NovelToon NovelToon
NO ESCAPARAS

NO ESCAPARAS

Status: Terminada
Genre:Demonios / Venganza de la protagonista / Enfermizo / Romance / Completas
Popularitas:17.9k
Nilai: 5
nombre de autor: Ruczca

Novela +18
Mi nombre es Lucia Westton, la hija legítima del Marqués Arturo Westton.

Durante años viví rodeada de amor, lujos y tranquilidad… hasta que mi madre murió en un trágico accidente de carruaje después de una fiesta de té.

Creí que aquella sería la peor tragedia de mi vida.

ME EQUIVOQUÉ.

Poco después descubrí que mi padre había ocultado una amante… y una hija ilegítima: Laura Westton.

Desde el momento en que ellas cruzaron las puertas de la mansión, todo cambió.

Mi hogar dejó de sentirse seguro.

Las miradas se volvieron frías.

Los susurros comenzaron en la oscuridad.

Entonces Laura me convenció de jugar un extraño juego.

Dijo que podría ayudarme a hablar con mi madre una última vez.

PERO ALGO SALIÓ MAL.

Ahora… algo me sigue desde las sombras.

Lo veo en los espejos.

Escucho sus pasos detrás de mí.

Siento sus manos heladas rozando mi cuello mientras duermo.

¡TENGO MIEDO!

Y lo peor de todo…

¡NADIE ME CREE!

NovelToon tiene autorización de Ruczca para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

CAPÍTULO 8 — ALGO RARO ESTÁ SUCEDIENDO

Caminaba hacia el comedor sintiendo una extraña presión en el pecho.

Intentaba convencerme de que todo había sido una pesadilla.

La marca.

El olor.

La respiración detrás de mí.

Todo debía tener una explicación.

Debía tenerla.

Sin embargo, mientras avanzaba por los pasillos de la mansión, algo comenzó a inquietarme.

Los sirvientes.

Todos los que me cruzaba se detenían para saludarme.

Pero había algo profundamente perturbador en ellos.

—Buenos días, señorita Lucia.

Sonreían.

Todos sonreían.

No importaba si estaban limpiando, cargando cajas o acomodando flores.

Sus ojos siempre terminaban encontrando los míos.

Y cuando lo hacían...

Sonreían.

No eran sonrisas normales.

Sus labios se estiraban demasiado.

Como si alguien que jamás hubiera sonreído estuviera intentando imitar una sonrisa humana.

Y lo peor...

Era que no apartaban la mirada.

Seguían observándome sin parpadear.

Incluso cuando ya había pasado de largo.

Sentía sus ojos clavados en mi espalda.

Observándome.

Siguiéndome.

Esperando.

Aceleré el paso.

Cuando finalmente llegué al comedor sentí alivio.

Mi padre.

Laura.

Clarissa.

Todos parecían normales.

Por primera vez desde que desperté, pude respirar tranquila.

Tomé asiento y empecé a desayunar.

Pero apenas probaba la comida.

Mi mente seguía atrapada en lo ocurrido durante la noche.

¿Dónde estaba la tabla?

¿Por qué desapareció?

¿Qué era aquella marca?

¿Y por qué todos parecían tan extraños?

Las voces a mi alrededor se volvieron un murmullo lejano.

Hasta que de pronto...

¡BANG!

Un golpe estremeció la mesa.

Toda la vajilla vibró.

—¡Lucia Westton, responde cuando te hablan!

—¿Eh...?

Levanté la cabeza sobresaltada.

Mi padre estaba mirándome.

Mis ojos se encontraron con los suyos.

Y entonces...

Sentí que la sangre abandonaba mi cuerpo.

Su rostro.

Su rostro no era humano.

La piel de mi padre estaba estirada de forma imposible.

Sus ojos sobresalían exageradamente de sus cuencas.

Las venas negras recorrían su cuello.

Y aquella sonrisa...

Aquella horrible sonrisa...

Le abría el rostro de oreja a oreja.

Giré la cabeza lentamente.

Laura también me estaba mirando.

Pero la mitad inferior de su mandíbula parecía haberse desencajado.

Su sonrisa era tan grande que podía ver el interior oscuro de su garganta.

