Capítulo V

Samay

Hoy desperté temprano y después de un baño me puse la ropa que mi hermanita eligió para mí. Es un vestido verde con un cinturón dorado y un blazer negro, además de zapatillas del mismo color. Pensé que podría demorarme esperando para la entrevista. Me hice un maquillaje ligero y me unté crema de almendra en manos y piernas. Luego de desayunar con calma, me monté en mi auto y me dirigí hacia el gran edificio.

Al llegar, me indicaron dónde tenía que ir. Cuando el elevador se abrió en el piso de entrevistas, me quedé boquiabierta al ver a tantas personas allí, hombres y mujeres. Me sentí incómoda bajo la mirada de tantos individuos, así que me escondí en una esquina apartada a esperar. Pero incluso así, no pude evitar escuchar algunas burlas por mi peso.

Después de varias horas, finalmente fue mi turno. Al entrar a la sala, encontré a tres personas: dos hombres y una mujer. Me hicieron todo tipo de preguntas y respondí con calma como creí adecuado. De repente, el más joven de los tres dio una palmada. Por un momento pensé que se parecía al CEO de la empresa por las fotos que había visto. Era evidente que era carismático y muy expresivo por su comportamiento repentino. Me sonrió y se puso de pie.

—Samay Tadeus, solo tengo una pregunta más: ¿estás lista para empezar ahora mismo?

—¿En serio? Sí, claro, señor, estoy lista cuando lo desee.

—Bien, en cuanto termines con los papeles en Recursos Humanos, te llevarán a conocer a tu jefe.

—Muchas gracias.

Extendió su mano y la estreché con gusto.

—Bienvenida, señorita Samay.

Sonreí y, después de verlo alejarse, seguí las indicaciones para hacer los trámites. Con todo firmado y con tarjeta en mano, me llevaron a mi puesto de trabajo. Allí, un joven se acercó y me mostró todas mis responsabilidades: la agenda con el horario del CEO, teléfono de trabajo, y la prohibición de usar el personal salvo en horarios de descanso. En fin, había un millón de reglas, algo normal bajo el mandato de un jefe controlador, pero necesario en un lugar como este.

No me molestaba para nada, lo único que me importaba era aprender y demostrar mi valía para conseguir el puesto que realmente deseaba. Al terminar con las indicaciones, me llevaron a la oficina del jefe. Como siempre, había dos grandes puertas de madera con una señal llamativa y fina que decía “DIRECTOR GENERAL”.

—Pase. —Dijo una voz profunda y sensual después de que toqué la puerta. Cuando entré sin mirar al frente, escuchaba al joven presentándome al jefe. Luego sentí que se cerro la puerta—. ¿Cree que puede mirarme a los ojos?

Salí de mi ensoñación para levantar la vista y encontrarme con unos ojos ámbares que me saludaban. Por un momento, dejé de respirar; lo que tenía delante era impresionante. Si el hombre de anoche estaba tan apuesto como pude ver en la oscuridad, las fotos no le hacían justicia a este hombre. Quería juntar mis manos y rezar por tal belleza, amén.

Vi cómo sonreía abiertamente; supongo que mi rostro debió haberlo dicho todo. Sin demora y con elegancia, se acercó hasta quedar frente a mí. Extendió su mano y en ese momento salí de mi embelesamiento. Samay, por Dios, sé profesional. ¿Qué diablos te pasa? Sin dilación, estreché su mano.

—¡Un placer conocerlo, señor! Mi nombre es Samay Tadeus Martin.

¡Ah! Estúpida, habla más despacio y no tartamudee.

—El placer es mío, Samay. ¿Puedo llamarte así?

Sentí que su mano tocaba la mía gentilmente; el calor surgió entre nuestras palmas y mi alma se calentó. Me dio vergüenza, pero por un momento no pude dejar de ver al galán de anoche frente a mí; incluso su voz era parecida. Pero eso era imposible; él habría dicho algo. Apretó mi mano y salí de mi ensueño asintiendo con la cabeza.

—Espero que podamos trabajar juntos a la perfección.

Aclaré mi garganta y deseché la idea; simplemente no era posible.

—Claro, señor De la Forte, así será.

—Armando… llámame así.

—Perdón, señor, pero no es correcto.

—Bueno, delante de los demás dime, señor Armando, y entre nosotros, solo Armando.

—¡Ah!… Está bien. ¿Necesita algo ahora mismo?

—Quisiera que trajera la agenda para ver mi horario y planificar el de mañana, de este modo podré decirle todo lo que debe hacer.

—Muy bien, enseguida regreso.

Me di la vuelta y me moví lo más rápido que pude. Llegué a mi puesto con las manos sudadas, así que busqué toallitas húmedas y me sequé. Tomando la agenda, sentí que mi teléfono personal vibraba. Rápidamente, le eché un vistazo desde la gaveta, disimuladamente.

 Albaricoque_10:30

Bd, mi osita, espero que hayas soñado conmigo. Yo lo hice contigo y sabes qué, se volvió realidad. Espero que tengas un lindo día.

 ¿Mi osita? Pffftt, que gracioso, me gusta, tan tierno. ¡Oh! Debo volver con mi jefe, pero tengo que responderle… solo un minuto.

 Sam_10:31

Bd, me alegra haber entrado en tus sueños. ¿Pero qué se volvió realidad? En fin, ten un lindo día tú también. Tu osita.

¡Ja! Por suerte pierdo la timidez cuando escribo, ya que no me ven. En fin, déjame correr que el jefe me espera. Toqué y escuché que me daba permiso, así que accedí. Vi que estaba mirando su teléfono con una sonrisa ladina, la cual no desapareció cuando me miró. Su mirada era tan intensa que no pude sostenerla y desvié la mía hacia su pecho.

—¿Tiene todo?

—Sí, señor.

—Bien, tome asiento para comenzar.

Me acomodé en el asiento ajustando mi vestido y cometí el error de mirarlo. Sus ojos brillaban con lujuria y estaban fijos en mí. Su boca estaba entreabierta y noté que respiraba lento, luego mojó sus labios con la lengua de forma lenta, como saboreando algo. Para rematar, mordió su labio inferior e instantáneamente tuve que apretar mis piernas; sentí claramente cómo mi ropa interior se empapaba.

Tuve que desviar nuevamente mi mirada; la vergüenza me calentó las orejas y sentía que me iban a explotar. Traté de normalizar mi respiración, era difícil. ¡Ay, Dios! ¿Acaso me he vuelto loca? ¿Cómo es posible que en solo días de llegar aquí conozca a dos hombres que me ponen a este nivel de excitación? Albaricoque me acelera el corazón y este dios griego en minutos me provoca un cambio de ropa interior.

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Comments

rubi salgado

rubi salgado

ella no lo reconoció pero el si así osita

2024-09-12

1

Rosalinda Quintanilla

Rosalinda Quintanilla

el si sabe que es su osita que ella cree que son 2 personas

2023-11-22

3

Alae

Alae

me encantó la trama.....

2022-09-08

2

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