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La Leyenda De Huang Yi : La Vice-generala Inquebrantable.

La Leyenda De Huang Yi : La Vice-generala Inquebrantable.

Status: En proceso
Genre:Romance / Mujer poderosa / Reencarnación
Popularitas:2k
Nilai: 5
nombre de autor: Lewis Alexandro Delgado

En un mundo dominado por hombres, la legendaria maestra de artes marciales Mei Ling reencarna como un joven en la antigua Dinastía del Dragón. Ocultando su verdadera identidad femenina y su vasta experiencia, Mei Ling, ahora Huang Yi, debe navegar en una sociedad machista mientras se enfrenta a un carismático y sarcástico General, librando batallas internas y externas para sobrevivir, honrar a su familia y forjar un camino hacia la igualdad, todo mientras guarda un secreto que podría costarle la vida.

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10 Batalla En La Posada.

La pelea fue brutal y rápida. El General, con su fuerza descomunal y su maestría con la espada, era una fuerza imparable. Sus golpes eran precisos y letales, derribando asesinos con cada movimiento. Yo, con mi espada, me movía como una sombra. Mi hoja danzaba en el aire, bloqueando, desviando y golpeando con una precisión asombrosa. Cada estocada era calculada, cada movimiento era fluido y letal la espada se sentía como una extensión de mi brazo, un arma que conocía íntimamente de mi vida pasada. Nos cubríamos las espaldas mutuamente con una coordinación instintiva, una sinergia que me sorprendió. Aún no podía creer que el frío y arrogante General y yo pudiéramos tener una conversación tan madura, y ahora, luchar codo a codo con tanta eficiencia. Los asesinos cayeron uno tras otro, sin poder con la inesperada combinación de fuerza bruta y agilidad astuta.

Protagonista:

Después de la refriega, y de asegurar que no hubiera más amenazas, el General y yo nos retiramos a nuestra habitación compartida. La posada estaba en silencio, solo los susurros de los heridos y los que empezaban a limpiar el desastre.

"No está mal, mocoso," dijo el General, limpiando la sangre de su espada con un trapo. "Tienes buenos reflejos para ser un chiquillo. Y esa espada... ¿dónde la aprendiste a manejar así?"

"Es un regalo de mi padre, General," respondí, envainando mi espada con un click seco. "Me ayuda a mantener a raya a los perros rabiosos. Ya sabe, esos que atacan sin previo aviso." Le dediqué una mirada significativa, y él me respondió con un gruñido. A pesar de todo, esta inesperada conversación y la lucha nos habían acercado un poco, pero las barreras de nuestro sarcasmo y nuestras disputas seguían firmes.

El resto del viaje transcurrió con menos incidentes. Tres días y tres noches después, finalmente llegamos al campamento militar. El espectáculo era abrumador. Tiendas de campaña se extendían hasta donde la vista alcanzaba, un mar de lona y tierra. El aire estaba impregnado de un olor peculiar: una mezcla de sudor, cuero, metal, leña quemada y el inconfundible aroma a cientos de hombres sin bañarse. No era el lugar al que estaba acostumbrada, aunque mi vida en el campo y la caza me habían familiarizado con olores fuertes. Este, sin embargo, era un nivel completamente nuevo de "fragancia masculina". Mi madre y los niños estaban en casa, preocupados y deseando con todo su corazón que regresáramos sanos y salvos de esa feroz guerra. Esa imagen me dio fuerzas para soportar el hedor y el desafío que se avecinaba.

Los días que siguieron fueron de organización y planificación. Me pasé horas observando el mapa militar, un pergamino gigantesco desplegado en la tienda de mando, mientras los soldados discutían estrategias y movimientos de tropas. Su forma de pensar era... rudimentaria. Con cautela, y haciendo acopio de la lógica y tácticas militares de mi vida anterior, comencé a trazar líneas en el mapa con un trozo de carbón. Una estrategia que no solo les daría la victoria, sino que minimizaría las bajas. Al principio, me miraron como a un bicho raro. "¿El mocoso de Huang Yi? ¿Un vicegeneral de campo opinando sobre tácticas militares?" Pero a medida que explicaba mis puntos, la lógica aplastante de mis argumentos, la forma en que calculaba los movimientos del enemigo y cómo contrarrestarlos, los dejó a todos sorprendidos. El General Feng Shang, en particular, me observaba con una intensidad que casi me ponía nerviosa. No había podido disimular su asombro ante mi inteligencia.

