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EL CASTILLO DEL VAMPIRO [YAOI]

EL CASTILLO DEL VAMPIRO [YAOI]

Status: Terminada
Genre:Yaoi / Vampiro / Magia / Mundo de fantasía / Contratadas / Completas
Popularitas:554k
Nilai: 4.8
nombre de autor: Dalianegra

(YAOI/BL)
Dark es un Vampiro pura sangre de la familia Nightingale. Es quién reina en el pueblo de Las Lunas Llenas. Es un muy buen gobernador y muchas personas se ofrecen para darle su sangre, pero él no acepta a cualquiera porque la sangre que debe beber debe ser única, especial y de la más alta calidad. Sin embargo, después de que la persona que tenía para beber sangre comienza a perder calidad en sus vasos sanguíneos, la preocupación lo asalta al creer que no podrá encontrar a alguien igual o incluso mejor que pueda darle vitalidad, fuerza y sobre todo poder. Sin embargo, cuando encuentra a Honey se da cuenta de que se había equivocado.

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LAS ROSAS MARCHITAS.

Cuando despertó soltó un bostezo mientras se estiraba. No sabía que hora era, pero se sentía feliz porque era otro día donde tenía comida y sintió más alegría por recordar que debía alimentar esos conejos.

Se puso de pie y Jays se encargó de darle ropa limpia y dejarlo bien igual que siempre. Se dedicó a peinar su cabello.

—Listo, su cabello está listo.

—¡Genial! Tengo que salir —dijo poniéndose de pie.

—¿Salir a dónde?

—Ayer invité unos conejos para que vengan a comer. Mi amo dijo que los podía tener como mascotas y tengo que darles comida.

—Pero, primero la comida. Es lo principal.

—¿No puedo comer después?

Jays negó. Honey puso mala cara, pero solo asintió para irse a la cocina igual que siempre. Entonces, aprovecho de preguntar si tenían algunas hojas de lechuga o cascaras para darle a los conejos. Uno de los sirvientes se dispuso a juntarle todo lo que había pedido y, al terminar de comer, salió afuera con la caja llena de verduras.

Caminó con Jays a su lado y vio como se encargaba de dejar la comida amontonada en un lugar específico que era donde ayer había visto los conejos.

Intentó dejar la comida lo más tentadora posible y se quedó sentado bajó un árbol que estaba cerca esperando que los conejos llegaran. Vio que el sol avanzaba y avanzaba y ninguno aparecía. Jays quiso decirle que no siguiera esperando porque los conejos nunca se veían de día por esos lugares, pero vio a Honey tan esperanzado que no quiso quitarle las ilusiones.

Entonces, cuando los arbustos se movieron, él se quedó mirando atento cuando uno a uno los conejos fueron apareciendo. Jays pensó que eso era extraño. Los conejos no solían llegar porque siempre, los demás vampiros, se alimentaban de ellos y tenían terror por eso, pero ahora estaban acercándose.

—¡Hola! ¡Si vinieron! —exclamó Honey poniéndose de pie y acercándose de forma lenta para no asustarlos —. Les traje comida como prometí. Ya no tendrán que pasar hambre nunca más.

Se arrodilló a sus lados y los conejos grises comenzaron a comer. Jays se quedó desde lejos mirando todo y sonrió. Se preguntó si su Rey estaba mirando eso o no, pero claro que Dark estaba mirando lo que estaba sucediendo igual que siempre. Desde lo alto de una de esas ventanas que se veían totalmente oscuras, observaba cada cosa.

Sabía que todos los animales que andaban por alrededor eran devorados siempre por sus empleados, así que le había dado lo mismo el tener algún animal, ahora pensó diferente.

—¿Ustedes son una familia? Tú te ves grande como el padre y tú te ves tierna y un poco más pequeña como la mamá y ustedes se ven como los hijos. Los voy a llamar la familia Rabbit —dijo con una sonrisa.

No supo cuánto tiempo estuvo con ellos, pero cuando los conejos se fueron ya se habían comido casi todo y Honey se sintió más que feliz.

El día siguió transcurriendo como de costumbre. Lo pasó con Jays igual que siempre caminando por muchos lugares. Ella era una compañía más que perfecta, así que lo llevaba a donde él deseaba. Cuando Honey se cansó, se sentó en el césped corto bajo a sombra y alzó la mirada viendo el castillo.

—¿Mi amo si sale al sol se muere? —preguntó curioso.

—No, no muere, pero las quemaduras que obtendría serían horribles y sanarse de ellas sería mucho peor. Le podría tomar años y el dolor podría ser tan fuerte que le podría causar la muerte sin graves problemas.

—Eso debe ser doloroso. ¿Alguna vez se ha quemado?

—Jamás.

—Espero que nunca suceda. Él me está dando comida y un techo y no tengo que hacer nada más que producir mucha sangre buena para él. Ni siquiera es alguien que me trate mal.

Ella asintió.

—Él es muy bueno, pero cuando tiene que ser cruel, entonces lo es sin siquiera dudarlo. Todos los recipientes de sangre que ha tenido jamás han sufrido por algo estando aquí.

