podía resultar ser un omega y no quería meterse en ese «tipo» de problemas.

Así que: «cinco minutos», indicó con las manos desde la puerta, y James entendió enseguida esa señal.

—Entonces... habló el delegado sonriendo—. ¿Qué palabras puedo decir para animarte?

Este se sentía bastante feliz al saber que el profesor Aiden le depositaba su total confianza para resolver el problema y se sentía realizado. Pero Ilia, quien lo estaba viendo pavonearse dentro de sus laureles imaginarios, dijo:

—Nada —con mucho pesimismo, y luego completó—: Si te pusieras en mis zapatos, tal vez lo entenderías, pero no creo que puedas hacer eso.

—Entonces déjame intentarlo —respondió James—. Si no lo intento... ¿Cómo sabré que no puedo hacerlo? —completó muy animado y siguiéndole el juego para terminar rápido con el asunto.

Ilia entonces suspiró y, le dirigió una mirada directa para decir:

—Imagina que eres tú al que le darán el posible resultado fatal en el examen.

A lo que, James quiso reírse, pero no lo hizo a tiempo gracias al buen papel –que solo él creía tener– de ser «responsable y capaz». En consecuencia se cuestionó en mente: «¿Resultado fatal?», para poder concentrarse y luego restarle seriedad al asunto.

Era demasiado drama por una pequeña tontería, pero eso no podía decírselo a Ilia, pues resultaría ser demasiado inmaduro de su parte y sabía que lo haría enojar aún más.

No.

Debía pensar en algo más, porque necesitaba ser perfecto en todos los sentidos.

Así que, aclarando su garganta con un poco de toz elegante (también a su parecer), tomó una postura de pensador para que de ese modo colocara la mano en su barbilla y cerrara los ojos.

«A ver... a ver... yo como "omega", yo como un "O-ME-GA"», cuestionó en mente. «Hm... Creo que sería una zorra», pensó riéndose de sí mismo.

—¡Vamos! ¡Dime! —exigió Ilia cansado de esperar en silencio—. ¿Qué harías?

—Yo...

...----------------...

...💃...

^^^¡Agradezco el apoyo! (Si es que hay, también 😥)^^^

^^^Bueno...^^^

^^^De cualquier forma, aquí presento el siguiente dibujo.^^^

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^^^ Ilia ^^^

^^^Peculiaridades^^^

^^^Tiene el cabello rubio y le gusta mucho el dulce.^^^

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Comments

Mil hojas

Mil hojas

Me gusta como escribís ✨

2022-04-28

0

ᰔᩚ ʏᴜᴍɪᴋɪ ʜᴀʀɪsʜᴀᴍᴀ ᰔᩚ

ᰔᩚ ʏᴜᴍɪᴋɪ ʜᴀʀɪsʜᴀᴍᴀ ᰔᩚ

jajajajaja y sin ser omega, se puede

2022-03-12

1

imposibol

imposibol

necesito saber más!

2022-02-15

1

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