Al día siguiente, el General nos levantó a todos temprano. El entrenamiento comenzó. Él dividió a los soldados en varios grupos, asignando a los hombres más fuertes y experimentados para entrenar a los nuevos reclutas. A mí, me dejó con el grupo de los más marginados: los más jóvenes, los más débiles, aquellos a quienes consideraban sin esperanza.

"¡Vamos, parece que son hombres!" les grité, mi voz resonando con una autoridad que no sabía que tenía. "¡Les voy a enseñar a usar lanzas, no a balancear ramas! ¡Dejen de quejarse y muévanse!" pensé —Que mi voz sea el eco de su propia fuerza. No importa el tamaño de la sombra, la luz de una mujer puede disiparla. No subestimen el poder de la determinación.—

"Esto que estoy haciendo se llama abdominales," dije, mientras me tumbaba en el suelo y ejecutaba el ejercicio con una facilidad pasmosa. "Van a hacer doscientas abdominales. ¡Vamos, necesitan reforzar sus músculos si no quieren ser carne de cañón! ¡Uno, dos, tres... y no me miren, hagan las suyas!"

Luego, tomé mi espada. "Y ahora, esgrima. No basta con la fuerza bruta, sino con la agilidad y la inteligencia. ¡En una guerra no se gana solo con tener músculos, sino con estrategia!" Mi forma de enseñar esgrima era completamente diferente a la que conocían. En lugar de golpes pesados, me enfocaba en la fluidez, la velocidad, la precisión. Demostré movimientos que los dejaron a todos paralizados, incluso a los soldados más experimentados que estaban en otros grupos. Su atención se desvió hacia mí, y muchos comenzaron a unirse a mi entrenamiento, intrigados por mi técnica.

"Ahora, les voy a enseñar estrategia militar," continué, dibujando en la tierra con una rama. "Esto es más importante que cualquier músculo. Un buen soldado es un pensador, no solo un bruto con un arma. Es la mente la que gana las guerras, no solo los músculos. La astucia, el engaño, la previsión... ¡todo eso es más letal que cualquier espada!" —La verdadera batalla se libra en la mente. La estrategia es el látigo que azota la arrogancia del enemigo, la intuición, la espada más afilada.—

El General, que había estado observando desde la distancia, se acercó, su rostro una mezcla de asombro y una creciente curiosidad. Jamás pensó que un "mocoso" como yo, que se crió en el campo, pudiera poseer tal inteligencia y maestría en la batalla. Estaba revaluando todas sus suposiciones sobre mí. Mi secreto, mi verdadera identidad, seguía a salvo, pero mi capacidad estaba dejando una huella imborrable, forjando el respeto de los hombres a mi alrededor.

Cuando cayó la noche, y después de un día extenuante de entrenamiento, los soldados, exhaustos pero motivados, se fueron a dormir. Logré escabullirme sin ser vista y, una vez en mi espacio dimensional, me dediqué a mi propio entrenamiento. Con todas las herramientas y la tecnología de mi vida pasada, practicaba con una ferocidad inaudita, puliendo mis habilidades, mi mente enfocada en la guerra que se avecinaba. La luna brillaba sobre el campamento militar, iluminando el camino de un destino incierto, pero una cosa era segura: Yo, Huang Yi, la "mocosa" del campo, estaba a punto de convertirme en una leyenda, y el campo de batalla sería el escenario de mi verdadero despertar. —Este no es solo un campamento militar, es mi lienzo. Y con cada estrategia, cada entrenamiento, estoy pintando el camino hacia la victoria, no solo para mí, sino para todas las que vendrán después.

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Gabriela Herrera
cierto con eso lo eliminaba por completo 😂
Maria Del Carmen Alfonso
muy muy hermosa la novela muchas felicitaciones👏👏🥰
Aleida Delgado Santana: Gracias a usted.
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santiago bock herrera
Huy gatita salvaje estas en problemas
santiago bock herrera
No hay enemigo pequeño
santiago bock herrera
🥰🤣🥰🤣
santiago bock herrera
Y las agujas venenosas donde estan
Aleida Delgado Santana: Se le olvidaron, era un momento de tension.
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santiago bock herrera
, buenísima esta la novela
Aleida Delgado Santana: Gracias.
total 1 replies
Paola Cordero
Porfa porfa autora no se demore tanto en actualizar esta hermosas historia esta que 🔥🔥🔥🔥🔥
Paola Cordero: Ayy si porfa las otras dos que ya estoy leyendo están muy yyyy buenas tambien
total 2 replies
Danita 🥰
Está buena la novela 👍
Aleida Delgado Santana: Gracias.
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