—Creo que todos han tenido suerte.

—Así es, pero todos son especiales para él por algo único —contó ella sonriendo —. Los años han ido evolucionando, las cosas han ido cambiando y, en vez de mejorar, algunas cosas han ido empeorando. El que un pueblo tenga un rey justo como él se debe sentir bendecido.

Honey sabía que era así. Durante el tiempo que había vivido en el pueblo solo escuchaba a las personas hablando sobre su Rey y las buenas cosas que hacía por ellos. Se dedicaba a ver como todos preparaban ofrendas para él cuando sabían que iba a ir al pueblo. Él muchas veces lo había visto caminando por el pueblo cuando era pequeño y siempre lo había visto como alguien temible y grande, ahora seguía siendo temible y grande, pero tenía la oportunidad de conocerlo un poco mejor.

Nunca imaginó que iba a terminar estando en el castillo, pero pensó en que tal vez nunca le había dado una ofrenda como agradecimiento a su Rey, pero que ahora le estaba dando su sangre y que eso era lo máximo que podía hacer alguien como él siendo pobre y casi huérfano porque, después de perder a su madre, era así como se sentía cada día.

Se quedó en silencio por unos segundos y Jays encontró extraño eso. Le dio una breve mirada para verlo con su rostro lleno de tristeza y aquello no le gustó. Durante mucho tiempo el castillo había estado sumido en silencio y, la llegada de Honey, había enviado calidez a cada rincón del lugar a pesar de lo aterrador que podía ser.

Cuando la noche llegó, estaba bañado nuevamente. Ya lo hacía solo y Jays solo lo esperaba afuera porque había entendido cómo debía bañarse para que quede totalmente limpió.

Al salir, vio su ropa en la cama. Era una polera manga larga y un pantalón largo delgado y cómodo para dormir. Ella se fue asegurándose de que Honey estaba dormido y lo estaba, pero despertó unos minutos después. Se sentó en la cama mirando a todos lados y se acercó a la ventana. La luna llena estaba igual que todas las noches iluminando todo sin falta alguna.

Caminó un poco por la habitación, pero otra vez no tenía mucho sueño. Abrió la puerta con lentitud y vio todo vacío. Quiso ir a la cocina, entonces vio una puerta trasera abierta que nunca antes había visto. Se quedó dudoso, no obstante, antes de pensarlo bien ya había salido mirando a todos lados sin pensar en si podía haber peligro o no.

Dio pasos mirando, hasta que vio un lugar totalmente iluminado. No supo lo que era, así que se acercó viendo que era el jardín de las rosas que estaba brillando. Se quedó asombrado viendo como todos los colores brillaban con ganas. Vio como incluso andaban unas luciérnagas y sonrió. Sabía que Jays algo le había dicho sobre el jardín de las rosas, pero no recordaba que era y solo entró.

Tocó todas las flores que vio sintiéndolas suaves y hermosas. Las podía ver que, al tocarlas, sus pétalos se cerraban, pero que se volvían a abrir al segundo y solo suponía en que las rosas se avergonzaban un poco.

Se detuvo cuando vio las rosas marchistas. Eran las únicas que se veían tristes y opacas entre tantos bellos colores. Se acercó con cuidado y se arrodilló a sus lados para verlas todas. Las tocó un poco y notó sus pétalos casi todos secos. No supo que hacer para que vivan, pensó que tal vez les faltaba agua, pero vio que la tierra estaba húmeda.

Recordó las palabras de su madre sobre que, sin importar que fueran animales o plantas, todos merecían ser tratados con cuidado y, de vez en cuando, hablarles un poco.

—Hola —les susurró mientras las tocaba —, ¿qué es lo que les pasa? ¿Extrañan a alguien?

Movió un poco la tierra con sus manos y observó todo el lugar para ver si había algo que les podía estar haciendo daño. Luego, miró a las demás rosas para ver que estaban todas juntas y acompañadas, pero que ellas estaban solas.

—¿Se sienten solas aquí al fondo? ¿No quieren estar al medio de todas? No deben temer, este lugar es seguro. Pueden florecer todo lo que quieran.

Se puso de pie para mirar entre las demás rosas intentando buscar un sitio donde poder ponerlas. Al encontrarlo, se movió encima de las otras para no pisarlas.

—Voy a hacer un agujero aquí para que tengan más amigas —les habló a las otras rosas y comenzó a hacer un agujero del tamaño perfecto.

Al terminar de plantarlas, quedó con su ropa toda sucia y sus manos también. Incluso tenía tierra en su rostro.

—Ahora todas van a estar juntas —habló mientras estaba arrodillado en el suelo con cuidado.

Entonces, fue cuando Dark apareció. Se quedó parado en el umbral de la puerta y quiso hablar porque lo que menos deseaba era que alguien entrara al jardín de las rosas. No le gustaba que entraran extraños, solo la persona que él había destinado para eso, entonces escuchó a Honey decir:

—Yo también me he sentido solo mucho tiempo y es triste, así que entiendo que no quieran florecer por haber dejado su hogar. Cuando mamá murió, yo tampoco quería seguir viviendo ni nada. Todo era triste y solitario porque papá no me trataba bien, pero prometo que mi amo es bueno. Él las va a cuidar mucho igual que todas las demás rosas.

