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PARALELOS

PARALELOS

Status: En proceso
Genre:Escuela / Reencarnación / Reencuentro
Popularitas:1.1k
Nilai: 5
nombre de autor: Juliuss

PARALELOS
Una beca le abrió las puertas de la preparatoria más prestigiosa del país. Pero también despertó un antiguo misterio.
Cada noche sueña con un estudiante que murió hace más de cien años. Ahora ese mismo joven camina por los pasillos de su escuela... aunque nadie más parece verlo.
¿Son solo sueños, o el pasado y el presente están avanzando en paralelo?

NovelToon tiene autorización de Juliuss para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 8 El reloj detenido

"Algunos relojes dejan de marcar la hora. Otros esperan el momento exacto para volver a hacerlo."

La noche anterior había sido distinta a todas las demás.

Akari no consiguió volver a dormirse después de despertar a las 3:17.

Permaneció sentada junto a la ventana de su habitación mientras observaba cómo el cielo oscuro comenzaba a aclararse lentamente.

El sueño seguía tan vivo en su memoria que le costaba creer que nunca hubiera abandonado su cama.

Todavía podía recordar el olor de la madera antigua.

La brisa recorriendo los pasillos.

Y, sobre todo...

La voz de Ren pronunciando su nombre.

Apenas había sido una palabra.

Pero bastó para que todo cambiara.

Cuando sonó el despertador, sintió que no había descansado en absoluto.

Aun así, se vistió, tomó su mochila y salió rumbo a la Academia Seiran.

—¡Buenos días!

La voz de Yui la recibió antes incluso de cruzar el portón principal.

—Tienes cara de haber peleado contra un dragón toda la noche.

Akari sonrió con cansancio.

—Ojalá hubiera sido un dragón.

—¿Entonces fue un examen sorpresa?

—Peor.

Yui abrió mucho los ojos.

—¡No puede haber nada peor que un examen sorpresa!

Las dos rieron mientras caminaban por el amplio patio central.

Aquella mañana el campus estaba especialmente animado.

Algunos estudiantes practicaban deportes.

Otros repasaban apuntes antes de entrar a clase.

Un pequeño grupo de músicos ensayaba para el festival cultural que se celebraría dentro de algunas semanas.

El ambiente parecía completamente normal.

Y, sin embargo, Akari no podía evitar mirar de vez en cuando hacia el antiguo pabellón.

Seguía cerrado.

Silencioso.

Como si ocultara algo detrás de cada una de sus ventanas.

Yui siguió la dirección de su mirada.

—Otra vez...

Akari bajó la vista.

—Lo sé.

Prometí que intentaría dejar de pensar en esto.

—¿Y lo lograste?

Akari respondió con una pequeña risa.

—Duré exactamente... siete minutos.

—¡Nuevo récord!

La campana anunció el inicio de las clases.

La mañana transcurrió con relativa tranquilidad.

En Literatura analizaron una novela clásica.

En Matemáticas, el profesor logró que incluso Yui resolviera correctamente un ejercicio.

—¡Lo hice!

—Sí —respondió Akari riendo—. Hasta el profesor parece sorprendido.

Yui cruzó los brazos con fingida indignación.

—Subestiman demasiado mi inteligencia.

—No... solo tu paciencia.

—Eso también es cierto.

Las risas volvieron a aliviar el ambiente.

Por unas horas, Akari consiguió olvidarse del misterio.

Pero solo por unas horas.

Al finalizar la cuarta clase, la profesora Nakamura reunió al grupo.

—Antes del almuerzo necesito que varios de ustedes me ayuden con una pequeña tarea.

Algunos alumnos suspiraron resignados.

La profesora sonrió.

—No se preocupen.

Solo deben trasladar unas cajas con material para la exposición histórica del próximo mes.

Akari levantó ligeramente la cabeza.

—¿Exposición histórica?

—Así es.

Este año la Academia cumple un nuevo aniversario y queremos mostrar objetos antiguos que normalmente permanecen guardados.

Yui susurró al oído de Akari.

—Por favor...

Que no nos elijan.

La profesora comenzó a leer una lista.

—Akari Aizawa...

Yui apoyó la frente sobre el pupitre.

—Ya empezamos...

—Yui Mizuno...

—¡Nooo!

Varios compañeros soltaron una carcajada.

—Renji...

Mika...

Daichi...

Y tres alumnos más.

Cuando terminó de nombrar a todos, la profesora explicó el recorrido.

—Las cajas están almacenadas en un depósito cercano al antiguo pabellón. Solo deberán traerlas hasta la sala de exposiciones.

Al escuchar aquellas palabras, Akari sintió un leve escalofrío.

Era la primera vez que un profesor mencionaba aquel edificio con total naturalidad.

Yui, en cambio, solo suspiró.

—Sabía que el destino me castigaría por sacar bien el ejercicio de Matemáticas.

Minutos después, el pequeño grupo atravesaba un corredor poco transitado de la Academia.

A medida que avanzaban, el bullicio del campus iba desapareciendo.

Los pasillos eran más estrechos.

