Un aire burlista emanaba en él como así también la intensa maldad que podía respirar al estar cerca suyo. De no haber hablado con su padre habría creído que su gemelo estaba totalmente perdido en la oscuridad como sucedió con todos los de su raza.
— Así es ¿por qué? ¿Decepcionado? — una burlista y siniestra sonrisa se le dibujó en su rostro.
La furia se intensificó en Uriel quien no toleraría que su gemelo continúe así, respiraba entrecortado mientras clavaba la mirada en la de Ariel.
— Esto tiene que acabar Ariel, no toleraré que seas el nuevo enemigo de la humanidad y de este planeta — el aludido sonrió con ironía — No fue ese tu objetivo cuando viniste a este lugar.
— Padre me dijo que aquí encontraría la felicidad — respondió Ariel — Y eso fue lo que hice, al final tenía razón. Todo esto se lo debo a Padre.
— ¡No te atrevas a culparlo por tu debilidad! — rugiendo esto Uriel se lanzó contra su hermano quien se supo defender con gran destreza.
Ambos gemelos se trenzaron en una ruda batalla, los dos conocían el arte del combate a la perfección, sus poderes chocaban junto con sus cuerpos viéndose solo destellos blancos y negros.
Similar al choque de planetas, los dos iban dejando miseria y destrucción a su paso, ya que la naturaleza misma estaba siendo dañada al ser escenario y testigo de tan brutal enfrentamiento.
Los poderes del Tiempo y del Destino eran inigualables pero sus sentimientos tan entrecruzados era lo que hacía de la batalla algo único.
Ariel cayó al suelo formando una profunda grieta bajo su cuerpo solo para regresar al combate con mayor furia e intensidad. Uriel fue arrojado contra la misma montaña que se resintió y resquebrajó hasta el profundo interior de su tierra sólida.
Respiraba entrecortado mientras volvía a la lucha una vez más.
Con el labio partido Ariel reía sintiendo placer mientras veía a su gemelo acercarse listo para reiniciar el enfrentamiento.
— Vaya Uriel — dijo Ariel feliz— Hacía tiempo que no tenía una pelea así — su labio cicatrizó — Es exitante ¿verdad? — Sin esperar respuesta alguna se lanzó a él transformándose una vez más en una gran bola claroscura que giraba por todas parte destruyendo todo a su paso.
En un determinado momento Ariel fue arrojado al suelo y el aire dejó de entrarle por unos segundos.
Cuando se repuso un poco pensó en un plan alterno para librarse de Uriel, ya que no podría eliminarlo debido a que ninguno de su raza puede morir en manos de otro igual o inferir a ellos en poder. En ese momento volvió a detectar la puerta dimensional que conducía a otro lugar más sombrío aún. Sonrió siniestramente, esa sería la solución.
Incorporandose volvió al ataque pero en esta ocasión iba llevando a su hermano hacia la puerta dimensional donde acabaría arrojándolo. Cuando estuvo muy cerca dijo:
— ¿Por qué me enfrentas así Uriel? Somos hermanos
— Por eso mismo estoy haciendo esto - le respondió su gemelo — Voy a salvarte Ariel, te ayudaré a salir
— ¿Salir?
2Se que no te corrompiste totalmente, se que estás allí dentro encerrado. No te preocupes hermano, te salvaré—
Aquello consiguió que algo en el interior de Ariel se removiera con desesperación intensa, hecho que lo enfureció más de lo que ya estaba. "Uriel, ayúdame". Aquella súplica no solo la escuchó Uriel sino él también y lo confundió.
— ¡No! — rugió Ariwl más furioso que antes — ¡No necesito tu ayuda! ¡No estoy encerrado! — Diciendo esto lo atacó con todo su poder logrando hacerlo caer en la trampa —El que estará encerrado pero en otra dimensión eres tú hermano. ¡Adiós para siempre! — diciendo esto contempló cómo Uriel caía en esa dimensión oscura antes de que la puerta vuelva a cerrarse.
—Al fin me decise de semejante estorbo. — Diciendo esto empleó sus poderes para curar sus heridas en décimas de segundos, luego regresó al pie de la montaña y elevó la mirada en dirección a la cima — Ahora a retomar mi búsqueda — Sonriendo con placer siniestro comenzó el acenso con su velocidad sobrenatural.
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 55 Episodes
Comments