Lo vio con tierra hasta en el cabello y apretó la mandíbula. Quiso gritarle a Jays por no haberle dicho sobre que estaba restringido el entrar al jardín y ella claro que lo había dicho, pero él, igual que muchas cosas, lo había olvidado. Jamás había golpeado a sus recipientes de sangre, pero habían veces en que los regañaba cuando no obedecían

Dio un paso para sacarlo de ahí y hacerle entender que no debía entrar nunca más cuando, con su vista mucho más mejorada que la de Honey, vio como una de las rosas se comenzaba a mover.

—Pueden crecer tanto como quieran. Yo vendré a hablarles siempre para que sepan que no están solas. De seguro que serán muy hermosas y...

—Honey —habló Dark.

Él al oír su nombre se puso de pie de forma inmediata.

—Mi amo, yo cambié las rosas porque se sentían muy solas. Mamá siempre decía que se le debe hablar a las plantas para que se sientan bien —dijo con una sonrisa y sintiéndose orgulloso de su logro.

Dark lo quedo viendo porque su ropa era clara y estaba café por la tierra al igual que su rostro y sus manos que estaban mucho peores. Soltó un suspiro porque odiaba ver sus recipientes de sangre todos sucios.

—Estás sucio —habló de manera lenta.

Honey se miró un poco.

—No se preocupe he estado peor.

Dark de imaginar a qué se refería con peor, casi le dio algo. Entró y Honey vio como, conforme iba avanzando, las rosas se iban ocultando con sus pétalos. Notó que detrás del vampiro todas estaban ocultas, pero que detrás de él todas estaban abiertas.

—Mira tus manos como están —dijo enojado.

El vampiro soltó otro suspiro mientras tomaba sus manos pequeñas.

—Se pueden lavar, mi amo, me lavaré con mucho jabón.

Vio su rostro para verlo sucio también y sintió estrés y que le dolía la cabeza. Tomó uno de sus paños para limpiar su rostro con cuidado, pero notó que eso provocaba que la suciedad se esparciera por todos lados y lo hizo enojar mucho más. Honey vio su rostro y como sus ojos rojos se veían intensos.

—¿Está enojado?

—Sí —contestó.

—Es que las rosas se veían tristes.

—No quiero que te ensucies nunca más —dijo tomándolo de la mano para hacerlo caminar.

Justo en la entrada se toparon con Jays que soltó un grito al verlo en ese estado. Pensó en que se veía igual que un cerdo después de revolcarse en un charco de lodo.

Ella no dijo nada, solo los vio caminar y dio por hecho que tenía problemas.

Al llegar a la habitación Honey creyó en que solo se iba a ir, pero Dark no lo dejó solo ni un solo segundo. Se quedó ahí viendo su ropa que podía utilizar y viendo el baño hasta que le indicó que entre.

—¿No se va a ir?

—No —respondió el vampiro cerrando la puerta del baño.

—Eh...

—Voy a asegurarme de que quedes bien limpio.

Honey sintió su rostro caliente y no supo como quitarse la ropa cuando él estaba ahí mirándolo con sus ojos rojos.

1
Ji Sang
que que comas mas comida 👏
Ji Sang
un imagen de referencia me gustaria
Ji Sang
hay al menos tiene un aamiga
Lesly Olascoaga
por fiiiiiiiiiin
Lesly Olascoaga
🤣🤣🤣🤣
ankjny
😭😭😭😭 estoy llorando a más no poder, y por eso tengo que decir que te felicito, lograste trasmitir ese dolor y sufrimiento de los personajes.
:: ELISITAA|~~~
bueno vamos colaborando para el ataúd jsjsjsj🤣🤣
:: ELISITAA|~~~
bueno no ahora
:: ELISITAA|~~~
honey mijo presta atención 🤣🤭
ALICE
bueno querida yo la ley completa pero al buscarla otra vez no la encontré los capítulos completos no se que paso, pero los quiero /Angry//Angry//Angry/
ankjny: y los demás capitulos???? quiero más, quiero más.
total 1 replies
Coromoto Hernández
falta que dark despierte y diga qué no es de amo y sumisa!
Coromoto Hernández
al final si eres una jays
Vitry 🖤
Me encantó la historia Pero me quedé con las ganas de conocer el final, de casualidad saben dónde las puedo leer /Whimper//Whimper//Whimper/
Linda«cookie<3
Que hermosa declaración 😍❤️ 🥹
Linda«cookie<3
Hay Honey!! no a esa primera vez /Chuckle/
Ji Sang: si se confundió
total 1 replies
Ggukie__07
JAKSJAKS ATREVIDOOO
Ggukie__07
bebito:((
Hola
yo pensando que el hermano escucho todo Uy no que pena
Dayamí Espinosa Máximo
alguien sabe que pasó con Yoco ahí una pila de novela a media 😩😩😩
dirnx
huuummm está muy buena la idea dark Pero eso no va funcionar ni un poco sabes que tiene cerebro de pollo
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