Las paredes estaban cubiertas por antiguos retratos y vitrinas llenas de fotografías amarillentas.

El aire parecía incluso más frío.

Uno de los estudiantes miró alrededor.

—Nunca había venido por aquí.

—Yo tampoco —respondió otro.

Yui se acercó discretamente a Akari.

—Este lugar tiene un aire raro.

—¿Raro cómo?

—Como cuando entras a casa de tu abuela y te da miedo romper algo.

Akari soltó una pequeña risa.

—Esa comparación fue muy específica.

—Es que mi abuela tiene muchísimos adornos.

La profesora Nakamura abrió una pesada puerta de madera.

—El depósito está al final del corredor. Las cajas que necesitamos tienen una etiqueta azul.

Todos comenzaron a entrar.

Mientras los demás buscaban entre estanterías repletas de libros, mapas y antiguos pupitres, Akari observó los alrededores.

Había objetos de todas las épocas de la Academia.

Uniformes antiguos.

Fotografías.

Lámparas.

Instrumentos de laboratorio.

Y, apoyado contra una pared cubierta por una sábana blanca...

Un objeto grande de madera.

Su forma era inconfundible.

Parecía...

Un enorme reloj de pared.

Akari dio un paso hacia él casi sin darse cuenta.

Sintió cómo el corazón comenzaba a latir con más fuerza.

Algo dentro de ella le decía que ya conocía aquel objeto.

Aunque aún no podía verlo por completo.

Porque la vieja sábana seguía cubriéndolo casi en su totalidad.

Y, por alguna razón que no podía explicar...

Tuvo la certeza de que, debajo de aquella tela, la esperaba una respuesta... o una pregunta mucho más peligrosa.

Akari permaneció inmóvil frente al enorme objeto cubierto por la vieja sábana.

A su alrededor, los demás estudiantes seguían buscando las cajas para la exposición.

El sonido de la madera al abrir cajones y mover estanterías llenaba el depósito.

Yui levantó una caja con evidente esfuerzo.

—¿Quién tuvo la brillante idea de guardar ladrillos aquí?

—Son libros —respondió uno de los chicos riendo.

—Entonces los libros de esta Academia pesan demasiado.

Las risas hicieron eco en la habitación.

Pero Akari apenas las escuchaba.

Toda su atención estaba puesta en aquella silueta.

Se acercó lentamente.

Sintiendo una extraña mezcla de curiosidad y temor.

Extendió una mano.

Sujetó con cuidado la tela.

Y tiró suavemente de ella.

La sábana cayó al suelo levantando una fina nube de polvo.

Frente a ella apareció un enorme reloj de pared de madera oscura.

La caja estaba finamente tallada con ramas, hojas y pequeñas flores.

El vidrio delantero protegía una esfera de color marfil, donde los números romanos parecían intactos a pesar del paso de los años.

Akari sintió que el aire abandonaba sus pulmones.

Era exactamente el mismo reloj que aparecía una y otra vez en sus sueños.

No había ninguna diferencia.

Ni una sola.

Bajó lentamente la mirada.

Las agujas permanecían inmóviles.

Marcaban una hora imposible de ignorar.

3:17.

Un escalofrío recorrió todo su cuerpo.

—No puede ser...

Susurró aquellas palabras casi sin darse cuenta.

—¿Qué ocurre?

La voz de Yui la hizo girar apenas la cabeza.

Su amiga se acercó dejando la caja sobre el suelo.

—¿Es solo un reloj, no?

Akari negó lentamente.

—No...

Es...

Es el mismo.

Yui observó el reloj con atención.

—La verdad...

Es bastante bonito.

Aunque necesita un relojero urgente.

Akari dio un paso más.

Sin apartar los ojos de la esfera.

Sentía una fuerza extraña.

Como si el reloj la estuviera esperando desde hacía mucho tiempo.

Muy despacio...

Apoyó la palma de la mano sobre la antigua madera.

En ese mismo instante...

El depósito desapareció.

El sonido de voces llenó el aire.

No eran las voces de sus compañeros.

Eran otras.

Más antiguas.

Más lejanas.

El olor a polvo fue reemplazado por el aroma de tinta, papel y madera recién encerada.

Las paredes modernas ya no estaban.

En su lugar aparecieron los pasillos de la antigua Academia.

Todo estaba lleno de estudiantes.

Profesores.

Empleados.

El viejo reloj seguía frente a ella.

Pero ya no estaba detenido.

Su péndulo oscilaba lentamente.

Tac...

Tac...

Tac...

Las agujas avanzaban con absoluta normalidad.

Akari respiró con dificultad.

No sabía si estaba soñando.

Si había perdido el conocimiento.

O si realmente acababa de cruzar una puerta invisible entre dos épocas.

Entonces escuchó una discusión.

Giró lentamente la cabeza.

Al otro lado del corredor...

Ren permanecía de pie frente a un profesor de aspecto severo.

El hombre sostenía varios cuadernos bajo el brazo.

Su expresión era dura.

Autoritaria.

Ren mantenía la cabeza baja.