Clarissa sonreía igual.

Su boca estaba tan abierta que podían verse muchos dientes muy afilados no eran humanos.

Todos.

Todos me observaban.

Sonriendo.

Como si estuvieran esperando algo.

Mi corazón comenzó a latir frenéticamente.

—¡A-AAAH!

Me levanté de golpe.

La silla cayó detrás de mí.

Retrocedí aterrorizada.

Mi respiración era errática.

No podía apartar la vista de ellos.

Aquellos rostros.

Aquellas sonrisas.

Aquellos ojos inmóviles observándome.

Entonces mi padre golpeó nuevamente la mesa.

¡BANG!

Me sobresalté.

Parpadeé.

Y todo desapareció.

Mi padre estaba normal.

Laura parecía preocupada.

Clarissa confundida.

Como si nada hubiera ocurrido.

Como si yo fuera la única que acababa de ver aquella monstruosidad.

—¿Qué demonios te sucede? —preguntó mi padre con evidente molestia.

Abrí la boca.

Intenté hablar.

Intenté explicar lo que acababa de ver.

Pero las palabras no salían.

Era como si mi voz hubiera sido arrebatada.

Mi padre se puso de pie.

—Ve a tu habitación.

—Padre, yo...

—Ahora.

Su voz fue fría.

Cortante.

No me dio oportunidad de explicarme.

Bajé la mirada y abandoné el comedor.

Pero justo cuando crucé la puerta...

Sentí algo.

Una sensación horrible.

Como si alguien estuviera demasiado cerca.

Giré lentamente la cabeza.

Uno de los sirvientes estaba de pie al fondo del salón.

Inmóvil.

Observándome.

Sonriendo.

Y esta vez...

No era una ilusión.

Su sonrisa era imposible.

Tan amplia que la piel de sus mejillas parecía desgarrarse.

Y sus ojos...

No parpadeaban.

No se movían.

No parecían humanos.

El sirviente levantó lentamente una mano.

Y sin dejar de sonreír...

Susurró:

—El juego aún no ha terminado, señorita.

Parpadeé aterrorizada.

Y al instante siguiente...

El hombre estaba trabajando normalmente.

Como si jamás hubiera dicho una sola palabra.

Como si jamás me hubiera mirado.

Pero yo sabía lo que había visto.

......................

Caminé de regreso a mi habitación con una inquietud creciente oprimiéndome el pecho.

Los largos pasillos de la mansión parecían más extensos que de costumbre. El eco de mis pasos resonaba entre las paredes mientras intentaba ignorar la sensación de estar siendo observada.

No lo conseguí.

Cada sirviente con el que me cruzaba detenía sus labores para mirarme. Sus cabezas permanecían inclinadas en ángulos imposibles, demasiado pronunciados para resultar naturales. En sus rostros se dibujaban sonrisas rígidas que llegaban hasta los ojos.

Sentí un escalofrío recorrerme la espalda.

Aceleré el paso.

Entonces me di cuenta de algo peor.

Ya no permanecían inmóviles.

Uno tras otro comenzaron a seguirme.

Primero fueron unos pocos. Después más. Sus pasos se sumaron detrás de los míos formando un coro cada vez más numeroso.

No me atreví a mirar atrás.

Corrí.

El sonido de los pasos aumentó inmediatamente, persiguiéndome por los corredores de la mansión.

Cuando por fin alcancé mi habitación, cerré la puerta de golpe y giré la llave con manos temblorosas.

Apenas tuve tiempo de apoyarme contra la madera cuando comenzaron los golpes.

La manija se agitó violentamente.

Algo empujó desde el otro lado violentamente.

Una vez.

Dos veces.

Una y otra vez.

—¡Déjenme en paz! ¡Váyanse! —grité con la voz quebrada por el miedo.

Los intentos continuaron durante varios minutos.

Después cesaron.

El silencio regresó tan abruptamente que resultó más aterrador que el ruido.

Respiré hondo intentando calmarme.

—Solo estoy cansada... Tal vez fue mi imaginación...

Las palabras murieron en mis labios.

Ni yo misma era capaz de creerlas.

Fue entonces cuando escuché una risa.

Suave.

