accidente… y despierta en el cuerpo de un personaje dentro de la novela que estaba leyendo.
No es una heroína.
No es alguien importante.
Es alguien destinada a morir.
Y lo peor… es saber exactamente a manos de quién.
El duque.
Frío, implacable y peligroso, el mismo hombre que en la historia original termina con su vida. Decidida a cambiar su destino, ella hará todo lo posible por mantenerse lejos de él.
Pero hay algo que no estaba en la novela.
Una conexión inexplicable.
Una mirada que la reconoce.
Un lazo que no puede romper.
Porque mientras ella intenta huir de su muerte…
él comienza a acercarse como si siempre le hubiera pertenecido.
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sospechas
El palacio real… ya no era el mismo.
El banquete había terminado.
Pero el caos…
Apenas comenzaba.
Los pasillos estaban en silencio.
Demasiado silencio.
Guardias en cada esquina.
Sirvientes interrogados.
Puertas cerradas.
—Paranoia…
Exactamente como debía ser.
La investigación comenzó de inmediato.
Dirigida por la mano derecha del rey.
Sirian Novok.
Un hombre conocido por una sola cosa:
Lealtad absoluta.
No al poder.
No a la nobleza.
Al rey.
Y eso…
Lo hacía peligroso.
—No permitirá que esto quede impune…
Mi mirada se endureció.
Porque si encontraba algo…
No importaría quién estuviera involucrado.
Caería.
En el salón…
Los nobles fueron llamados uno a uno.
Preguntas.
Movimientos.
Coartadas.
Todo era revisado.
Nada quedaba al azar.
Desde el trono…
La princesa Selena observaba.
Tranquila.
Demasiado tranquila.
Ni una sola grieta en su expresión.
—Cubrió bien sus huellas…
Eso significaba solo una cosa.
No era la primera vez.
Pero eso no me preocupaba.
No del todo.
Porque no necesitaba derribarla…
Aún.
Mi mirada se desvió ligeramente.
—Si no puedo hacerla caer a ella…
Entonces haré caer a quienes la sostienen.
Una leve sonrisa apareció en mis labios.
—Mi querido “futuro esposo”…
El hombre que en la historia original…
Sería mi ruina.
Mi sentencia.
Mi ejecución social.
Pero esta vez…
Las cosas eran diferentes.
Muy diferentes.
Sirian pasó frente a mí.
Sus ojos me observaron un segundo más de lo necesario.
—Señorita Elara Velnis.
—Sirian —incliné la cabeza.
—¿Notó algo extraño durante el banquete?
Mi respiración se mantuvo estable.
—Solo el caos… después.
Ni una palabra de más.
Ni una de menos.
Sus ojos no se apartaron de los míos.
Analizando.
Pesando.
Buscando.
—Entiendo.
Y siguió de largo.
Esperé unos segundos.
Y luego…
Exhalé lentamente.
—Es más peligroso de lo que pensé…
Pero no importaba.
Ya había tomado una decisión.
Esa noche…
De vuelta en mi habitación…
Me senté frente al escritorio.
—No puedo quedarme quieta…
La princesa no se quedaría quieta.
La reina tampoco.
Y mucho menos…
Después de esto.
Apreté la pluma.
—Van a contraatacar.
Eso era seguro.
Pero yo…
Me adelanté.
—El siguiente objetivo…
Mi mirada se volvió fría.
—Es él.
El aliado.
El futuro esposo.
El hombre que sería usado contra mí.
—Voy a destruirlo…
Antes de que siquiera tenga la oportunidad de acercarse.
Cerré los ojos un instante.
Recordando.
Su arrogancia.
Su ambición.
Su debilidad.
—No será difícil…
Solo…
Necesitaba el momento adecuado.
Abrí los ojos.
Firmes.
Decididos.
—Y cuando caiga…
Selena perderá más de lo que cree.
Porque esta vez…
No estoy sobreviviendo.
Estoy eliminando el futuro que me mató.
A la mañana siguiente…
Todo el reino se reunió.
Las calles estaban llenas.
El pueblo observaba en silencio.
Algunos con orgullo.
Otros… con miedo.
Las tropas reales marchaban.
Estandartes en alto.
Armaduras brillando bajo el sol.
El inicio de la guerra.
Al frente…
El príncipe Maximilian.
A su lado…
El ministro de guerra.
Detrás…
Las fuerzas del palacio real.
Y más adelante, en el norte…
Los esperaba el ducado Draven.
Las tierras del norte ya estaban bajo presión.
El enemigo avanzaba.
Bestias.
Soldados.
Y algo más…
Oscuro.
—Magia…
No cualquier magia.
Brujos.
Rituales.
Sacrificios humanos.
El aire mismo parecía contaminado.
ya quiero saber que sige ☺️☺️☺️