¿Pueden dos personas que se buscan una y otra vez encontrarse?
Ella es Katiuska Velázquez una mujer divorciada y madre de una adolescente de 13 años de edad cuya vida ha estado llena de dificultades debido a sus malas decisiones.
Él es Alexander González, un viudo de 38 años y padre soltero cuyo único objetivo en la vida es criar a su hijo y administrar su empresa.
NovelToon tiene autorización de @maryurisve para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capítulo X: El Oscuro secreto Katy parte 2
Katy finalmente se quedó sola en el apartamento y recorrió todo el lugar, buscaba a su madre por todas partes y le parecía increíble que ya nunca más estaría allí, las palabras de Julia realmente le dolían porque una parte de ella creía que eran ciertas, hizo enojar a su madre hasta provocarle la muerte.
—Mamá, perdóname, por favor… yo no quise hacerlo —gritó en medio de la sala, mientras las lágrimas que había contenido finalmente brotaron.
Se dirigió a la cocina. Al abrir la alacena, quedó sorprendida por la cantidad de botellas acumuladas. No recordaba en qué momento su madre había comprado tanto alcohol. Tal vez llevaba tiempo planeando acabar con su vida.
—¿Por qué no me di cuenta, mamá? —se preguntó, con un dolor que no encontraba respuesta.
Katy apenas había probado algunas cervezas con Alex en la secundaria, nunca algo tan fuerte como el ron. Pero ese día, consumida por la culpa, quiso probar la bebida que tanto le gustaba a su madre, la misma que la había destruido.
—Quiero saber por qué te gustaba tanto —susurró.
Sirvió un poco en un vaso. El líquido ámbar brillaba con un tono hermoso, casi hipnótico. Lo acercó a su nariz: el olor era penetrante, áspero. Finalmente, llevó el vaso a sus labios. El sabor amargo la estremeció, pero al instante sintió un alivio fugaz, como si el ardor del alcohol quemara también su dolor.
—A tu salud, mamá —dijo Katy, alzando el vaso antes de probar su primer trago.
Le gustó esa sensación de paz y por eso se sirvió un segundo trago, luego un tercero y así sucesivamente hasta perder el sentido, a la mañana siguiente se despertó tirada en el piso y con un dolor de cabeza insoportable.
—Dios, cómo me duele la cabeza… —se quejó.
Esta escena ocurrió muchas veces y si Katy se hubiera dado cuenta de que los hijos de alcohólicos tienen una predisposición genética a desarrollar esa enfermedad habría sido más cuidadosa con su consumo del alcohol de ahora en adelante, pasaría mucho tiempo para que ella admitiera que tenía un problema.
Katy faltó por un par de días a clases, porque la universidad le concedió unos días de permiso, durante ese tiempo no tenía consciencia del día o la noche estuvo ebria quería no pensar en la culpa que sentía.
Después de tres días en medio de este desastre, se dio cuenta de que podría perder el semestre y que su padre la obligaría a regresar a la hacienda.
—¿Cómo te sientes, Katy? —preguntó Aura, preocupada.
—Aguantando, amiga. Lo peor es que no me duele tanto como debería —respondió Katy, con tristeza.
—Katy, tu mamá tenía un problema de salud. Estoy segura de que, en el fondo, te quería mucho. Solo que no sabía cómo expresarlo.
—Aura, mi mamá nunca me quiso —dijo Katy, con un hilo de voz.
Aura la miró con ternura.
—Ven acá, amiga. Lo que necesitas es un fuerte abrazo —dijo, rodeándola con sus brazos.
Por primera vez en días, Katy sintió un alivio distinto al del alcohol: el calor humano de alguien que la sostenía en medio del vacío.
En los estudios le iba muy bien, solía encontrarse con Roger en la biblioteca, y por lo general la invitaba a tomar un café y conversaban animadamente, Katy era un poco ingenua y no se daba cuenta de que se trataba de un hombre mujeriego, solo que a diferencia de su papá era muy reservado.
—Roger, ya se me hizo tarde. Debo volver a casa.
—Qué lástima, porque quería estar más tiempo contigo —dijo él, entrelazando sus dedos con los de ella.
Todos esos detalles cautivaban a la solitaria Katy, que un hombre tan atractivo como Roger le prestara tanta atención la hacía sentir muy especial, lo que no se daba cuenta era que este falso hombre no solo tenía esos detalles con ella sino con varias mujeres a la vez.
Katy regresaba a su enorme y solitario apartamento en algunas ocasiones bebía un trago antes de ir a la cama para sentir sueño, debido a que su papá estaba enojado porque lo desobedeció la ignoraba deliberadamente, así que solo estaba en contacto con Mario, y con Julia la relación estaba rota definitivamente y ella no sentía ningún tipo de interés de interactuar con ella.
Todos los meses le depositaban en su cuenta bancaria lo necesario para cubrir sus gastos y sabía que era la manera de Marcos para presionarla que desistiera de estudiar esa carrera universitaria.
Marcos, debido a la experiencia con Francia desistió de casarse con su joven novia e incluso se hizo una vasectomía para no tener más hijos, extrañaba mucho a Katy, pero su orgullo no le permitía admitirlo.
—Mario, ¿llamaste a tu hermana? ¿Cómo está ella?
—Se encuentra muy bien, papá. Deberías llamarla tú mismo.
—Que llame ella primero. Soy su padre, no tengo por qué rogarle.
—Papá, alguien tiene que dar el primer paso.
Contrario a lo que creía Katy su madre Francia si se preocupaba por ella y en su testamento estaba estipulado que ella heredara el apartamento y un fideicomiso al cual podría acceder a la edad de 25 años, cuando ella recibió los documentos del apartamento estaba muy sorprendida porque realmente no lo esperaba, Mario decidió no contarle sobre el fideicomiso hasta que pudiera disponer de esos fondos.
—¿Qué es esto? —preguntó, leyendo con asombro.
Para tener ingresos extras hacía las tareas de sus compañeros y cobraba por ello, ya que era una de las mejores estudiantes de la facultad y solicitó una beca la cual obtuvo fácilmente para reducir los costos de la matrícula, debido a ello todos en la universidad creían que Katy era muy pobre, porque no conocían sus orígenes, escoger una carrera universitaria contraria a la que quería sus padres la convirtió en una paria entre sus familiares.
Roger ignoraba que Katy pertenecía a una familia muy acaudalada, por el contrario, creía que era una pobre y miserable campesina.
—Roger, si Katy te gusta tanto, ¿Por qué no le pides que sea tu novia? —le preguntaban sus amigos.
—Aunque Katy es muy linda y me gusta mucho, el problema es que no tiene nada que ofrecerme —respondía él, con apatía.
Foto de Dylan de Jonge en Unsplash
Katy tiene conocimiento de que estuvo expuesta a Clamidia. ¿Como es posible que no se haya realizado examen formal y exponga a Alex a contagio? (Ni recuerdo cuánto tiempo ha pasado)