Apenas un susurro.

Tan cercana que sentí su aliento rozándome la oreja.

Me giré de inmediato.

No había nadie.

La habitación estaba vacía.

Sin embargo, algo había cambiado.

El hedor a carne podrida había regresado.

Era mucho más intenso que antes.

La pestilencia impregnaba el aire hasta revolverme el estómago.

Corrí hacia la ventana y la abrí de par en par, dejando entrar el aire fresco de la mañana.

No sirvió de nada.

El olor permanecía.

Y cuanto más respiraba, más convencida estaba de una idea horrible.

No provenía de la habitación.

Parecía emanar de mí.

Mi corazón comenzó a golpear con violencia contra mis costillas.

Las manos me temblaban.

Todo mi cuerpo temblaba.

Entonces llegaron las voces.

Al principio fueron apenas murmullos.

Después lamentos.

Susurros que se superponían unos sobre otros hasta formar una cacofonía insoportable.

Procedían de todas partes.

De las paredes.

Del techo.

Del armario.

De debajo de la cama.

Levanté la vista y sentí que las piernas estaban a punto de fallarme.

La superficie de las paredes se ondulaba como si estuviera viva.

Decenas de rostros humanos emergían lentamente de ella.

Hombres.

Mujeres.

Ancianos.

Niños.

Todos atrapados dentro de la pared.

Sus bocas se abrían en silenciosos gritos de agonía mientras intentaban escapar.

Algunos lloraban.

Otros suplicaban.

Otros simplemente observaban.

Sus dedos deformes se estiraban desde la pared tratando de alcanzar la habitación.

1
Reinimar🧡
increíble un giro super inesperado

la ameeee🔥🔥
Ruczca🐈‍⬛🌸: Gracias por tu calificación y comentario me hacen muy feliz 🫂(¿Me sigues?) Te invito a leer mis otras novelas.
total 1 replies
Reinimar🧡
espectacular 🥰
Fanny
me encantó la trama, los personajes y la fluidez, felicitaciones 💐
Ruczca🐈‍⬛🌸: Gracias por tu calificación y comentario, me hacen muy feliz. 🫂 Te invito a leer mis otras novelas y si gustas a seguirme.
total 1 replies
Yahaira Quiroz
osea que el es el demonio del juego /Scare//Scare/ y ahora sí la ama 🙈🙈🙈
Yahaira Quiroz
jajaja a caray la dejara sin caminar 😅😅
Yahaira Quiroz
osea que entonces por eso la otra acepto sin ningún problema sin reclamos ni nada 😐😐😐 que bueno que se mató la madrastra
Yahaira Quiroz
tal vez es lo ISO para liberarla del trato con el demonio 😐😐
Yahaira Quiroz
querían que sufriera y la rompieron completa mente no ?? la hermana quería que tuviera demonio pues ahí está
Yahaira Quiroz
que manera dar poder para la eliminación de demonios /Chuckle//Shhh/ después de todo salió bien 😍😍
Yahaira Quiroz
por la forma en que la ve y dice las cosas 🙈🙈🙈
Yahaira Quiroz
tengo una teoría será que el duque tiene algo que ver con el demonio???
Yahaira Quiroz
la chica ya mejor ubiera hecho pacto con el demonio si de todas maneras la va a volver loca pues entonces que arrastre a todos por desgraciados 😭😭😭
Yahaira Quiroz
es que yo no sé quién es más cruel el papá por no creerle los malditos sirvientes por burlarse o las dos brujas
Yahaira Quiroz
mírala si era una maldita traidora le tiene celos por qué ella es la bastada ilegítima
Yahaira Quiroz
a caray esto se puso intenso 😅😅 si que está examinando muy bien 🙈🙈
Yahaira Quiroz
santa madre 🙈🙈🙈 ya que lo cuenta así ,si da miedo
Liseth Merchan
Y como así que el lobo la mataba de verdad? Osea que de verdad la mataba o solo era en la mente?
Liseth Merchan
Zepharel es el mismo demonio de un principio? El mismo que la violo y atormentaba siempre?
Liseth Merchan
Oseaaaa queee????
Yahaira Quiroz
santa madre esto está bueno
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play