Pero sus manos estaban cerradas con fuerza.

El profesor hablaba con evidente enfado.

Akari intentó escuchar las palabras.

Solo alcanzó a distinguir algunas frases.

—...tu lugar...

—...las normas...

—...recuerda quién eres...

Después el ruido volvió a distorsionarlo todo.

Ren levantó lentamente la vista.

Durante un instante...

Sus ojos encontraron los de Akari.

Como si pudiera verla entre toda aquella gente.

No parecía sorprendido.

Solo...

Aliviado.

Entonces levantó muy levemente una mano.

No para saludar.

Sino como si quisiera detenerla.

Como si intentara advertirle algo.

El sonido del reloj comenzó a hacerse cada vez más fuerte.

Tac...

Tac...

Tac...

Tac...

Tac...

Los latidos del péndulo parecían mezclarse con los del corazón de Akari.

Todo empezó a girar.

Las voces se alejaron.

Los pasillos se desvanecieron.

Y la luz volvió a cubrirlo todo.

—¡Akari!

La voz de Yui llegó como un eco lejano.

—¡Akari!

Abrió lentamente los ojos.

Volvía a estar en el depósito.

Seguía con la mano apoyada sobre el reloj.

Yui la sujetaba por los hombros.

Su expresión reflejaba una preocupación que Akari nunca le había visto.

—¿Qué pasó?

No respondías.

Pensé que te habías desmayado.

Akari respiró varias veces antes de poder hablar.

—Yo...

Solo...

Toqué el reloj.

Yui frunció el ceño.

—Sí.

Y te quedaste completamente inmóvil.

Casi un minuto entero.

Akari abrió mucho los ojos.

—¿Un minuto?

—Sí.

Intenté hablarte.

No reaccionabas.

Ella miró nuevamente el reloj.

Las agujas seguían inmóviles.

Marcando las 3:17.

Como si nunca hubieran avanzado.

Como si todo hubiera ocurrido únicamente dentro de su mente.

Los demás estudiantes comenzaron a cargar las últimas cajas.

La profesora Nakamura los llamó desde la puerta.

—¡Vamos, chicos! Ya terminamos por hoy.

Yui tomó una de las cajas.

—Ven.

Después me cuentas qué viste.

Akari asintió lentamente.

Antes de marcharse, volvió la vista hacia el reloj.

Permanecía exactamente igual.

Silencioso.

Inmóvil.

Suspiró.

Tal vez realmente había sido una visión.

Tal vez el cansancio empezaba a jugarle malas pasadas.

Se dio la vuelta y comenzó a caminar.

Cuando el depósito quedó completamente vacío...

El viejo reloj permaneció solo.

Durante varios segundos no ocurrió absolutamente nada.

Hasta que...

Sin que nadie lo tocara.

Sin que hubiera viento.

Sin ningún mecanismo visible.

El segundero avanzó un único segundo.

Tac.

Y volvió a detenerse.

Como si el tiempo...

Hubiera recordado, por un instante, que aún seguía vivo.

🕰️ El reloj volvió a moverse... aunque solo por un segundo. ¿Fue una simple coincidencia... o el tiempo acaba de empezar a cambiar?

Si este capítulo te intrigó, regálame un ❤️, sígueme para seguir descubriendo los secretos de PARALELOS y cuéntame en los comentarios: ¿qué crees que ocurrirá cuando ese reloj vuelva a marcar la hora correcta? 🌸

Nos vemos en el próximo capítulo... porque algunos relojes no miden el tiempo... custodian los recuerdos. ⏳

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Vero
🥰👏 gracias por actualizar todos los días
Vero
😭😭😭😭pipipipipipi
Vero
me encataaaaaaaaaaaaa
Vero
😱😱😱😱😱😱oooooooooooooooooooooooo
Vero
😱😱😱
Vero
gracias escritor por subir capi
Leydi Love
😱😱😱¿¿¿Quién estaba del otro lado??? Ay que intriga
Vero
Uy el está atrás cuando subes capi
Vero
escritor está muy buena la historia no puedo parar de reír 🤣🤭
Julius: 🤔😂🤣 Muchas gracias por tu comentario y por leer 🙏🥰
total 1 replies
Leydi Love
😱😱😱 Ahorasabe su nombre completo
Julius: Muchas gracias por leer 🙏🥰
total 1 replies
Leydi Love
😱😱😱😱
Leydi Love
🤣🤣🤣
Leydi Love
Estoy creando mis teorías y la verdad no se ven muy bonitas según mi imaginación 😭😭😭
Leydi Love
Que bronca estan ocultando algo muy grande y eso que hizo el director fue una amenaza discreta.
Leydi Love
Uy uy uy se puso más raro, ¿por qué reacciono así?
Leydi Love
No lo sé, tal ves si pero no se si irá sola. 🤭🤭
Leydi Love
😱😱😱😱😱Noooo 😱😱😱😱😱
Leydi Love
🤣🤣🤣 Se pasa la madre
Leydi Love
😱😱😱
Leydi Love
Jaja eso no lo puede controlar 🤣
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